Ene 6 2014
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Pol铆tica

Martin Schulz: El capitalismo salvaje ha destruido Estados e individuos

Martin Schulz (Hehlrath, Alemania, 1955), presidente del Parlamento Europeo desde 2012 y candidato de los socialistas para presidir la Comisi贸n desde noviembre, es un pol铆tico bastante ins贸lito. Por su franqueza en discursos y declaraciones, que le ha granjeado fama de sincero, pero tambi茅n de duro. Aspirante en las pr贸ximas elecciones a presidir de la Comisi贸n, observa con temor el ascenso del antieurope铆smo, pero comprende que los ciudadanos dejados a la intemperie se rebelen.

Y por la forma en que lleg贸 a la pol铆tica: no estudi贸 ninguna carrera, fue aprendiz de librero y luego fund贸 su propia librer铆a, en la que trabaj贸 m谩s de una d茅cada y sigue abierta. Pas贸 de la pol铆tica local a la europea y, poco a poco, se fue haciendo un nombre en la Euroc谩mara.

Con la crisis, no se ha quedado callado. Su constante denuncia de las penurias que la clase media y los m谩s desfavorecidos est谩n sufriendo a causa de la austeridad; su discurso, centrado en que un recorte de la Europa social significa un recorte de las libertades, y su idea de que no se puede renunciar al concepto de la Uni贸n como un lugar cuyos dirigentes deben defender la justicia social le han granjeado un prestigio creciente en la izquierda del continente.

Son muchos los que creen que esta beligerancia ha sido fundamental en su designaci贸n como el primer candidato socialdem贸crata para presidir la Comisi贸n 鈥損or primera vez, a partir de las elecciones europeas de mayo, el Parlamento tendr谩 un papel fundamental en ese nombramiento鈥. Pero su forma de hacer campa帽a es hablar, alto y claro, sobre los peligros que padecen Europa y sus ciudadanos. Quiz谩 lo m谩s ins贸lito de Schulz, visto desde Espa帽a, es que se trata de un pol铆tico que no tiene miedo a decir lo que 茅l cree que es la verdad y a asumir su parte de culpa.

Cuando la UE recibi贸 el Premio Nobel de la Paz, usted utiliz贸 en su discurso 鈥楲os Buddenbrook鈥, la gran novela de Thomas Mann, como met谩fora de la Europa actual. 驴Por qu茅? Utilic茅 este libro como imagen porque narra una historia a trav茅s de tres generaciones: la de los fundadores, la de los administradores y la que se juega la herencia. Hemos pasado por la primera, tambi茅n por la que tuvo que administrar la herencia, y no quiero pertenecer a la generaci贸n que la destruye. Es el sentimiento que tengo: en Europa hay gente que est谩 jugando con lo que hemos heredado.

Martin Schulzale presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz

Desde ni帽o, este pol铆tico nacido en 颅Hehlrath en 1955 quiso ser futbolista. Pero una lesi贸n de rodilla, aparte de deprimirle, le impidi贸 jugar en el equipo que 茅l quer铆a: el Colonia. Despu茅s se hizo librero, oficio que ejerci贸 entre 1982 y 1994 compatibiliz谩ndolo con la pol铆tica, ya que tambi茅n en esos a帽os se convirti贸, a los 31, en el alcalde m谩s joven de la ciudad en la que viv铆a, W眉rselen. De ah铆 emprendi贸 una m谩s que digna carrera dentro del socialdem贸crata SPD de su pa铆s, donde hab铆a ingresado en 1974 en sus juventudes. Dentro de esa trayectoria se 颅decant贸 por Europa y en 1994 fue elegido parlamentario de la Uni贸n, un cargo que le ha aupado en 2012 a presidente de la instituci贸n. Ahora es candidato.

En muchos de sus discursos y entrevistas recientes, usted insiste en que la UE, tal y como la conocemos, est谩 en peligro, que lo que creemos irreversible, la Europa unida, puede ser reversible.

-驴Piensa realmente que puede ser as铆, que es posible un salto hacia atr谩s tan grande?

