Oct 31 2018
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Cultura

Manuel Ruano o la embestida monstruosa y embrutecedora del neoliberalismo transcultural

Es en febrero de 2014 cuando entrevistamos al escritor argentino Manuel Ruano, con mucha obra durante m谩s de cinco d茅cadas, sobre todo en poes铆a, ensayo y periodismo cultural, g茅neros en los que obtuvo importantes reconocimientos en varios pa铆ses (en algunos de los cuales residi贸: Venezuela y Per煤). Falleci贸 el 12 de abril de 2017 y hoy lo recordamos (acaso porque, adem谩s, era un gran tipo).

– Fuiste integrante del equipo de una de nuestras insoslayables revistas literarias del siglo XX: 鈥淓l Escarabajo de Oro鈥. Resultado de imagen para el escarabajo de oro revistaResultado de imagen para el escarabajo de oro revistaResultado de imagen para el escarabajo de oro revistaResultado de imagen para el escarabajo de oro revistaResultado de imagen para el escarabajo de oro revista

鈥 Fueron varios los 鈥渧asos comunicantes鈥 que me unieron a la revista 鈥淓lEscarabajo de Oro鈥: el surrealismo, la independencia en el arte, la cr铆tica est茅tica y social, y sobre todo la filosof铆a. Por esos d铆as yo ten铆a hecha una lectura de Jean-Paul Sartre, como modelo intelectual que iluminaba la mentalidad del momento con libros como聽鈥淟a n谩usea鈥聽,鈥淟oscaminos de la libertad鈥聽o, su definitivo聽鈥淟as Palabras鈥, que era como una biblia por aquellas jornadas nocturnas de los聽鈥渆scarabajos鈥, como le gustaba decir a S谩bato鈥 Aunque antes de entrar en 鈥淓l Escarabajo de Oro鈥, ya hab铆a transitado otros n煤cleos intelectuales de escritores de las m谩s diversas procedencias.

En 1962 hab铆a obtenido un premio de ensayo que fue una sorpresa para m铆, porque un profesor de literatura del Colegio Nacional nocturno 鈥淒omingo Faustino Sarmiento鈥, present贸 un trabajo m铆o, sin que yo lo supiera, obteniendo un primer premio de ensayo. Eso me estimul贸 mucho, y nunca dej茅 de agradecer ese gesto. Ya en 1964, cuando hice el servicio militar en el Centro Instrucci贸n de Artiller铆a de C贸rdoba, tuve un camarada (soldado como yo, que fue despu茅s amigo entra帽able hasta su muerte, me refiero a Eduardo Goncalvez) que me puso en contacto con la filosof铆a de Albert Camus: 鈥淓l mito de S铆sifo鈥 y 鈥淓l hombre rebelde鈥 me acompa帽aron de ah铆 en adelante. Pero mi principal inter茅s era, por aquellos d铆as, la poes铆a.

De ah铆 que me carteara con el poeta V铆ctor Garc铆a Robles, que fue, sin lugar a dudas, el que me anim贸 a integrar el grupo cuando gan茅 el Primer Premio de Poes铆a de la revista 鈥淢icrocr铆tica鈥, dirigida por Eve Bonasso. Ese galard贸n hizo que tambi茅n me nombrara secretario de redacci贸n de esa publicaci贸n. Tal es as铆, que el director de 鈥淓l Escarabajo de Oro鈥, Abelardo Castillo, public贸 el poema premiado en el n煤mero 33 de marzo de 1967, con estas palabras: 鈥淢anuel Ruano, poeta. No public贸 libro. Anda por los 23 a帽os. Es nuestra 煤ltima adquisici贸n: vino premiado. Los versos transcriptos lograron, por unanimidad, entre m谩s de 600 poemas, el Primer Premio de la revista 鈥淢icrocr铆tica鈥. Julio Imbert, Antonio Requeni e Irma M. Cavallini, fueron el jurado. Ruano pertenece a partir de este n煤mero, a la secci贸n poes铆a de nuestra revista鈥.聽

Y as铆 fue, aunque se me viniera encima un alud de libros para ser comentados. Yo, como es de suponer, no perd铆a noche en el Bar Tortoni y hasta amanec铆a en su bohemia. Las charlas de literatos y del talento que sol铆an acompa帽arnos en aquellas jornadas eran invaluables. 鈥淓l Escarabajo de Oro鈥 ten铆a colaboradores y rese帽adores de inapreciable valor internacional: Julio Cort谩zar, Beatriz Guido, Marta Lynch, Pedro Orgambide, Augusto Roa Bastos, Nicanor Parra, Fernando Qui帽ones, Juan Goytisolo, Carlos Fuentes, Miguel Oviedo, Adriano Gonz谩lez Le贸n… All铆 conoc铆, tambi茅n, al poeta dominicano Manuel del Cabral. Siempre segu铆 con verdadero fervor la trayectoria de aquellos muchachos formidables de la revista.

