Ago 22 2014
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OpiniónPolítica

Los malos ejemplos: La crisis ética del chavismo

En Venezuela hay dos polos políticos bien definidos, los que simpatizan con el chavismo y los que simpatizan o tienden a votar con la oposición de derecha (antes agrupada en la MUD). En el medio está un valle que se está alimentando del desconcierto, de la confusión, de la desesperanza, de la decepción.
Cada vez más la trama política se concentra en la élite de esos dos polos, en el lado de la MUD reina aparentemente las luchas por el liderazgo y por la imposición de estrategia. Por el lado del chavismo, en la cúpula está el Gobierno donde tratan de convivir los grupos de poder y de influencia; son un batiburrillo donde las diferentes tribus saben que mantener la unidad es vital, pero también saben que no deben quedarse dormidos porque el virus del canibalismo avanza rápidamente.
En ambos polos sus bases populares  están cada vez más descontentas. Ese descontento erosiona el apoyo a las cúpulas. Las bases opositoras, especialmente las clases medias altas, ya no sólo se burlan de Maduro y lo chavistas, sino que se refieren a Radonsky, a Leopoldo, a Maria Corina y a los demás dirigentes como incapaces de superar sus ambiciones personales y sus limitaciones intelectuales. Ellos (ricos, clases medias altas y bajas) saben que lo que le están disputando al chavismo no es el derecho a gobernar democráticamente, sino a volver a disfrutar los privilegios de quienes se creen predestinados a mandar en este país. Ellos son los únicos que, históricamente, deben ejercer el poder, bien sea para mantener su “the american dream”, bien sea para abusar de ese poder y enriquecerse a partir de él. Repiten en su mente ¿Cómo es posible que estos negros chavistas nos hayan quitado esa silla durante esto 15 años?

El que se va a Sevilla pierde su silla.

En el lado chavista, el descontento va creciendo a ritmo de epidemia. La crítica es abierta o encapillada[i], temiendo que lo acusen de contrarrevolucionario, traidor, ultraizquierdista, partidario de Giordani, hijo malagradecido…
Este malestar, de las bases chavistas, se alimenta de dos fuentes: 1) Primero, la situación económica, y la creciente presencia de un discurso bipolar en el alto mando.  Donde, por un lado, se ataca a la burguesía pero, por otro lado, se negocian aumentos de precios con los grupos económicos; por un lado se habla de guerra económica y por el otro la Conferencia de Paz sirve para que la burguesía y demás especuladores actúen impunemente acaparando, especulando con los dólares petroleros, exportando ilegalmente hacia Colombia un equivalente que cubre el consumo de 10 departamentos de nuestra hermana República; por un lado se critica al Fondo Monetario Internacional, al imperialismo y por otro, se negocia con trasnacionales de la energía, con Goldman Sachs, se tolera la actuación de la banca privada nacional en la especulación cambiaria y la impune exportación de dólares (fuga de divisas).
2) La segunda fuente que alimenta este malestar en el chavismo, es un secreto a voces: los malos ejemplos de una casta corrupta que se aprovecha del ejercicio del poder para generar un proceso acelerado de acumulación originaria sobre la base de las diferentes formas de corrupción: el desfalco, del peculado de uso, de la malversación de fondos, el tráfico de influencia, el control de puestos claves en la banca y los seguros, el negocio de importar productos de mala calidad para ganar comisiones en dólares, el negocio de manejar la distribución de dólares, el negocio de la importación de medicinas, la importación de carne, la importación de ganado, del manejo especulativo de los recursos de la banca pública, de la coima que cobran por los contratos de infraestructura…

