Sep 8 2018
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Cultura

Marcela Armengod: Estuvimos una semana en medio de marchas, barricadas y gases lacrim贸genos

Profesora en Castellano, Literatura y Lat铆n, la poeta Marcela Armengod conversa con nosotros, entre otros asuntos, sobre su trayectoria como docente, sus frecuentes y circunscriptos encuentros con el escritor y humorista Roberto Fontanarrosa y sus peripecias en Par铆s, cuando contaba doce a帽os, en aquel Mayo Franc茅s del 鈥68.

聽鈥 Supe que tu padre (a quien dedicaste tu 鈥淎gramaticalmente鈥) era m茅dico y tu madre, instrumentadora de cirug铆a.

鈥斅Mi padre era m茅dico, al modo del m茅dico rural de John Berger, y mi madre, instrumentadora de cirug铆a. El consultorio de mi padre estaba en mi casa. Para entrar y salir de mi casa yo ten铆a que atravesar la sala de espera. Todos los d铆as saludaba cuando sal铆a y volv铆a a saludar cuando entraba. Hab铆a pacientes de todo tipo: reci茅n operados que iban a la curaci贸n, otros, en consulta ordinaria, hablando en voz baja o en silencio, simplemente inmersos en la superficie lisa de la espera.Resultado de imagen para Marcela Armengod

Con mi hermana sol铆amos jugar en el sanatorio cuando mi padre visitaba enfermos, a veces corr铆amos por los pasillos hasta que alguien nos hac铆a callar. En una mirada de barrido recupero las puertas entornadas, la media luz, el medio tono de las conversaciones. 聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽En casa, durante las comidas se hablaba, principalmente, de聽la salud de los enfermos鈥. Y m谩s all谩 de los tecnicismos, el lenguaje m茅dico est谩 plagado de met谩foras. El relato del dolor se hace sobre la precariedad de la palabra. Yo llego a la literatura por la medicina.

Como contrapunto sonoro, el habla de mis abuelas: mi abuela paterna le hablaba en catal谩n a mi padre. Mi abuela materna, Anita Lehman, suiza alemana, que vivi贸 gran parte de su vida con nosotros, sol铆a cantar en alem谩n. Ella y una hermana se casaron con dos hermanos italianos, de apellido Vaccarezza (familiares del dramaturgo), y otras dos, con dos hermanos ingleses (de apellido Robins). Mi abuela y mi madre hab铆an vivido algunos a帽os en Italia, as铆 que hablaban con fluidez el idioma.Todos y cada uno trazaron sus signos sonoros, la m煤sica de la infancia. Esta pluralidad, sumada a diferencias socio-econ贸micas y culturales, desde herreros de caballos a capitanes de barco, me emplaza con absoluta naturalidad en una variedad de registros que siguen enriqueciendo mi vida de manera org谩nica.

Resultado de imagen para Marcela Armengod聽鈥 Docente en diversas instituciones y con diferentes responsabilidades desde fines de los 鈥70. 驴Qu茅 modificaciones introducir铆as en tus materias si pudieras reformular los contenidos y los objetivos? 驴Cu谩les son los aspectos que m谩s te complacen de tu rol en la ense帽anza?

聽– En una entrevista para la revista 鈥淟a Guacha鈥, me preguntaron si en alg煤n momento hab铆a sentido una disociaci贸n entre el ejercicio docente y la pr谩ctica literaria. Y yo dije que no. Porque cuando uno es poeta lo es siempre. Y tanto dentro de la realidad 谩ulica como de mis cargos en 谩reas de coordinaci贸n de literatura y extensi贸n cultural, el eje es el mismo, necesito instalarme desde mi propia mirada po茅tica. Tuve la posibilidad de elegir contenidos y textos. Y lo hice, sin olvidar que no se da clase para el ahora de los chicos sino para el despu茅s. Abrir una clase con la lectura de un poema o escribir una frase en el pizarr贸n sin marcas de obligatoriedad: una apuesta聽a la impregnaci贸n azarosa de ese texto, de esa frase, la posibilidad de escuchar la resonancia en los alumnos. Los poetas siempre聽pensamos en t茅rminos de condensaci贸n.Resultado de imagen para Marcela Armengod

Lo que nunca pude lograr: la propuesta de que Literatura estuviese por fuera de la curr铆cula. Entiendo que la obligaci贸n obtura el deseo del texto.