Con Jorge Luis Borges

Con Ernesto S谩bato

Castillo, por la fibra de sus cuestionamientos, deslumbraba a la hora de hacerlos y, adem谩s, por el car谩cter invalorable de su magn铆fica obra narrativa. Fue Garc铆a Robles quien me dijo:聽鈥淪i vas a ser poeta, ten茅s que tirarte al vac铆o sin saber qu茅 vas a encontrar abajo鈥.聽Esto me abri贸 los ojos hasta el d铆a de hoy鈥 En palabras de Abelardo podr铆a decirse:聽鈥淐reo que en el Tortoni empezamos alrededor de 1960 y estuvimos hasta el 鈥74, durante toda la etapa del 鈥淓l Escarabajo de Oro鈥.聽Fueron unos 15 a帽os鈥 Desde entonces, los encuentros pasaron a realizarse en mi casa.鈥La subdirecci贸n fue responsabilidad de Liliana Heker; la secretar铆a de redacci贸n la llev贸 Vicente Battista; la secci贸n poes铆a estaba a cargo de V铆ctor Garc铆a Robles y, m谩s tarde, la asum铆 yo transitoriamente. El consejo de redacci贸n ten铆a entre sus integrantes a Alberto Lagunas, Oscar Barros, Luis De Paola, Berna

Con Flavia Cosme

rdo Jobson, Jorge V谩zquez Santamar铆a, Ricardo Maneiro鈥

 

鈥 驴C贸mo se te fue generando esa predilecci贸n por el Siglo de Oro Espa帽ol?

聽–聽驴Acaso Juan Bosc谩n [1490-1542] no jug贸 en el siglo XVI en el cambio de la poes铆a espa帽ola del Siglo de Oro, junto a Garcilaso de la

Vega, un papel semejante al que realizara Ezra Pound聽en el siglo pasado, para la poes铆a de habla inglesa? Pues bien, creo que el amor que sent铆 desde ni帽o por la literatura espa帽ola, me llev贸 a enfrascarme en el barroco peninsular. Lope de Vega, Luis de G贸ngora, Francisco de Quevedo, fueron mis lecturas favoritas a las que vuelvo siempre. En 1992 fund茅 una revista llamada

 

Con Alicia Dellepiane

鈥淨uevedo鈥que se hizo itinerante. All铆 publicaba textos raros de Herrera, de Alem谩n, as铆 como de poetas modernos como C茅sar Moro. Por problemas econ贸micos tuve que congelar su aparici贸n. Al menos virtualmente, me sent铆 el聽Busc贸n quevedeano buscando rastros en la聽terra ignota. Am茅 la poes铆a buc贸lica y sigo am谩ndola como a una mujer que se pierde en la espesura de la historia. Como am茅 el sentido epop茅yico de un poema. Como arte t铆pico, seg煤n algunos, de la Contrarreforma, el barroco revitaliza una est茅tica que da vida a la Edad de Oro, donde el fervor religioso reluce y est谩 vivo y fue construida con una anterior Reforma espa帽ola que va m谩s all谩 del Concilio de Trento de 1563. En todo caso, aquellos poetas dejaron un sello indudable en la l铆rica hispana, m谩s all谩 del reinado de Felipe II, que influy贸 mucho en nuestros poetas de ultramar鈥

Con con Lina Caffarello

Raz贸n ten铆a Quevedo al exclamar en un soneto: 鈥淭ras los reyes y pr铆ncipes se vaya/ quien da toda la vida por un d铆a,/ que yo me quiero andar de saya en saya.鈥 La poes铆a se transforma de 茅poca en 茅poca y ese es su misterio. Hubo un poeta chileno contempor谩neo, Alberto Baeza Flores, considerado del surrealismo hispanoamericano, que dijo de mi poes铆a algo que me enorgullece: 鈥淎qu铆 est谩 la confluencia del barroquismo hispanoamericano y la aventura expresiva de la poes铆a m谩s moderna, m谩s actual, m谩s de exploraciones. Manuel Ruano re煤ne estos r铆os neorrealistas m谩gicos y los unifica en su expresi贸n po茅tica.鈥

 

