Oct 4 2005
1480 lecturas

Cultura

Neruda: la cóndor, el buitre y la casa que no pudo ser (I)

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

fotoEl arquitecto Ramiro Insunza Figueroa (Santiago de Chile, 1949) fue el único ahijado de Pablo Neruda (izq.; conoce detalles de la vida del poeta que prácticamente nunca ha compartido. Ramiro trabajó directamente con Neruda en la construcción de su última residencia en Santiago de Chile, llamada La Manquel, luego del Nobel de Literatura de 1971 –casa inconclusa por el golpe de Estado de Pinochet–.

El pretexto de nuestra conversación (vía correo electrónico) es mi investigación sobre la Fundación Neruda (La Jornada, Morelos, sección Cultura, 11/08/2005) y la inversión de más de 2 millones de dólares, por concepto de los derechos de autor de Neruda, a la empresa de Ricardo Claro (un viejo colaborador de Pinochet).

Ramiro Insunza Figueroa es hijo de Sergio Insunza Barrios (ministro de
Justicia del gobierno de Salvador Allende) y de Aída Figueroa (hermana
del actual presidente de la Fundación Neruda: Juan Agustín Figueroa Yavar); es una voz desde adentro; al entregar un testimonio imprescindible, por su valor histórico, es la persona más autorizada para señalar las gestiones de su familia al frente de la Fundación Neruda.

Obviamente, también hablaremos de Neruda en México, de su entrañable
amigo David Alfaro Siqueiros (al que el propio cónsul Neruda rescató de la cárcel, osadía que le costó su cargo diplomático), haremos públicos los rumores de aquella época sobre el divorcio de Neruda con Delia del Carril y su nuevo matrimonio con Matilde Urrutia.

El prólogo y la historia por sí misma, son casi una novela, y por lo extenso conforman dos entregas de la presente entrevista exclusiva.

BAUTIZO CON VINO TINTO

– Ramiro, tu bautizo fue todo un poema, Pablo Neruda tu padrino ¿y
el agua bendita?…

Vino tinto… La verdad que no me acuerdo mucho… por lo que me han
contado de bautizo, propiamente como tal, poco tuvo porque más bien fue un “nombramiento”, porque bautizo es para que a uno lo acepten en la Iglesia Católica, luego de ser concebido en pecado carnal, ambas cosas no satisfechas ni tampoco temas de discusión porque yo entraba en la vida sin fe y con esperanza porque llevo el nombre de un hermano menor de la pintora Delia del Carril, mi madrina, muerto antes que yo naciera. Delia me dio el único nombre que tengo.

“Te puedo adelantar que también sé que en vez de agua bendita, fue un
tinto de San Fernando probablemente un Merlot el usado para mojarme la frente y los labios.

“Otro dato de la causa es el hecho que mi padre fue infiel a mi madre
aproximadamente en el quinto mes de mi gestación. Esto provocó la ira
de mi señora madre, que decidió terminar sus estudios de piano y música como alumna libre con convalidación en el conservatorio, además de la carrera de abogado. El examen de grado lo dio meses después de mi nacimiento en abril, cuando comienza el invierno en este hemisferio.

Te puedo decir que fui concebido bien, pero gestado con disonantes, mucha polonesa de Chopin y más de un mandarse a cambiar de rabia”.

– Tus padres fueron amigos de Neruda desde el año 1948, en la clandestinidad política ¿a partir de qué momento en tu vida tienes recuerdos de Neruda?

Mis padres escondieron a Neruda en su departamento de la calle Ismael Valdés Vergara, frente al Parque Forestal en Santiago de Chile –hasta los 4 años de edad viví en ese domicilio–. El Comité Central del Partido Comunista (PC) les encargó resguardar a un militante “anónimo” .

