Oct 22 2015
1143 lecturas

EconomíaPolítica

Los nuevos tratados de libre comercio que impulsa EE.UU.

En noviembre, Am√©rica Latina cumplir√° diez a√Īos del recordado ‚ÄúNo al Alca‚ÄĚ, donde los pa√≠ses de la regi√≥n evitaron la consumaci√≥n de un gigantesco acuerdo de libre comercio capitaneado por EEUU. ¬†En aquel entonces, nuestros pa√≠ses establecieron un principio antic√≠clico, en uno de los momentos de mayor auge del librecambismo a escala global.
Hoy, diez a√Īos despu√©s, ¬Ņcu√°les son los nuevos tratados que impulsa actualmente EEUU? ¬ŅPor qu√© van en contra de los BRICS, los pa√≠ses emergentes que han motorizado al econom√≠a a nivel mundial en los √ļltimos a√Īos? ¬ŅCu√°l es la disputa abierta, en t√©rminos internacionales, entre EEUU y China a partir de esta situaci√≥n?

1) El Acuerdo Estrat√©gico de Asociaci√≥n Transpac√≠fico (TPP). Ya firmado, abarca a doce pa√≠ses que componen el 40% del PBI mundial: EEUU, M√©xico, Per√ļ, Chile, Jap√≥n, Vietnam, Singapur, Brunei, Malasia, Australia y Nueva Zelanda. Como todo acuerdo de libre comercio de estas caracter√≠sticas, se basa en las asimetr√≠as entre sus miembros, favoreciendo notoriamente a los EEUU, el principal interesado en su concreci√≥n -quien igualmente deber√° aprobarlo en su Congreso en los pr√≥ximos meses-.

El TPP nace, adem√°s, con otra finalidad indisimulable: intentar consolidar un contrapeso al crecimiento de China dentro del bloque asi√°tico, es decir, la propia zona de influencia directa de la nueva potencia econ√≥mica mundial. Jap√≥n, socio privilegiado de EEUU en la zona, es el ‚ÄúCaballo de Troya‚ÄĚ para llevar adelante esta estrategia, nacida en Washington ante el veloz despliegue del gigante asi√°tico. Las palabras de Obama en relaci√≥n al TPP, la misma tarde en que este fue firmado, fueron elocuentes:¬†‚ÄúNo podemos dejar que pa√≠ses como China dicten las reglas de la econom√≠a mundial‚ÄĚ.

2) La Asociaci√≥n Transatl√°ntica¬†de¬†Comercio¬†e¬†Inversi√≥n (TTIP). A√ļn en negociaciones, el TTIP es el intento de avanzar en un √°rea de libre comercio entre EEUU y la Uni√≥n Europea (UE). Las negociaciones se dan en momentos donde la periferia del Viejo Continente sufre los embates del desempleo y la desigualdad, producto de un lustro de decrecimiento econ√≥mico tras el arribo de la crisis iniciada con el desplome de Lehman Brothers en EEUU.

Con la condici√≥n ineludible del secretismo en las negociaciones -algo que comparte con sus pares TPP y TISA- el TTIP tiene un condimento especial: prev√© la creaci√≥n de un tribunal de arbitraje que funcione apartado del sistema jur√≠dico de cada pa√≠s, a fin de dar¬†‚Äúprotecci√≥n a la inversi√≥n extranjera‚ÄĚ. Como se ve, un andamiaje creado de cara a las empresas transnacionales, que ser√°n las principales beneficiadas de este verdadero embate a los Estados nacionales.

Una reciente movilización multitudinaria en Berlín centro del poder de la UE más allá de Bruselas, demostró que los trabajadores europeos están en alerta ante el avance de las negociaciones del TTIP. Hay en esa foto de 250 mil personas en la calle cierta analogía con lo acontecido en América Latina a inicios del siglo en curso, cuando importantes movilizaciones en Argentina, Brasil y Venezuela contribuyeron a la firmeza que mostraron, respectivamente, Kirchner, Lula y Chávez contra el ALCA.