鈥 Que a tus veinticuatro a帽os te fuera otorgado el premio que posibilit贸 la publicaci贸n de tu primer poemario a trav茅s de la prestigiosa Editorial Losada, debe haberte 鈥渧apuleado de felicidad鈥. Que ese libro haya sido presentado por Leopoldo Marechal, a帽adi贸 un plus. Que, adem谩s, mantuvieras conversaciones con Gonzalo Losada y por iniciativa de 茅l, a trav茅s de su sello tambi茅n apareciera tu segundo poemario, habr谩 sido el s煤mmum. 驴C贸mo nos trasmit铆s a nosotros, tantos lustros despu茅s, lo que te pasaba? Algunos te habr谩n envidiado. 驴C贸mo nos trasmit铆s esto, y tu contacto con don Gonzalo y con el autor de la novela 鈥淓l banquete de Severo Arc谩ngelo鈥?

鈥 En 1967 obtuve el Primer Gran Premio Internacional de Poes铆a de Habla Hispana 鈥淭om谩s Stegagnini鈥, correspondiente a los V Juegos Florales de Poes铆a, Mar del Plata, Provincia de Buenos Aires, que consist铆a en un dinero, una placa y la edici贸n del libro (que nunca se llev贸 a cabo). De manera que聽鈥淟os gestos interiores鈥聽en la colecci贸n Poetas de Ayer y de Hoy聽de Losada, se debi贸 a que s贸lo recib铆 de aquel galard贸n la parte monetaria y otros honores que contemplaba el premio; pero la edici贸n del libro, lo que se dice el poemario en s铆, que para m铆 era fundamental, jam谩s.

Tuve la suerte de que se interesara don Gonzalo Losada聽de ese percance y lo leyera, no una, sino varias veces (como 茅l mismo me dijera), y decidiera la edici贸n del mismo. Ese manuscrito (todav铆a) pas贸 por varias manos, entre ellas, las de Margarita Aguirre (ex secretaria de Pablo Neruda), y que a ra铆z de all铆, fuera mi amiga durante varios a帽os. Y Neruda, seg煤n me informaron, tuvo algo que ver en eso; pero no lo puedo asegurar. El libro fue ilustrado por un artista pl谩stico llamado Pablo Su谩rez y recibi贸 la bendici贸n de unescritor consagrado, como don Leopoldo Marechal, que, para el caso, escribi贸: 鈥淪igo con atenci贸n las tendencias de la nueva poes铆a, y Manuel Ruano se cuenta entre los j贸venes poetas cuya originalidad e inspiraci贸n est谩n dando ahora sonidos nuevos a la poes铆a nacional. No s贸lo trata 茅l de bucear en 鈥渓o posible鈥 de los temas l铆ricos: gracias a una severa conciencia de su arte, busca y halla tambi茅n una notable afinaci贸n de su idioma po茅tico. A mi entender, la poes铆a contin煤a siendo la 鈥榪uintaesencia鈥 del arte por la palabra, y Manuel Ruano trabaja en esa vieja y perdurable afirmaci贸n.鈥

Con don Gonzalo Losada, tengo hermosos recuerdos. Ha sido un gran editor. Y ha tenido la gentileza de presentarme al poeta聽Francisco Luis Bern谩rdez, quien me dijo palabras m谩s, palabras menos, conceptos elogiosos sobre mi poemario. En otra oportunidad, Losada me ley贸, completa, una carta que hab铆a recibido del gran escritor peruano Jos茅 Mar铆a Arguedas, anunci谩ndole su pr贸xima muerte. Esto resultaba conmovedor para un joven poeta como yo. Era tanto el detalle de c贸mo lo lograr铆a, que le describ铆a hasta la marca del rev贸lver que hab铆a comprado para llevar su muerte a cabo. Yo, lo s茅, qued茅 muy impresionado por aquel relato. M谩s all谩 de todo esto, don Gonzalo public贸 mi segundo libro de poemas,聽鈥淪eg煤n lasreglas鈥, cuando compart铆 un premio con el poeta chileno Braulio Arenas, en Venezuela, de la revista 鈥淚magen鈥, en 1972.

