Jul 25 2006
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Economía

Mundo net. – MORDAZAS POCO DIGITALES

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Amnistía Internacional (AI) señaló que Yahoo!, Microsoft y Google se prestan para facilitar el control de los ciudadanos por parte del gobierno de la República Popular Chna, en clara violación de los principios de derechos humanos. Las empresas mancionadas accedieron a la petición de las autoridades de ese país en orden a censurar contenidos en la red internet molestos para el gobierno.

Simultáneamente organizaciones políticas, culturales y del ámbito de los DDHH denunciaron que distintas entidades gubenamentales estadounidneses cuentan con la plena colaboración de esas empresas para facilitar el espionaje de la CIA y otros organismos a ciudadanos estadounidenses y de todo el mundo.

Los países desde donde se informan estas violaciones a la vida privada y libertad expresión de las personas y asociaciones son EEUU, Túnez, Inglaterra, Israel, Siria, Arabia Saudita, Turkmenistán, Bielorrusia, las islas Maldivas, Vietnam y China. Pero los Gobiernos represores no obran solos. En todos los casos son empresas proveedoras de tecnología y diseño de contenidos para la internet sus más fieles asesoras.

Probablemente, entonces, pueda llegarse a probar más allá de toda duda razonable el mito “anti Windows” de que Microsoft dispone en su programa para navegar internet –Explorer– una puerta que comunica al computador que lo utilice con las jamás descritas –y poco discretas– agencias gubernamentales estadounidenses encargadas de salvanguardar la democracia en el “espacio virtual”.

Espionaje sglo XXI

Según la británica Amnistía Innternacional, si bien el espionaje ha sido una práctica constante –aunue cautelosa– del gobierno de los EEUU desde los orígenes de internet, éste se incrementó histéricamente desde la promulgación de la llamada “Ley Patriótica”.

Las empresas con presencia en la web ceden a estas prácticas malsanas “por motivos comerciales (y de) de esta forma contribuyen a la violación de los derechos humanos”.

Los discos servidores de las empresas que brindan servicio de correo electrónico –gratuitos o pagados– “gozan” también de enlaces directos con los encargados de contrilar el flujo de mensajes. Y aquellas que faciltan la búsqieda de datos suelen bloquear el acceso de los internautas a portales y páginas en las que todavía se permiten críticas a los gobiernos. Yahoo! y Google –según AI– han entregado información proveniente del uso de sus buscadores por millones de usuarios, al gobierno estadounidense.

El grupo defensor de los derechos humanos con sede en Londres solicitó a esas empresas de internet que se opongan públicamente a las peticiones gubernamentales de violar las normas de los derechos humanos. Como es obvio no tendrán respuesta –o las empresas alegremente negarán la acusación esgrimiendo una serie de tecnopachorradas–.

El asunto, bien mirado, va más lejos. No sólo a los navegantes individualmente considerados se los espía y eventualmente se los llega a catalogar como “peligrosos” (vaya uno a saber para quién), sino que estos sistemas de espionaje –como se ha demostrado– sirven perfectamente para que un puñado de consorcios se apodere de información científica, tecnológica, financiera y comercial de la competencia.

The New Yok Times, informó que una división “antiterrorista” del gobierno de EEUU –presumiblemente dependiente de la Agencia Nacional de Seguridad se infiltró en una base de datos internacionales para espiar y examinar transacciones bancarias de miles de estadounidenses y extranjeros, utilizando un programa secreto.

Responsables del Gobierno estadounidense dijeron que se limitaron a rastrear transacciones de personas supuestamente vinculadas con Al Qaeda mediante la revisión de registros de una cooperativa belga conocida como SWIFT, “el centro neurálgico de la industria bancaria global”, dijo el diario en su sitio de Internet.

Y párrafo aparte merecería un análisis sobre qué significa todo esto en cuanto a la restricción de la soberanaía de los Estados de menor desarrollo comparativo, puesto que sus comunicaciones con embajadas, consulados, agentes comerciales, etc… se realizan por correo electrónico. En estos casos los mensajes encriptados se poco sirven.