聽– Participaste en dos singulares emprendimientos: en 1992, 隆poemas en sobres de az煤car! Y en 1999 la antolog铆a聽鈥淩etratos de聽Poetas鈥: fotos, textos y bibliogr谩ficas. 驴Ampliar铆as鈥?

聽鈥斅La publicaci贸n de poemas en sobres de az煤car fue una idea del poeta Guillermo Ib谩帽ez, quien dirige desde hace muchos a帽os la Revista Internacional y Ediciones Poes铆a de Rosario. Se lo propuso a Domingo Br谩ttoli y convoc贸 a los poetas amigos. Adem谩s de nosotros, estaban Vicky Lovell, Reynaldo Sietecase, Celia Font谩n y Reynaldo Uribe. Tuvimos que firmar un contrato para renunciar a los derechos de autor. Se hizo una tirada de 1.000.000 de sobrecitos que circularon por todo el pa铆s y tambi茅n por lim铆trofes. A煤n hay gente que los conserva o que recuerda alg煤n poema. La poes铆a en la calle, an贸nima en un punto, la belleza de la gratuidad, de lo imprevisto, un dado azucarado.

Siete a帽os m谩s tarde, Guillermo propone a veintid贸s poetas participar de 鈥淩etratos depoetas鈥: un libro con fotos, poemas y una breve bibliogr谩fica por autor. Como 茅l mismo aclara en el pr贸logo, la intenci贸n era dejar testimonio fotogr谩fico de autores convocados por una militancia visible desde una presencia en el mapa cultural y su producci贸n constante. El volumen, luego, se complement贸 con la grabaci贸n de un CD, 鈥淰oces de Poetas鈥; los poetas 茅ramos m谩s o menos los mismos y fue el primer registro sonoro de las voces de poetas locales. Antecedente v谩lido del 鈥淪al贸n de Lectura鈥, espacio virtual, que integra un cuerpo mayor, 鈥淪onidos de Rosario鈥, precioso y necesario emprendimiento de Diego Colomba y Adolfo Corts.Resultado de imagen para Marcela Armengod

鈥 Rele铆聽鈥淎gramaticalmente鈥. Contemos que la edici贸n carece de 铆ndice y no carece de su peculiaridad: en algunas p谩ginas van apareciendo, destacadas con negritas y mayor tama帽o de letra, de a uno, versos que 鈥渄eber谩n鈥 ser le铆dos 鈥渄e corrido鈥 cuando se concluye la lectura del volumen: y en efecto, hay all铆 un poema:聽鈥渓a sirena de un barco suena / el olmo se agita en la sirena / de ese barco a R铆o de Janeiro / sus peque帽as hojas amorosean el aire / y la sirena del barco rumbo a Praga / tal vez ese escarabajo / en vilo sobre la rama / sue帽e el coraz贸n de la sirena / de ese barco hacia Estambul / que hincado en el viento / sonando pasa / la sirena de un barco suena / la sirena聽de un barco cruza / el charco leve del silencio en el jard铆n鈥. Me encant贸 hallar en p谩gina par 鈥渓a sirena deun barco鈥 y en la siguiente la palabra 鈥渃ruza鈥: 鈥減oes铆a visual鈥 por la que fui sorprendido.

鈥斅Fue escrito a partir de la obtenci贸n de la Beca Nacional de Creaci贸n de Poes铆a bienio 1988-1989, otorgada por el Fondo Nacional de las Artes.Resultado de imagen para Marcela Armengod agramaticalmente Hab铆a que presentar un proyecto de libro; en un punto esto es un poco rid铆culo, al menos en el caso de un poemario. No recuerdo exactamente mi planteo de libro, pero s铆 que pon铆a la exploraci贸n del lenguaje po茅tico en el centro de la escena (supongo que es una preocupaci贸n compartida con la mayor铆a de los poetas) y fue lo m谩s honesto que pod铆a esbozar de manera anticipada a una escritura.

