Jul 3 2018
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EconomíaPolítica

Numeritos argentinos: Camino al infierno abrazados al FMI

 

‚ÄúNo se equivoquen, el poder lo tiene la gente¬Ľ
Mauricio Macri, Presidente de la Rep√ļblica
Salta, 1¬į de junio de 2018, horas despu√©s de vetar la Ley antitarifazo

El gobierno constitucional que caus√≥ m√°s da√Īo econ√≥mico en menos tiempo a la mayor√≠a de los argentinos, a pesar de sus esfuerzos, no logr√≥ consolidar su modelo de redistribuci√≥n regresiva de renta desde los que menos tienen hacia los superpoderosos de la soja, la energ√≠a, las mineras, las finanzas, los laboratorios y,¬† muy especialmente, las empresas de la propia familia presidencial y de los grupos representados por los gerentes con traje de ministros y secretarios sentados en el gabinete del ‚Äúgobierno de las corporaciones‚ÄĚ que encabeza Mauricio Macri [1].

Con una gesti√≥n basada en un plan de negocios y sin la gu√≠a de un programa integral de gobierno, la experiencia de control sin intermediarios de los resortes estrat√©gicos del Estado por parte de esas corporaciones -algo que solo registra el antecedente de la √ļltima dictadura c√≠vico militar, comandada por Jos√© Alfredo Mart√≠nez de Hoz y ejecutada por el genocida Jorge Rafael Videla- nunca logr√≥ estabilizarse en el plano econ√≥mico ni en el pol√≠tico, mucho menos en lo social [2]. ar macri trasnacional

La tormenta que azota la vida cotidiana del país lo hace con un conjunto de procesos convergentes entre los que figuran:

  • Empobrecimiento sin piedad de los sectores de la econom√≠a popular
  • Desocupaci√≥n y deterioro de la calidad laboral de los trabajadores ‚Äúregistrados‚ÄĚ
  • P√©rdida del valor adquisitivo del salario
  • Inflaci√≥n galopante con paritarias a la baja, aplastadas por el gobierno con la complicidad de determinados sectores gremiales
  • Tarifazos impagables de todos los servicios b√°sicos de la energ√≠a, el agua y el transporte
  • Deterioro de la salud y la educaci√≥n p√ļblicas y aumentos prohibitivos en sus versiones privadas
  • Colapso de la producci√≥n de peque√Īas, medianas y, tambi√©n, grandes empresas
  • Profundizaci√≥n de la crisis de las econom√≠as regionales deterioradas desde d√©cadas atr√°s
  • Bancarrota de la producci√≥n agropecuaria peque√Īa, mediana y familiar, ya por debajo de los niveles de autosubsistencia

Numeritos macristas

Hambre

2 sin pan y sin trabajo

Sin pan y sin trabajo‚ÄĚ (1894), Ernesto de la C√°rcoba. Museo Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires, Argentina

Los datos se expresan en hambre concreto y real en las barriadas urbanas de todo el país y entre los sobrevivientes de la agricultura familiar, con fríos imposibles de mitigar como no sea con fogones dignos del medioevo eincluye el comienzo del deterioro sanitario.

El crecimiento de la miseria se comprueba en las primeras manifestaciones de un camino que avanza hacia el aumento de la desnutrici√≥n y la mortalidad infantiles. La situaci√≥n incluye el deterioro de las condiciones de vida de los sectores medios, esa franja multitudinaria de la sociedad argentina acostumbrada a trabajar, esforzarse y generar recursos para conquistar una vida digna y un futuro posible para sus hijas e hijos y que las √ļltimas mediciones presentan con un 60% de sus hogares que ‚Äúno llegan a fin de mes‚ÄĚ[3].

En cuestión de semanas se encendieron las luces enrojecidas del peligro de choque, incendio, estallido o terremoto del tablero de comando del gobierno nacional, hasta entonces titilando en un verde irreal, basado solo en el relato entre cínico y perverso de un Presidente que no apoya su visión en la realidad.