-No quiero ser alarmista ni apocal铆ptico, pero tengo la obligaci贸n de describir la realidad, y eso solo se puede hacer desde las propias experiencias. Un privilegio de mi puesto es que me encuentro con gente por todas partes en Europa. La UE es extremadamente impopular, y cada experiencia democr谩tica de la historia nos muestra que cuando los ciudadanos retiran el apoyo a un proyecto est谩 condenado.

Es una mala noticia para todos los dictadores del mundo, porque tarde o temprano las tiran铆as caen porque la gente est谩 harta, pero es tambi茅n una alerta para la democracia. Si los ciudadanos creen que la democracia ya no sirve a sus intereses, es posible que le retiren el apoyo. Tenemos que ser realistas: la gente est谩 abandonando la idea de que apoyar a Europa sirve para algo. Porque la UE como la vemos no se corresponde con los deseos, los sue帽os, las proyecciones positivas que compart铆an la inmensa mayor铆a de los ciudadanos cuando pensaban en ella. Si los ciudadanos abandonan a Europa, est谩 perdida.

-驴Cree usted que en las elecciones eu颅ropeas de mayo de 2014 puede producirse una sorpresa desagradable en forma de auge del populismo en toda la UE?

-Mi propuesta es que la gente que se ocupa de Europa, en los Estados miembros o en las instituciones, lance un debate. 驴Qu茅 continente queremos? Los populistas actuales est谩n ganando terreno en todas partes con su mensaje claro de rechazo, pero nosotros les permitimos que puedan decir que todo va mal sin obligarles a presentar su propia alternativa porque saben que no la tienen. Para no permitir que esa gente ocupe el terreno pol铆tico, necesitamos poner sobre la mesa ideas sobre la organizaci贸n. Por eso estoy convencido de que esta idea introducida en el Tratado de Lisboa, que el Parlamento Europeo vote al presidente de la Comisi贸n, da un nuevo sentido a las elecciones.

-驴Cree usted que su nacionalidad alemana puede ser un problema en su carrera hacia la presidencia de la Comisi贸n en un momento en el que muchos europeos perciben a Alemania como un Estado demasiado fuerte, aunque no comparta ni partido ni ideas con la canciller Angela Merkel?

-El debate se est谩 produciendo y demuestra el lugar en el que nos encontramos. Cuando fui elegido para el Parlamento Europeo hace 19 a帽os, nadie hubiese debatido si un alem谩n pod铆a liderar la UE, porque la nacionalidad no desempe帽aba ning煤n papel. Ahora la nacionalidad desempe帽a de nuevo un papel, y eso demuestra el lugar en el que nos encontramos. Es tambi茅n una respuesta a su primera pregunta, la comparaci贸n con Los Buddenbrook. 驴Cu谩l era nuestra herencia? Las naciones, m谩s all谩 de las fronteras, trabajan juntas dentro del respeto mutuo. Un malt茅s podr铆a dirigir la UE, como un finland茅s o un portugu茅s. Lo que cuenta es el inter茅s com煤n hacia Europa, porque una UE fuerte es buena para todos.

Y hoy debatimos sobre un alem谩n porque es alem谩n, no porque sea de derechas o izquierdas, con experiencia, inteligente o no. Me encuentro entre esos alemanes que siempre han luchado por una Uni贸n en la que eso no tenga ning煤n papel. Muchos europeos desconf铆an de Alemania. Pero eso me anima a煤n m谩s a demostrar que la nacionalidad no tiene importancia, que lo esencial son las pol铆ticas, que para m铆 se componen de tres elementos: justicia social entre naciones y pueblos; respeto mutuo, que los grandes no den lecciones a los peque帽os; y una Europa unida y fuerte para defenderse en una competencia mundial con nuestros valores democr谩ticos. Estas son las tres claves, y por eso me presento como europeo que viene de Alemania, no como alem谩n.

