Ago 8 2005
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Economía

Meir Margalit y el Comité Israelí contra las demoliciones

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

“ESTAMOS FRENANDO LA LIMPIEZA ÉTNICA”

Meir Margalit: “Tengo 52 años. Nací en Buenos Aires y fui educado como sionista para ir a luchar por Israel a los 18 años: fui herido en combate. En el hospital me 
hice preguntas y reflexioné: podemos convivir con los árabes si renunciamos 
al “Gran Israel”. He fundado una ONG que reconstruye las casas árabes demolidas por los bulldozers israelíes.

“…Mi padre fue un superviviente del holocausto que escapó de la Polonia 
ocupada. Era un sionista convencido y me educó en la Argentina en la convicción 
de que el Estado de Israel era el sueño más justo de este mundo.

-¿Y qué hizo usted por convertirlo en real?

-Me fui a Israel y poco después me alisté en el ejército, el Tsahal. Mis padres se reunieron conmigo unos años después, cuando mi hermano tuvo que irse de la Argentina huyendo de la dictadura.

-¿En qué arma se enroló?

-Infantería. Teníamos una doble misión como tropas de choque y como constructores de asentamientos judíos en territorio ocupado. Yo participé con mis propias manos en la construcción del de Netzarim.

-¿Ahora lo derribaría con sus manos?
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-Sin duda, pero entonces yo era un combatiente convencido y fui herido en la guerra del Yom Kippur, en octubre de 1973. Era artillero en un carro de combate y sufrimos el impacto de un mortero enemigo.

EL CAMBIO

-¿Heridas graves?

-Lo suficiente para hospitalizarme durante meses. Fue ese internamiento el que cambió mi vida.

-¿Cómo?

-En el hospital veía cada día madres que perdían hijos, hijos que perdían brazos, piernas, ojos… Y empecé a preguntarme: “¿Es necesario todo este sufrimiento?”

-Buena pregunta.

-Recuerdo que desobedecí al doctor y me arrastré hasta las urnas para votar 
a Sharon. Pero a la vuelta, las dudas me asaltaron de nuevo y pensé: “¿Tiene sentido tanto sufrimiento judío y árabe sólo para llevar a cabo el delirio expansionista del Gran Israel?”

-¿Por qué pensó usted por su cuenta si sólo era un soldado?

-Por eso al pensar mucho dejé de ser soldado. Pero aun con esa decisión ya tomada tuve que quedarme un año más en el ejército.

-Y esa “mili” supongo que se le hizo larga.

-Cuando te pones a pensar, se hace eterna. Me arrestaron tres veces. Recuerdo que en una ocasión por la Pascua dieron amnistía a todos menos a mí. Dejaron a un desgraciado de guardia sólo para mí y pactamos que yo me 
iría a casa y él también y que yo volvería el día antes del fin de la Pascua y me encerraría a mí mismo en el calabozo.

-¿Cumplió usted?

-Por supuesto. Nos dimos un gran abrazo al volver a hacer de carcelero y preso. Fue un alivio dejar las armas y matricularme en la Universidad de Jerusalén.

-¿Encontró allí afinidades intelectuales?

-Estudié con Ilan Pappe, el motor de la Nueva Historia de Israel.

-Ha sido huésped de “la contra”.

-…Y fundamos Peace Now. Pensábamos que el sionismo ya había conseguido su objetivo, un Estado judío. Ya era el momento de convivir con los árabes.

foto-¿Paz por territorios?

-No. Debemos devolver los territorios sin condiciones y entonces estamos seguros de que llegará la paz.

EL PRECIO DE LAS CONVICCIONES

-¿No son ustedes un poco ingenuos?

-Trabajo con los árabes y le aseguro que confío en ellos como en mis compatriotas.

-¿No le llaman traidor sus compatriotas?

-Sí. Mi hijo ha sufrido acoso en el colegio, pero está de mi lado. La causa lo merece.

-¿Qué causa?

-La democracia en Israel. Es una farsa mientras no incluya también a los árabes.

-Hay árabes que ponen bombas.

-De eso me acusan a mí: de connivencia con los terroristas. Es un absurdo paranoico. El sionismo que manda mantiene su plan expansionista y degrada la democracia no sólo para los árabes, sino también para todos los israelíes. Vivimos una farsa como el apartheid en Sudáfrica. Con el fin de combatir ese apartheid israelí fundamos Meretz, alternativa de izquierdas por la paz y la integración.

-¿Cómo les fue?

-En Jerusalén, mi ciudad, conseguimos tres concejales de los 21. Intentamos evitar la limpieza étnica en la ciudad.

-¿Cómo?

-La policía a menudo confisca las cédulas de identidad a los palestinos, primer paso para expulsarlos. Yo les daba, como concejal, cartas que acreditaban su vecindad.

-Supongo que su iniciativa molestó.