El 鈥減oema visual鈥澛燼l que hac茅s referencia es, en verdad, un poema transversal. Es un poema-barco que atraviesa el libro y se repone la lectura al final. Algunos poemas con t铆tulos como 鈥淧oema rumbo a Praga鈥, 鈥淧oema a R铆o de Janeiro鈥, 鈥淧oema hacia Estambul鈥, funcionan como se帽alizadores, marcadores de una carta de navegaci贸n. En todo caso, hay un efecto que tiene que ver con un recorrido y el acento puesto m谩s en el modo que en el destino, que, de 煤ltima, es siempre 脥taca. Las otras implicancias me son completamente ajenas. No as铆 la voluntad de forzar, en el buen sentido, un marco de representaci贸n.

En el siguiente libro,鈥淟a ira delcolibr铆鈥, y con la misma intenci贸n, escrib铆 un poema en la contratapa. Reconozco una insistencia en cuanto al acto de rebasar. Rebasarla po茅tica del espacio, el trabajo con el lenguaje como un caballo desbocado pelado a latigazos. De este libro me interesa particularmente, y ser铆a la contracara de ese poema-traves铆a, un poema sin t铆tulo que comienza diciendo: 鈥alengualengua la muerte/ padre m铆o/ tambor negro/ hilito rojo鈥. Lo escrib铆 unas horas antes de que muriese mi padre, quien estaba muy grave. Tiene algo de canto ritual, de conjuro, como sea, sigue siendo misterioso para m铆.

聽鈥 Rele铆聽鈥淓ncaje鈥. Y tambi茅n incita a compartir caracter铆sticas de la edici贸n: s贸lo textos 鈥攏o en versos鈥 en p谩ginas pares, y en dos secciones: la primera, extensa, nombra al poemario, y la segunda, en dos p谩ginas, se titula 鈥淭abla del orbe鈥. La ilustraci贸n de tapa es una escultura de Dante Taparelli 鈥攆otografiada por Hugo Go帽i鈥: 鈥淪ara Bernhardt鈥.

Con Malena Cirasa

聽Est谩 dedicado a los actores. Cada libro tiene su propio ritmo respiratorio que聽imprime una determinada velocidad en la escritura. Fue escrito en prosa, una forma impuesta por聽el br铆o.聽Es un extenso y 煤nico poema donde la escritura aparece como partitura, pero tambi茅n como palabra que derrapa hacia un extrav铆o donde la palabra finalmente se agota. Pero no solamente se trata de聽agotar; tambi茅n hay una suerte de聽desvar铆o, de聽desorientaci贸n, de llevar la palabra hasta el l铆mite de su significaci贸n, interrogarla en su propio arco de articulaci贸n sonora.

Cierra el volumen un poema breve, 鈥淭abla del orbe鈥, que da cuenta del gui贸n teatral, donde todo comienza, que es preverbal: el acontecimiento esc茅nico parte del cuerpo de la palabra hablada por el cuerpo del actor. Me resulta interesante el comentario de la poeta y cr铆tica Ana Mar铆a Russo acerca de聽鈥淭abla del orbe鈥 como la聽鈥渁ceptaci贸n del juego para poetas o para actores con sus mortales resultados que escapan a toda clasificaci贸n del bien y el mal鈥.聽

Con Luis Ch谩ves

El rasgo escritural vuelve a聽聽aparecer en聽鈥淢alade鈥聽(en franc茅s significa enfermo), el que se halla en proceso de publicaci贸n y saldr谩 por el sello Papeles de Boulevard. Est谩 dividido en dos partes: 鈥淢alade鈥, que tiene una cita propia: 鈥淩ecostar la escritura como una enfermedad/ Respirar entre sangr铆as: hacer un humo鈥,y una segunda parte, 鈥淭aquigr谩fico鈥, que se abre con una cita de Siri Husvedt: 鈥渓as palabras son fraudes (鈥) sonidos que reemplazan algo鈥.聽鈥淢alade鈥聽retoma la subjetividad del enfermo y la enfrenta al discurso horizontal m茅dico, pero tambi茅n es 鈥渆l enfermo ante la extra帽eza, la alteridad de eso que en su cuerpo pone en vilo su vida (que) lo encierra en su mismidad, ese desesperado aferrarse al cuerpo ahora alterado鈥,seg煤n registra Henri Sellie.

