Jul 23 2016
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Política

Los sacerdotes del FMI no predican con el ejemplo

Howard Zinn, en su magn√≠fica y conmovedora obra ‚ÄúMarx in Soho‚ÄĚ, pone en boca de Karl un aforismo de una rara lucidez. ‚Äú¬ŅQu√© hay m√°s aburrido que leer sobre econom√≠a pol√≠tica? ¬°Escribir sobre econom√≠a pol√≠tica!‚ÄĚ

Debo confesar que me pasa lo mismo. No hace mucho comenté los juicios emitidos por Janet Yellen, Presidente de la Reserva Federal de los EEUU, sobre Christine Lagarde, Directora General del Fondo Monetario internacional. Dos instituciones cuya influencia en la marcha de la economía mundial no necesita ser probada.

En medio de un cólico miserere, Yellen regurgitó lo que sigue:

‚ÄúNinguna organizaci√≥n es m√°s crucial para la estabilidad de la econom√≠a global que el Fondo Monetario Internacional. Sus decisiones afectan a miles de millones de personas, de modo que qui√©n encabeza el FMI debe ser un l√≠der espectacular y eficaz. Christine Lagarde re√ļne esos altos est√°ndares.‚ÄĚ

Efectivamente, el FMI se especializa en ‚Äúl√≠deres espectaculares y eficaces‚ÄĚ. Sus tres √ļltimos Directores Generales han sido, en el orden, Rodrigo Rato, Dominique Strauss-Kahn y Christine Lagarde.fmi christine lagarde

La Justicia a√ļn no ha concluido los procesos que se abatieron sobre los dos primeros, acusados de toma ilegal de inter√©s, fraude fiscal, blanqueo de capitales, estafa, tr√°fico de influencias, prevaricaci√≥n y abuso de bienes sociales, para no mencionar los pecadillos de acoso sexual, proxenetismo en banda organizada y violaci√≥n, que afectan la eminente reputaci√≥n de Strauss-Kahn.

Despu√©s de tales edificantes ejemplos, el FMI hubiese debido cantar una r√≠tmica Palinodia antes de enmendarse escogiendo una personalidad inatacable, cuya envergadura √©tica no dejase dudas en cuanto a una pr√©dica fundada en el ejemplo. Sin embargo, la designaci√≥n de Christine Lagarde puso en evidencias un desenfado ‚Äď¬Ņun descaro?‚Äď digno de mejor causa.

Nadie pod√≠a ignorar que en el ejercicio de sus precedentes funciones, ministro de Hacienda de Nicolas Sarkozy (2007-2011), Christine Lagarde hab√≠a sido la deus ex machina de una grosera estafa al fisco franc√©s. Tal estafa permiti√≥ remunerar con m√°s de 400 millones de euros los menudos servicios de Bernard Tapie, conocido hombre de negocios, actor de teatro, transe√ļnte pol√≠tico y oportunista sin par, cuya trayectoria incluye haber sido ministro de Fran√ßois Mitterrand (‚Äúa Mitterrand le fascinaban los rufianes‚Ķ‚ÄĚ) y haber estado en prisi√≥n por corrupci√≥n y soborno en el deporte (fue due√Īo del club Olympic de Marsella).

Un viejo diferendo entre Tapie y el Cr√©dit Lyonnais, ‚Äďbanco que fue p√ļblico antes de la ola privatizadora‚Äď, hab√≠a sido juzgado por los tribunales en favor del Estado. Tapie concibi√≥ la idea de un arbitraje privado, que se impondr√≠a a la decisi√≥n judicial, y Christine Lagarde, en el ejercicio de sus funciones, acept√≥ la treta. Como pronto se sabr√≠a, los √°rbitros no ten√≠an mucho de neutro: m√°s de alguno era esbirro de Bernard Tapie. Los m√°s de 400 millones de euros de indemnizaci√≥n acordados al rufi√°n generaron un profundo malestar en la Justicia francesa.