Un nuevo frente por la libertad de expresión

Monitoreo de chats. Borrado de blogs. Bloqueo de páginas virtuales. Restricciones de los motores de búsqueda. Gente en prisión por escribir o contribuir con un simple pensamiento. Internet es un nuevo frente en la lucha por los Derechos Humanos.

Amnistía Internacional, en cooperación con el diario británico The Observer, pretende dar una lucha para que ni en la red como fuera de ella, “ni la voz ni los derechos humanos se puedan reprimir”. En efecto, la red es una gran plataforma para compartir ideas y ejercer la libre expresión.

En diciembre pasado, The New York Times reveló que la Agencia Nacional de Inteligencia, autorizada por Bush, utilizó llaves de acceso nacionales e internacionales para espiar en forma clandestina comunicaciones telefónicas y correos electrónicos, interviniendo en forma directa algunas de las principales arterias del sistema de telecomunicaciones de EEUU.

El Times citaba autoridades gubernamentales e industriales que, con conocimiento del programa secreto, dijeron que la ANS buscaba analizar patrones de comunicación para reunir pruebas de detalles como quién llama a quién, cuánto dura una llamada telefónica y en qué hora del día se realiza, así como el origen y el destino de las llamadas y de los mensajes de correo electrónicos. Lo que no dijeron Bush y sus asesores fue que los expertos y técnicos de la ANS revisaron minuciosa –e indiscriminadamente– un monstruoso número de llamadas y búsquedas en la internet de particulares buscando señales que apuntaran a “sospechosos extremistas”.

Los dos, pero no únicos, programas –software– que utiliza el espionaje virtual estadounidsnee –con ayuda de británicos y probablemente australianos– son Carnivore y Echelon, poderosas y sofisticadas herramientas. Estas denuncias no son nuevas ni antojadizas. En esta misma revista puede leerse Internet: del pasado inmediato al futuro vigilado, publicado en setiembre de 2005.

El artículo que sigue fue publicado por diversos medios digitales latinoamericanos en octubre de ese mismo año. La inormación, naturalmente, no fue registrada por la prensa “seria”. Veamos:

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EEUU SILENCIA MEDIOS INDEPENDIENTES EN LA INTERNET

Ernesto Carmona*

Un nuevo atropello a la libertad de expresión consumado el jueves (siete de octubre de 2005) por Estados Unidos pone en la picota el cacareado carácter democrático y plural de la internet, convertida en un lucrativo negocio por las grandes corporaciones que suministran los servicios de acceso. El gobierno de Wáshington silenció dos servidores –instalados en el Reino Unido de Gran Bretaña– que difundían noticias del portal Indymedia, perteneciente al Centro de Medios Independientes (IMC, por su sigla en inglés), una organización de periodismo independiente vinculada a la lucha contra la globalización, cuya sede está en San Francisco, California.

Nadie explica por qué la jurisdicción del FBI, el Servicio Federal de Investigaciones de EEUU, se extiende hasta el país que gobierna Tony Blair. Las autoridades federales estadounidenses ordenaron el jueves 7 de octubre que la empresa proveedora de servicios Internet Rackspace pusiera en manos del FBI los servidores ‘instalados físicamente en Londres’ que alojan información de Indymedia en la Internet.

Las comunidades afectadas por el secuestro informático del FBI sobre los medios de comunicación locales de Indymedia se encuentran en Amazonia, Uruguay, Andorra, Polonia, Massachusetts Occidental, Niza, Nantes, Lilles, Marsella, Euskal Herria (el País Vasco), Liege, Vlaanderen Oriental y Occidental, Antwerpen (toda Bélgica), Belgrado, Portugal, Praga, Galiza, Italia, Brasil, Inglaterra y Alemania. Adicionalmente, fueron afectadas varias estaciones de radioemisoras Internet, un sitio de distribución gratuito de la plataforma Linux –competidora del Windows de Microsoft– y otros servicios alojados en los servidores incautados.

