Feb 17 2014
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OpiniónPolítica

Maduro, no estamos en mayo del 68 sino en febrero de 2014

La asesoría comunicacional, afranceseada y socialdemócrata, que rodea al Gobierno Bolivariano en los últimos dos años, está ocasionando una confusión ideológica muy peligrosa. Contribuyendo con la desorientación, la desbandada y desesperanza en el seno del pueblo.

Para mí fue muy contradictorio ver, el sábado pasado, que el escenario de la tarima estaba adornado, entre otros símbolos, con el símbolo de la Paz representado en el círculo, que tiene en su interior un diseño de cuatro líneas en forma de pata de un ave.  Este símbolo estuvo de moda en los maravillosos años de la década de 1960, creado y recreado en los países del capitalismo “desarrollado”. Símbolo que identificaba al movimiento hippie.  El otro símbolo de la paz, tiene sus orígenes en la cultura religiosa judeo-cristiana: el de la paloma con la rama de olivo.

Presidente no estamos en Woostock sino en Venezuela

Me fui a la Av. Bolívar este sábado 15 de Febrero, convencido que hay que defender la revolución chavista, que hay que defender al pueblo que creyó en la promesa y en la práctica de Chávez.

Nuestra responsabilidad no se limita a resistir el ataque de la contrarrevolución y del imperialismo a nivel nacional. Sobre tus hombros Nicolás, sobre los hombros de la actual dirección política-gubernamental, y sobre los hombros de todos nosotros, los chavistas, descansa la responsabilidad de defender no sólo a un proyecto nacional, venezolano, sino un bastión de resistencia regional y mundial contra el poder del capitalismo. La derrota moral, militar, política y física del chavismo forma parte de la agenda de los poderes imperiales.

Es por eso que la gente del pueblo y los miembros de las organizaciones revolucionarias, están pendiente de tus palabras de tus mensajes claves. Sabemos que no eres Chávez pero también sabemos que no eres el hijo único de Chávez, que somos los hijos de Chávez, que el pueblo es la madre-padre de Chávez, que todos somos Chávez, que Chávez se internó en el pueblo

A pesar de la alegría de encontrarme en medio de una masiva respuesta, por otro lado estaba realmente confundido: el discurso de la Paz contra la violencia provocada por la delincuencia  se había convertido en el discurso de la “Paz Social”. Ante tal confusión, una compañera trató de explicarme, con una gran dosis de duda y decepción en sus palabras,  que era un acto programado en las jornadas de celebración de la llamada “Batalla de la Victoria”.

Queda claro que no estoy en contra de la Paz, y que el fin último de alcanzar la Paz es el fin último de los revolucionarios en la medida que buscamos abolir el dominio dictatorial del Capital. Pero, algunos creemos que usted, Sr. Presidente, está equivocado o confundido, y alguien se lo tiene que decir. Aquí están algunos apuntes, que le queremos trasmitir, con todo respeto y sinceridad revolucionaria:

