Jun 13 2018
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Pol铆tica

Los volcanes no avisan: La rebeli贸n que asfixia al gobierno Ortega-Murillo

Nunca vuelvan a preguntarme si fue en vano la Revoluci贸n.
Se hereda el ardor contra los tiranos
Los muchachos nacieron con escuela
Llevan la sabidur铆a en la sangre.
Gioconda Belli[2]

Cuando el 16 de abril de 2018 el gobierno de Daniel Ortega y su vicepresidenta y esposa Rosario Murillo firmaron la ley de reestructuraci贸n de la Seguridad Social a pedido de la Misi贸n T茅cnica del FMI[3] que en febrero de este a帽o termin贸 una de sus peri贸dicas supervisiones a la econom铆a nica, no imaginaron que su pr贸xima acci贸n legal oficial ser铆a anular ese mismo decreto. Lo hicieron obligados por una rebeli贸n para la que ya no es suficiente el recule de la ley contra los pensionados, una rebeli贸n que est谩 incendiando el pa铆s y que con el paso de los d铆as se ha puesto como objetivo lograr justicia para sus muertos y terminar con el gobierno. Cuando estallan, los volcanes no avisan.

Esa rebeli贸n se inici贸 apenas dos d铆as despu茅s de la sanci贸n de la ley pedida por el Fondo. Ortega-Murillo debieron suponer que ocurrir铆a, como en muchas otras oportunidades en las que, al menos desde 2014, sino desde mucho antes, lograban desbaratar movimientos de lucha por medio de una represi贸n indiscriminada y feroz y que luego volver铆a la tranquilidad.

Esta vez no fue as铆. No contaban con la rebeli贸n estudiantil a la que se sum贸 una parte importante de la poblaci贸n. Desde entonces y hasta el momento de escribir este texto, 56 d铆as luego de iniciada, la rebeli贸n fue creciendo, con sus l贸gicas idas y vueltas, en masividad, intensidad y contundencia. Lo mismo que fue aumentando la respuesta despiadada del gobierno. Al d铆a de hoy con m谩s de 87 tranques[4] con los que los manifestantes impiden el tr谩nsito en gran parte del pa铆s y con miles de camiones imposibilitados de cruzar territorio nicarag眉ense, que obstaculizan el comercio de Centro Am茅rica. Y centenares de barricadas para intentar impedir las incursiones nocturnas conjuntas de polic铆as y para policiales del gobierno, para cazar a los estudiantes y otros rebelados en los barrios de al menos 4 ciudades importantes, con un insipiente 鈥渄i谩logo鈥 suspendido, y con un costo humano de m谩s de 140 muertos, decenas de desaparecidos y mil heridos. En Nicaragua, se viven momentos decisivos de lo que podr铆a caracterizarse como una revoluci贸n democr谩tica en curso.

La rebeli贸n quebr贸 el pacto gobernante

Ortega lleg贸 al gobierno montado en la Revoluci贸n Sandinista de 1979 que derroc贸 al Dictador Somoza. Y gobern贸 hasta 1990, cuando pierde las elecciones con Violeta Chamorro, la viuda del periodista y due帽o del diario La Prensa, asesinado por la dictadura somocista. La crisis econ贸mica por a帽os de guerra civil e injerencia imperialista y por los graves errores y las capitulaciones del gobierno sandinista, llevaron a ese resultado. Que, dicho sea de paso, ya desde antes del inicio de su segundo mandato a partir de 1984, hab铆a perdido pr谩cticamente todo su impulso y car谩cter revolucionario, y ayudaba trav茅s de los Acuerdos de Contadora y Esquipulas I y II[5] a la derrota de la revoluci贸n centroamericana.

Pero la vuelta al gobierno de Ortega en 2007 y su permanencia hasta la actualidad, al contrario que en 1979 fue producto de un pacto que se fue construyendo desde hace a帽os con los principales sectores del capital nacional y extranjero, con los sectores de la iglesia m谩s reaccionarios, respetando el esquema neoliberal que introdujeron sus antecesores, Chamorro y Alem谩n, y profundiz谩ndolo, de lo que son una prueba los acuerdos y supervisiones constantes del FMI.