Las corridas cambiarias -por encima incluso del beneficio millonario que reporta a las cuentas bancarias de sus principales responsables offshore- amenazaron -y lo siguen haciendo- con llevarse todo puesto al ritmo de una devaluación que, solo en mayo pasado, hizo que el peso argentino perdiera 21% con relación al dólar, con el consecuente traslado mecánico a los precios de los productos de la canasta básica (alimentos, bebidas, productos de aseo personal y de limpieza) que ya habían aumentado 14,4 % entre el 15 de marzo y el 15 de mayo; 17,05% para la canasta básica de alimentos entre enero y mayo y de 19,38% de la canasta global [4].

El panorama se da en el marco de una Inflaci√≥n que a fines de 2018 ser√° superior al 30% anual y superar√° el 100% desde la asunci√≥n de Macri, aquel aspirante al sill√≥n presidencial que presum√≠a de reducir f√°cilmente a un d√≠gito ese fen√≥meno que era la ‚Äúcosa m√°s simple‚ÄĚ de resolver, ya que demuestra ‚Äútu incapacidad para gobernar‚ÄĚ.

Muertos de frío y a oscuras

Con los precios por las nubes y los sueldos por los suelos, desde la instalaci√≥n de Cambiemos en la Rosada y hasta abril del a√Īo en curso, la electricidad aument√≥ 1394% y en diciembre llegar√≠a a 1768%; el gas 1195%, con una proyecci√≥n a fin de a√Īo del 1519%, y el agua 990%. En los cinco meses que van de noviembre de 2017 a abril de 2018 esas tarifas escalaron a marcha a√ļn m√°s forzada: 83% la electricidad y 108,5% el gas, a lo que se agregar√° la suba promedio del 25% entre los dos servicios que se producir√° en octubre pr√≥ximo. Si Macri no hubiese vetado la ley ‚Äúantitarifazo‚ÄĚ aprobada por el Congreso nacional, el aumento para los tres servicios hubiese sido del 16,91 % promedio en ese lapso.

Para bajar los n√ļmeros a ‚Äúla diaria‚ÄĚ, podr√≠a decirse que una familia que pag√≥ una boleta mensual de luz de $408 en noviembre del a√Īo pasado en diciembre tendr√° que desembolsar $933; si pag√≥ $931 en gas la cifra aumentar√° hasta los $2428 y si le cobraron $610 bimensuales de agua le impondr√°n ¬†$768, seg√ļn los datos del Instituto de Investigaci√≥n Social, Econ√≥mica y Pol√≠tica Ciudadana (ISEPCi). La sumatoria de los tres servicios del ejemplo constituyen $ 3746 mensuales, contra los $ 1898 que hubiese tenido que pagar cada¬† familia de haberse respetado la ley sancionada por la mayor√≠a parlamentaria que Macri rechaz√≥, una decisi√≥n que ¬†explic√≥ desde Salta, con el¬† gobernador Juan Manuel Urtubey a su lado.

Desempleo

Homeless, sin hogar, de Thomas Benjamin Kennington, de 1890.

‚ÄúHomeless‚ÄĚ (1890), Thomas Benjamin Kennington. Bendigo Art Gallery, Australia

Entre las causas que generan bolsillos vac√≠os, en casas sin calefaccionar y ollas ‚Äúparadas con lo que sea‚ÄĚ, se suma la falta de trabajo y el cada vez mayor porcentaje de empleos parciales, informales y sin derechos. El √ļltimo informe del propio Indec reconoci√≥ que,en el primer trimestre del a√Īo, la tasa de desempleo trep√≥ al 9,1%, un salto de casi dos puntos entre el √ļltimo trimestre de 2017 y el primero de 2018, lo que implica ¬†-por encima de la estacionalidad- que cerca de 1.900.000 residentes en Argentina est√°n buscando el trabajo que no tienen.