Tanto en聽鈥淓ncaje鈥聽como en聽鈥淢alade鈥, el lenguaje enloquecido y una mirada que se reconcentra en mundos cerrados.

Con Patricia Frey y Omar Aguiar

聽鈥 Una de las personas a las que agradec茅s (鈥減or creer en m铆鈥) en鈥淎gramaticalmente鈥,聽es el narrador y talentoso humorista gr谩fico rosarino Roberto Fontanarrosa (1944-2007).

鈥斅En ese libro agradezco a Roberto Fontanarrosa y a la narradora y ensayista Ang茅lica Gorodischer. A los dos, en los mismos t茅rminos. Para postularse a la Beca del Fondo se necesitaba ser presentada por dos escritores. Yo ten铆a con cada uno un v铆nculo diferente. Adem谩s de compartir la circulaci贸n en los mismos 谩mbitos ciudadanos, ten铆a relaci贸n con Ang茅lica porque era muy amiga de mi madre, quienes formaban parte de un 鈥渇amoso鈥 grupo, el de 鈥渓as brujas鈥, por lo que con ella era un v铆nculo m谩s intermediado. Con 鈥渆l Negro鈥 Fontanarrosa fue distinto.

Con Celia Fontan y otras personas durante la presentacion de un libro

Adem谩s de cruzarnos en eventos literarios y de vernos en el bar 鈥淓l Cairo鈥, 茅ramos vecinos, mand谩bamos a nuestros hijos a la misma escuela, en fin, se amplificaban las posibilidades de contacto e intercambio. No fuimos amigos m谩s que en la apropiaci贸n amistosa que todos los que vivimos en Rosario y lo cruz谩bamos con frecuencia, sobre todo la gente de la cultura, hac铆amos de 茅l. Yo tuve m谩s posibilidades de encuentro, eso es todo. As铆 que tanto su intervenci贸n como la de Ang茅lica corresponden a la m谩s absoluta generosidad.

聽鈥 Participaste en Encuentros y Coloquios fuera de Argentina entre 1995 y 2002.

Me invitaron a algunos y fui a muy pocos por diversas razones, fundamentalmente por cuestiones econ贸micas. Sabemos que las invitaciones se cursan por diferentes motivos, en general amistosos, y casi ninguna implica reconocimiento monetario. Figuran en mi curriculum por cuestiones marketineras relacionadas con mi trabajo y porque tambi茅n representan un motivo de orgullo personal cercano a la vanidad.

Con con Antonia B. Taleti, Ana Maria Russo, Florencia Lo Celso, Mariana Vacs, Marta Ortiz, etc.

De esas invitaciones recuerdo particularmente dos: una a Hungr铆a 鈥斆璪amos a viajar con Vicky Lovell鈥 y sobrevino el corralito econ贸mico; es redundante decir que nunca llegamos. Y la otra, a un Congreso en Venezuela, organizado por la Universidad del Zulia, en Maracaibo. Llegu茅 en el contexto de la reelecci贸n de Hugo Ch谩vez 鈥攗n hito鈥, hab铆a intelectuales muy importantes, como el 鈥攅n ese momento鈥 Presidente de Casa de las Am茅ricas, Luis Suard铆az, y otros, como Carlos Montemayor o Francois Delpratt, y la entra帽able figura de Salvador Garmendia.

Era la 煤nica invitada de Argentina y posiblemente la 煤nica sorprendida de estar all铆. Todos los escritores sabemos c贸mo es la circulaci贸n en los congresos, los festivales.Yo no conoc铆a a nadie y no ten铆a la m谩s remota idea de cu谩l pod铆a ser la conexi贸n. Fue la primera pregunta que formul茅 al llegar y Javier Meneses, quien me recibi贸 tan amablemente, me dijo que iba a averiguar. Y vuelve con la noticia de un poema, ilustrado con un dibujo de Ricardo Carpani, que me hab铆an publicado en la contratapa de la revista 鈥淜鈥檕eyu鈥, dirigida por Joel Cazal, a quien nunca hab铆a visto. A veces, las cosas son como deber铆an ser.

