Oct 8 2019
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Sociedad

Minera Los Pelambres y su abuso: Luksic y el desalojo de El Mauro (2)

La comunidad de El Mauro, en la Regi贸n de Coquimbo, lucha por lo que les arrebat贸, en mayo de 2001, el multimillonario Andr贸nico Luksic -鈥渆l fara贸n de Chile鈥- y su Minera Los Pelambres.

El grupo Luksic -a trav茅s de Antofagasta Minerals S.A.- construy贸 sobre el Fundo El Mauro, luego de apropiarse del territorio, el segundo tranque de relaves m谩s grande del mundo, del que hoy tambi茅n participa un consorcio de empresas japonesas: Marubeni, NipponMining&Metals, Mitsubishi聽 Materials, y Mitsubishi Corp.

Los comuneros maurinos libran desde hace casi dos d茅cadas 鈥渦na batalla a muerte鈥 por tierra, justicia y dignidad, tras el 鈥渄espojo鈥 y el 鈥渆nga帽o鈥 de Luksic y compa帽铆a.

El Mauro era un asentamiento campesino, una comunidad en el nacimiento del valle del Pup铆o. 鈥溍塺amos una familia, viv铆amos all铆 desde generaciones, una comunidad cien por ciento autosustentable鈥 Cuando nos expulsaron hab铆amos unas doscientas personas, subsistiendo principalmente de la agricultura, la ganader铆a, y el queso de cabra鈥, recuerda Cristi谩n Flores Tapia, vocero de la Asamblea Territorial El Mauro.

Enga帽os y artima帽as de Pelambres

Los maurinos relatan que en su comunidad exist铆a un bosque nativo 鈥渄e miles de a帽os鈥, de m谩s de setenta hect谩reas, principalmente canelos, chequenes, arrayanes y quillayes, que fue 鈥渜uemado y arrasado por Luksic y su minera鈥.

Con la llegada de Los Pelambres y su 鈥減atota鈥 la vida de los maurinos cambi贸聽 completamente en solo dos o tres meses. Denuncian haber sido 鈥渆nga帽ados, amenazados y expulsados鈥 de su territorio. Hoy desperdigados, su forma de vida fue 鈥渁rrasada鈥-se帽alan-, por 鈥減alabrer铆as y artima帽as鈥. La minera los desaloj贸 tras se帽alarles-dicen-, 鈥渜ue se hab铆a hecho due帽a de la tierra鈥.x

Pedro Enrique Tapia relata con un nudo en la garganta: 鈥溍塺amos todos como una familia, cincuenta y tantas familias, como una sola鈥 Era bonito vivir en El Mauro… si hab铆a de todo, ten铆amos de todo鈥 Cuando lleg贸 la Minera Los Pelambres eso se acab贸, todo se vino abajo, y nos obligaron a salir, nos sacaron鈥 Nos dijeron que 鈥楶elambres hab铆a comprado el fundo鈥, y tuvimos que salir obligados鈥 Despu茅s nos vinimos a dar cuenta que a nosotros nos pertenec铆a por lo menos la mitad del fundo鈥, dice.

A帽ade que 鈥渞epresentantes de la minera鈥 se apersonaron en la comunidad junto con las autoridades locales: 鈥淓ntraron a meter cuco, 鈥榪ue ten铆amos que salir, porque si no鈥︹, 鈥榪ue la minera ya hab铆a comprado el fundo鈥, y as铆鈥 Y nos sacaron de nuestra comunidad鈥 De una manera u otra tuvimos que lanzar todas nuestras pertenencias, y los animales. Hubo animales que se vendieron o se dieron 鈥榓 medias鈥, pero despu茅s, algunos se devolvieron al fundo y simplemente se perdieron鈥, dice.

Que la minera se haya adue帽ado del lugar y les haya echado le parece muy injusto: 鈥淓s muy injusto lo que hizo la empresa, pero yo voy a las autoridades, que lo permitieron鈥 Porque hace a帽os que estamos en esta lucha y no hay nada de justicia para el pobre. 驴No hay justicia para el pobre porque no tiene plata? Muy injusto lo que sucedi贸鈥 Para que haya justicia, est谩 en la autoridad no m谩s. Justicia ser铆a recuperar lo que era de nosotros鈥, agrega.

Esa es la soluci贸n que quieren los maurinos: recuperar todo lo que les pertenec铆a: 鈥淨ue nos devuelvan lo que era de nosotros鈥 Y ser como 茅ramos antes: una comunidad, y juntarnos todos, en cualquier lugar, pero que sea como 茅ramos en Mauro鈥 Que tenga de todo: agua y donde trabajar y sembrar鈥 Yo creo que s铆 es posible, pues todos estamos unidos鈥, concluye.