De ese libro, un poeta colombiano nada铆sta, Armando Romero, escribi贸 para la revista 鈥淶ona Franca鈥:聽鈥淗umano, terriblemente humano, el poeta cae exhausto mil veces sobre el suelo de realidades que hacen rabiar su 谩nimo, porque a fuerza de soplar fluidos creadores sobre las insaciables gargantas de los hombres todo se resiente, la batalla parece absurda, los dedos se encalambran sobre eso 煤nico, indefinible, que acciona todos los mecanismos: el amor. El poeta sabe, alquimista osado, que solo desde esa piedra se puede fundar la existencia; sus dedos lo aprisionan sintiendo ese castigo que pertenece a todos pero que hace del poeta su m谩s precisa v铆ctima a la vez que su vocero. El amor salta como una carta del Tarot universal afirm谩ndose hasta dentro de su propia negaci贸n.鈥澛En cuanto a la envidia, la he sentido de cerca muchas veces desde la aparici贸n de聽鈥淟os gestos interiores鈥. Y la sent铆 de muy, muy cerca, cuando sali贸聽鈥淢iradade Brueghel鈥聽en F.C.E. de M茅xico, donde alg煤n compatriota residente en Costa Rica dijo que pertenec铆a a la mafia de Octavio Paz, cuando ni siquiera lo conoc铆a personalmente ni epistolarmente. 驴Qu茅 te parece?

鈥 En el 鈥79 fuiste incluido con dos poemas de tu primer libro en el tomo tercero de la hospitalaria antolog铆a que m谩s he consultado: 鈥渓a Antolog铆a de Aguirre鈥. Consta all铆 que vos resid铆as desde 1975 en Caracas. Y tambi茅n has residido en Per煤. 驴Qu茅 te llev贸 a esos desplazamientos? 驴C贸mo te fuiste integrando a aquellos escenarios?

鈥 S铆, recuerdo esa antolog铆a. En realidad, yo resid铆 en Caracas desde el a帽o 1975 porque aqu铆, en la Argentina, la situaci贸n pol铆tica era insoportable. As铆 que tuve que viajar al exterior聽donde me ofrecieron trabajo y la posibilidad de plasmar mi propia antolog铆a,聽鈥淧oes铆a nueva latinoamericana鈥, que se public贸 en la imprenta Minerva de los hermanos Mari谩tegui, en Lima, en 1981. Fue una experiencia para rescatar las voces claves de la poes铆a de esta parte del mundo. Era un proyecto que ten铆a desde los a帽os 鈥70 y que vine a concretarlo en el Per煤, pa铆s al que volv铆 reiteradamente desde 1972 y en el que realic茅 una intensa actividad cultural, dando forma a la integraci贸n latinoamericana que tanto hab铆a deseado.

Tambi茅n desarroll茅 un intercambio con otros pa铆ses andinos: Chile, Ecuador, Colombia… Dando conferencias, recitales y seminarios de literatura iberoamericana. Y en esos periplos surgi贸聽鈥淨uevedo鈥, mi revista itinerante. Adem谩s de desarrollar periodismo cultural. En una palabra: todo eso est谩 registrado en una columna fija en Venezuela, llamada 鈥淓l trayecto de lo imaginado鈥, del diario 鈥淯ltimas Noticias鈥, desde 1975. Mientras colaboraba en radio, televisi贸n y otros medios escritos, como, por ejemplo, 鈥淓l Nacional鈥, 鈥淓l Universal鈥, 鈥淟a Religi贸n鈥.

鈥 En 2012 realizaste un viaje de estudio por Espa帽a 鈥渟iguiendo la ruta de Rainer Mar铆a Rilke鈥.

鈥 Estoy escribiendo un libro en torno a la figura del poeta Rainer Mar铆a Rilke y su trayecto en Espa帽a en el a帽o 1912. En vistas a ese periplo por ciudades como Madrid, Toledo y gran parte de Andaluc铆a, realic茅 un viaje cien a帽os despu茅s de aquel recorrido, con el prop贸sito de indagar acerca de las huellas dejadas por el poeta. Tambi茅n reun铆 cartas y poemas por 茅l escritos en su viaje, y visualic茅 cuadros que 茅l admiraba de El Greco, su pintor mayor, en la sinfon铆a de las im谩genes. Se trata de un peregrinaje que culmina en la ciudad de Ronda, M谩laga, entre los a帽os 1912 y principios de 1913.

驴No es esto, en parte, perseguir la sombra de un fantasma agonizante, que va buscando su ideal religioso a la par que reanimando su existencia para proseguir la escritura de sus聽鈥淓leg铆as鈥, a la vez que el clima esencial que lo ayude a sobreponerse a su estado de salud delicado y siempre al borde del abismo espiritual? Rilke suena en mis o铆dos como un viol铆n desvelado. M谩s bien, su poes铆a es un Stradivarius en el conjunto de violines que suenan en una 茅poca. Por eso me permit铆 seguir sus pasos por Espa帽a.