(N del E.: Antonio Ruiz fue la chapa de Neruda clandestino, porque el dictador en turno, González Videla bajo la ley maldita declaró ilegal al PC y abrió campos de concentración, el de Pisagua debe ser el más siniestro, el entonces capitán Augusto Pinochet estaba al mando de éste en 1948 y 25 años después el mismo Augusto Pinochet reabrió Pisagua como campo de exterminio contra los militantes de la Unidad Popular 1970-1973).

PRIMEROS RECUERDOS: EL MAR

“De mi padrino me acuerdo en la playa del Durazno en Quintero, antes
que hicieran los estacionamientos que le quitaron profundidad a la playa. Recuerdo que cada día nos armaban una carpa de lona cúbica que tenía un toldo por delante y una cortina con cintas que uno cerraba para desvestirse. “Se armaban y desarmaban cada día y había unas treinta. Era la playa desarrollada cuando empezamos a ir a Quintero, a la casa de la bisabuela doña Mercedes.

La casa aún existe y hoy es un parvulario. Es de estilo inglés como toda la primera parte del diseño urbano, la estación y las bodegas. En ese contexto, en esa playa y con mi delicada madrina, lo recuerdo sentado en la arena con sus enormes pies con venas muy marcadas en las pantorrillas y un traje de baño amplio. Cuando nos acercábamos al mar, no entraba ‘al tiro’ (enseguida) y siempre se hacía acompañar porque realmente era de rulo. Yo debo haber tenido 4 años y es la vuelta del exilio europeo –Neruda publica el Canto general durante su exilio de 1950 en México y los anónimos Versos del Capitán en la Isla de Capri, Italia en el año 1952–. .

Tengo también el recuerdo de las paellas del Partido Comunista para
recolectar dinero para las majaderamente repetidas candidaturas del
Chicho (Salvador Allende). Recuerdo las carcajadas cuando al padrino se le ocurrió que el vino debía correr como agua de un grifo. Así que instalaron dos toneles de 200 litros arriba de un soporte como un caballete a un metro y medio de altura. Luego conectaron unas llaves de jardín a los toneles de vino blanco y tinto y una llave de jardín a la punta de la manguera. .

Baco y el Partido Comunista se mezclaban con el arroz a la valenciana en paellera inmensa con mariscos, pollo, chancho, cordero y mucho jugo que hacía chisporrotear el arroz teñido de colores de las mezclas proteicas y el azafrán..

“Ahí mi padrino recitaba leyendo de sus papeles las poesías nuevas, las
de anoche. Ahí llegaban también guitarras con sus músicos, compañeros
mineros y campesinos que hablaban. Había rifas de objetos de los países
socialistas y mi padre se vestía con una camisa de campesino de Uzbequistán que después de grande usé yo. Todavía no nos peleábamos con los chinos así que también se rifaban grabados rupestres en papel de arroz y otras obras de artesanía..

foto“Cuando Neruda venía a Santiago y vivía en la Isla Negra, habitaba en
mi casa de la calle Estrella Solitaria –en Ñuñoa, barrio clase media–, y me tenía que ir a dormir a la sala de la casa porque mi dormitorio tenía una cama grande para estas ocasiones, en que dormía con “La Patoja” (Matilde Urruti, a la der. Retrato de Diego Rivera).

“Siempre le advertí al tío Neruda que un día le demandaría una devolución de mano, lo que cumplió a cabalidad porque llevé a varias amigas a ver al padrino a la casa de Isla Negra para impresionarlas.Que fueron recibidas con un encanto especial de su parte. ¡Cómo le encantaban las hembritas al putamadre de mi padrino!”.


ALFARO SIQUEIROS Y LA PATOJA

foto– Ramiro, alguna vez me contaste que visitaste Cuernavaca, ¿la
consideras el otro gran amor de Neruda? ¿Para vos qué significa México en tu vida y en la de Neruda?
.

“Yo fui a Cuernavaca por primera vez con David Alfaro Siqueiros (izq. Autorretrato. El episodio es el siguiente: Mal podría yo estar formándome como arquitecto si no conocía la arquitectura precolombina de México, así como las obras coloniales, de la Independencia y las construcciones contemporáneas que veía en revistas especializadas. Además me llamaba inmensamente la atención el Caribe porque yo era hombre rana y los merlos eran la súper pieza de las fotografías..