Largos a帽os de estabilidad pol铆tica donde banqueros, empresarios y corporaciones realizaban lucrativos negocios, en los que se 聽iba formando una nueva burgues铆a 鈥渞ojinegra鈥 estrechamente asociada al poder y vinculada econ贸micamente a la tradicional. A帽os en los que 聽se le garantizaba a los sectores m谩s retr贸grados de la Iglesia, entre muchos otros privilegios, la ley anti aborto m谩s medioeval que se conozca, en la que se penaliza hasta las interrupciones terap茅uticas del embarazo. Mientras todo esto suced铆a, Ortega-Murillo y su camarilla avanzaban paso a paso, escudados con un discurso antiimperialista vac铆o, hueco, falso y en el control pol铆tico y social pr谩cticamente absoluto del pa铆s. Un control que hasta hace poco inclu铆a al Ej茅rcito, sobre el cu谩l se han abierto muchos interrogantes.

Este escenario construido en base al miedo, al clientelismo y al control represivo de la poblaci贸n por un gobierno que fue perdiendo el pudor por el atropello constante de las m谩s elementales formas democr谩ticas, meses antes del 18 de abril parec铆a que se mantendr铆a por a帽os.

Pero cuando las protestas fueron tomando forma, y se iban demoliendo los s铆mbolos y los monumentos del r茅gimen, como esos 鈥渁rbolatas鈥, unos esperpentos de lat贸n y luces led que simulan 谩rboles, invento de Rosario Murillo como iconos de una nueva religi贸n pagana, burocr谩tica, sucedi贸 lo que hasta entonces nadie cre铆a que pudiera pasar: el miedo cambi贸 de lado. Y el pacto que durante una d茅cada hab铆a mantenido el status quo, se quebr贸.

Y los empresarios y la Iglesia convocaron a movilizaciones en un intento por ordenarlas y contenerlas, pero no pudieron con el impulso espont谩neo de ese pueblo harto de tanto mal trato. Y el Ej茅rcito declar贸 que su papel constitucional no era reprimir al pueblo y el Arzobispo empez贸 a tejer una mesa de di谩logo en la que convencer a Ortega y Murillo que les hab铆a llegado la mala hora. Que de lo contrario se corr铆a el riesgo de que el ventarr贸n que se hab铆a desatado arrasara con toda la estructura pol铆tica y social del sistema que hab铆an montado en esta d茅cada en la que controlaron el poder a su antojo.

驴Adelantamiento de elecciones con Ortega o la estructura del orteguismo en el poder, o gobierno provisional que convoque a un proceso constituyente y una Asamblea Constituyente Soberana?

El 16 de mayo, luego de mucho trajinar se instalaba la mesa de dialogo convocada por la Iglesia cat贸lica. La reuni贸n se realizaba en el Seminario Interdiosesano. Estaban convocadas todas las supuestas partes en conflicto. Los empresarios y las federaciones campesinas, la 鈥渟ociedad civil鈥, en la que luego de un intenso forcejeo, entraron representaciones de estudiantes, adem谩s de Ortega y Murillo.

Cuenta el periodista y escritor Mart铆n Caparros en un reportaje realizado desde el lugar de los hechos, que el evento deb铆a comenzar con un discurso de Ortega, pero la rebeli贸n meti贸 la cola en la Mesa de Di谩logo. Fue cuando el joven estudiante de 20 a帽os Lesther Alem谩n tom贸 la palabra antes de que el presidente empezara su discurso y dijo: 鈥淣o estamos aqu铆 para escuchar discursos鈥 que lo hemos escuchado por 12 a帽os鈥. Estamos aqu铆 para discutir la salida de su gobierno鈥︹漑6] El presidente y su esposa se quedaron mudos.