鈥 Vayamos al narrador.

Con Silvia Tocco y Pasquale Amato

鈥斅燬iempre escrib铆 cuentos; pero no los publicaba. La poes铆a, en cambio, flu铆a en m铆 porque obten铆a premios que me animaban luego a difundirlas. La prosa es distinta. Desde los primeros a帽os de mi educaci贸n ya sent铆a la necesidad de ejercitar la escritura. Cada palabra encierra un duende, dec铆a mi abuela Dolores. Narro esto en una novela,鈥淓scorpiones del mar dulce鈥, que mantengo in茅dita.

En alg煤n lugar rescataste una formulaci贸n simple y profunda de ese tal Voltaire que yo s贸lo he le铆do, org谩nicamente, en mi adolescencia: 鈥淧eligroso no es el hombre que lee, sino el que relee鈥. 驴Nos ampliar铆as el alcance que para vos tiene el proverbio de Francois Marie Arouet?

聽驴Qui茅n no se ha apasionado con Voltaire, con Denis Diderot, con Julien Offray de La Mettrie? El

Con Monica Angelino y Rolando Revagliatti

siglo XVIII fue el siglo de Voltaire y de la Enciclopedia, pero tambi茅n fue el siglo de Swedenbog y de William Blake. Y el de un curios铆simo escritor llamado Jacques Cazotte, cuya cabeza va a dar a la canasta del pat铆bulo, gritando:聽鈥淢uero como he vivido, fiel a Dios y a mi rey鈥. Como aseguraba Jorge Luis Borges:聽鈥淓l estilo de Voltaire es el m谩s alto y l铆mpido de su lengua y consta de palabras sencillas, cada una en su lugar鈥. Voltaire llev贸 a cabo una dura cr铆tica de la guerra, y la s谩tira聽鈥淓l templo del gusto鈥聽(1733) le atrajo la animadversi贸n de los ambientes literarios parisienses. Su obra es ampl铆sima.

Despu茅s de una violenta ruptura con Federico II, Voltaire se instal贸 cerca de Ginebra, en la propiedad de 鈥淟es D茅lices鈥 (1755). En Ginebra choc贸 con la r铆gida mentalidad calvinista: sus aficiones teatrales y el cap铆tulo dedicado a Miguel Servet en su聽鈥淓nsayo sobre las costumbres鈥(1756) escandalizaron a los ginebrinos, mientras se enajenaba la amistad de Jean-Jacques Rousseau. Su irrespetuoso poema sobre Juana de Arco,聽鈥淟a doncella鈥(1755), y su colaboraci贸n en la Enciclopedia chocaron con el partido聽鈥渄evoto鈥de los cat贸licos. Resultado de su crisis de pesimismo fueron el聽鈥淧oema sobre el desastre de Lisboa鈥聽(1756) y la novela corta鈥淐andide鈥聽(1759), una de sus obras maestras.

Con Mar铆a Granata

Se instal贸 en la propiedad de Ferney, donde vivi贸 durante dieciocho a帽os, convertido en el patriarca europeo de las letras y del nuevo esp铆ritu cr铆tico; all铆 recibi贸 a la elite de los principales pa铆ses de Europa, represent贸 sus tragedias (鈥淭ancr猫de鈥, 1760), mantuvo una copiosa correspondencia y arremeti贸 con escritos pol茅micos y subversivos, con el objetivo de 鈥渁plastar al infame鈥, es decir, el fanatismo del clero. Sus obras mayores, en esta 茅poca, son el聽鈥淭ratado de la tolerancia鈥 (1763) y el鈥淒iccionario Filos贸fico鈥 (1764).

Denunci贸 con vehemencia los fallos y las injusticias de las sentencias judiciales (casos de Calas, Sirven, La Barre, entre otros). Liber贸 de la gabela a sus vasallos, que, gracias a 茅l, pudieron dedicarse a la agricultura y la relojer铆a. Poco antes de fallecer (1778) se le hizo un recibimiento triunfal en Par铆s. En 1791 su osamenta fue trasladada al Pante贸n. Y es hoy, en el siglo XXI, que sus ideas nos siguen iluminando.

聽鈥擟on qu茅 otros 鈥渃onsagrados鈥 te habr谩s ido codeando en tu juventud.