A ellos debe sumarse el ¬†9,9% de subempleados (ocupados menos de 35 horas semanales) y el creciente n√ļmero de empleados que buscan agregar otra ocupaci√≥n a la actual que llegan a 2.450.000 personas, el 14,1% del total medido que aspira a sacrificar m√°s tiempo de su jornada para afrontar los costos que ya no pueden pagar con las mismas horas que¬† trabajaban antes. El 40% de los hogares de todo el pa√≠s, equivalente al 60% de los asalariados registrados, no llega a cubrir el costo de la canasta b√°sica en base a las cifras oficiales que son conservadoras y previas a la aceleraci√≥n del golpe de devaluaci√≥n con inflaci√≥n del segundo trimestre del a√Īo, todav√≠a no reflejado en las estad√≠sticas, anteriores a la inminente decisi√≥n presidencial de encarar el ajuste hasta el hueso que le impone el FMI, a√ļn sin no logra consensos con los sectores m√°s dialoguistas de la oposici√≥n parlamentaria.

El fenómeno golpea con más fuerza al conurbano bonaerense, donde el desempleo trepa al 11,8% y la suma de desocupados, subocupados y ocupados demandantes de otro empleo

es del 36,6% de la poblaci√≥n en condiciones de trabajar que carece de una situaci√≥n laboral plena, en un territorio en el que los registros ya reconocen que cuatro millones viven en condiciones de vulnerabilidad socio-econ√≥mica, con 30% de ‚Äúpobres‚ÄĚ y 6,2% de ‚Äúindigentes‚ÄĚ, una situaci√≥n en deterioro acelerado, como viene alertando el Observatorio¬†de la¬†Deuda¬†Social Argentina de la Universidad Cat√≥lica Argentina (UCA).

3 La Comida (1953) Antonio Berni

‚ÄúLa Comida‚ÄĚ (1953), Antonio Berni

Al escarbar m√°s se comprueba que, incluso por encima del deterioro ‚Äúestad√≠stico‚ÄĚ, de los 507 mil puestos de trabajo ‚Äúcreados‚ÄĚ el a√Īo pasado s√≥lo 127.000 fueron registrados (en blanco), 157.000 en negro y 223.000 fueron de ‚Äúcuentapropistas‚ÄĚ.

El dato central es que esas cifras incluyen 142.700 altas de monotributistas, que son las que explican la ‚Äúgeneraci√≥n‚ÄĚ de empleo en tiempos de Macri; se trata en su mayor√≠a de trabajadores expulsados del trabajo registrado y con derechos que pasaron a una modalidad m√°s precaria de empleo (109.458 m√°s que en diciembre de 2015), o de aquellos que, desde la informalidad absoluta, accedieron al ‚Äúmonotributo social‚ÄĚ (66.003 m√°s que en diciembre de 2015).

Otra desmentida de la ‚Äúexpansi√≥n‚ÄĚdel empleo y de la calidad del mismo es que buena parte del ‚Äúcrecimiento‚ÄĚ se debe a que desde abril de 2016 los beneficiarios de la Asignaci√≥n Universal por Hijo (AUH)¬† pueden ser monotributistas; la mayor√≠a de los registrados en este sistema son personas que ya realizaban trabajos como cuentapropistas informales, en el marco de la econom√≠a popular. En s√≠ntesis, el total de nuevos puestos ni siquiera llega a cubrir el crecimiento vegetativo del mercado laboral.

Junto a los padecimientos diarios que genera la situación, el modelo económico de las corporaciones modifica las condiciones laborales, con pauperización del empleo por expulsión de trabajadores, quitas salariales agravadas por la pérdida del poder adquisitivo, recorte de derechos y manejo discrecional de horarios por parte del empleador. Busca consolidar de manera permanente un modelo que convierte al trabajador con plenos derechos (horarios, aguinaldo, jubilación, vacaciones pagas, licencias por nacimiento, enfermedad, estudios, etc) en un monotributista inestable; cambia la permanencia en el puesto por la eventualidad, lo formal por la informalidad laboral.

Desde 2016 se multiplican los casos de esta nueva modalidad que, en definitiva, busca abaratar la ‚Äúmano de obra‚ÄĚ, achicar la poblaci√≥n econ√≥micamente activa y consolidar un ‚Äúej√©rcito de reserva‚ÄĚ laboral que deteriore las exigencias y debilite las condiciones de lucha de los trabajadores.

Un estudio profundo del empleo en la Argentina, ordenado por la Jefatura de Gobierno y guardado bajo siete llaves, presenta una radiograf√≠a m√°s dram√°tica que los listados trimestrales del Indec. Reconoce que ¬ęcasi el 45% de la poblaci√≥n econ√≥micamente activa (9 millones de personas) tiene problemas de inserci√≥n laboral‚ÄĚ.