“Así que en el verano de 1969-1970 partí a México con una mochila de cuero hecha por mí y un sombrero alón de cuero también de mi manufactura, unos cuantos trozos de cuero, herramientas y la esperanza. Mi padrino me entregó un tarjetón con un mensaje para su amigo David que no veía en 4 años. Decía: ‘Aquí te presento a mi sobrino Ramiro, para que lo trates como me tratas a mí. Pablo Neruda’.

“Yo tenía la dirección de un amigo que era el agregado cultural de Chile en ciudad de México. Vivía en San Angel, en una casita detrás de una mansión de un ex general de Zapata que le faltaba una pierna y que era visitado por turistas para completar el cuadro. Este caballero era el yerno del guatón (o panzón como dicen en México y Argentina) Espinoza, que me invitó a vivir con él y su esposa.
Precioso. A pocos días de estar en esta privilegiada situación, en que me podía pasear libremente por la casona muy temprano, partí al Parque de Chapultepec, donde el presidente de turno había otorgado el permiso municipal para la construcción de un hotel en una parte del parque.

“Ante el escándalo por esta medida que perjudicaba a los ciudadanos por la pérdida de un patrimonio de uso público, de recreación y de creación de oxígeno, el presidente había encomendado a Siqueiros la construcción de un templo a la cultura mexicana. El Polyforum, que es como un bote dado vuelta de hierro, todo pintado.

“Llegué bien temprano. Era la segunda vez que trataba pero la primera
estaba como en la quinta fila y no le pude hablar. Así que esta vez, como
aplicado ex alumno de la Deutsche Schule zu Santiago, ahí estaba al toque de la campana de los 15 minutos antes de entrar. Entró raudo el Mercedes Benz azul con cromos y un par de años viejo conducido por un chofer.

“Se bajó don David todo de beige, un poco chorreado de comida y con un
puro. Como a 10 metros de distancia yo lo interpelé: ‘don David, le traigo un recado de su amigo Pablo Neruda’. El viejo se dio vuelta y caminó hacia mí con su puro y su bastón. Muy cerca, tomó la tarjeta, la abrió, la leyó y levantando el cordel
que nos separaba y parando al gendarme que se había venido encima, me hizo acompañarlo… tres días con sus dos noches.

“Ahí sí que conversamos y me preguntaba cosas ‘de Pablo y de Matilde’.
Y tú me preguntas del amor y la patria y te cuento un detalle que eres el
primero en conocer: En la segunda noche, en su Casa La Tallera de Cuernavaca, después de varios mezcales, de ese que tiene el propio gusano adentro, Siqueiros me dice: ‘Este Pablito fue un pinche pendejo’. Cuál sería mi sorpresa si el mismo personaje, hasta entonces, había sido más que cuidadoso con las aproximaciones a su amigo que nos unía originalmente. Y me dice: ‘es que se llevó a mi querida’.

“Matilde Urrutia no sólo engaña a Delia del Carril que la toma como secretaria sino que además es chueca con un amor de antes y deja dolido en el profundo corazón de otro artista, ‘el abandono’ decía Siqueiros a su sentimiento luego de la partida de Matilde con Neruda a Europa.

“Días después estuve en la casa de la hermana del Chicho –ya era el compañero presidente Salvador Allende– con su hija tan especial. Salimos a caminar por el casco construido en los cincuenta y entramos a un par de casas particulares que estaban abiertas a la calle. En una de éstas, se me cayó el tarjetón y me lo devolvieron a través del consulado.

“Me llegó en menos de una semana. Habían agregado con una letra de lapicero fuente con tinta de color azul, contrastando con el verde, algo así como: ‘en México no son bienvenidos los comunistas internacionales’”.

