Ago 24 2004
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Política

Lula en Chile: reencuentro de hermanos

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

“Chile desea trabajar estrechamente con Brasil en el proceso de integración regional, lo hacemos desde aquí, desde la América del Sur, que es nuestra base geográfica, política y cultural”, dijo Lagos tras la firma de los acuerdos, caracterizando a Lula Da Silva como “amigo y líder” , elogiando los resultados de su política económica y su dedicación personal a luchar contra el hambre y la desigualdad social “que nos sirve de inspiración a todos”.

El presidente brasileño destacó, por su parte que “estamos pasando por un momento excelente en las relaciones de Brasil y Chile”, basadas en una sintonía de valores que ha permitido trabajar juntos en iniciativas como la lucha contra la pobreza y la desigualdad social.

Respectó del envío de tropas a Haití, señaló que los dos países luchan por ayudar a restablecer la paz y el orden “caribeño”. Además agradeció el apoyo chileno a Brasil en su intento de ser miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU y destacó los esfuerzos conjuntos por cambiar las reglas del comercio global.

Por la tarde se reunió con el alcalde de Santiago, un derechista-pinochetista aspirante a la presidencia de Chile, Joaquín Lavín, junto al que aplaudió a un conjunto folclórico.

Sí al MERCOSUR, pero viva el ALCA

Tal vez lo más destacado de la visita a Santiago de Chile del hombre en el que los pueblos latinoamericanos -con cierta ingenuidad- vieron un renovador de los cánones de la sujección y dependencia de la política exterior del continente y un luchar social que no claudicaría, fue su aserto de que no hay contradicciones -a largo plazo- entre la creación del ALCA y la idea de fortalecer el Mercosur.

“No hay contradicción entre el fortalecimiento del Mercosur y la creación del ALCA. Queremos relaciones fuertes con nuestros vecinos, pero también con Estados Unidos, uno de nuestros principales socios comerciales”, dijo a un medio local.

Agregó, a modo de explicación, el primer mandatario brasileño: “la dificultad que hubo en la negociación para el ALCA provino de las resistencias de EEU en aceptar el libre comercio en productos agrícolas y algunos industriales, como el acero. Los norteamericanos no deseaban negociar disposiciones antidumping en el ALCA, afirmando que este sería un tema para la OMC (Organización Mundial de Comercio)”.

Tal vez Lula da Silva y Lagos dispongan de información, vedada a la ciudadanía, en el sentido de que EEUU ha aceptado la tesis del MERCOSUR, y de Brasil, desde luego, en esas y otras materias.

El otro carnaval

fotoLas cosas podrían indicar que Lagos y Lula -la primavera está a punto de brotar en el Hemisferio Sur- colorean una vieja alianza; quizá sus víctimas, una alianza siempre dispone de víctimas, sean Chávez y Kirchner. Es una probabilidad.

De cualquier modo, lo cierto es que ni la economía de Brasil ni la economía de Chile obtienen resultados que satisfagan las necesidades y expectativas del enorme número de pobres, en el límite de la línea de subsistencia, que ambos países albergan. Casualmente los gobiernos cuyos presidentes son Lagos y Lula ostentan índices por lo menos terribles a la hora de medir el reparto del producto social.

“A principios de 2004, Da Silva anunciaba planes para la privatización de las infraestructuras de Brasil, para ampliar su rol como exportador de materias primas, aumentar su dependencia de los mercados exteriores, continuar con la austeridad interior y con los altos intereses con el fin de complacer a los bancos extranjeros y nacionales, y a los especuladores; para aprobar una versión moderada del ALCA y avanzar en el papel de Brasil como exportador de materias primas a China”, apunta James Petras. (www.rebelion.org).

