Ago 1 2016
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Econom铆aPol铆tica

Mercosur es el camino, pese a las tesis destructivistas

Hoy, por su significaci贸n central, la mayor atenci贸n est谩聽 puesta en la situaci贸n de聽 Brasil y sus efectos enormes para聽 toda la regi贸n. De todas formas, ello no significa desconocer聽 los聽 serios problemas聽 pol铆ticos que afrontan聽 de distinta forma cada uno de los pa铆ses , incluyendo Venezuela, y, m谩s en general,聽 las relaciones intra y extrarregionales afectadas por las serias crisis econ贸micas y sociales聽 coincidentes en todos los pa铆ses

La pr贸xima gesti贸n del Mercosur聽 -hoy la presidencia est谩 en manos de Venezuela- deber谩 tomar en consideraci贸n del debate abierto en relaci贸n a la 芦flexibilizaci贸n禄 y 鈥渞efundaci贸n鈥 del bloque y el fracaso inmediato de la l矛nea central de聽 芦avanzar en la聽 liberalizaci贸n para estar con el mundo禄, en primer lugar para concretar el acuerdo con la Uni贸n Europea,聽 a la cual apost贸 Uruguay聽 en base tambi茅n聽 al聽聽 impulso聽 favorable del nuevo gobierno de Macri en Argentina y el viraje 芦pro.mercado禄 de la 煤ltima parte del gobierno de Dilma en Brasil.

mercosurLo parad贸jico es que es Europa la que ha parado el TLC por sus聽 presiones proteccionistas, pero podr铆an ganar referencia otras alternativas similares (TPP, China , Alianza del Pac铆fico) o multilaterales ( Organizaci贸n Mundial del Comercio).

Es preciso partir del reconocimiento que el Mercosur se encuentra cuestionado por sus dificultades, tensiones y聽 par谩lisis. La nueva presidencia deber谩 contemplar que es imperioso asumir la crisis de la integraci贸n,聽 ya que聽 no hacerlo conllevar谩 el peligro que se impongan tendencias regresivas y/o rupturistas.

Es necesaria la integraci贸n para afrontar crisis y聽 problemas聽 comunes como la integraci贸n productiva聽 y su significado distinto聽 que el de las 芦cadenas del valor禄 de las empresas multinacionales, las relaciones del Mercosur con el mundo, las alternativas de vinculaci贸n y complementaci贸n norte-sur y sur-sur, una vez m谩s fracasado el intento de un TLC con la Uni贸n Europea, que no est谩 interesada en ello, como lo viene demostrando.

En la agenda del Mercosur sigue estando el intercambio y financiamiento intraregional con monedas locales y c贸mo evitar la superposici贸n de devaluaciones competitivas. Y sobre todo soluciones para el tema de las asimetr铆as con pol铆ticas activas y no una mayor liberalizaci贸n que ahonde diferencias entre pa铆ses m谩s 芦grandes禄 y 芦peque帽os禄. Tambi茅n est谩n en agenda, los sociales聽 comunes (tratamiento de migraciones, emergencias, de problemas y crisis sanitarios, trabajo, trata de personas, educaci贸n, ciencia y t茅cnica, cambio clim谩tico, entre muchos otros puntos.

Del Mercosur pol铆tico al intento de vaciamientomercosur presis2

En 2003, los presidentes de los dos 鈥済randes鈥 de la regi贸n, Brasil y Argentina, Lula da Silva y N茅stor Kirchner,聽 lanzaron una agenda pol铆tica para el bloque regional, que se plasm贸 en en la Cumbre de Ouro Preto II. Una agenda que nunca escondi贸 el hecho que era la pol铆tica la que gu铆aba su puesta en pr谩ctica, a partir de lo que se dio en llamar 鈥渄iplomacia presidencial鈥, o sea la incidencia directa de los presidentes en la resoluci贸n de las contradicciones del proceso de integraci贸n.

Su enfoque no daba lugar a equivocaciones: 鈥渋ntensificar la cooperaci贸n bilateral y regional para garantizar a todos los ciudadanos el pleno goce de sus derechos y libertades fundamentales, incluido el derecho al desarrollo, en un marco de libertad y justicia social…鈥.

