Mar 22 2020
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Opini贸nSociedad

Mariano Puga, ora pro nobis

El cura-obrero chileno Mariano Puga, que falleci贸 hace una semana, ten铆a una fe de acero en el derecho del pueblo a construir una sociedad de iguales. En la historia de la iglesia cat贸lica 鈥搒umida hoy en la verg眉enza de los horribles delitos de centenares de cr谩pulas con sotanas-, hay nombres respetables y queridos.

En Chile, por ejemplo, el cura Fernando Vives Solar, precursor de la doctrina social de la iglesia en los a帽os 30; el obispo Manuel Larra铆n, que impuls贸 la reforma agraria en los 60; Alberto Hurtado, creador de la Acci贸n Sindical Chilena (Asich), que se pregunt贸 si Chile era realmente un pa铆s cat贸lico; Enrique Alvear, el 鈥渙bispo de los pobres鈥, que apoy贸 la resistencia contra la dictadura; el obispo Fernando Arizt铆a y su valiente rol en el Comit茅 Pro Paz.Resultado de imagen para Mariano Puga

Los curas-obreros Mariano Puga, Jos茅 Aldunate y Roberto Bolton, activistas del Movimiento contra la Tortura 鈥淪ebasti谩n Acevedo鈥; el espa帽ol Antonio Llid贸, el chileno-brit谩nico Miguel Woodward, y el franc茅s Andr茅 Jarlan, v铆ctimas del terrorismo de estado; el irland茅s Liam Holohan, cuyo nombre lleva hoy una calle de la poblaci贸n Sara Gajardo de Cerro Navia.

Adem谩s, Pierre Dubois, valiente defensor de los pobladores de La Victoria; Rafael Maroto, miembro del comit茅 central y vocero p煤blico del MIR, detenido y relegado por la tiran铆a; Alfonso Baeza Donoso, Vicario de la Pastoral Obrera, que plante贸 establecer un 鈥渟alario m谩ximo鈥 en Chile; Eugenio Pizarro Poblete, candidato presidencial de la Izquierda en 1993, que prosigue su labor pastoral.

Y Pablo Fontaine, relegado en La Uni贸n, y que a los 89 a帽os no descansa en su clamor por una iglesia de los pobres; Leo Wetli, te贸logo que enriquece la doctrina en su trabajo entre pescadores y aymaras. Tambi茅n las mujeres: religiosas como Blanca Rengifo, fundadora con la abogada Fabiola Letelier del Comit茅 de Defensa de los Derechos del Pueblo -Codepu-.

Asimismo, la norteamericana Roberta Rioux y la francesa Andree Devaux, militantes de la prensa clandestina; la francesa Marie-Aimee Viannais (鈥淭eresa鈥), en el Comit茅 Pro Paz y con las mujeres encarnadoras de la pesca artesanal de San Antonio y la comunidad aymara en Arica, donde falleci贸.

Resultado de imagen para Mariano PugaLa lista es mucho m谩s larga. La mayor铆a de esos h茅roes son hombres y mujeres an贸nimos. Es una tarea pendiente rescatar sus nombres y rendirles el homenaje que merecen.

Algunos curas-obreros proven铆an de familias encopetadas, como la de Mariano Puga Concha. Sus ramas geneal贸gicas alcanzaban hasta Mateo de Toro y Zambrano, presidente de la primera Junta de Gobierno de la titubeante independencia de Chile.

El padre de Mariano hizo estudios primarios y secundarios en Z煤rich y Par铆s 鈥揷omo acostumbraba la burgues铆a de la 茅poca-, fue destacado pol铆tico liberal y embajador en Estados Unidos. Acorde a esa tradici贸n, Mariano estudi贸 primaria y parte de la secundaria en Londres. Un compa帽ero de ideales, el cura-obrero Jos茅 Aldunate Lyon, tuvo institutriz inglesa y curs贸 los primeros estudios en Londres.

No estaba escrito que hijos de la burgues铆a se convirtieran en estandartes morales de los trabajadores. Pero la historia la escriben los hechos y la protagonizan quienes se atreven a romper con la tradici贸n.

Algunos fueron atra铆dos al sacerdocio en la universidad. Mariano Puga estudiaba arquitectura -que inspir贸 m谩s tarde su trabajo como pintor de brocha gorda-; Roberto Bolton, casi fue dentista; Alfonso Baeza Donoso, mi primo, era ingeniero civil e hijo de un prestigioso m茅dico pediatra, Arturo Baeza Go帽i; Rafael Maroto, mi camarada, estudi贸 derecho y fue obrero en la construcci贸n del Metro de Santiago.

La acci贸n de estos curas y religiosas cre贸 puentes s贸lidos entre explotados creyentes y no creyentes. Sus pilares se enclavaron en una pr谩ctica social com煤n. Esto permiti贸 descubrir las identidades ideol贸gicas que existen entre cristianismo y marxismo. Esa hermandad de ideales es fundamental para levantar la altResultado de imagen para Mariano Pugaernativa al modelo de sociedad que hoy se hunde en el fracaso, la desigualdad y la corrupci贸n.

Los testimonios de vida de los curas-obreros Puga, Bolton, Aldunate, Maroto, Baeza, y de las religiosas Rengifo, Rioux, Devaux y Viannais, merece el reconocimiento de la generaci贸n actual de los hombres y mujeres de iglesia.

La iglesia cat贸lica -en tanto instituci贸n- sigue un camino de gradual extinci贸n. Pero la fe de millones de creyentes es una fuerza enorme a participar en el cambio social que se avecina. El papa Francisco hace esfuerzos por resucitar el esp铆ritu evang茅lico. Pero sus palabras se las lleva el viento y sus propias contradicciones. Una burocracia petrificada gobierna la iglesia cuya concupiscencia abofetea a la pobreza que d铆a a d铆a aumenta en el mundo.

Creyentes y no creyentes necesitamos que el esp铆ritu rebelde de los curas-obreros renazca de sus cenizas. Es el ingrediente indispensable para la gran alianza que permitir谩 construir la mayor铆a por la igualdad y la justicia social.

Creyentes y no creyentes necesitamos las oraciones de hombres como Mariano Puga para afrontar las luchas que se avecinan.

Mariano, ruega por nosotros.

 

*Director de Punto Final

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