Ene 7 2014
3764 lecturas

Cultura

Manuel Ahumada: el marinero del Submarino amarillo

Fabricante de sue√Īos, cronista urbano y poeta gr√°fico, Manuel Ahumada fue, simult√°neamente, pintor, cartonista, dibujante, historietista, grabador y escultor. Due√Īo de un estilo propio, genuino, innovador, profundo, √°cido y mordaz, cre√≥ una obra que hace una breve cr√≥nica del mundo actual, ins√≥lita, intimista, l√ļdica y cr√≠tica, desbordante de im√°genes on√≠ricas.

Los sue√Īos (y pesadillas) que pint√≥ y dibuj√≥ no le nacieron durmiendo; tampoco fueron recreaci√≥n de aspiraciones colectivas. Sus enso√Īaciones brotaron de lo que imagin√≥ estando despierto, de lo que le habr√≠a gustado ver al asomarse a la ventana.

En uno de los cartones pol√≠ticos de Manuel Ahumada, una mano an√≥nima y poderosa hace girar una enorme perinola en la que se juega la suerte del pa√≠s. El peque√Īo trompo est√° ligeramente inclinado hacia uno de sus costados, y las leyendas de los tres contornos que est√°n a punto de caer boca arriba anuncian el inevitable futuro inmediato de M√©xico: toma todo, privatiza todo, vende todo. No importa cu√°l sea la cara que finalmente anuncie la inscripci√≥n de la suerte, el jugador que hace rotar la pieza siempre gana, aunque la naci√≥n pierda. Nuestro futuro inmediato est√° escrito en clave de despojo.

La caricatura, realizada con trazos precisos, fue publicada en La Jornada. No es su obra m√°s famosa, pero s√≠ un buen ejemplo de la calidad y eficacia de su trabajo como cartonista. Mediante una met√°fora potente resuelta con unas cuantas l√≠neas, resume el momento pol√≠tico y desnuda al poder con humor. Retrata con precisi√≥n una extendida sospecha en la opini√≥n p√ļblica. Sintetiza, adem√°s, su prop√≥sito como narrador gr√°fico: cuenta una historia en la que las im√°genes recuperan todo el terreno que han perdido con la escritura, y los dibujos no dicen lo mismo que el texto.

Probablemente su trabajo m√°s conocido es La Patrona, que desat√≥, al comienzo del foxismo, a poco m√°s de 70 a√Īos de finalizada, un nuevo episodio de la guerra cristera. El incidente fue un momento relevante de la batalla cultural entre los carcamanes surgidos de las s√≥tanos de la ultraderecha, que sintieron que con el triunfo de Vicente Fox llegaba su hora, y la comunidad art√≠stica y cultural. El dibujo reproduce un ind√≠gena que semeja ser Juan Diego, mostrando en su tilma a Marilyn Monroe desnuda.

La historia es conocida. La directora del Museo del Periodismo y las Artes Gr√°ficas, Yolanda Carvajal Enr√≠quez, se neg√≥ a que ese dibujo y otras creaciones se presentaran ante el p√ļblico, porque afectaban el respeto a una comunidad. Sin embargo, d√≠as despu√©s la muestra comenz√≥ a exhibirse en las instalaciones de la Fundaci√≥n √Ālvarez del Castillo. Dos j√≥venes fan√°ticos religiosos en b√ļsqueda de favores celestiales despedazaron el dibujo, y justificaron su proceder porque da√Īa la fe y nuestros hijos van a crecer en un ambiente carente de moral y de principios. La polic√≠a los detuvo pero en unas horas salieron de la c√°rcel, porque el cardenal Juan Sandoval √ć√Īiguez pag√≥ la fianza que los puso en libertad.

El sainete sorprendió al artista, que ni siquiera había hecho el dibujo para esa exposición. Ahumada estudió en una escuela católica, y la religión era parte de su mundo. La Iglesia estaba presente en él como institución y como forma de vida. Sin embargo, la cálida y vigorosa respuesta solidaria de mucha gente lo llenó de felicidad. Finalmente, la derecha ultramontana perdió allí un importante combate en su cruzada a favor de la intolerancia religiosa.mex manuel ahumada comic

Alumno de ingenier√≠a agr√≠cola en la ENEP Cuautitl√°n de la UNAM, Manuel Ahumada fue pintor antes de ser caricaturista. A finales de los a√Īos 70 estudi√≥ pintura durante dos semestres en la Escuela Nacional de Artes Pl√°sticas de la UNAM, pero lo abandon√≥ porque el plantel se mud√≥ a Xochimilco y le daba mucha flojera trasladarse hasta all√°. Comenz√≥ as√≠ a hacer monos, que pod√≠a dibujar en cualquier parte.

En diversas ocasiones narr√≥ c√≥mo empez√≥ a hacer cartones pol√≠ticos por culpa del destino: el caricaturista Feggo le ofreci√≥ que llevara sus dibujos a la revista La Garrapata. En un principio le gustaba m√°s la caricatura que la pintura, porque, dec√≠a, es m√°s popular. Que vieran su trabajo cada d√≠a lo gratificaba mucho. Con el paso de los a√Īos disfrut√≥ m√°s de la pintura, donde pod√≠a hacer lo que quisiera y no ten√≠a que preocuparse de que quienes la vieran entendieran o no lo que plasmaba en sus lienzos. El cart√≥n pol√≠tico, en cambio, lo obligaba a trabajar con rapidez y con la preocupaci√≥n de que su mensaje fuera comprendido por el lector.

Fue, desde ni√Īo, lector de c√≥mics. Por sus ojos pasaron con avidez lo mismo La peque√Īa Lul√ļ que Batman o Tradiciones y leyendas de la Colonia. Por las tardes jugaba con esos h√©roes.

Ahumada realiz√≥ su obra con herramientas diversas: l√°piz, acuarela, √≥leo, tinta y arte objeto. Siempre cuid√≥ la t√©cnica. Pint√≥ sus cuadros con un peque√Īo pincel, generalmente en un formato peque√Īo, de 40 por 50 cent√≠metros. En sus creaciones aparecen √°ngeles y astronautas, hombres de rostro con pinta de Humphrey Bogart, hadas so√Īadoras, corazones abatidos, azoteas de edificios y ventanas, calles oscuras y desoladas. Su amigo Rafael Barajas El Fisg√≥n los describi√≥ como dibujos figurativos de hiperrealismo naif. Seg√ļn su colega Gonzalo Rocha, fue el inventor del realismo c√≥smico.

Entre 2000 y 2008 Manuel Ahumada produjo una serie de juguetes que son, en realidad, peque√Īas esculturas surgidas de la naturaleza urbana, muchas elaboradas con material reciclado. Una es El submarino amarillo. En la obra, la nave est√° instalada en una jaula de p√°jaros, y en su interior se aloja el universo. Al soplarle, la Luna y la Tierra se mueven alrededor del Sol.

Este 5 de enero, la carroza f√ļnebre que trasportaba su ata√ļd calleje√≥ por la colonia Narvarte. Y en una especie de burla a las convenciones que tanto disfrutaba trasgredir, la m√ļsica de El submarino amarillo entonada por Los Beatles lo acompa√Ī√≥ en su √ļltimo recorrido, navegando hacia el Sol, para compartir unos tacos, all√° arriba, con el astronauta de una de sus tantas historietas.

  • Compartir:
X

Envíe a un amigo

No se guarda ninguna información personal


    Su nombre (requerido)

    Su Email (requerido)

    Amigo(requerido)

    Mensaje

    A√Īadir comentario