A partir de all铆 fueron muchas las iniciativas que plasmaron el viraje en el enfoque del 鈥渘uevo鈥 Mercosur, desde su inicial concepci贸n neoliberal del Tratado de Asunci贸n de a帽os 90 a un bloque regional de integraci贸n, m谩s all谩 de lo aduanero y comercial, con dimensiones productivas, sociales, de tratamiento a las asimetr铆as (en Ouro Preto se lanza el Fondo de Convergencia Estructural del Mercosur), de geopol铆tica regional, como la construcci贸n del Parlamento del Mercosur y la ampliaci贸n del bloque a Venezuela y Bolivia.

La verdad es que esa agenda pol铆tica hoy parece agotada y quiere ser destruida. Hoy se trata de instalar un frente externo acorde a los gobiernos de restauraci贸n conservadora de Mauricio Macri y del golpista Michel Temer, con la complicidad de Paraguay, lo que va en la direcci贸n de propiciar el aislamiento de Venezuela, en funci贸n de la campa帽a de hostigamiento y desestabilizaci贸n del gobierno de Maduro, volver inoperante a la Unasur y volcar al Mercosur hacia la l贸gica de la Alianza del Pac铆fico impulsada por Colombia, Chile, Per煤 y M茅xico, pa铆ses que mantienen sus tratados de libre comercio con Estados Unidos.

La disputa por el traspaso de la presidencia del bloque a Venezuela fue un emergente de ese cambio de orientaci贸n. Fue la entrada en escena de un nuevo consenso, que podr铆a ser el primer paso 卢si se concreta el golpe contra Dilma Roussef por la v铆a del juicio pol铆tico卢 para un acuerdo de coordinaci贸n mayor entre Argentina y Brasil, un consenso de聽 car谩cter neoliberal y restaurador, para sepultar el proceso iniciado en 2003.

Pero, a pesar de los livianos an谩lisis de los medios hegem贸nicos, hay varios factores que pueden incidir en un viraje de estas y uno de ellos es la respuesta de China. La nueva l铆nea que quiere imponerse, la de los Tratados de Libre Comercio y adhesi贸n al Tratado Transpac铆fico,聽 es parte de una ofensiva comercial contra el gigante asi谩tico. No se puede olvidar que China es un socio comercial muy importante para varias de las econom铆as de la regi贸n como Uruguay, Brasil y Venezuela. Y tambi茅n para Argentina.

Tambi茅n tendr谩 mucho que ver el resultado electoral em Estados Unidos y el tipo de pol铆tica exterior que decida implementar en Am茅rica latina y el Caribe..

mercosur precumbre16Flexibilizar, invisibilizar

En los 煤ltimos meses se han sumado varias iniciativas para desoperativizar el Mercosur, e incluso algunas con el fin de vaciarlo de contenidos. De ninguna manera redefinir el Mercosur puede significar una vuelta al pasado. Desde la conciencia de la crisis actual, se presentan grandes oportunidades 鈥搚 necesidades- de reafirmar la integraci贸n, de actuar y negociar en conjunto ante los grandes bloques de poder, adem谩s de profundizar las relaciones Sur-Sur.

En los 煤ltimos tres lustros, en la regi贸n se gest贸 un conjunto de mecanismos de integraci贸n regional (Unasur, Celac, Alba, Petrocaribe), que se debieran potenciar y profundizar en sus dimensiones pol铆ticas, econ贸micas y sociales con la participaci贸n activa del Mercosur. Por eso, redefinir el Mercosur no puede significar desintegrarse o desmembrarse, sino que se torna fundamental enfrentar las debilidades, mantener las fortalezas y potenciar las oportunidades que se han acumulado su trayectoria de 25 a帽os.