鈥 En la novela聽鈥淓l vuelo de la reina鈥澛燿e Tom谩s Eloy Mart铆nez, esta frase:聽鈥淪abe聽narrar con la destreza de Victoria Ocampo y es tan insidiosa como Patricia Highsmith.鈥澛犅緼 qu茅 otras narradoras diestras y/o insidiosas nos recomendar铆as?

No son par谩metros a tener en cuenta a la hora de recomendar.

聽鈥 驴Tus pasiones te pertenecen o sos de tus pasiones?

Uno es su pasi贸n y la pasi贸n es un animal ciego y redundante.

聽鈥 Es de la Introducci贸n de Sigmund Freud al libro聽鈥淓l presidente Thomas聽Woodrow Wilson 鈥 Un estudio psicol贸gico鈥, cuyos autores son Freud y el novelista norteamericano William C. Bullitt (Ediciones Letra Viva, Buenos Aires, 1973), que transcribo:聽鈥淭an frecuentemente est谩 la gran realizaci贸n en compa帽铆a de la anormalidad ps铆quica que uno siente la tentaci贸n de creer que son inseparables. Sin embargo, contradice esta suposici贸n el hecho de que en todos los campos de la actividad humana se pueden encontrar grandes聽hombres que cumplen los requisitos de la normalidad.鈥澛犅縌uerr铆as 鈥渦rdir鈥 alguna reflexi贸n para nosotros?

Estoy de acuerdo con la interdicci贸n. A veces el traje de la locura pareciera que sienta bien, sobre todo en el campo art铆stico. Hay que tener cuidado. La locura s贸lo produce locura.

聽鈥 驴Podr铆as destacar algunos autores con los que tu poes铆a se hallase m谩s intensamente relacionada?

Es una pregunta para un cr铆tico y como dice Cort谩zar: 鈥淵o no he nacidopara lo te贸rico鈥. S铆 podr铆a acercarte en todo caso la idea de que mi poes铆a dialoga m谩s con los narradores que con los poetas.

聽鈥 驴Te interesan las biograf铆as o autobiograf铆as o memorias, digamos, como g茅nero literario?

聽鈥En general no, y de ninguna manera por desestimaci贸n del g茅nero.

聽鈥斅犅縃ay alg煤n escritor que admires al que evitar铆as conocer?

Es una pregunta que arrastra un desgaste a priori porque la admiraci贸n empuja, al menos, a la curiosidad. Pero puedo mencionar el caso del enorme y temerario poeta Mario Trejo a quien conoc铆 y trat茅.

鈥 En una respuesta a un reportaje mencionaste que hab铆as estado en Par铆s (鈥渓a聽exaltaci贸n de las consignas del Mayo Franc茅s鈥) en 1968.

Fue un viaje de familia. Viajamos tres meses a Europa. Recorrimos mucho. Yo ten铆a 12 a帽os, edad de umbral, en todos los sentidos, sostengo que es la edad de Alicia en el Pa铆s de las Maravillas. Llegados a Par铆s, estalla la huelga general. Sab铆amos que era un enfrentamiento al poder de turno fogoneado por obreros y estudiantes, pero lejos est谩bamos de intuir su proyecci贸n ni su dimensi贸n hist贸rica. Tambi茅n estaba la barrera del idioma; mi padre manejaba un olvidado franc茅s aprendido en la escuela secundaria. Par谩bamos en聽un hotel en el Boulevard Saint Michel, a dos cuadras de la Sorbona. Imaginate. Estuvimos una semana en medio de marchas, barricadas y gases lacrim贸genos.