聽Thomas Eliot dec铆a que聽鈥渟贸lo a trav茅s del tiempo se vence al tiempo鈥. Es una verdad. Y te confieso que de todos los grandes poetas y escritores que he conocido, 煤nicamente me ha importado de ellos experimentar alguna emoci贸n. Esa es la piedra de toque, para m铆, del conocimiento. A Borges lo conoc铆 (como cuento en el pr贸logo de mi libro聽鈥淣o son 谩ngelesdel amanecer鈥) rememorando ciertas esquinas de Buenos Aires que el tiempo hab铆a escamoteado. Lo o铆 cantar alguna milonga y, por 煤ltimo, lo vi llorar cuando me hablaba de las Madres de Plaza de Mayo.

Antologia Poes铆a pol铆itica y combativa argentina contratapa

Al poeta Mario Jorge De Lellis lo trat茅 en aquellos encuentros del Escarabajo y, m谩s tarde, asist铆 a su lecho de muerte en el hospital donde estaba internado. All铆 est谩bamos todos: Abelardo Castillo, Vicente Battista, Oscar Barros, Liliana Heker, Lucila 脕lvarez, Humberto Costantini鈥 Tuve la suerte, desde muy temprano de mi experiencia literaria, de tener cerca de m铆 a personajes que han pertenecido a las dos grandes corrientes de la vanguardia argentina de las letras: el聽Grupo Florida聽y el de聽Boedo. En 1970 me presentaron al poeta Ra煤l Gonz谩lez Tu帽贸n, del grupo Boedo, a quien trat茅 luego en el Suplemento Cultural del Diario 鈥淐lar铆n鈥. A Marechal lo iba a visitar a su casa de la calle Rivadavia y conoc铆a muy bien su intimidad, sus sufrimientos, su orgullo. Tambi茅n viv铆 su partida y el dolor de su esposa Elbia.

Si bien a Octavio Paz no me lo cruc茅 nunca, fue 茅l quien se refiri贸 a mi primer libro con estas palabras registradas en la prensa mexicana:聽鈥溍塴 es su propia t茅cnica inventada y concluida en el poema. Y tambi茅n su sue帽o y su esperanza鈥. M谩s tarde, en Madrid, conoc铆 a su ex esposa e hija, en la oficina de otro extraordinario amigo, F茅lix Grande. Por intermedio de F茅lix fui vincul谩ndome conLuis Rosales, amigo de Federico Garc铆a Lorca. Te podr铆a nombrar a muchos otros: Jorge Amado, Martha Lynch, Olga Orozco,聽 Enrique Molina, Ernesto Cardenal鈥

Con Roberto Armijo y Ernesto Cardenal

Con Cardenal me escrib铆a en los a帽os setenta, cuando 茅l todav铆a estaba en Solentiname, el archipi茅lago nicarag眉ense. Despu茅s lo conoc铆 personalmente en el Per煤, cuando se realiz贸 el Congreso de Integraci贸n Latinoamericana. Me dio varios poemas in茅ditos para la antolog铆a聽鈥淵 la espiga ser谩 por finla espiga鈥, que el gobierno peruano me hab铆a encargado realizar. En cuanto al novelista Ernesto S谩bato, lo conoc铆 en casa de Margarita Aguirre, donde tuve una oportunidad 煤nica de conversar con 茅l acerca de la brujer铆a en Buenos Aires, hasta altas horas de la madrugada. 脡l estaba muy al tanto del asunto y me dio una clase al respecto. Era la 茅poca de su novela 鈥淎bsal贸n, el exterminador鈥.

 

Un tiempo despu茅s escrib铆 el ensayo聽鈥淟os fantasmas que perturban a S谩bato鈥, que publiqu茅 en varios pa铆ses. En mi columna dominical 鈥淓l trayecto de lo imaginado鈥 y en 鈥淐uadernos Hispanoamericanos de Madrid鈥. Con S谩bato tuve correspondencia y encuentros en Caracas y en Santos Lugares, su casa en el Gran Buenos Aires. Tambi茅n le hice una extensa entrevista que se public贸 en 鈥淓l Espectador鈥 de Colombia, donde hablaba de varios aspectos de la novel铆stica actual. Fue tan bien recibida esa entrevista que 鈥淓l Espectador鈥 reprodujo el reportaje en una edici贸n de lujo de las mejores entrevistas.

Tambi茅n conoc铆 a David Vi帽as. 脡l sol铆a pasar las tardes en el Caf茅 La Paz de la calle Corrientes. Un d铆a tuvimos una larga charla y me invit贸 a su casa de la calle C贸rdoba, casi llegando a Callao. All铆 hablamos de su obra y del porvenir de la pol铆tica nacional e internacional. Sorprendido de mi informaci贸n al formularle las preguntas, en una dedicatoria de un libro suyo me llam贸 鈥渓煤cido lector鈥鈥 Es un lindo recuerdo, que guardo en mi coraz贸n, de ese notable escritor argentino.