Para nadie es un secreto que la regi贸n enfrenta una coyuntura econ贸mica mundial adversa, que requiere una estrategia de cooperaci贸n y complementaci贸n entre los pa铆ses para garantizar los recursos necesarios para promover el cambio de la matriz productiva y los intercambios comerciales regionales. Solo manteni茅ndose unidos, los pa铆ses de la regi贸n podr谩n crear mecanismos que disminuyan la exportaci贸n de recursos financieros que luego son devueltos en costoso endeudamiento.

Quedan varios temas en discusi贸n en la agenda del Mercosur, y tambi茅n de otros organismos de integraci贸n, como el del financiamiento regional, el uso de monedas locales 鈥損r谩ctica que ya se realiza en algunos casos-para gambetear la desestabilizadora crisis del d贸lar, la cooperaci贸n cient铆fico-tecnol贸gica que apuntale el crecimiento y la calidad de vida en nuestros pa铆ses.

En estos 煤ltimos tres lustros, se ha ganado un buen espacio en la consolidaci贸n del imaginario de la integraci贸n, de la identidad de la integraci贸n. Hoy es menester promover una visi贸n integral de la integraci贸n, que incorpore el cambio de聽 la matriz productiva en las agendas de discusi贸n, el reconocimiento del protagonismo de la dimensi贸n social, la defensa del medio ambiente, los derechos humanos y nuestras culturas, para enfrentar el legado del colonialismo cultural.

Mercosur es la herramientamercosur cumbre social16a

La integraci贸n regional aparece hoy como una herramienta para el desarrollo independiente y soberano y salir del modelo econ贸mico dependiente, extractivista. Es imposible imaginar una forma de salir de este modelo que no sea a trav茅s de pol铆ticas comunes. Juntos, los miembros del bloque, deber谩n crear un nuevo modelo 聽que supere la matriz de ser meros productores y exportadores de materias primas. Juntos es posible 鈥揳dem谩s de necesaria- la promoci贸n de la complementaci贸n productiva y la industrializaci贸n complementaria de nuestros pa铆ses, el acceso de todos los ciudadanos a la medicamentos y la salud, la soberan铆a alimenticia que supere los 铆ndices de pobreza y calidad de vida.

Existe una urgencia de afrontar conjuntamente el acceso a los medicamentos, problem谩tica que se ha ahondado ahora por el deterioro econ贸mico y social de muchos pa铆ses. Y este tema, junto con el de la soberan铆a alimentaria, es necesario tratarlo en bloque y buscar soluciones que, adem谩s, signifiquen la consolidaci贸n de una cadena de valor para laboratorios nacionales y de peque帽as y medianas empresas nacionales.

Mercosur no es un edificio, ni una burocracia. Es una apuesta para el futuro com煤n de los pueblos de la regi贸n, y por ello se hace necesario profundizar al Mercosur Social, la participaci贸n social y la integraci贸n de los pueblos. Hoy, nuevamente, el fantasma del desempleo recorre la regi贸n y las luchas de los sectores laborales se vuelcan no solo a la defensa de las fuentes de trabajo sino tambi茅n a defender los derechos sociales y laborales conquistados tras d茅cadas de lucha.

Hay quienes quieren imponer la idea de que la integraci贸n la hacen presidentes o cancilleres. La historia nos muestra que siempre nos dividieron para dominarnos: 茅sta no es la primera vez. Hay que poner los temas sobre la mesa, debatirlos con pol铆ticos, acad茅micos, movimientos sociales 鈥搒indicatos, campesinos-, acad茅micos, no ocultarlos tras campa帽as desinformantes, que nos hacen recordar aciagos d铆as de dictaduras.

La meta no puede ser cola de le贸n de las grandes potencias. La meta debe ser la unidad para lograr un desarrollo justo e inclusivo, 聽y mantener la capacidad negociadora como bloque. La meta debe ser 聽mirarnos en nuestros propios espejos, intensificar nuestras relaciones y complementariedades, superar la dependencia de la producci贸n y exportaci贸n de nuestras materias primas y recursos naturales, terminar con las asimetr铆as que han demorado una mayor y mejor integraci贸n, garantizando, adem谩s, que todo ello lo podamos hacer, como hasta ahora, en una zona de paz, modelo para el mundo.

*Economista argentino. Asesor del Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE)

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