La realidad es mucho peor si se considera que los residentes argentinos ¬ęen edad de trabajar¬Ľ (entre 18 y 64 a√Īos) suman 28 millones de personas y las herramientas de medici√≥n de desempleo s√≥lo analizan a esos 9 millones que trabajan y/o buscan trabajo. Hay un mundo de 19 millones de personas por fuera de ese mapa ya complicado.

Cartonero B√°ez

sopadelospobres

‚ÄúLa sopa de los pobres‚ÄĚ (1884), Reinaldo Giudici. Museo Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires, Argentina

Todos los n√ļmeros de la econom√≠a real son perjudiciales para la mayor√≠a de las familias argentinas y para el conjunto de productores de gran parte de los rubros del campo y la ciudad. El relato de la ‚ÄúPesada Herencia‚ÄĚ, la ‚ÄúCorrupci√≥n‚ÄĚ y el ‚Äúrechazo al kirchnerismo‚ÄĚ, se resquebraj√≥, junto a la tolerancia del ‚Äúhay que darle tiempo‚ÄĚ a un Presidente que alguna vez fue apodado por el autor del mejor gol de la historia de los mundiales de f√ļtbol, ante la mezquindad de su manejo presupuestario y el cuidado de su propio patrimonio, con la ocupaci√≥n y el apellido del testigo del asesinato cometido por Carlos Monz√≥n.

El √ļltimo renuncio de la administraci√≥n nacional fue transformar su impostado rechazo de campa√Īa al retorno del contralor de la econom√≠a por parte del Fondo Monetario Internacional (FMI) en un abrazo a la √ļltima tabla salvadora de sus intereses.

La crisis con corrida bancaria en curso y sostenida le dio al gobierno el pretexto para tirarse en palomita a los brazos del Fondo. Otros u$s 50.000 millones que se sumar√≠an a los 142.984 emitidos entre el Tesoro Nacional, las provincias 12.336 y las empresas privadas desde el 10 de diciembre de 2015 hasta el mes de abril del presente a√Īo.

Esa rendici√≥n ante el organismo multilateral de cr√©dito implica estatizar el ‚Äúriesgo acreedor‚ÄĚ, es decir garantizarle a los tenedores de los compromisos argentinos que, aunque la econom√≠a estalle en mil pedazos e incluso el pa√≠s entre en una cesaci√≥n de pagos que ya agita los trapos en el horizonte financiero de las administraciones que sucedan a la actual, tendr√°n un reaseguro fuerte. La ‚Äúgarant√≠a‚ÄĚ no impide una fuga de capitales que se acerca a los u$s 90.000 millones desde la llegada del macrismo, que bate r√©cords mes a mes y supera con holgura los guarismos criticados al ¬ękirchnerismo¬Ľ.

El d√©ficit que producen las importaciones, muy superiores a las exportaciones, se duplic√≥ del primero al segundo a√Īo de Cambiemos y ronda los u$s 80.000 millones en tres a√Īos de gesti√≥n.

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‚ÄúEn una Osteria romana‚ÄĚ (1866), Carl Heinrich Bloch, Galer√≠a Nacional de Dinamarca, Copenhague

Los intentos fracasados de control de la suba del d√≥lar por parte del Banco Central de Federico Adolfo¬†Sturzenegger se comieron en 60 d√≠as u$s 12.000 millones de las reservas bancarias que manejaba para Macri el mismo que administr√≥ el megacanje del 2001 que le estall√≥ en la cara a la Alianza de la R√ļa. Fue entonces que el JP Morgan-Deutsche Bank, Luis Andr√©s Caputo, corri√≥ su puesto en la cancha de Cambiemos: de Finanzas -donde se encarg√≥ de colocar deuda como si fuesen papelitos de colores- trot√≥ hasta el Central, donde intentar√° asegurarle a los acreedores, entre los que se cuentan √©l mismo y la muchachada que alienta a Mauricio Macri, lo que Argentina¬† les debe, con la magia financiera que realizan los gerentes ahora en el Estado.