  1. Hay que llamar, urgentemente, a la defensa de la revolución contra la ofensiva de los enemigos del pueblo, que cuentan con recursos de la Guerra de Cuarta Generación para manipular, debilitar, mentir y crear caos.
  2. Presidente, está equivocado cuando asume el diagnóstico que hay  “derecha mala”  expresada en el  dúo María Corina Machado y Leopoldo López (MCLL) y “derecha buena” (MUD menos MCLL). Esta última democrática y pacifista. Está confundido y confundiendo, cuando afirma públicamente que Cisneros tiene buenos sentimientos y que le confesó que quiere vivir en Venezuela en paz. Con todo respeto señor Presidente, esa afirmación ¡es una mierda! Venidas esas mansas palabras del corderito  Cisneros, un lobo que financió el golpe e intento de magnicidio en abril del 2002.ven maduro paz1
  3. Los adecos, la parte socialdemócrata del enemigo,  han demostrado históricamente su vocación por “la paz en los sepulcros”.  Junto con toda la derecha, ansía un régimen político donde volvamos a ser sumisos y creamos el cuento de la democracia electoral. Si no recuerde el papel -represivo y criminal- que desempeño en los 80´s el actual líder adeco, Antonio Ledezma.
  4. Claro que los sectores oligárquicos quieren paz, su paz burguesa,  pero para eso, primero  le hacen la guerra  -sangrienta y terrorista- al pueblo (no sólo al Gobierno). Ellos están claros en su estrategia y en su táctica, ellos tienen conciencia de clase y están adoptando una lucha con fachada legal y otra con el brazo armado y subversivo. Ellos no creen en la legalidad burguesa si eso afecta sus intereses; ellos no creen en la democracia (representativa y electoral), ni en la Constitución.  Ellos tumban cuando le viene en gana, un gobierno popular y ponen a un empresario  (Carmona). Como ahora han puesto a sus hijos (Radonsky, López y Machado) a liderar el proceso.
  5. Convoque a los sectores políticos del Polo Patriótico, atienda sus repetidas solicitudes de conversa, en él hay militantes cuya experiencia en la lucha política puede ser útil.
  6. Deje de estar recibiendo asesorías fútiles de Ramonet y sus alumnos, no siga gastando euros en esos carajos que aunque ellos tengan buena voluntad,  y aunque no sea su intención, en el fondo piensan que somos unos “salvajes tropicales” que votaremos por el gobierno en las elecciones si nos dan un poco de fucking reggeaton,  farándula, alcohol y rumba (como ha pasado desde las elecciones presidenciales de octubre de 2012).
  7. Ahora necesitamos urgentemente que discutamos líneas políticas, sin ambigüedades; que discutamos una estrategia para enfrentar la arremetida del fascismo, para enfrentar el fortalecimiento moral de la derecha y el debilitamiento de la unidad revolucionaria.
  8. No califique y estigmatice de ultraizquierdista a todos los que pensamos que actualmente estamos en una fase crítica de la lucha de clases. No estamos a favor del anarquismo irresponsable, ni menos de aquél discurso infantil que piensa que construir el socialismo es soplar y hacer botella, mientras se encuentra haciendo de teórico de la revolución en una cómoda oficina pública.  Pondere sus palabras cuando se dirija a sus aliados y sea impecable con el enemigo.  Porque queremos apoyarlos, a pesar de la camarilla de corruptos anti-socialistas que hoy orbitan en el gobierno. Porque tenemos un enemigo común, que es el enemigo del pueblo.

No me convoque a otra manifestación de Paz y Amor, que los sesentas son lejanos en tiempo y contexto. Además ya no me dejo crecer el pelo, no estamos en el 1968 de California/Berkeley ni en París. Recuerdo las vivencias en esos años gloriosos de la Paz y Amor contra la Guerra de Vietnam, pero ahora me gusta bañarme todos los días y nunca me ha gustado la mariguana.

Estamos en un Febrero de 2014, donde nos quieren acorralar las fuerzas del mal, y el desconcierto aumenta entre las fuerzas del bien. Por ahora, han logrado organizar un número importante del sector estudiantil, todavía no están en las fábricas ni en los barrios populares.  En Caracas están declarando zonas liberadas Altamira, Chacao y en las Mercedes.

El pueblo trabajador está aguantando, hasta ahora con mucha paciencia, los embates de la inflación, del desabastecimiento y de la ineficiencia de la burocracia pública. La mayoría del pueblo sabe que, a pesar que el cáncer de la corrupción infectó parte de la elite “revolucionaria”, hay que defender lo que es bueno para sus intereses. Sabe que los hijos de la burguesía manejan el lenguaje del diablo, el engaño.

Estamos en Venezuela, Febrero de 2014, donde la espada de Bolívar, la pistola de Zamora y la lanza de Guaicapuro nos pueden dar una lección de cómo hacer la Paz.

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