Continúa el profesor estadounidense: “Durante los primeros cuatro meses de 2004, la producción industrial bajó un 1.2% en relación con el último trimestre de 2003, aunque entre enero-marzo de 2004 hubo más días laborables que en el período octubre-diciembre de 2003. A pesar de los más bajos intereses internacionales de la historia, Brasil mantiene los índices más altos del mundo -con un tasa de más del 16%- y amenaza con subirlos para atraer capitales especulativos y cortar cualquier posible recuperación”.

“Durante el primer trimestre de 2004 en relación con el mismo periodo de 2003, las compañías eléctricas han experimentado un enorme crecimiento de sus beneficios netos del 94% y las de telecomunicaciones del 53,2% a pesar del descenso del número de líneas telefónicas en servicio a causa del aumento del paro.

“Otros sectores, como el acero, los productos químicos y el papel muestran significativos descensos de beneficios netos aunque las materias primas para la exportación como el mineral de hierro y la soja han continuado creciendo – hasta la caída brusca de las exportaciones a partir de abril (Financial Times, 12 mayo de 2004, pp.6 y 21)”.

Un consuelo para Lula es que no es propietario, por lo menos no aun, de fazenda alguna, de tal modo que los campesinos sin tierra no podrán poner en evidencia su malestar “tomándose” sus tierras -como lo hicieron con las del presidente a quien sucedió en La Alborada-.

Dos hombres, un destino

fotoUne a Lagos y Lula no sólo la desigualdad social -común a los pueblos que gobiernan- sino además su desastrosa política ambiental.

El mandato de Lagos no ha logrado impedir el deterioro de los recursos naturales. La cría del salmon produce efectos catastróficos en el ambiente, la tala de bosques nativos no se ha detenido, las autorizaciones de pesca arrasan con el litoral océanico.

El mandato de Lula podría pasar a la historia como el del presidente que firmó la muerte de la Amazonia -por completo de espalda a los intereses de los demás países con presencia en esa geografía- para producir carne bovina y el principio del deceso de la agricultura brasileña al autorizar la siembra de soja transgénica; todo para hacer de Brasil el primer hato ganadero del mundo y también el gran exportador de soja (o soya) “sintética”.

Probablemente la popularidad de Chávez en América del Sur no se deba a sus aciertos como gobernante -ni a su locuacidad-, sino a la desafinada canción del resto de los “líderes” del área.

Hubo un cierto estreno: Estados Unidos es un compañero indispensable para Brasil y el resto de los países sudamericanos, dijo Luiz Inacio Lula da Silva en Santiago. Y remachó: “Reconozco que Bush reconoce a Brasil como un factor de equilibrio y de estabilidad en la región”.

Cabe preguntarse, con suspicacia, ¿podría significar esta vista de dos días el extrañamiento de la Argentina del grupo de los subpoderosos de América, el reemplazo del viejo ABC por un nuevo BC o aun por un MBC, donde la M significa México?

Acaso la visita sea un esfuerzo para que Kirchner, el díscolo -pero no tan diferente-, comprenda que debe volver al redil y dejarse de firmar tonterías con el tal Chávez. Al fin y al cabo no hubo referencia alguna a la Argentina durante la pequeña fiesta, el desayuno “de trabajo”, el almuerzo, la cena, la reunión con un “un nutrido” (obvio) grupo de empresarios chilenos para explorar posibilidades de negocios conjuntos ni en el encuentro de Lula con pobladores integrados al programa Chile Solidario.

Lo cierto es que hubo en el discurso que surgió de la visita un toque de soberbia que los diplomáticos latinoamericanos no dejaron de advertir y que la agencia cubana de noticias curiosamente esquiva con una retórica funcional a la reunión. Sólo que no fue la soberbia de los realmente poderosos, sino aquella que se pronuncia por delegación -o necesidad-.

Con su mensaje de que “Estados Unidos es un compañero indispensable” (www.lahora.com.ec/noticiacompleta.asp?noid=280048) el presidente Lula Da Silva completará su periplo visitando Ecuador. Antes había estado en República Dominicana y Haití, donde se reunio con sus tropas, que “pacifican” la isla.

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