May 23 2019
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Pol铆tica

Nuevos falsos positivos revelados por el NYT: las 贸rdenes son aumentar los combates y los muertos

 

El Ej茅rcito colombiano cit贸 el mi茅rcoles 22 a una reuni贸n a 15 militares en la Segunda Divisi贸n en Bucaramanga, para que 芦confesaran禄 qui茅nes hab铆an servido como fuentes para el informe de The New York Times del fin de semana pasado, donde se afirma que las 贸rdenes recibidas desde el alto mando militar son las de aumentar no solo los combates sino tambi茅n las muertes, apuntando a facilitar nuevos 鈥渇alsos positivos鈥.

Como falsos positivos se conoce al asesinato deliberado de civiles por militares y/o paramilitares, a quienes enterraban con prendas de uso militar y armas plantadas por parte de la Fuerza P煤blica. El art铆culo de The New York Times sostiene que esas son 聽las indicaciones de este nuevo mando, que nombr贸 el presidente Iv谩n Duque en diciembre pasado. Esta semana el gobierno comenz贸 la cacer铆a de las fuentes de la nota del diario estadounidense.

Mayor General Nicasio Martinez

La alerta de esta reuni贸n, tal parece, lleg贸 hasta Washington, donde el director de Human Rights Watch para las Am茅ricas, Jos茅 Miguel Vivanco, envi贸 un mensaje por Twitter al ministro de Defensa, Guillermo Botero, en el que le pregunta al alto funcionario si esa reuni贸n es cierta. 芦Ser铆a muy grave que hubiera retaliaciones contra oficiales que se animaron a contar la verdad禄, manifest贸 Vivanco.

El art铆culo de The New York Times, titulado 芦Las 贸rdenes de letalidad del ej茅rcito colombiano ponen en riesgo a los civiles, seg煤n oficiales禄, gener贸 una profunda molestia en el gobierno de Iv谩n Duque y propici贸 una carta que el ministro de Defensa, Guillermo Botero, y el canciller Carlos Holmes, enviaron al diario estadounidense el pasado 19 de mayo, donde califican el art铆culo como 鈥減arcial, tendencioso y distorsionado鈥. Agrega que indicadores de la naturaleza de subir las bajas son 鈥渋naceptables para el gobierno de Colombia鈥.

Lo que ha dado de qu茅 hablar es el tono agresivo y sin sustento, poco usual en las comunicaciones de la canciller铆a, en una carta en ingl茅s dirigida al 鈥渆ditor鈥 del peri贸dico, sin mencionar su nombre. 芦El art铆culo sugiere que miembros de las Fuerzas Armadas han recibido instrucciones contrarias a nuestra Constituci贸n y nuestra legislaci贸n禄, manifestaron los ministros. 芦Con el fin de llegar a la conclusi贸n en que se soporta el titular del art铆culo, el autor se refiere a supuestas entrevistas con oficiales de identidad reservada y documentaci贸n citada parcialmente y sacada de contexto禄.

Botero y los altos mandos militares, los generales Nicacio Mart铆nez y Luis Fernando Navarro, han rechazado tajantemente que se hayan dado instrucciones apuntando a facilitar nuevos falsos positivos, como se conoce al asesinato deliberado de civiles, a quienes enterraban con prendas de uso militar y armas plantadas, por parte de la Fuerza P煤blica. El art铆culo de The New York Times, por su parte, sostiene que las indicaciones de este nuevo mando, que nombr贸 el presidente Iv谩n Duque en diciembre pasado, son aumentar no solo los combates sino tambi茅n las muertes.

El comandante de la Segunda Divisi贸n, general Mauricio Moreno Rodr铆guez, envi贸 un comunicado de prensa horas despu茅s de que trascendiera la reuni贸n mencionada. El alto oficial confirm贸 el encuentro, pero dijo que tiene otro prop贸sito: 芦adelantar tem谩ticas sobre el desarrollo de operaciones militares y para establecer los par谩metros de la operaci贸n Artemisa, que une esfuerzos militares y civiles sobre protecci贸n ambiental禄.

El diario El Espectador revel贸 que a los 15 militares que citaron les revisaron sus celulares y que s铆 llevaron a tres poligrafistas y a帽adi贸 que un tema en particular inquieta al alto mando castrense: la reuni贸n entre oficiales de inteligencia militar y comandantes regionales en C煤cuta, con presencia del general Diego Villegas Mu帽oz, comandante de la Fuerza de Tarea Vulcano, que pertenece a la Segunda Divisi贸n y opera en el Catatumbo, revel贸 The New York Times.

芦Seg煤n los militares, en la reuni贸n les dijeron que ten铆an ‘que hacer lo que sea’, incluyendo usar grupos paramilitares que proporcionen informaci贸n sobre bandas armadas rivales ‘para generar resultados'禄, advirti贸 el medio estadounidense. Villegas fue rese帽ado recientemente por la prensa por una cuestionada actuaci贸n de un cabo bajo su mando, que habr铆a asesinado a Dumar Torres, un exguerrillero de las Farc, el pasado 22 de abril en una vereda del Catatumbo.

Poco despu茅s, revel贸 este diario, se conoci贸 que en manos de los fiscales delegados ante la Corte Suprema ya est谩 toda la informaci贸n que el ente investigador ha recopilado contra Villegas, contra quien incluso se alcanz贸 a librar una orden de captura. 驴La raz贸n? Casos de ejecuciones extrajudiciales.