Su hermana,聽 Julia Tapia Tapia, a帽ade con l谩grimas y sollozos: 鈥淣o me acostumbro donde vivimos hoy. Ya no siento ese aire libre. No podr铆a explicarme鈥 Siento una pena muy inmensa en mi coraz贸n鈥 A mi padre se le fue la vida de a poco porque 茅l nos dec铆a que echaba de menos su tierra, su Mauro, por eso le digo que no soy capaz de explicarme鈥 No sabe usted la inmensa pena que siento. Mi padre se fue para nunca m谩s verlo鈥︹, expresa.

Por su parte, Mercedes Tapia, anciana de unos 80 a帽os,y madre de ambos, declara: 鈥淢uy malo lo que hizo la minera鈥 muy malo todo lo que hicieron鈥 驴Por Dios, no? Todos los d铆as nos acordamos de esto, pero ah铆 no m谩s la herida sigue鈥 Me gustar铆a volver a un lugar como El Mauro para vivir con mis hijos. Eso ser铆a hacer justicia鈥 Si yo pudiera hablar con Luksic, le dir铆a muchas cosas鈥 Ahora como estoy de salud, tengo marcapasos, no puedo hacer mucho鈥 Me da pena, pena, mucha pena. Ojala haya una soluci贸n antes que Dios me recoja鈥︹, concluye.

El abuso de la minera

Olga del Rosario Tapia Plaza, quien a帽ade que naci贸 y fue criada en El Mauro, explica que muchos 鈥渟e fueron antes del golpe que lleg贸 desde Pelambres鈥.

鈥淎l final -dice- qued谩bamos unas veintiocho familias, y no ten铆amos pensado irnos porque viv铆amos ah铆 de nuestras siembras, de las cabras y otros animales鈥 Cuando nos obligaron a salir, mi padre ten铆a cerca de seiscientas cabras, pero todas las perdimos鈥 Nos echaron el 30 de mayo, 鈥榪ue el que se quedaba lo sacaban con fuerza p煤blica鈥, esa era la amenaza鈥, explica.

Revela que se reun铆an con 鈥渆l abogado de Pelambres, Jaime Andrade鈥, quien era gerente de asuntos corporativos de la minera, junto con 鈥渓a se帽ora Adriana Mu帽oz, que era diputada鈥, y 鈥渆l alcalde de Los Vilos, Carlos Salinas鈥.

鈥淣os dec铆an que nos apoyaban, pero hac铆an ver a la gente 鈥榪ue ten铆an que aceptar lo que dec铆a la minera鈥. Andrade le dec铆a a la gente 鈥榪ue ten铆an dos opciones para salir鈥. Ofrec铆an diez millones de pesos por irse, y que pod铆an quedarse siete a帽os m谩s, 鈥榩ero no se iban a ir con esa cantidad, sino con menos鈥欌 Mi padre a sus noventa a帽os no quer铆a irse de El Mauro por nada. 脡l quer铆a morir y ser enterrado ah铆. Por eso cuando hubo que desarmar todo, se enferm贸 y cay贸 en cama. Adem谩s, poco antes hab铆a fallecido su hijo menor鈥.

Con mucho dolor Olga agrega que a su padre lo sacaron 鈥渄e la cama a un furg贸n que le prest贸 un sobrino… Estaba muy triste. No quiso ver el destrozo de las casas, no quer铆a salir, y ni mir贸 para atr谩s鈥 El sacrificio de todos sus a帽os lo arrasaron… En el camino nos top谩bamos con las excavadoras de la minera鈥 Para mi pap谩 fue muy duro. Perdi贸 todos sus animales. Para 茅l s铆 que fue duro de ver todo eso鈥 Nunca se sac贸 de la mente el que la tierra fue perdida bajo enga帽os鈥 Pienso que fue un abuso porque lo hicieron a sabiendas, todo lo que hicieron lo sab铆an muy bien鈥 La gente no sab铆a leer. Que se aprovecharan que no ten铆amos estudios鈥 De todo eso se valieron. No hab铆a letras en El Mauro, la gente no sab铆a lo que pasaba鈥 Mi padre se daba cuenta s铆, pero fue imposible volver atr谩s鈥, dice.

Berta Tapia Plaza, su hermana, explica: 鈥淪al铆 de El Mauro con un sabor amargo, porque yo era la que m谩s dejaba el hollejo all谩, y perdimos todo, quedamos sin nada鈥 Fue un abuso por donde se le mire. Nuestro padre sufri贸 mucho, adem谩s ven铆a ya enfermo鈥 Fue mucho el error que hicieron ellos -la minera-, de ir a molestar all谩 donde viv铆a tranquila la gente. Ac谩, ahora, estamos encerrados, no tenemos libertad鈥 Fue un abuso el de la empresa. Nos vinieron a botar como a p谩jaros silvestres鈥 Podr铆a haber justicia pero hay que reclamar donde corresponde鈥.

鈥淎driana Mu帽oz y Carlos Salinas nos dijeron que 鈥榮ali茅ramos conformes鈥, que 鈥榚llos iban a ver c贸mo fue la cosa鈥, 鈥榪ue nos iban a ayudar鈥欌ero nosotros salimos sin nada. Solo a mi padre le dieron la supuesta 鈥榠ndemnizaci贸n鈥, a nadie m谩s de la familia. Nos miraron como a pajaritos. Con su enga帽o nos quitaron todo鈥, dice.