Finalmente, la Corte de Apelaciones dict√≥ una sentencia que parec√≠a evidente: Bernard Tapie debe rembolsarle al Estado franc√©s un dinero mal habido, y los diferentes involucrados en la estafa deben ser procesados, incluyendo a Christine Lagarde, la ‚Äúl√≠der espectacular y eficaz‚ÄĚ. Atr√°s quedan las manipulaciones jur√≠dicas que le hab√≠an evitado, hasta ahora, una inculpaci√≥n.fmi mea culpa caric

En marzo del 2013, a la mitad de su mandato en el FMI, su domicilio parisino fue allanado por la polic√≠a francesa. En mayo del mismo a√Īo, Christine Lagarde declar√≥ ante los jueces: ‚ÄúMe parece ahora que yo deb√≠ ser m√°s desconfiada.‚ÄĚDesconfiada‚Ķ ¬Ņde qui√©n? ¬ŅDe Nicolas Sarkozy, que la indujo a aceptar la estafa? En todo caso nada de eso conmovi√≥ al FMI que acaba de prolongar su funci√≥n de Director General por un per√≠odo de 5 a√Īos.

Para enviarla ante la Corte de Justicia de la Rep√ļblica, √ļnica habilitada para juzgar ministros, los magistrados de la Corte de Apelaciones retuvieron sus explicaciones ‚Äúpoco convincentes, para no decir deprimentes‚ÄĚ, y su actitud ‚Äúde una precipitaci√≥n y de una ligereza constitutivas de negligencia grave por parte de un ministro encargado de la direcci√≥n de los asuntos del Estado.‚ÄĚ

Como ‚Äúl√≠deres espectaculares y eficaces‚ÄĚ se conocen mejores‚Ķ

Todo esto sería anecdótico sino fuese porque el FMI le da lecciones de buena gestión financiera a medio mundo, y le distribuye consejos a decenas de países obedientes que ni siquiera reparan en los desastres causados por tales instrucciones. Grecia, y la Unión Europea, no son sino las víctimas más recientes: después de haber impuesto brutales políticas económicas de austeridad, el FMI reveló haberse equivocado en sus cálculos.

Olivier Blanchard, a la saz√≥n economista jefe del FMI, y su colega Daniel Leigh, confesaron en su d√≠a que la utilizaci√≥n de un mal coeficiente de c√°lculo se tradujo en una subestimaci√≥n de los efectos negativos de la austeridad en Europa. La actual crisis econ√≥mica europea ‚Äďregi√≥n que se debate con 30 millones de desempleados‚Äď le debe mucho a la instituci√≥n que alberga ‚Äúl√≠deres espectaculares y eficaces.‚ÄĚ

Tales haza√Īas hubiesen podido ser ignoradas para siempre, si no fuese por Thomas Herndon, un estudiante estadounidense, que en el marco de una pr√°ctica de econometr√≠a ‚Äďespecialidad de los genios del FMI‚Äď reh√≠zo los c√°lculos que Reinart y Rogoff hab√≠an hecho para su estudio sobre ‚Äúel crecimiento en la √©poca de la deuda‚ÄĚ. Las conclusiones de Reinart y Rogoff hab√≠an servido para justificar la brutal cura de austeridad recomendada por el FMI, secundado en sus obras por el Banco Central Europeo y la Comisi√≥n Europea: la Troika.

Thomas Herndon, sin creer lo que ten√≠a ante sus ojos, se dio cuenta que los arrogantes economistas del FMI ‚Äď‚Äúlos mejores del mundo‚ÄĚ seg√ļn Michel Camdessus, que ofici√≥ de Director Gerente‚Äď hab√≠an calculado mal, precipitando as√≠ todo un continente en la recesi√≥n.

Janet Yellen, que tiene a su haber otro desastre ‚Äďla √ļltima subida de tasas de la FED‚Äď debe estar recrimin√°ndose a s√≠ misma. Porque ahora, los titulares de la prensa dicen, sencillamente: ‚ÄúChristine Lagarde ser√° juzgada en Francia‚ÄĚ.

Hasta ahora el FMI no dice nada. Por mi parte espero que no est√©n pensando sustituir a Christine con l√≠deres espectaculares y eficaces como Silvio Berlusconi, Tony Blair o Gerhard Schr√∂eder. O peor a√ļn, Felipe Gonz√°lez‚Ķ

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