Oct 24 2019
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OpiniónPolítica

No es terrorismo internacional, es lucha de clases

Un grupo compacto de gente protesta en la calle: son miles. Los gritos en contra de las políticas antipopulares del gobierno suenan con energía mientras las fuerzas del orden reprimen con violencia. Rápidamente una atmósfera irrespirable debido a los gases lacrimógenos cubre el sector, pero no ahoga la lucha.

La policía también dispara balas y proyectiles de perdigones en contra de los jóvenes que se encuentran en las primeras filas de las manifestaciones, y se lanzan contra ellos con sus tanquetas antimotines, en algunos sitios con la caballería y escuadrones de motociclistas.

A√ļn as√≠ la protesta contin√ļa. Y persiste a pesar de los muertos, heridos, apaleados y encarcelados del bando popular. Las amenazas de altos jefes gubernamentales, del Ej√©rcito y la Polic√≠a, y la ejecuci√≥n de medidas que restringen las libertades democr√°ticas ‚Äďcomo el toque de queda- no surten efecto.

No hablamos de Ecuador. Precisemos, no solo nos referimos a Ecuador. Los ecuatorianos conocemos lo ocurrido aquí, pero lo descrito ha sucedido en estos días en varios países, en los que los pueblos se han levantado en contra de políticas antipopulares ejecutadas por sus respectivos gobiernos en connivencia con el Fondo Monetario Internacional.

Irak es uno de esos pa√≠ses. All√≠, las protestas iniciaron el 1 de octubre. Miles de j√≥venes se tomaron las calles en masivas y combativas acciones exigiendo mejores servicios b√°sicos, empleo y repudian la corrupci√≥n. Con un cinismo que los ecuatorianos tambi√©n hemos visto aqu√≠ en estos d√≠as, el primer ministro Adil Abdul-Mahdi dijo que las protestas ‚Äúest√°n fundadas, que el Gobierno se esforzaba en lograr una soluci√≥n, aunque no tienen una f√≥rmula m√°gica para dar con la soluci√≥n a todos los problemas‚ÄĚ.

Al mismo tiempo ¬†decret√≥ el toque de queda en varias ciudades, entre ellas Bagdad, y bloque√≥ internet para evitar que las manifestaciones se convoquen por esa v√≠a. En nuestro pa√≠s esta √ļltima medida no se ejecut√≥ durante el levantamiento ind√≠gena-popular, pero en el futuro lo har√°n.

El general Roque Moreira, hasta hace pocos d√≠as jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, en entrevista publicada por El Comercio, el pasado 19 de octubre, abog√≥ porque se establezca una norma legal para que ¬ęel Estado, representado por el Gobierno u otras instituciones, pueda cortar la se√Īal¬Ľ.

En una semana, el n√ļmero de muertos iraqu√≠es super√≥ los 93, se contabilizaron cerca de cuatro mil heridos y m√°s de 600 detenidos. La casi totalidad de ellos son j√≥venes.

Tras estos acontecimientos, el gobierno de Adel Abdel Mahdi anunció un decreto con 17 medidas sociales, que apuntan a las exigencias levantadas por la juventud.

En Hait√≠ las protestas parecen interminables, llevan ya cinco semanas y todo indica que continuar√°n los d√≠as venideros. Exigen la renuncia del presidente Jovenel Mo√Įse, acusado de corrupci√≥n y apropiaci√≥n de fondos p√ļblicos ‚Äďsuena igual a lo ocurrido durante el gobierno de la ¬ęrevoluci√≥n ciudadana¬Ľ en nuestro pa√≠s-.

La crisis econ√≥mica, pol√≠tica y social de ese peque√Īo pa√≠s es profunda, y la gente dice que a Mo√Įse le sostienen en el poder Estados Unidos, Canad√°, Brasil, Francia. El gobernante dice estar abierto al di√°logo y que no renunciar√°, porque fue electo para un per√≠odo que a√ļn no culmina. Mientras tanto se conoce que, al menos, habr√≠a veinte personas fallecidas, en seis ciudades.

El anuncio de imponer un programa de austeridad económica, que contiene varios impuesto, entre ellos a las llamadas telefónicas a través de servicios de voz por internet, provocó multitudinarias manifestaciones de protesta en Líbano, que ahora, inclusive, piden la dimisión del primer ministro, Saad Hariri.

El plan econ√≥mico forma parte de los acuerdos que el gobierno tiene con el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional que exigen su ejecuci√≥n a cambio de ¬ęayuda financiera¬Ľ. El anuncio gubernamental se produjo el pasado 17 de octubre; veinticuatro horas despu√©s, la presi√≥n en las calles surti√≥ efecto y forz√≥ al gobierno retirar el impuesto a las llamadas telef√≥nicas por internet. La prensa internacional se√Īala que habr√≠a dos fallecidos.

