Oct 23 2013
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CulturaSociedad

Los polacos son los chinos de Europa

Amazon va a abrir tres grandes centros logísticos en Polonia. ¿Una buena noticia? La verdad es que no, ya que los empleos serán precarios y mal pagados. Y el país se equivoca al querer aumentar su competitividad fomentando esta tendencia.

Para la mayoría de directivos de grandes empresas internacionales, Polonia ante todo es el país de la mano de obra barata y no de los modelos empresariales innovadores. Es la percepción de la mayoría de directores generales de multinacionales que respondieron a un reciente estudio sobre qué ofrece Polonia a los inversores extranjeros.

El multimillonario estadounidense y fundador de Amazon, Jeff Bezos, que visitó recientemente Polonia, seguramente comparta esta opinión. Para el gigante de la venta por Internet, Polonia tan sólo es una reserva de más de dos millones de parados, dispuestos a trabajar no por un sueldo mínimo, sino como trabajadores temporales, a los que se les paga por horas, unas semanas al año.

Amazon abrirá tres centros logísticos en Polonia, con 2.000 puestos permanentes y 3.000 temporales en cada uno de los centros. “Estamos encantados con la llegada de Amazon a Polonia. La creación de miles de empleos es un elemento fundamental para nuestro crecimiento económico”, aseguró Janusz Piechociński, viceprimer ministro y ministro de Economía.

Una alegría falsa

Muchos expertos dudan que la empresa estadounidense se merezca tantos elogios por parte de Polonia. Según algunos asesores fiscales, Amazon pagará pocos impuestos, ya que los centros de logística generan ante todo costes. La parte más rentable de la empresa, es decir, la venta de productos, permanecerá fuera de Polonia. En cuanto a los preciados empleos, es todo una ficción.

Todos sabemos que Amazon sólo contrata a un puñado de personas a tiempo completo y que paga a los demás unas tarifas mínimas. En Bad Hersfeld, el mayor centro de distribución de Amazon en Europa, en el que trabajan muchos polacos, la tarifa por hora es de alrededor de 9 euros brutos, mientras que el salario mínimo oficial es ligeramente superior a los 8 euros. Incluso los alemanes no cualificados se niegan a trabajar por tan poco, explica Jerzy Fulara, director de la empresa de trabajo temporal Pracomania.pl, implantada desde hace años en el mercado alemán y en muchas ocasiones encargada de contratar al personal para Amazon.

Cuando se le preguntó sobre los sueldos polacos, Amazon respondió a Wprost que serán “competitivos” con respecto a los sueldos en el sector de la logística. Jerzy Fulara explica que una tarifa atractiva sería de entre 10 y 12 zlotys la hora [menos de 3 euros], es decir, un sueldo mensual cerca del mínimo.

“Dudo que en los alrededores de Poznan o de Wroclaw se encuentren miles de personas dispuestas a trabajar por un sueldo así. Probablemente este déficit se subsanará con los trabajadores procedentes de otras regiones polacas más afectadas por el desempleo. Estas personas serán claramente las perdedoras, porque si tienen que marcharse de sus hogares para trabajar, es mucho más rentable trabajar temporalmente en Bad Hersfeld”, asegura Jerzy Fulara.

Los polacos, los miserables

Nos merecemos esa reputación de imbéciles europeos: “Tenemos el índice de paro más elevado del país y los sueldos más bajos. Gracias a eso, podemos ofrecer a los inversores grandes recursos de mano de obra barata”, presume la región de Warmie-Mazurie en el folleto oficial “Invertir en Polonia 2014”. Hackett Group, una empresa de servicios especializada en la reducción de los costes de producción también comparte esta opinión. “Justo después de China e India, Polonia es el mejor entorno del mundo para las inversiones cuyo fin sea reducir los costes de producción. Se debe a que los costes de mano de obra local siguen siendo alrededor de la mitad de los de Europa Occidental o Estados Unidos”, escribe en un reciente informe, algo que difícilmente podemos considerar un cumplido.

Más de 100.000 polacos trabajan en BPO (Business Process Outsourcing), es decir, centros externalizados de servicios a las empresas como los centros de llamadas, la contabilidad de los bancos extranjeros o las empresas informáticas. Esta actividad es una auténtica especialidad polaca, como lo demuestran las 600 personas empleadas en Cracovia por la empresa estadounidense de servicios financieros State Street. Nuestro éxito se debe a que en puestos equivalentes, un polaco con un puesto de especialista junior gana alrededor de 100 euros menos que un húngaro y 75 euros menos que un checo.

“La competitividad que se basa únicamente en los costes de la mano de obra, en lugar de la innovación, es uno de los motivos por los que seguimos perteneciendo a la categoría de europeos peor pagados”, resume Ryszard Florek, propietario de la empresa Fakro, fabricante de ventanas para tejados y uno de los pocos empresarios polacos que opera a escala mundial. “Los empleos a bajo coste son indispensables, pero no contribuyen al enriquecimiento de la sociedad polaca. Los principales beneficios los generan las empresas capaces de desarrollar productos innovadores y de venderlos en los mercados extranjeros”. 23 octubre 2013

*Publicado en Wprost Varsovia

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