El hecho es que el tema de esta reuni贸n en la Segunda Divisi贸n ha prendido todas las alarmas. Este diario pudo confirmar tambi茅n que, en este momento, representantes de la Procuradur铆a se dirigen hacia la sede de la Segunda Divisi贸n en Bucaramanga, para constatar qu茅 est谩 ocurriendo all铆. 芦Estamos en el tema禄, le dijo una fuente de ese organismo a El Espectador.

 

El art铆culo del NYT

El art铆culo de The New York Times, firmado por Nicholas Casey, gener贸 una profunda molestia en el gobierno del ultraderechista Iv谩n Duque. 聽En el asegura que el comandante del ej茅rcito de Colombia, frustrado por los vacilantes esfuerzos de la naci贸n para preservar la paz, le ha ordenado a sus tropas que dupliquen la cantidad de criminales y rebeldes que matan, capturan u obligan a rendirse en batalla; y posiblemente acepte un aumento de las bajas civiles en el proceso, seg煤n consta en 贸rdenes escritas y entrevistas con altos oficiales.

La parte sustancial de la nota se帽ala:

鈥淎 inicios de a帽o, los generales y coroneles colombianos se reunieron y se les pidi贸 que firmaran un compromiso por escrito para intensificar los ataques. Las presentaciones internas diarias ahora muestran el n煤mero de d铆as que las brigadas han pasado sin estar en combate, y los comandantes son amonestados cuando no realizan operaciones con la frecuencia suficiente, dijeron los oficiales.

Resultado de imagen para mandos militares con duqueUna orden que causa especial preocupaci贸n instruye a los soldados que no 鈥渆xijan perfecci贸n鈥 al momento de ejecutar ataques letales, incluso si tienen preguntas significativas sobre los objetivos que est谩n atacando. Algunos militares dicen que esa orden implica que reduzcan sus normas para proteger a civiles inocentes de ser asesinados, y que ya ha ocasionado muertes sospechosas o innecesarias.

Los militares implementaron una estrategia similar para derrotar a los grupos rebeldes y paramilitares de Colombia a mediados de la d茅cada de los 2000, antes de que se firmara un acuerdo de paz hist贸rico que finaliz贸 con d茅cadas de conflicto.

Pero esas t谩cticas causaron la indignaci贸n nacional cuando se supo que los soldados, con el objetivo de cumplir sus cuotas, cometieron asesinatos generalizados y desapariciones de civiles. Ahora, otra encarnaci贸n de esa pol铆tica est谩 siendo impulsada por el nuevo gobierno contra los grupos criminales, guerrilleros y paramilitares del pa铆s, seg煤n las 贸rdenes revisadas por el NYT y tres oficiales de alto rango que hablaron sobre esas medidas.

Las nuevas 贸rdenes han generado incomodidad entre los militares. El ej茅rcito de Colombia sigue siendo investigado por la serie de asesinatos ilegales ocurridos a mediados de la d茅cada de 2000, conocidos como 鈥渇alsos positivos鈥. Los soldados mataban a campesinos y afirmaban que eran guerrilleros, a veces incluso visti茅ndolos con uniforme y plantando armas cerca de sus cuerpos. Las t谩cticas surgieron de los superiores que exig铆an un mayor n煤mero de cuerpos, de acuerdo con los fiscales.

En largas entrevistas, dos oficiales dijeron que los soldados colombianos vuelven a estar bajo una intensa presi贸n y que este a帽o ha comenzado a surgir un patr贸n de asesinatos sospechosos y encubrimientos. En una reuni贸n relatada por uno de los oficiales, un general orden贸 a los comandantes 鈥渉acer lo que sea鈥 para mejorar sus resultados, incluso si eso significaba 鈥渁liarse鈥 con grupos criminales armados para obtener informaci贸n sobre objetivos, una estrategia de dividir y conquistar.Resultado de imagen para mandos militares con duque

M谩s all谩 de eso, dijeron los oficiales, a los soldados que aumentan sus muertes en combate se les ofrecen incentivos como vacaciones extra, un patr贸n que 鈥攖emen鈥 es notablemente similar al de los asesinatos ilegales ocurridos a mediados de la d茅cada de los 2000鈥.

聽鈥淗emos regresado a lo que est谩bamos haciendo antes鈥, dijo uno de los oficiales, quienes hablaron con la condici贸n de mantener su anonimato por temor a las represalias de sus superiores. El mayor general Nicacio Mart铆nez Espinel, comandante del ej茅rcito de Colombia, reconoci贸 haber emitido las nuevas 贸rdenes y exigir que los oficiales establezcan objetivos concretos para matar, capturar o forzar la rendici贸n de los grupos criminales y rebeldes.

Dijo que hab铆a emitido una orden por escrito que instru铆a a los principales comandantes a 鈥渄oblar los resultados鈥, explicando que hab铆a llegado a esa decisi贸n debido a la amenaza que Colombia sigue enfrentando por parte de las organizaciones guerrilleras, paramilitares y criminales. 鈥淟a amenaza criminal se increment贸鈥, dijo. 鈥淪i seguimos al ritmo que ven铆amos anteriormente no vamos a cumplir los objetivos鈥.

La denuncia del general聽 Matamoros en noviembre de 2015

 

 

* Economista y docente universitario colombiano, analista asociado al Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE, www.estrategia.la)

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