(N. del E.: Neruda visita por última vez México, en 1966, luego de un viaje a Nueva York con motivo del Congreso del PEN Club. Ofrece un recital en la UNAM, pero lo que casi nadie sabe es que acompaña a Siqueiros en La Tallera de Cuernavaca para ver los adelantos a su ópera prima: el mural La marcha de la humanidad instalado finalmente en El Polyforum.

La anterior anécdota, junto a la golpiza de unos nazis alemanes contra “el Neruda ya comunista” en nuestra ciudad de Cuernavaca 1941 y la edición de su Canto general 1950 con ilustraciones de Diego Rivera y Siqueiros han hermanado a nuestros pueblos y me permiten asegurar que Cuernavaca es el otro gran amor de Neruda).

LA CASA DE LA CÓNDOR

– Trabajaste como arquitecto de la última casa del poeta. El poeta Bernardo Reyes –sobrino nieto de Neruda– escribió un libro sobre todas las casas de Neruda, ¿puedes hablarnos del capítulo de La Manquel?

“Manque significa cóndor… La Manquel es el nombre que usó mi padrino cuando se compró una casa de campo en el norte de Francia. Después del premio Nobel y antes de volver a Chile a finales de los años sesentas. El nombre era entonces, no sólo el nombre del lugar en Francia sino también un sueño: como que en mapudungún (lengua ¡mapuche), correspondía a una imagen: la cóndor.

foto“Recordaba desde la distancia lo que tenía que hacer. Era Chile el lugar. Era a lo largo de un portezuelo a 600 metros sobre el mar y 200 sobre Santiago, sobre un terreno de 5000 metros cuadrados acostado en el cerro Manquehue (der.) que cierra por el norte esta ciudad, en un continuum con el cerro San Cristóbal.

“Manque significa cóndor, Manquel es la hembra y el término fue el
significado del lugar. Comenzamos a trabajar sobre esta obra en octubre
de 1972 y terminamos lo que pudimos construir que es un tercio de la obra gruesa, el día del golpe militar en septiembre de 1973. El terreno era adyacente al de su ex amigo a estas alturas de la historia que se llamaba Tomás Lago (coautor de la obra en prosa Anillos, escrita junto a Neruda en 1926). Un amigo de la infancia que no aceptó a “La Patoja” (Matilde Urrutia) como una alternativa válida a mi madrina Delia del Carril.

fotoFueron muchos los que debieron optar porque no en vano a mi madrina la llamaban “El ojo de Molotov”. Sergio Insunza Barrios y Aída Figueroa Yávar, mis progenitores, fueron de los pocos que mantuvieron las dos relaciones.

“Para comenzar tuvimos que hacer una servidumbre de camino a través de tres terrenos: del doctor Ferrer, de Guillermo Schönke y de Tomás Lago. Fui personalmente a ver a Tomás Lago, que condicionó la autorización para pasar por su terreno el camino de acceso a La Manquel a que éste fuera personal para Neruda y que expirara cuando muriera, para perjudicar a “La Patoja”. Recuerdo que redactamos el documento con Sergio Coddou Claramunt, abogado joven que cooperaba en el estudio jurídico familiar, con esa condición incluida.

“Años después supe que fue una de las causales del obligado alejamiento impulsado por Juan Figueroa Yávar (abajo, der.), aunque el notario también se equivocó. Los beneficios de uso del suelo otorgados son para la cosa y no para las personas. Ahí está el nuevo dueño del sitio de Tomás Lago con un camino que separa su lote en dos. Ahí está también el terreno de mi padrino con su casa encima construida en un tercio, sin acceso.

“Cuando volví de Canadá en 1989, con mucha paciencia hice una maqueta
que está en la casa de Santiago de mi padrino. Es una casa que no obedece estilos y que resulta del partido general ya enunciado y de la privilegiada situación natural. El valle, la montaña, tienes que verlo. Todos los arquitectos queremos ver construidos los proyectos que nos encomienda. Es una gran frustración cuando no ocurre así.