El hombre para quien la corrida bancaria con devaluaci√≥n¬† fue ‚Äúlo mejor que nos pudo haber pasado‚ÄĚ porque ‚Äúoblig√≥ a ir a pedir el cr√©dito al Fondo Monetario‚ÄĚ intent√≥ desactivar la bomba de tiempo de la cordillera de letras del tesoro con intereses superiores al 40% y el alza aut√≥noma del d√≥lar: en una semana, vio c√≥mo su estrategia se derret√≠a bajo el sol de la subida del billete verde, el aumento del ritmo de la fuga y un ‚Äúriesgo pa√≠s‚Ä̬† superior al que sufri√≥ el gobierno ‚Äúestatista‚ÄĚ, ‚Äúpopulista‚ÄĚ, ‚Äúredistribucionista‚ÄĚ y ‚Äúamenazante‚ÄĚ para las corporaciones del ‚Äúpopulismo‚ÄĚ predecesor, muy diferente a la actual administraci√≥n, defensora del ‚Äúmercado‚ÄĚ, los grupos econ√≥micos m√°s concentrados y del contralor del Fondo Monetario sobre las pol√≠ticas econ√≥micas ‚Äúnacionales‚ÄĚ.

Ajuste

5 pobres esperando la sopa

‚ÄúPobres esperando la sopa‚ÄĚ (1899), Isidre Nonell, Museo de la Abad√≠a de Monserrat, Espa√Īa

¬†Dato m√°s, dato menos, esos son los n√ļmeros gruesos de la vida cotidiana de argentinas y argentinos. Mauricio Macri y su grupo condujeron el pa√≠s hacia ese destino. Es lo que determina esa superficie de sufrimiento diario, los dolores de panza de ese 48,1% de chicos sumergidos en la pobreza, de ese 33,8% que s√≥lo encuentra paliativo al hambre en comedores y merenderos populares sostenidos gracias al sacrificio de aquellos sectores sociales, docentes, partidarios y religiosos que hicieron una opci√≥n por los pobres.

A pesar de lo dram√°tico de la situaci√≥n, el barco a√ļn no toc√≥ fondo, apenas se abraz√≥ al fondo‚Ķ Monetario, con las exigencias de ajuste que el organismo impone al tomar el control de la econom√≠a local y quitarle soberan√≠a decisoria al pa√≠s. Desde el primer d√≠a de gesti√≥n, aferrado a un gui√≥n que lo llevar√≠a a la firma del acuerdo por u$s 50.000 millones, Macri avanz√≥ con devaluaci√≥n y la desregulaci√≥n cambiaria, subi√≥ las tarifas de los servicios y liber√≥ las de los hidrocarburos y, en el otro columnar de la planilla excel que le hicieron, incluy√≥ la rebaja de derechos de exportaci√≥n, contribuciones patronales, impuesto a las ganancias de sociedades y empresas y de bienes personales y aplic√≥ cambios regresivos a la movilidad jubilatoria.

Tambi√©n desde la jornada inaugural, la de su bailecito balconero, arranc√≥ con la reducci√≥n de la planta de personal del sector p√ļblico que le exige el FMI e impuso un plan de¬†Participaci√≥n P√ļblico Privada (PPP) para la obra p√ļblica que le abre las puertas a los grupos privados y ya demostr√≥ su fracaso en los principales pa√≠ses que aplicaron el modelo, con las bancarrotas a cargo del Estado. Impone un recorte bestial a las provincias detr√°s de un proyecto de supuesta ‚Äúresponsabilidad fiscal‚ÄĚ y busca volver a cambiar la legislaci√≥n previsional con subida de la edad jubilatoria y nuevas modificaciones del c√°lculo del haber inicial y arrancarle a los legisladores una nueva ley de contrato de trabajo que reduzca las indemnizaciones e imponga pr√°cticas de formaci√≥n que saquen a millones de aspirantes laborales del mercado.

