Sep 3 2013
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OpiniónPolítica

Nadie en Medio Oriente toma en serio a EEUU

Lo más sorprendente fue la transparente audacia con la que nuestros líderes pensaron que podían nuevamente confundir a sus legisladores. Bienvenido sea el fin de la relación especial. Qué momento incómodo; no se le puede describir de otra forma. Alguna vez Líbano, Siria y Egipto temblaban cuando Washington hablaba. Ahora se ríen.

No sólo tiene que ver con lo que pasó con los estadistas del pasado. Nadie se creyó que Cameron fuera Churchill ni que ese hombre tonto en la Casa Blanca fuera Roosevelt, si bien Putin es un Stalin aceptable. Se trata más de una cuestión de credibilidad; nadie en Medio Oriente toma ya en serio a Estados Unidos.

Basta con haber visto a Obama el s√°bado pasado para darnos cuenta por qu√©. Parlote√≥ de la manera m√°s racista sobre antiguas diferencias sectarias en Medio Oriente. ¬ŅDesde cu√°ndo un presidente de Estados Unidos es experto en esas supuestas diferencias sectarias? Constantemente nos muestran mapas del mundo √°rabe con zonas chi√≠tas, sunitas y cristianas pintadas de colores diferentes para ense√Īarnos las naciones de la regi√≥n a la que nosotros generosamente impusimos una demarcaci√≥n. ¬ŅPero cu√°ndo un peri√≥dico estadunidense publicar√° un mapa de colores de Washington o Chicago con las zonas de poblaci√≥n blanca y negra por calle?

Pero lo más descarado fue que nuestros líderes pensaran que nuevamente podían manipular a sus órganos legislativos con mentiras, tambores de guerra y aseveraciones absurdas.

Esto no significa que Siria no haya usado gas contra su propio pueblo, frase que solíamos aplicarle a Saddam cuando queríamos ir a la guerra contra Irak, pero sí demuestra que los líderes están ahora pagando el precio de la deshonestidad de Bush y Blair.

Obama, quien cada vez se asemeja más a un predicador, quiere ser el Castigador en Jefe del Mundo Occidental; el Vengador en Jefe. Hay algo en él que recuerda al imperio romano, y los romanos eran buenos para dos cosas: creían en la ley y en la crucifixión. La constitución estadunidense, los valores estadunidenses y los misiles crucero tienen, más o menos, ese mismo enfoque. Las razas inferiores deben ser civilizadas y castigadas, aun cuando sus diminutos lanzamientos de misiles parecen más actos perniciosos que una verdadera guerra.

Todo aquel que estuviera fuera del imperio romano era llamado b√°rbaro; todo aquel que est√° fuera del imperio de Obama es llamado terrorista. Y como siempre, la visi√≥n global tiene la costumbre de borrar peque√Īos detalles de los que deber√≠amos estar al tanto.afg atentado

Tomemos Afganist√°n, por ejemplo. Recib√≠ una interesante llamada telef√≥nica desde Kabul hace tres d√≠as; y parece que los estadunidenses le impiden al presidente Karzai adquirir nuevos helic√≥pteros rusos Mi, porque Rusia vende esas mismas naves a Siria. ¬ŅQu√© les parece? Por lo visto Estados Unidos ahora trata de da√Īar las relaciones comerciales entre Rusia y Afganist√°n. El por qu√© los afganos quieren hacer negocios con una naci√≥n que los esclaviz√≥ durante ocho a√Īos es otra cuesti√≥n, pero Estados Unidos relaciona el asunto con Damasco.

Ahora, otra peque√Īa noticia. Hace poco m√°s de una semana dos enormes coches bombas estallaron afuera de dos mezquitas salafistas en la ciudad de Tr√≠poli, al norte de L√≠bano. Murieron 47 personas y quedaron heridas otras 500. Ahora se descubre que cinco personas fueron acusadas por los servicios de seguridad libaneses de los atentados y se dice que una de ellas es el capit√°n del servicio de inteligencia del gobierno sirio.

A este oficial se le achacaron los cargos en ausencia, y quisi√©ramos pensar que hombres y mujeres son inocentes hasta que se compruebe su culpabilidad, pero dos jeques tambi√©n fueron acusados y uno de ellos, aparentemente, es el jefe de una organizaci√≥n islamita pro Damasco. Se dice que el otro jeque tambi√©n es cercano a la inteligencia Siria. Obama est√° tan empe√Īado en bombardear Siria y tan indignado por los ataques con gas que pas√≥ por alto esta informaci√≥n que ha enfurecido a millones de libaneses.

Supongo que esto es lo que pasa cuando se pierde de vista la pelota.

Todo esto me recuerda un libro publicado en 2005 por la editorial de la Universidad de Yale titulado El Nuevo Le√≥n de Damasco escrito por el profesor de la Universidad de Trinity, Texas, David Lesch. En esos tiempos, a√ļn se consideraba que Bashar Assad ser√≠a un l√≠der reformista para Siria.

liga arabeLesch concluyó que Bashar, en efecto, es la esperanza y la promesa de un futuro mejor.

El a√Īo pasado, cuando Occidente finalmente dej√≥ de lado sus sue√Īos sobre Bashar, el buen profesor public√≥ otro libro, tambi√©n en Yale, y esta vez lo titul√≥ La Ca√≠da de la Dinast√≠a Assad, y en √©l la conclusi√≥n de Lesch es que Bashar result√≥ ser un miope y se enga√Ī√≥ a s√≠ mismo. Fracas√≥ miserablemente.

Como bien dice el se√Īor que me vende libros en Beirut, tenemos que esperar el pr√≥ximo libro de Lesch, que probablemente se titular√°: Assad ha vuelto, y bien podr√≠a durar m√°s que Obama.

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