-Pertenece a una generaci贸n cuyo abuelo combati贸 en una guerra mundial y su padre en otra. Ha visto c贸mo se asentaba la paz, desapareciendo las fronteras, c贸mo los pasaportes se quedaban en el caj贸n y c贸mo se llegaba a una moneda 煤nica. 驴Cree que hemos sabido explicar estos logros a quienes no los han vivido y se los han encontrado hechos?

-En todos los lugares donde discuto esta cuesti贸n con los j贸venes constato que la idea que hay detr谩s, la idea misma de Europa, es incontestable. Usted la ha descrito en su pregunta.

-Seamos realistas: la gente est谩 abandonando la idea de que apoyar a Europa sirve para algo

-驴La paz? No es solo la paz. Indudablemente es as铆, pero hay m谩s cosas. La idea de Europa es que se unan diferentes naciones y Estados; hago a menudo esta diferencia porque todo se basa en la colaboraci贸n entre Estados y pueblos m谩s all谩 de las fronteras. Cuando hablo de las fronteras no me refiero a las fronteras f铆sicas, sino culturales, ling眉铆sticas, econ贸micas, pol铆ticas, m谩s all谩 de lo que nos ha separado en el pasado. Los Estados colaboran porque saben que el respeto mutuo es la base estable y duradera para la paz. Y el respeto de los derechos de cada ciudadano de esa comunidad es un valor en s铆.

Sabemos que juntos en el siglo XXI somos m谩s fuertes que separados. Esa idea no la discute nadie. Sobre todo los j贸venes la comparten. Pero hay un problema, y por eso considero que estamos amenazados: cada vez m谩s, la gente no identifica lo que acabo de describir con la UE. Esta idea es una herencia hist贸rica, porque su realizaci贸n es lo contrario de lo que Europa ha practicado durante la primera mitad del siglo XX. Es la raz贸n por la que digo, como alem谩n, que esta UE es un regalo hist贸rico que nos obliga, sobre todo a los alemanes, a luchar por esta Uni贸n, porque ha permitido a los alemanes entrar con la cabeza alta en la democracia. A帽ado una pregunta: 驴abandonamos la idea o cambiamos Europa? Yo creo que hay que llevar a cabo un cambio integral en la UE.

-驴En qu茅 direcci贸n?

-M谩s transparencia, mayor justicia social, y no se pueden separar las dos. Somos el continente m谩s rico del mundo, tenemos empresas que producen beneficios incluso en medio de la crisis econ贸mica m谩s profunda, beneficios enormes鈥 bancos, fondos especu颅lativos. No propongo la existencia de un Ministerio de Hacienda europeo, pero s铆 una regla muy simple: pagas los impuestos all铆 donde tienes beneficios. Muy simple: eso aumentar铆a los ingresos del Estado en vez de discutir solamente c贸mo reducir los gastos. La tasa sobre las transacciones financieras. 驴C贸mo resolvemos el bloqueo de los cr茅ditos? Los bancos que reciben pr茅stamos del Banco Central Europeo al 0,5% rechazan inyectar el dinero en la econom铆a real.

Cada empresa peque帽a y mediana en Espa帽a se queja de que no tiene acceso al cr茅dito. Hay medidas muy concretas que podr铆an cambiar todo inmediatamente. No creo en los grandes debates sobre la estructura. Eso le da igual al joven parado andaluz. Lo que quiere es que le ayudemos, es primordial. Tenemos que defender los salarios dignos: que alguien que trabaje ocho horas al d铆a reciba un sueldo que le permita vivir con dignidad. Eso es lo esencial. Son promesas que Europa siempre ha hecho y que ahora no se respetan. Son cambios a corto plazo y que se pueden realizar. Acciones concretas a favor de la justicia social y, repito, entre los pueblos y entre los ciudadanos.

-驴Cree que la austeridad puede matar la idea de Europa en pa铆ses como Portugal, Espa帽a, Grecia?