鈥 Has participado en la organizaci贸n de una Enciclopedia. (Cualquier 鈥渂uscador鈥 remite a este monumental 鈥淒iccionario Enciclop茅dico de las Letras de Am茅rica Latina鈥, editado por la venezolana Fundaci贸n Biblioteca Ayacucho.)

聽Un poeta del Grupo Viernes,de Venezuela, Jos茅 Ram贸n Medina, desde la fundaci贸n de la Editora Biblioteca Ayacucho, que, a su

Con con Alicia Pastore, Mar铆a Chapp, Dolores Pombo e Irene Zava

vez era Presidente del Pen Club, me invit贸 a participar de un Congreso de la entidad, que se celebrar铆a en Caracas en 1983. Al mismo tiempo me entusiasm贸 para colaborar en la Enciclopedia. Hice casi cien biograf铆as de autores de todo el continente. Adem谩s, una antolog铆a de Olga Orozco. Con Olga tuve una magn铆fica amistad desde los a帽os setenta. Un d铆a, me dijo:聽鈥淭煤 eres un poeta errante que va de pa铆s en pa铆s como una nube viajera. Tu lenguaje es tan personal que me cuesta clasificarlo como al de otros poetas.鈥澛Con ella (recuerdo que viv铆a en la calle Arenales, de Buenos Aires), trabajamos la antolog铆a de su obra para la colecci贸n principal de la editorial. Ese libro, hasta donde s茅, tuvo m谩s de doce ediciones.

Me escribieron, unos a帽os m谩s tarde, de la Universidad de Sevilla para colaborar en un estudio sobre Olga. El libro sali贸 en el 2010 con el t铆tulo鈥淥lga Orozco. Territorios de fuego para una po茅tica鈥, y estuvo a cargo de la profesora Inmaculada Lergo Mart铆n. M谩s tarde, la misma autora, tuvo la deferencia de invitarme a participar de un estudio sobre la obra de otro amigo y poeta, Carlos Germ谩n Belli,聽鈥淰ivir en el poema鈥, que se edit贸 en Granada, en la editorial Point de Lunettes, en el 2013. Y viaj茅 para saludarla en su presentaci贸n en Lima, en la Casa de la Cultura. Otro dato, que a lo mejor interesa a tu pregunta: con editorial 聽Biblioteca Ayacucho, he publicado varios libros:聽鈥淧oes铆a amorosa latinoamericana鈥 (1995), 鈥淐r贸nicas de poeta鈥, sobre los escritos de C茅sar Vallejo en Francia (1996),聽鈥淐artas deldestierro yotras orfandades鈥(2006), con el que gan茅 un Premio Nacional en Venezuela鈥 trabaj茅 en la Cronolog铆a del libro鈥淩ayuela鈥聽de Cort谩zar en el 2004.

鈥 驴Cu谩l fue la impronta que sostuvo tu revista?聽

Resultado de imagen para manuel ruanoEn 1992 me invitaron a participar en el Homenaje al natalicio del poeta C茅sar Vallejo en la Universidad de Lima. En aquel momento decid铆 editar mi revista 鈥淨uevedo鈥, n煤mero 1. Ya en el editorial, dec铆a: 鈥淨UEVEDO, m谩s que un nombre glorioso de las letras universales, es un concepto. Y m谩s que un concepto, una piedra angular en nuestro idioma hispanoamericano que, tambi茅n, revela una actitud de disonancia en el actual estado de cosas. Por eso, tiene ya el car谩cter de una justificaci贸n para esta revista de poes铆a, ante la embestida monstruosa y聽 embrutecedora del neoliberalismo transcultural.鈥

Fueron ocho n煤meros los que aparecieron. In茅ditos de Vallejo, de C茅sar Moro, Antonin Artaud鈥 Entrevistas exclusivas a Borges, a Gonzalo Rojas… Ap贸crifos y an贸nimos. Fue en 1996 cuando dej贸 de aparecer. De mis comienzos literarios, podr铆a a帽adir que el dicho que afirma 鈥渓a letra con sangre entra鈥, es verdad. Ya que a la edad de cinco a帽os estuve mudo debido a una cirug铆a de garganta en el que experiment茅 que la sangre estaba unida a mi voz. E invent茅 un lenguaje para comunicarme con los dem谩s. De ah铆, pienso, el t铆tulo de mi primer libro: 鈥淟osgestos interiores鈥. Y m谩s tarde, a los quince a帽os, y trabajando yo en una imprenta del barrio San Crist贸bal, que se聽 especializaba en trabajos de timbrado y sobrepujados, tuve un accidente con la m谩quina alemana que manejaba, al quedar atrapados mis dedos 铆ndice y medio de la mano derecha en la impresora.