3) El Acuerdo de Comercio de Servicios (TISA).¬†Negociado en el mayor de los secretos, Wikileaks difundi√≥ recientemente algunos de los puntos principales de este acuerdo de servicios a escala mundial. All√≠ se da cuenta de que el TISA permitir√° a las corporaciones financieras exportar todos los datos personales de los consumidores a trav√©s de las fronteras, entrando en contradicci√≥n con las actuales leyes de protecci√≥n de datos en vigor, por ejemplo, en la Uni√≥n Europa. Otro de los puntos candentes del TISA radica en la pretensi√≥n de que las compa√Ī√≠as financieras internacionales puedan estar exentas de cumplir las normativas de un pa√≠s al cual ingresen si sus actividades est√°n permitidas en el pa√≠s de origen. Esto habilitar√≠a a que, por ejemplo, empresas estadounidenses tengan prerrogativas en otros continentes con la sola vigencia de que Washington haya dado el visto bueno a las mismas.

Australia, Canad√°, Chile, Colombia, Corea del Sur, Costa Rica, Estados Unidos, Hong Kong, Islandia, Israel, Jap√≥n, Liechtenstein, M√©xico, Nueva Zelanda, Noruega, Pakist√°n, Panam√°, Paraguay, Per√ļ, Suiza, Taiw√°n,¬†Turqu√≠a y la Comisi√≥n Europea¬†son quienes contin√ļan en las negociaciones de este ‚ÄĚacuerdo‚ÄĚ en el √°mbito de servicios. Uruguay, que se apart√≥ de las mismas tras la decisi√≥n del oficialista Frente Amplio, ratific√≥ la negativa mayoritaria de los pa√≠ses del Mercosur a no participar en estos acuerdos, que imponen condiciones leoninas para nuestros pa√≠ses. Sin embargo, la continuidad de Paraguay -tambi√©n miembro fundador del bloque- en las negociaciones es un dato para prestar especial atenci√≥n, a s√≥lo cuatro a√Īos del golpe parlamentario a Fernando Lugo (hecho que, en definitiva, posibilit√≥ tambi√©n este desenlace).

Es preciso finalizar este art√≠culo con algunas conclusiones sobre el momento econ√≥mico internacional abierto en los √ļltimos a√Īos. En primer lugar, el trasfondo de todas estas negociaciones es el intento de EEUU de golpear a China en un momento donde la econom√≠a oriental, m√°s all√° de una merma en las proyecciones, sigue siendo la que mueve al mundo: el 7% de crecimiento previsto por Beijing para los pr√≥ximos a√Īos -a pesar de ser menor al 14% de a√Īos atr√°s- resulta mucho m√°s significativo que el magro 2% por el que se enorgullece EEUU. Por otro lado, tambi√©n se busca impactar a Rusia, India, Brasil y Sud√°frica, los otros pa√≠ses emergentes, quienes han logrado, junto a los pa√≠ses con gobiernos poneoliberales en la regi√≥n, una voz creciente en las instancias internacionales, disminuyendo la influencia de EEUU y la UE all√≠. La decisi√≥n de Washington parece tomada: lanzar una ofensiva contra la idea de ‚Äúnuevo mundo multipolar‚ÄĚ a partir de una masiva liberalizaci√≥n comercial que pueda confrontar con la tendencia -a esta hora indudable- de debilitamiento frente a las econom√≠as emergentes.

En conclusi√≥n, EEUU intenta ‚Äúabrir‚ÄĚ para en verdad cerrar, buscando revitalizarse en un momento convulsionado para sus propias aspiraciones, tanto desde el plano geopol√≠tico como desde el geoecon√≥mico. ¬ŅLo lograr√°?

*Politólogo UBA / Analista Internacional

 

  • Compartir:
X

Envíe a un amigo

No se guarda ninguna información personal


    Su nombre (requerido)

    Su Email (requerido)

    Amigo(requerido)

    Mensaje

    A√Īadir comentario