La cultura de la corrupción se ha convertido en un valor promovido por esta casta privilegiada. Sabú es un local nocturno de la exquisita urbanización caraqueña Las Mercedes, donde es evidente la asistencia de chavistas militares y civiles, muchos de ellos jóvenes bien conectados, hijos, sobrinos, cuñados, amantes de los que controlan la extracción de recursos públicos. Sus temas de conversación son los negocios ilícitos, las propiedades en Estados Unidos, las avionetas y los yates. En las afueras del local, usted puede contar los choferes y guardaespaldas que esperan aburridos, con sus cortes de pelo militar, a que salgan los “jefes”. Durante casi cuarenta años los adecos y los copeyanos hacían lo mismo en Las Mercedes y sus choferes tenían que esperar pacientemente por los dirigentes del partido, del sindicato, por los altos funcionarios de los ministerios y empresa del Estado.
La presencia de estos funcionarios corruptos en las instituciones públicas es devastadora. Por donde pasan destruyen, desfalcan, deterioran y desmoralizan las instituciones.  Son los Atila de la institucionalidad pública, donde pasan no se mantiene una institución en pie. Están desmontando el Estado burgués, sin sustituirlo, dejando unas instituciones con las capacidades disminuidas. Hay casos donde, creyéndose guapos y apoyados corren a los representes de la Contraloría General de la República. No quieren que nadie los audite, porque de esta forma pueden colocar a amigos y familiares como beneficiarios de jugosos contratos. En nombre la revolución,  pasan por encima de las normas y de las formalidades legales. Se creen impunes, y al mismo tiempo saben que tienen que raspar la olla cuanto antes.
Bolívar decía que “el talento sin probidad es un azote”, lo cual es cierto. El problema es que estos personajes además de no ser probos  en muchos casos son brutos, incapaces e ineficientes. Inteligentes, en todo caso, para robar. Son lo peor del nuevo rico subdesarrollado, repitiendo además consignas revolucionarias. El cinismo y la doble moral invaden la práctica política. Motivan a que se califique el proceso bolivariano como la revolución de los mediocres, de los ignorantes.ven chavez desde el afiche
Los funcionarios honestos y capacitados que quedan en la administración pública, tienen que presenciar el triste espectáculo de un autoproclamado revolucionario, que llega con prepotencia, como comisario político, lleno de carencias profesionales y éticas. En muchos casos, cuando asumen un cargo piden  chofer, guardaespaldas,  buenas oficinas, celulares y  putas. Les importa poco saber que el nepotismo es una forma de corrupción, los familiares son colocados en puestos claves sin importar el daño que hacen.
Me cuentas casos insólitos, donde algunos pillos se aprovecharon de la crisis de los “dignificados” que el Gobierno asumió darles refugio en albergues temporales. Los corruptos llegan a la vulgaridad de manejar los contratos de los servicios relacionados con esta situación humanitaria. Inflan los presupuestos de remodelación de los ministerios o instituciones que sirvieron de albergues;  controlan la distribución del agua mineral que además la envasan con agua contaminada.
Es común la práctica de los militares que pasaron por BANDES, por FONDEN y por el Ministerio de Finanzas, todos remodelaron las oficinas y colocaron grandes televisores pantalla plana. Ahora están disfrutando verdaderas fortunas en el exterior. De ser unos pobres,  lleva-maletines, pasaron a tener caballos finos, grandes propiedades y cuentas bancarias engordadas con la corrupción. Seguramente, para poder disfrutar, junto con sus familias, de esta vida placentera, han llegado a acuerdos con las autoridades imperialistas. Son una vergüenza para los militares bolivarianos, honestos y revolucionarios.
Por supuesto, que por el lado de los civiles hay malos ejemplos. Instituciones que se convierten en mercados de transacciones con el sector privado, con la banca especialmente. No es extraño observar en las instalaciones de algunas instituciones que manejan recursos financieros, la presencia de muchachas “pre-pagos”.
En el Congreso del PSUV este tema no fue tocado. Toda la dirigencia se hace la vista gorda. En la carta de Giordani este punto brilla por su ausencia. Sólo Carlos Lanz tiene las bolas de ponerles nombre y apellidos a los actores, y trata de comprender los vínculos de esta casta maldita con la oligarquía del dinero. El capital financiero infiltró al proceso revolucionario  mostrándole cómo se disfrutan las mieles del poder.
Mientras que la imagen de Chávez queda en el recuerdo del pueblo, la imagen del buen ejemplo. Cada vez más, hace falta que su ejemplo alimente la esperanza de los que creen en la justicia y la honestidad. El socialismo hay que rescatarlo de quienes lo prostituyeron.  No dejemos que la patria se pierda en manos de la derecha, de la oligarquía, ni de las castas corruptas que en nombre de la revolución están matando a Bolívar y a Chávez.
Hay que tratar que no gane la desesperanza, hay suficiente gente honesta, capaz y revolucionaria en el seno del pueblo. Los mirones son de palo, no nos quedemos como espectadores, como meros críticos. Rescatemos la dignidad de ser chavista.Ya vendrán nuevos liderazgos y nuevos escenarios.
Chávez Vive, coño, Chávez Vive! Nosotros también

Notas
[i] La palabra “encapillada” es una expresión popular venezolana que significa “a escondida”

*Miembro del Colectivo El Lumpen

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1 Comentário

Comentarios

  1. oscar alvarado
    23 junio 2016 13:46

    felicitaciones hermano!!