Fue un descuido m铆o al querer enderezar una hoja de papel seda que se hab铆a doblado, en momentos en que el carrito timbrador (as铆 le dec铆amos) hac铆a punto de presi贸n sobre el papel y mis pobres dedos. La sangre flu铆a, como podr谩s imaginarte, con ganas. En esos d铆as yo ya era un apasionado aprendiz de escritor. Escrib铆a mentalmente y pasaba en papel en los momentos que ped铆a permiso para ir al ba帽o. A帽os m谩s tarde, nacer铆a 鈥淨uevedo鈥, despu茅s que nuestro pa铆s saliera de las sombras y del terror que hab铆a implantado una dictadura. 驴Habr铆a que agregar algo m谩s a la frase de Eliot, sobre el hecho de que el tiempo solo vence al tiempo?

Ficha

Manuel Ruano naci贸 el 15 de enero de 1943 en Buenos Aires, ciudad en la que reside*, la Argentina. Habiendo realizado estudios sobre literatura espa帽ola, se especializ贸 en Siglo de Oro Espa帽ol. Es profesor honorario en la Universidad Nacional de San Marcos y en la Universidad Nacional San Mart铆n de Porres, de Lima, Per煤, donde en 1992 fund贸 la revista de poes铆a latinoamericana 鈥淨uevedo鈥. Entre 1969 y 2007 fueron publicados sus poemarios聽鈥淟os gestos interiores鈥聽(Primer Gran Premio Internacional de Poes铆a de Habla Hispana 鈥淭om谩s Stegagnini鈥),聽鈥淪eg煤n las reglas鈥,鈥淪on esas piedras vivientes鈥 (Edici贸n Premio Nacional de Poes铆a de la Asociaci贸n de Escritores de Venezuela, Caracas, 1982),聽鈥淵o cre铆a en el Adivinador orfebre鈥,聽鈥淢irada de Brueghel鈥 (Fondo de Cultura Econ贸mica, M茅xico, 1990),聽鈥淗ipnos鈥,聽鈥淟os cantos del gran ensalmador鈥聽(Monte 脕vila Editores, Caracas, 2005),聽鈥淐oncertina de los r煤sticos y losesplendorosos鈥. En 2010 da a conocer su libro de cuentos聽鈥淣o son 谩ngeles del amanecer鈥. Y en Caracas el volumen 鈥淟autr茅amont y otros ensayos鈥(Celarg 鈥擟entro de Estudios Latinoamericanos 鈥淩贸mulo Gallegos鈥濃, 2010), donde tambi茅n se edit贸 el CD聽鈥淢anuel Ruano en su tinta鈥(poemas). En su condici贸n de ant贸logo, citamos聽鈥淧oes铆anueva latinoamericana鈥聽(1981),聽鈥淵 la espiga ser谩 por fin espiga鈥 (1987), 鈥淐antos australes鈥 (1995), 鈥淧oes铆a amorosa de Am茅rica Latina鈥聽(1995),鈥淐r贸nicas de poeta鈥聽(sobre art铆culos de C茅sar Vallejo, 1996),鈥淥bra po茅tica de Olga Orozco鈥聽(con estudio preliminar, 2000),聽鈥淐artas del destierro y otras orfandades鈥聽(correspondencia de C茅sar Vallejo, 2006). Y 茅stos son los t铆tulos de algunas antolog铆as que han incluido poemas suyos:聽鈥淎ntolog铆a de escritores argentinos鈥聽(Madrid, 1967), 鈥淧oes铆a pol铆tica y combativa argentina鈥聽(Madrid, 1978),聽鈥淎ntolog铆a de lapoes铆a argentina鈥聽de Ra煤l Gustavo Aguirre (tres tomos, Ediciones Fausto, Buenos Aires, 1979), 鈥淎l sur鈥聽de Satoko Tamura (Tokio, Jap贸n, 1987),聽鈥淓l verbo descerrajado鈥 (homenaje a los presos pol铆ticos de Chile, 2005).

 

 

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    1 Coment谩rio

    Comentarios

    1. Alicia Marta Dellepiane
      31 octubre 2018 15:02

      Gracias Rolando. Es hermoso este otro recuerdo de Manuel que ten茅s la generosidad de brindarnos. Abrazos. Alicia