-Es un mensaje ideol贸gico: hay que reducir los gastos e inmediatamente volver谩 la confianza de los inversores y el empleo. Esa es la propaganda desde hace cinco a帽os, y desde hace cinco a帽os vemos que cada vez m谩s pa铆ses caen en la recesi贸n. Necesitamos una combinaci贸n: esa es la idea del Parlamento Europeo. La disciplina presupuestaria es necesaria, sin duda. Resulta il贸gico que los Estados dediquen un tercio de su presupuesto a pagar intereses. Disciplina presupuestaria, sin duda. Pero el efecto es que invirtamos en el crecimiento y, sobre todo, en el empleo de los j贸venes, en las infraestructuras, investigaci贸n, desarrollo, lucha contra el desempleo juvenil, sobre todo con ayudas a las pymes. La austeridad sola no sirve para nada.

-No es la primera vez que circulan ideas que ponen en peligro el sentido del Estado de bienestar. 驴No ocurri贸 ya esto en los a帽os de Thatcher?

-Seamos honestos: comparada con los neoliberales, Margaret Thatcher era una mujer socialmente responsable. Nos han dicho que una econom铆a social, nuestros valores democr谩ticos, sociales, ya no son competitivos con otras regiones del mundo; han defendido que cuanto m谩s se trabaje por menos dinero es mejor, con un m铆nimo de derechos democr谩ticos en la empresa, sin derecho a la huelga, sin sindicatos. Esta propaganda ha gobernado Europa durante dos d茅cadas y el resultado es visible: la enorme riqueza de una minor铆a sin precedentes; un crecimiento de la pobreza, incluso de las clases medias, sin precedentes, y una crisis institucional sin precedentes. Este sistema ha fracasado: Europa es el continente m谩s rico del mundo, pero tiene una distribuci贸n de la riqueza muy injusta.

驴No le preocupa que los italianos sigan votando a Berlusconi, que casi gana las 煤ltimas elecciones parlamentarias, o los franceses a Marine Le Pen, que siga creciendo el apoyo a esas fuerzas oscuras?

-Es muy inquietante, pero hay que analizarlo con mucho cuidado. Tomemos al electorado de Silvio Berlusconi, la gente que vota a Forza Italia. Se trata de trabajadores, peque帽os y medianos empresarios, y cuando se discute con ellos se ve r谩pidamente por qu茅 le votan: tienen miedo, miedo de perder lo que han conseguido en sus vidas: un trabajo, una casa, unos ahorros. Se sienten amenazados por ese mundo globalizado en el que el Estado no protege a sus ciudadanos y buscan a alguien que creen que los protege. En parte tienen raz贸n: lo ocurrido en los 煤ltimos 10 a帽os demuestra que est谩n amenazados. El capitalismo salvaje que hemos vivido durante esta d茅cada ha sido capaz de destruir Estados e individuos.

La p茅rdida de la protecci贸n social y legal de la gente normal es una aut茅ntica amenaza. Lo parad贸jico es que Berlusconi pertenece pol铆ticamente al grupo que promueve ese capitalismo, pero, gracias a su fuerza medi谩tica, es capaz de contar lo contrario. En Francia ocurre lo mismo en otras circunstancias. La gente que vota al Frente Nacional tiene miedo. 驴Cu谩l es nuestra conclusi贸n? Europa era una promesa: m谩s seguridad, m谩s crecimiento, m谩s trabajo, m谩s paz, m谩s libertad.

Hay algunas promesas que se mantienen, pero hay muchas que tenemos la impresi贸n de que a Europa ya no le interesa mantener; al contrario, la mayor铆a que hab铆a en las instituciones europeas y en los Estados miembros ha permitido una pol铆tica que era lo contrario de esas promesas.

La Uni贸n Europea ha permitido a los alemanes entrar con la cabeza alta en la democracia

-Hace dos a帽os le preguntaron sobre el libro que mejor describe la situaci贸n actual en la UE y respondi贸 que 鈥楨l 煤ltimo verano de Europa鈥, de David Fromkin, un ensayo sobre los or铆genes de la I Guerra Mundial. 驴Por qu茅?