El enorme despliegue polic√≠a y militar desplegado en Chile no pudo contener la protesta de los chilenos, principalmente estudiantes, contra la elevaci√≥n de las tarifas del metro en 30 pesos, ubic√°ndolo en US$1,17. El conflicto inici√≥ los primeros d√≠as de octubre, con actos masivos de evasi√≥n del pago, protagonizado por los estudiantes; con el paso de los d√≠as el n√ļmero de evasores creci√≥ y se produjeron fuertes enfrentamientos con las fuerzas represivas.

Para el 18 de octubre el conflicto tuvo ya grandes dimensiones y carabineros y militares hicieron gala de brutalidad para controlar la protesta. El gobierno decret√≥ el Estado de Emergencia, impuso toque de queda e invoc√≥ la Ley de Seguridad del Estado. El n√ļmero de fallecidos asciende a 18 -entre ellos un joven ecuatoriano-, los detenidos superan los 2.000.

‚ÄúEstamos en guerra contra un enemigo poderoso e implacable que no respeta a nada ni a nadie y que est√° dispuesto a usar la violencia sin ning√ļn l√≠mite, incluso cuando significa la p√©rdida de vidas humanas, con el √ļnico prop√≥sito de producir el mayor da√Īo posible‚ÄĚ, dijo el presidente Sebasti√°n Pi√Īera en una comparecencia televisada el domingo 20. Un d√≠a antes anunci√≥ la suspensi√≥n del alza de tarifas.

En Catalu√Īa la movilizaci√≥n popular tambi√©n ha tomado grandes dimensiones, y la represi√≥n policial en su contra tambi√©n es brutal. Las motivaciones para esta protesta son distintas a las rese√Īadas respecto de los otros pa√≠ses, pues, surgen despu√©s de conocerse la sentencia del Tribunal Supremo, entre 9 y 13 a√Īos de c√°rcel, a nueve l√≠deres pol√≠ticos y sociales del independentismo catal√°n. Los catalanes luchan por ejercer el derecho a la autodeterminaci√≥n. Durante varios d√≠as se han producido manifestaciones masivas, cortes de carretera, bloqueo de infraestructuras, barricadas‚Ķ que han ¬ęescandalizado¬Ľ por su ¬ęviolencia¬Ľ. Pero es la autodefensa de los pueblos, una respuesta a la violencia del Estado.

Se pueden enumerar otros pa√≠ses en los que en estas √ļltimas semanas se han producido grandes movilizaciones de masas. Se√Īalemos Colombia, Honduras, Francia‚Ķ y si vamos solo unas semanas atr√°s, la lista se ampl√≠a con Argentina, Per√ļ, M√©xico, Puerto Rico, Hong Kong, Cachemira‚Ķ

Los sectores dominantes, particularmente en Am√©rica Latina, no por simplismo en su an√°lisis sino con claros¬† prop√≥sitos pol√≠ticos de car√°cter estrat√©gico, se√Īalan que los altos niveles que ha tomado la protesta popular se debe a la existencia de un ¬ęplan internacional que busca desestabilizar la democracia¬Ľ.

Cantaleta vieja que tiene or√≠genes en el discurso acu√Īado d√©cadas atr√°s en el Departamento de Estado de los EU. Hablar de que el pa√≠s es v√≠ctima de fuerzas externas y extra√Īas, siempre ha dado resultado a quienes lo han utilizado para mantenerse en el poder. Bajo esos criterios, el ministerio de Defensa de Ecuador, la semana pasada, emiti√≥ una nueva directiva a las Fuerzas Armadas para combatir ¬ęla insurgencia¬Ľ.

Pero ese fantasma no existe. Los trabajadores, la juventud, los pueblos se levantan porque sus gobiernos no han sido capaces de resolver graves problemas econ√≥micos y pol√≠ticos, porque ejecutan programas de ajuste ‚Äďestablecidos por el FMI- que pretenden resolver los problemas econ√≥micos de los Estados estrangulando la econom√≠a de los m√°s pobres, por la continua pauperizaci√≥n de las masas y la creciente concentraci√≥n de la riqueza en pocas manos.

En otros casos, porque son incapaces de resolver las demandas de carácter nacional de los pueblos. Y más que los gobiernos -que son transitorios en su gestión-, el responsable de todos los problemas materiales de los trabajadores y los pueblos es el capitalismo. Este es el hilo conductor, presente en todos los países.

Hay mucha razón en lo que hemos leído estos días en las redes sociales: ¡No es terrorismo internacional, es lucha de clases!

*Ecuatoriano, analista de temas políticos.

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