Desde entonces no se volvi贸 a convocar formalmente el 鈥淒i谩logo鈥. Sin embargo fue tomando forma la propuesta realizada por la Iglesia y los empresarios de unas elecciones adelantadas. Incluso noticias del 12 de junio adelantan que ser铆a aceptada por Ortega. La Alianza C铆vica por la Justicia y la Democracia ha expresado en el Di谩logo que 聽la negociaci贸n deber铆a incluir aparentemente la renovaci贸n de la instituci贸n que organiza las elecciones. Detr谩s de la propuesta de darle una salida 鈥渃onstitucional鈥 a la crisis, no propone la salida inmediata del gobierno.

Pero la autoorganizaci贸n de esa fuerza espont谩nea, de la que Lesther, el estudiante de comunicaci贸n, fue el instrumento, entendi贸 lo esencial, no se trataba de escuchar discursos, se trataba de discutir la salida del gobierno Ortega-Murillo.

Dos posibilidades se presentan hoy en la resoluci贸n de la crisis. Una la que proponen los empresarios y la Iglesia cat贸lica. Adelantar las elecciones con las mismas o casi las mismas reglas que dise帽贸 Ortega y la otra es que los miles de 鈥淟esther Alem谩n鈥 que est谩n poniendo el cuerpo y los muertos en la rebeli贸n, organicen un gobierno provisional que inicien un proceso constituyente y convoquen una Asamblea Constituyente Soberana para cambiar todo lo que en Nicaragua debe ser cambiado.

Y esto es posible: El movimiento que est谩 derrocando al gobierno Ortega-Murillo, ya ha demostrado que puede organizar la vida cotidiana para la lucha, que puede establecer normas para enfrentar a las Turbas[7] y a las fuerzas policiales del r茅gimen. Esos j贸venes, esos campesinos, esos trabajadores, ya han demostrado que puede organizar la alimentaci贸n y el transporte, porque ya lo est谩 haciendo en algunas ciudades. Son ellos, los que est谩n organizando la defensa contra las fuerzas represivas, 鈥渓os que ponen los muertos鈥. Son los miles y miles de Lesther que hay en todas las ciudades del pa铆s liderando la rebeli贸n, los que tienen que construir de manera auto organizada y democr谩tica ese gobierno provisional.

Notas

[1] Fuente original: https://anticapitalistasenred.org/2018/06/13/la-rebelion-gobierno-ortega-murillo-nicaragua-volcanes-no-avisan/
[2] Escritora y poeta nicarag眉ense reconocida internacionalmente, fue miembro del Frente Sandinista de liberaci贸n durante la revoluci贸n de 1979, ocup贸 varios cargos en el gobierno a los que renunci贸 en 1984, distanciada con la direcci贸n de Ortega. La frase pertenece a una poes铆a reproducida por la Revista Viento Sur, en su sitio web. http://vientosur.info/spip.php?article13860
[3] Declaraci贸n del Equipo T茅cnico del FMI, 鈥渆l desempe帽o de la econom铆a en 2017 rebas贸 las expectativas y las perspectivas para 2018 son favorables. A fin de minimizar los posibles riesgos desfavorables, Nicaragua necesita seguir fortaleciendo su marco de pol铆ticas, para lo cual deber谩: (i) apresurar la aplicaci贸n de la ley sobre tributaci贸n internacional, reducir el gasto tributario, racionalizar los subsidios y poner en pr谩ctica una reforma integral de la seguridad social, (ii) ampliar el per铆metro de supervisi贸n, (iii) reforzar el marco de combate al lavado de dinero y al financiamiento del terrorismo, y (iv) crear reservas financieras internamente y aumentar a煤n m谩s las reservas internacionales鈥.
https://www.imf.org/es/News/Articles/2018/02/06/ms020618-nicaragua-staff-concluding-statement-of-an-imf-staff-visit
[4] Tranques. Cortes o trancas de rutas para impedir el tr谩nsito vehicular.
[5] Acuerdos de Esquipulas I y II Wikipedia https://es.wikipedia.org/wiki/Acuerdo_de_Esquipulas
[6] Mart铆n Caparros 鈥淓l Misterio de la revoluciones鈥 https://www.nytimes.com/es/2018/05/29/revoluciones-daniel-ortega-nicaragua-caparros/
[7] Se les llama Turbas a las fuerzas para policiales de motorizados al servicio del gobierno.

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