EE.UU. manda en Londres

Rackspace, que tiene sede en Texas, el estado donde George Bush fue antes gobernador, proporciona servicios Internet para más de 20 sitios de INDYMEDIA ‘ahora silenciados’ servidos desde las instalaciones incautadas en Londres. La empresa cumplió las órdenes gubernamentales estadounidenses removiendo eficazmente dos servidores de Internet.

La red global de organizaciones independientes de medios de comunicación no corporativos Indymedia fue requerida el mes pasado por el FBI para retirar del cyber espacio una historia sobre la policía secreta suiza instalada en uno de los sitios web alojados por Rackspace.

Sin embargo no se sabe si la medida del jueves se relaciona o no con este incidente, porque la casualidad es que la orden se impartió a Rackspace y no a Indymedia. Rackspace afirma que no “puede proporcionarle información a Indymedia con respecto a la orden”. Tampoco se sabe cómo y por qué un servidor que está fuera de la jurisdicción estadounidense puede ser silenciado por las autoridades americanas.

En los últimos meses, los medios de comunicación independientes han sufrido numerosos ataques del Gobierno de Estados Unidos. En agosto, el Servicio Secreto recurrió al expediente de una ‘citación’, en un esfuerzo por bloquear el IMC Indymedia de Nueva York, en vísperas de la convención nacional republicana, intentando destruir los protocolos de transmisión IP en EEUU y Holanda.

También en el último mes, la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC según su sigla en inglés) cerró las estaciones de radios comunitarias a lo largo de EEUU. A pesar de estos retrocesos Indymedia y otras organizaciones de medios de comunicación independientes han disfrutado de recientes victorias judiciales contra la aplicación del Acta (ley) Patriótica de George Bush, la legislación que convierte en terrositas a los críticos de la invasión estadounidense-británica a Iraq.

Hablan los protagonistas

Estados Unidos no quiere someterse a la jurisdicción de la Corte Penal Internacional para poner a salvo sus actividades criminales más allá de sus fronteras, pero recurre a mecanismos transnacionales seudo jurídicos para sus objetivos de dominación mundial y, ahora, de intervención directa en los medios de comunicación independientes y alternativos que son hostiles a sus designios de amo del mundo.

Una declaración del grupo IMC-Indymedia dijo que las autoridades pusieron en vigor nuevas leyes federales para confiscar los servidores web en Inglaterra, mediante una orden judicial emitida el jueves por la mañana en Estados Unidos. Rackspace emitió un breve comentario, diciendo que respondieron a un requerimiento o citación en una investigación que no se originó en los Estados Unidos.

“Rackspace actúa como un buen ciudadano corporativo y está cooperando con las autoridades para la entrada en vigor de ley internacionales”, afirmó la declaración que leyó la compañía. “La corte prohíbe a Rackspace ahondar en comentarios sobre esta materia”, añadió la empresa.

Una portavoz del IMC-Indymedia de San Francisco dijo que el grupo no fue informado sobre cuál era el asunto de la investigación. “No sabemos qué, ni por qué, pasó”, dijo Hep Sano, en San Francisco. “No recibimos una copia de la citación. Ahora mismo estamos intentando organizar la ayuda legal para deducir de qué procedimiento se trata”.

La vocera dijo que su grupo piensa que el problema, supuestamente, podría relacionarse con las recientes demandas del FBI para retirar las fotografías de un sitio web afiliado a Indymedia en Nantes, Suiza, ilustrando una historia sobre la policía secreta de ese país.

Los funcionarios del FBI de Texas, donde está la sede central de Rackspace, rehusaron atender las llamadas telefónicas que les solicitaron información.

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* Periodista y escritor.
Secretario ejecutivo de la Comisión Investigadora de Atentados a Periodistas (CIAP), de la Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP).

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