“Tal vez un día el propietario de este terreno lo vuelve a vender y se pregunte ¿qué hacer? Tal vez vaya al municipio a ver los planos o tal vez mejor vea el modelo escala uno es a cien y vea mi nombre en la viñeta. La última residencia en la tierra, la inconclusa como la llamó el escritor y arquitecto honoris causa Miguel Laborde en un artículo de dos páginas en la revista del colegio de arquitectos local. Te mandaré fotos y planos, así como el artículo.

LA HISTORIA DESPUÉS DEL GOLPE

“Lo primero que hizo el abogado de Matilde Urrutia fue vender esta propiedad en 1984, para convertirla en dinero efectivo y financiar otras actividades y honorarios.
“En ese momento fue que, sin la intervención de Guillermo Schönke, ni mía –porque estaba en Canadá y nada me preguntaron– y sin la intervención de mi representante, –el arquitecto Patricio Hales– Raúl Bulnes, arquitecto y actual director de la Fundación Neruda, y Juan Figueroa Yávar determinaron los actuales deslindes y desconocieron la escritura de cesión de camino. Por esto es que es tan absurda la actual situación en el emplazamiento.

“El trazo general que Neruda hizo de la casa fue: ‘quiero sentir que estoy en el pecho de la cóndor cuando está lista para emprender el vuelo, sentado en un espacio cilíndrico o con el hermano fuego a mi lado y mi altura. Quiero que el cielo se vea desde este espacio y que el asiento permita sentarse a seis. A unos nueve metros estará el ventanal, redondo como el pecho del ave, mirando a la alta montaña lejana de 20 kilómetros que llamamos La Paloma. Ahí encontraron una momia aborigen de un niño. Al pie de la ventana, un bosque de espinos de amarillas flores primaverales. El comedor será con un techo de ladrillo como una bóveda, de 5 metros de ancho, con el medio punto comenzando a un metro sesenta y terminando en el punto más alto a dos metros noventa, como una cava medieval. Al fondo de este espacio y cerrando el espacio hacia la ciudad, un bar delante de la gran ventana para agasajar a los invitados’.

El dormitorio tendría un ventanal inmenso y en la parte superior una jaula con pájaros que se pudiera abrir hacia el dormitorio y hacia fuera, En una terracita una escultura de Totila Albert que ya tenía y que servía para atraer a los pajaritos silvestres porque era una fuente de agua.

– Y en la creación de la Fundación Cantalao –ahora mal llamada Fundación Neruda– ¿tu padrino te había invitado a trabajar en tan ambicioso proyecto? ¿Qué sabías, siendo tu padre el abogado personal de Neruda?

“Cantalao es un nombre inventado. Aparece en una poesía y se relaciona con el mundo fantástico, el mundo del sueño científico y poético. En la época en que toma forma Cantalao, yo estaba dedicado a construir La Manquel y a terminar mis estudios de sexto año de arquitectura en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile. Yo ya no vivía en la casa de la calle Estrella Solitaria: debí abandonarla a los 20 años por exilio ideológico, ya que había optado por seguir un camino místico y de conocimiento interior llamado Silo. Una total crisis epistemológica, con un par de estalinianos, como eran mis progenitores, que repitieron el remedio del gulag (archipiélago de reclusión bajo el régimen de Joseph Stalin) para el disidente.

foto“Como no habitaba el mismo techo del abogado, poco sabía de sus andanzas en materias relacionadas con los quehaceres relativos a la tarea de crear Cantalao. Sé que Raúl Bulnes y Sergio Sosa con otros arquitectos trabajaron el tema desde una oficina en el Parque Bernardo O’Higgins de carácter público.

“También sé que se expropiaron tres lotes más para aumentar la superficie del proyecto que con las parcelas adosadas llegaría a tener 18 mil metros cuadrados.