-La prensa me acusó de amparar terroristas y mi hijo fue acosado en el colegio.

-¿Resistieron ustedes?

-Sí, pero el alcalde no nos pagaba y yo tenía que alimentar a mi familia. 
Tuve que abandonar el Ayuntamiento de Jerusalén.

-¿A qué se dedicó entonces?

-Fundamos el Comité Israelí contra la Demolición de las Casas. Tratamos de detener la limpieza étnica con la que las autoridades israelíes expulsan familias palestinas de Jerusalén. Ellos las derriban y nosotros las 
reconstruimos. El año pasado derribaron 152 viviendas palestinas.

-¿Con el bulldozer?

-Sí, y nosotros vamos al día siguiente y sobre los escombros volvemos a edificar.

-¿Y ellos no vuelven?

-Sí, pero nosotros también: la de Salim Shawamre la reconstruimos cinco veces.

-¿Quién financia su trabajo?

-La Unión Europea nos ayuda.

-¿Quién se cansará antes: los demoledores o ustedes?

-A ellos se les acaba el presupuesto antes.

-¿Los palestinos se fían de ustedes, judíos?

-En las últimas elecciones palestinas, varios candidatos nos pidieron que les acompañáramos en campaña. Creo que eso quiere decir que reconocen nuestro trabajo.

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* Entrevista publicada en el periódico La Vanguardia de Barcelona, el 12 de julio de 2005.

SI SE HABLA DE TERRORISMO EN PALESTINA

 
Recibimos hoy, ocho de agosto de 2005, copia de una carta enviada a La Nación de Buenos Aires por el abogado Juan Gabriel Labaké bajo el siguiente epígrafe: “¿Es Israel un Estado terrorista?”.

Lo medular de dicha comunicación.

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Sergio Widder, del Centro Simon Wiesenthal, considera falaz mi afirmación de que Israel es un Estado terrorista. Veamos la realidad.

1948: Se funda el Estado de Israel gracias a que las bandas armadas Stern e Irgun crean el terror en Palestina. Sus jefes: Shamir y Beguin, futuros primeros ministros. (M. Prior).

1948/49: 800.000 palestinos, el 85%, expulsados. Los sionistas destruyen 417 aldeas palestinas (la más conocida: Deir Yassin) y “desalojan” otros 513 pueblos (CSCA, de España ). Hay 55 “pueblos no reconocidos”, con 100.000 palestinos en total; ahí los árabes viven en casuchas, y se las demuelen si las arreglan o amplían, para forzarlos a irse.(Cook 2004).

1982: Invasión al Líbano, matanza de Sabra y Chatila. Autores: Ariel Sharon y extremistas católicos maronitas (me avergüenza porque yo soy maronita, como eran mis padres libaneses, pero es la verdad).

Intifada de 2000: El ejército israelí mata a 279 civiles, (111 menores de 18 años y 11 mayores de 50); 10.000 heridos en sólo 4 meses (1.492, niños) y centenares de casas demolidas. Todas las ciudades palestinas fueron bombardeadas, especialmente Hebron, Jan Yunis, Rafah, Belén, Beit Yala y Ramala. (CSCA, de España, y los millones que vimos las macabras imágenes).

30 pilotos judíos israelíes se negaron a participar en la masacre. 200 intelectuales judíos israelíes los apoyaron. Los pilotos fueron castigados. Más de 600 niños fueron asesinados desde 2000, y hubo más de 6.000 detenidos. Los tribunales rechazaron investigar el abuso sexual sufrido por más de 30 prisioneras palestinas. En Navidad de 2002 el ejército israelí asesinó a 19 palestinos, 3 de ellos adolescentes. (Centro de Inform. de Gaza).

Mayo de 2004: 373 palestinos menores de 18 años permanecen en prisiones israelíes. Los niños son apresados por arrojar piedras, sufren abuso físico y mental, y se les niega el acceso a sus familias y a un abogado. (Salven a los Niños, de Suiza, y  Associated Press).

Israel es por ley un Estado judío, los no judíos casi no tienen derechos; prohíben el casamiento entre judíos y no judíos; sólo los judíos pueden comprar tierras; han legalizado la tortura; construyen el “muro de la infamia”; presionan a los médicos para que no auxilien a heridos no judíos. (Israel Shahak 2004). A los que se oponen los llaman judíos de mala conciencia.

Lema del Mossad: “Por medio del engaño harás la guerra”. Modelo de militar que promocionan: Josué, el exterminador bíblico de Jericó y de los cananeos. (Shahak 2004).

2002: Ted Turner (CNN): ¿Israel es terrorista?. Única respuesta de Sharon: “Turner es un estúpido”. Sobran los datos, lo que falta es espacio para escribirlos.
Esa realidad, y no yo, dice que Israel es un Estado terrorista.

Juan Gabriel Labaké
jglabake@telviso.com.ar

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