Antes de salir a la ma帽ana, mi padre nos daba co帽ac en el desayuno para que no sinti茅semos tanto fr铆o. Recorr铆amos Par铆s a pie hasta las cinco de la tarde, en que todo cerraba. Al irme tir茅 un par de zapatos azules que se gastaron en cientos de cuadras. Tampoco pod铆amos irnos: las fronteras, el aeropuerto, estaban cerrados, no hab铆a ning煤n tipo de transporte. Salimos de Par铆s en una ambulancia que nos facilit贸 la Cruz Roja 鈥攎is padres acudieron all铆, los dos eran docentes de la filial Rosario鈥, y nos llev贸 hasta Lille, donde nos subimos a un bus clandestino lleno de japoneses rumbo a B茅lgica (destino que no estaba previsto). En Par铆s dej茅 m谩s que un par de zapatos. All铆 me ocurri贸 algo que yo misma no s茅, a煤n hoy, de qu茅 se trata. Como una sensaci贸n de frontera, f铆sica y emocional. Algo que todav铆a no puedo traducir.

鈥 En la novela聽鈥淓l vuelo de la reina鈥澛燿e Tom谩s Eloy Mart铆nez, esta frase:聽鈥淪abe聽narrar con la destreza de Victoria Ocampo y es tan insidiosa como Patricia Highsmith.鈥澛犅緼 qu茅 otras narradoras diestras y/o insidiosas nos recomendar铆as?

No son par谩metros a tener en cuenta a la hora de recomendar.

聽 鈥 驴Tus pasiones te pertenecen o sos de tus pasiones?

Uno es su pasi贸n y la pasi贸n es un animal ciego y redundante.

聽鈥 Es de la Introducci贸n de Sigmund Freud al libro聽鈥淓l presidente Thomas聽Woodrow Wilson 鈥 Un estudio psicol贸gico鈥, cuyos autores son Freud y el novelista norteamericano William C. Bullitt (Ediciones Letra Viva, Buenos Aires, 1973), que transcribo:聽鈥淭an frecuentemente est谩 la gran realizaci贸n en compa帽铆a de la anormalidad ps铆quica que uno siente la tentaci贸n de creer que son inseparables. Sin embargo, contradice esta suposici贸n el hecho de que en todos los campos de la actividad humana se pueden encontrar grandes聽hombres que cumplen los requisitos de la normalidad.鈥澛犅縌uerr铆as 鈥渦rdir鈥 alguna reflexi贸n para nosotros?

聽– Estoy de acuerdo con la interdicci贸n. A veces el traje de la locura pareciera que sienta bien, sobre todo en el campo art铆stico. Hay que tener cuidado. La locura s贸lo produce locura.

聽鈥 驴Podr铆as destacar algunos autores con los que tu poes铆a se hallase m谩s intensamente relacionada?

Es una pregunta para un cr铆tico y como dice Cort谩zar: 鈥淵o no he nacidopara lo te贸rico鈥. S铆 podr铆a acercarte en todo caso la idea de que mi poes铆a dialoga m谩s con los narradores que con los poetas.

鈥 驴Te interesan las biograf铆as o autobiograf铆as o memorias, digamos, como g茅nero literario?

聽-En general no, y de ninguna manera por desestimaci贸n del g茅nero.

聽鈥斅犅縃ay alg煤n escritor que admires al que evitar铆as conocer?

Es una pregunta que arrastra un desgaste a priori porque la admiraci贸n empuja, al menos, a la curiosidad. Pero puedo mencionar el caso del enorme y temerario poeta Mario Trejo a quien conoc铆 y trat茅.

鈥 驴Hay escritores que han sido alabados desmesuradamente?

El problema de la desmesura no es en s铆 mismo importante, s贸lo en la medida que produce una obliteraci贸n para con otros autores. Un caso ejemplar es Pablo Neruda, poeta faro de su generaci贸n. Una omisi贸n ejemplar es el caso de mujeres narradoras en el boom,y de hecho, del mism铆simo g茅nero po茅tico como lenguaje fenomenal.

鈥 驴Una obra pertenece enteramente a su autor?

S铆 y no. No y s铆.

鈥 驴De qu茅 atributo, que tengas o hubieras podido tener, jam谩s te jactar铆as?