“Físicamente Cantalao tuvo en un momento una pequeña cabaña como un mínimo carro de tren, con un escritorio y una cama, sin baño, de unos tres metros y medio por seis. Con un techo correspondientemente redondo de medio punto forrado con tejuelas. Mi padrino pasó ahí varias jornadas. La construyó con Rafita. Tuvo un cimiento que todavía existe y una estructura de madera forrada con
tablas de pino que aún conservaban su corteza. Las ventanas eran de demolición como casi siempre y tenía una puerta de la misma naturaleza. Había una repisa con libros de donde le robaron una primera edición de Jean Arthur Rimbaud, como narra en sus memorias Confieso que he vivido.

“Todavía hay un gran ancla de barco a vela, de esas que tienen además del ancla con dos puntas, un trozo de hierro redondo que se desliza por un agujero al principio del ancla. Antes de dejar descender el ancla al fondo del mar, un marinero se sube en ella y otros dos le ayudan a pasar el hierro redondo por el agujero hasta la mitad, porque tiene un tope. Con un cordel, se hace un nudo de embarrilamiento en la zona de contacto de ambos trazos de hierro que componen el ancla. Así se la hace descender al mar.

“La función de esta pequeña máquina es que el ancla esté en ángulo con respecto al fondo del mar, siempre. Es un ancla fundacional. Además hay buna serie de esculturas en piedra que nacen de las que existen en el terreno. Las motos todo terreno han creado rutas sobre el delicado ecosistema de borde de mar. El lugar es borde costero. Es una zona de borde costero rocoso, como todo el sector de este litoral. Es contiguo a Isla Negra y hacia el norte se ha desarrollado otra playa llamada El Quisco. Un estero que desemboca en el lugar, Estero Punta de Tralca, ha creado desde un tiempo ancestral una linda playa de arenas clara. Los curas crearon en este lugar un centro de retiro y no era posible llegar sino a través de la propiedad de ellos al lugar. O por el mar.

“El lugar es dominado por un trozo de cerro que se levanta a 30 metros sobre el nivel del mar y de unos 800 metros de largo, con 200 metros de ancho, como un gran dinosaurio. El viento y las olas le dan duro al peñón y la fuerza y la respiración del mar están presentes siempre. Fue en 1991 cuando a través del Colegio de Arquitectos se llamó a un concurso de arquitectura para satisfacer el programa que describen las escrituras notariales que conforman ambas fundaciones, la de 1973 y la de 1982.

Lo recuerdo porque fue a poco llegar de vuelta a Chile y mientras formaba parte del equipo con Raúl Bulnes y Julio Silva para diseñar y supervisar la construcción del Edificio Manzanares, un edificio de siete pisos que alberga 16 departamentos, dos del actual presidente Ricardo Lagos y donde volverá a vivir cuando termine su mandato a fin de año.

“Varios grupos de arquitectos participaron y el proyecto ganador es precioso. El mar era la prioridad de este centro dedicado a las ciencias y a las artes, donde podrían albergarse por un año a creadores que colaboraran con el desarrollo en armonía con la naturaleza desde esta zona de nuestro litoral, como un faro. Es la búsqueda del necesario diálogo entre la naturaleza y la cultura, con el lado físico siempre presente, para crear la técnica, para aumentar las posibilidades del sueño liberador y novedoso producto de la poética que conlleva la creación de conocimiento y lenguaje.

Cantalao, con las descripciones que están inscritas en las notarías en los años 1973 y 1982 responde a las características del hombre nuevo que el poeta describió: político, poético y físico.

——————————————-

Periodista mexicano. La entrevista se publicó en el diario La Jornada de Morelos el 25 de setiembre de 2005 (www.lajornadamorelos.com/index.php?module=pagesetter&func=viewpub&tid=1&pid=7504) –la parte que transcribimos– y el dos de octubre la segunda parte –que publicaremos el viernes siete de octubre. Título y subtítulos son nuestros.

Correo electrónico del autor:
mariocasasus@hotmail.com

X

Envíe a un amigo

Su nombre (requerido)

Su Email (requerido)

Amigo(requerido)

Mensaje

Añadir comentario