-No nos encontramos en las puertas de ninguna guerra. Dicho esto, lo que Fromkin describe es un proceso que pusieron en marcha Gobiernos, pero que acab贸 por ser incontrolable para las mismas personas que lo empezaron. Se puso en marcha un proceso en el que, como nadie dec铆a la verdad, al final estall贸 una cat谩strofe. Lo que ocurre ahora es que tenemos a personas en todas las instituciones que te dicen una cosa, pero detr谩s tienen otra t谩ctica. Es la raz贸n por la que recomiendo ese libro. No ayudamos a los griegos porque los griegos deben resolver ellos sus problemas, pero en realidad lo que ocurre es que ayudar a los griegos no es muy popular y tengo elecciones en casa. Pones en marcha un proceso que tiene consecuencias incontrolables. Adem谩s es un ensayo hist贸rico muy bien escrito.

-En una 茅poca de su vida, usted fue futbolista, y creo que le sigue gustando mucho ese deporte. 驴Cree que es una buena met谩fora del continente? Porque en los clubes hay jugadores de todas las nacionalidades, y hay fans del Real Madrid o del Barcelona en cualquier rinc贸n con independencia de su nacionalidad.

-El f煤tbol desempe帽a un papel muy importante hoy. Soy diputado europeo desde hace 19 a帽os y he comprendido que la nacionalidad, que el sentimiento de adhesi贸n a un grupo, etnia, naci贸n, pueblo, da identidad: una palabra sin贸nimo de no estar solo. Estar orgulloso de una naci贸n o un grupo representa el orgullo hacia uno mismo. Pero ese sentimiento en una Europa en la que la naci贸n no es el 煤nico punto de referencia disminuye. En una 茅poca, la gente estaba orgullosa de ser cat贸lica o protestante, o socialista, o sindicalista, o conservadora. Todo eso se disuelve en nuestra sociedad moderna. Ese vac铆o es reemplazado por el f煤tbol, por eso creo que tiene un papel social tan importante. Tenemos que tener cuidado, eso s铆, de que no se descontrole.

Ha sido librero durante muchos a帽os. Ahora se habla mucho de la crisis del sector. 驴Imagina una Europa sin librer铆as?

-No. Qu茅 pobreza. No tengo nada con los libros electr贸nicos, contra las grandes cadenas, pero no puedo imaginarlo.

-驴Compra libros a trav茅s de Internet?

-No. Una de mis empleadas compr贸 mi librer铆a cuando me hicieron diputado. La librer铆a existe todav铆a en W眉rselen y compro ah铆 todo. Es un local peque帽o en el centro. Combina la literatura con libros de arte, y todo esto funciona porque vende para ni帽os. Es la clave para que sobrevivan. Desde que das a un ni帽o un libro, tendr谩 una identificaci贸n con 茅l. Creo que todos sabemos cu谩les fueron nuestros primeros libros. Mis hijos me hablan del olor del papel y me dicen que cuando entran en una librer铆a vuelven a su infancia. Es un sentimiento 煤nico y por eso estoy convencido de que sobrevivir谩n.

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    Comentarios

    1. Antonio Casalduero Recuero
      9 enero 2014 21:32

      En realidad el hombre se nota honesto, muy seguro de lo que dice, y no creo que esconda dobles intenciones. 脡l aspira a un cargo clave en el escenario mundial, que afectar谩 a los miles de cesantes o desocupados de Europa y tambi茅n otras partes. Lo importante es que est谩 abogando por la paz y la recuperaci贸pn econ贸mica de su continente.

    2. Lu铆s
      25 enero 2014 1:28

      Las palabras dichas por un hombre que pondera los libros, habla de justicia social y busca unir (lo que otros pretenden desunir)Europa, merece confianza. Mi deseo es que 茅l y los que piensan igual, tengan la oportunidad de demostrarlo, con pol铆ticas que terminen con las injusticias, las desigualdades, no solo de Europa, sino tambi茅n de todos los pueblos del mundo. Con hombres que piensen como lo manifiesta Mart铆n Schulz se puede lograr.