聽鈥Soy abismalmente intuitiva. En este grado ya no s茅 si es un valor o un disvalor. La percepci贸n es una intuici贸n m谩s refinada, una categor铆a del saber que me resulta constitutiva. Consolida una fuerza que te empuja hacia adelante, una 鈥渋nteligencia salvaje鈥, como dir铆a Katherine Mansfield. Tiene la virtud de la velocidad y de la profundidad que permite esa velocidad. En la escritura, se juega en la tensi贸n entre el vac铆o y cierta idea de completud. As铆 tambi茅n es una dificultad al momento de detenerse en un campo te贸rico.

Marcela Armengod selecciona poemas de su autor铆a para acompa帽ar esta entrevista:

No hay noche de San Juan
esta noche de santo d茅bil escurridizo.
Todo se precipita como un alcohol volcado
en una receta como en un santoral.
Demasiado atronador el coro el corolario
de la prescripci贸n.

Aun as铆 la muda insiste insiste
en su taquigraf铆a se enterca
no llegando a calcar la s铆laba sobre papel de arroz.

Qu茅 importa si acaso la palabra
la muertita de pocas luces.
Todo volver谩 a domesticarse. Como la primera vez.

Estirar estirar la mano la voluntad el hado
esa designaci贸n de un follaje de una espesura.
Aprender de lo que no se da cita.

(Fragmento de 鈥淢alade鈥)

*
Taquigr谩fico

Acompa帽ar el parpadeo al retint铆n de lo que se sabe suyo
por apropiaci贸n de sonido/
Una duermevela de palabra como algo voraz/
La cicatriz no se confunda con una herida de lenguaje
con un armisticio de paz vocal/
A mil demonios les tocar谩 arrojar vinagre/
Convertir el silencio en lenguarada que compita.

(de 鈥淢alade鈥)

*
En mitad de la noche

Mis hijas buscan muertos
en mitad de la noche
me paro en ese filo
como un guardafaroResultado de imagen para Marcela Armengod

preguntan
pregunto

yo les cubro los pies
mientras ellas avanzan
les tapo los huesitos

afuera un aguanieve
que el viento no dispersa

cuando regresenResultado de imagen para Marcela Armengod
鈥攕i es que vuelven鈥
la aguja azul del fr铆o
costurando los p谩rpados

les abrir茅 las bocas cerradas
de nonatos
les besar茅 su nombre
en medio del aliento
y que recuerden
recuerden
(In茅dito)

Ficha

Marcela Armengod聽naci贸 el 8 de octubre de 1955 en Rosario, ciudad en la que reside, provincia de Santa Fe, la Argentina. Es Profesora en Castellano, Literatura y Lat铆n, egresada del Instituto Nacional Superior del Profesorado de su ciudad, en 1979. Entre otros, obtuvo el Primer Premio de Poes铆a 鈥淛os茅 Cibils鈥, del que devino la plaqueta 鈥淧oemas de Agosto鈥 (Ediciones Colmegna, 1980). Colabor贸 con art铆culos de 铆ndole docente o pedag贸gica y tambi茅n literaria, adem谩s de cr铆ticas bibliogr谩ficas, en diversos medios. Sus poemas han sido difundidos en las revistas 鈥淛uglar铆a鈥, 鈥淧oes铆a de Rosario鈥, 鈥淟a Guacha鈥, 鈥淪ignos鈥, 鈥淎maru鈥, 鈥淓l Cent贸n鈥 de la Argentina, 鈥淜鈥檕eyu Latinoamericano鈥 de Venezuela, 鈥淟a Urpila鈥 de Uruguay, 鈥淢arginalia鈥 de Ecuador, en los peri贸dicos 鈥淩osario 12鈥, 鈥淟a Capital鈥, 鈥淓l Litoral鈥, 鈥淟a Tribuna鈥, 鈥淟a Opini贸n鈥 de su provincia, etc. Fue incluida, entre otras antolog铆as, en聽鈥淟as 40. Antolog铆a de poetas santafesinas 1911-1981鈥, compilada por Concepci贸n Bertone (co-edici贸n del Ministerio de Innovaci贸n y Cultura de Santa Fe y la Universidad Nacional del Litoral, 2008). Public贸 los poemarios 鈥淎 la intemperie鈥 (1983), 鈥淎gramaticalmente鈥 (1991), 鈥淟a ira del colibr铆鈥 (2000) y 鈥淓ncaje鈥 (2007).

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