Construir un nuevo El Mauro

Alejandro Mauricio Tapia, Berta Tapia Plaza y Olga Tapia Plaza

Alejandro Mauricio Tapia, manifiesta: 鈥淓n El Mauro la vida era feliz. Cuando yo era un ni帽o hab铆a unos cuarenta menores. Yo ten铆a veinticuatro a帽os cuando nos desalojaron, y me di cuenta de lo que pasaba, pero estaba en Illapel, accidentado鈥 Me di cuenta que era un abuso, que se aprovech贸 la empresa de la ignorancia de la gente鈥 Y no hay justicia, no hay todav铆a鈥 Lo justo es que devuelvan la tierra, pero no lo pueden hacer pues est谩 inundada. Entonces, que devuelvan una tierra parecida a El Mauro, que tenga lo mismo que all谩: vertientes, agua de vertientes, un campo que sea similar鈥so ser铆a justo鈥︹, dice.

Agrega, con l谩grimas en sus ojos, que Los Pelambres gana millones de millones de d贸lares diarios por haberlos sacado de El Mauro: 鈥淟a gente, por su ignorancia, no sab铆a. Les ofrecieron un poco de plata鈥 Me emociono recordando el abuso que sufrimos鈥 Despu茅s de todo el da帽o que hizo Luksic, lo justo es que nos devuelvan un territorio, porque siguen da帽谩ndonos todav铆a. El Mauro lo destrozaron y todos los d铆as nos hacen da帽o鈥 Ya no quedan canelos, est谩n todos bajo el relave, tampoco hay agua鈥 Yo un a帽o fui, trabaj茅, y ellos le colocaron fuego al bosque de canelos, la empresa鈥.

鈥淵 como que le echaban la culpa a 鈥榣a gente que iba a El Mauro hac铆an incendios鈥, y eran ellos, gente de la empresa. Mientras viv铆amos ah铆 nunca hubo un incendio鈥 Cuando fueron las autoridades medioambientales a ver, estaba ya quemado el bosque. Fue un destrozo inmenso. Yo estuve trabajando ah铆 las m谩quinas, echando quillayes abajo, bosque nativo鈥 un destrozo muy grande鈥, a帽adi贸.

鈥淟uksic sabe lo que hizo, 茅l no m谩s sabe鈥 Debe devolvernos lo que nos corresponde. Obtuvo el fundo no de 鈥榤anera legal鈥 sino que con piller铆as. 脡l sab铆a鈥 Sab铆a de la ignorancia de la gente y se aprovech贸. As铆 se le hizo muy f谩cil poder sacarnos de El Mauro. A la gente la urgi贸, les dio un plazo, 鈥榙e aqu铆 a mayo tienen que salir鈥, y la gente, en su ignorancia, no sab铆a, no se daba cuenta. Creo nunca en la vida hab铆an pasado por una situaci贸n as铆. Entonces, se sintieron presionados y 鈥榓ceptaron鈥欌

鈥淎s铆 fue como se aprovecharon de nuestros padres y abuelos. La minera los presion贸 para que no pensaran mucho, y de marzo a mayo tuvieron que salir de sus tierras. As铆 no les dio tiempo a pensar. Y todos ten铆an pocos estudios tambi茅n. De eso fue de lo que m谩s que se aprovech贸 Luksic鈥︹.

Agrega que vivir en Tahuinco no es lo mismo que la vida en El Mauro: 鈥淓n este a帽o malo por la sequ铆a, tenemos que estar comprando forraje para los animales, pero ya no nos quedan recursos鈥 En El Mauro, aunque hubiera un a帽o malo, siempre hab铆a algo de pasto para los animales. Ac谩 en Tahuinco el campo es malo, todo se muere, no hay agua. En El Mauro siempre hubo mucha agua, hartas vertientes鈥.

Alejandro Tapia se emociona fuertemente. El dolor y la impotencia le impiden hablar por algunos segundos: 鈥淔ue un abuso muy grande, aprovecharse de la ignorancia de nuestros padres y abuelos, que tuvieron que marcharse arriba de la carga de los camiones, arriba de sus enseres, con sus perros y algunos animales, enga帽ados, dolidos, y sin ninguna seguridad鈥s铆 nos sacaron, fue una tragedia鈥 Una tragedia tremenda para nuestros padres y abuelos鈥 En ese momento no me emocionaba, pero ahora s铆鈥 Como no sab铆amos defendernos, se aprovecharon鈥 Pero ahora est谩 nuestra voluntad y la uni贸n para luchar por recuperar todo lo que nos arrebataron. Depende de todos nosotros construir un nuevo El Mauro鈥.

(*) En el valle del Pup铆o, regi贸n de Coquimbo, Chile.

Fuente: Mauro https://www.facebook.com/MauroTierraJusticiayDignidad/. Fotograf铆as: @mediActivista

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