6 Pobres recogiendo carbones en la cantera, de Nikolaj Kasatkin, pintor ruso 1886

‚ÄúPobres recogiendo trozos de carb√≥n en la cantera‚ÄĚ (1886), Nikolaj Kasatkin

Los hachazos de Hood Robin

El gobierno tratar√° de concretar en los pr√≥ximos meses el tijeretazo final que exije la ‚Äúbuena noticia‚ÄĚ que le dieron al pa√≠s Nicol√°s Dujovne y Luis Caputo, esa que les obliga a reducir el d√©ficit fiscal de este a√Īo -del que restan solo seis meses- del 3,2% al 2,7%, unos¬† $ 61.800 millones, y otro 1,3% en 2019, equivalente a $ 425.000 millones.

El monto del recorte aceptado por los hombres de Macri equivale a la suma de la siniestra reducción de ingresos constituida por:

  • Disminuci√≥n de las retenciones a la soja ($125.000 millones), disminuci√≥n de las contribuciones patronales a la seguridad social, menor recaudaci√≥n de impuesto a las ganancias a las sociedades (de 35% a 25%) y la casi desaparici√≥n del impuesto a los ‚Äúbienes personales‚ÄĚ que el pr√≥ximo a√Īo caer√° hasta el 0,25%
  • Recorte de subsidios al consumo de energ√≠a ($56.250 millones en 2019) y al transporte ($30.000 millones)
  • Reducci√≥n de personal estatal con un recorte salarial de $78.000 millones para 2019 y quita de $ 6.120 millones anuales de los aportes a las empresas p√ļblicas no relacionadas con compras y servicios de la administraci√≥n p√ļblica del 15% en 2018.
  • Hachazo de $45.000 millones a las provincias a trav√©s del recorte presupuestario que deber√°n ejecutar y disminuci√≥n de los aportes para educaci√≥n, salud y de ‚Äúgastos de capital‚ÄĚ (energ√≠a, transporte educaci√≥n, vivienda y agua potable). El gobierno cree que podr√≠a compensar esta merma con el impulso de los PPP.

En este recorrido tan corto en el tiempo como dram√°tico en las consecuencias, la administraci√≥n de la Alianza Cambiemos gener√≥ transferencias siderales de recursos desde los trabajadores hacia los empleadores, desde los jubilados hacia los especuladores financieros, desde cada casa de familia y cada empresa -sobre todo peque√Īa y mediana- hacia las empresas energ√©ticas y desde los ahorristas hacia los bancos [5].

  • Desde los trabajadores hacia los empleadores: $000 millones arrancados a los trabajadores registrados del sector privado (6,2 millones de personas por los $40.000 de p√©rdida salarial per c√°pita en los primeros dos a√Īos de Cambiemos), un c√°lculo que abarca a menos de la mitad de la fuerza laboral argentina, en la que debe incluirse a los trabajadores de la econom√≠a popular y a los trabajadores desocupados, todos ellos tambi√©n ‚Äúaportantes‚ÄĚ involuntarios al actual esquema de exacci√≥n.
  • De jubilados y pensionados hacia los especuladores financieros: $100 mil millones, generados por los cambios regresivos del c√°lculo de la ‚Äúmovilidad jubilatoria‚ÄĚ logrados a trav√©s del qu√≥rum parlamentario impuesto en diciembre de 2017 ‚Äúa punta de fusil‚ÄĚ dentro y fuera del recinto, seg√ļn la descripci√≥n del diputado del Peronismo para la Victoria Leonardo Grosso. Constituye uno de los pilares del ‚Äúachique‚ÄĚ que facilit√≥ la firma de las imposiciones del FMI y una de las herramientas para encarar el pago de intereses crecientes originados por la deuda externa con la que financian su falta de pol√≠ticas productivas, reemplazadas por una en la bicicleta financiera que, en 24 meses elev√≥ el pago por intereses del 5 al 11%. El fondo de Sostenibilidad¬† Previsional, amasado con paciencia por el gobierno anterior tras la nacionalizaci√≥n de las AFJP y con la intenci√≥n de garantizar a futuro jubilaciones y pensiones de un sistema con problemas de equilibrio, perdi√≥ u$s 10.000 millones a consecuencia de la corrida cambiaria, el aumento del ‚Äúriesgo pa√≠s‚ÄĚ y la ca√≠da de las acciones argentinas generadas por las acciones de la actual administraci√≥n.
  • De cada casa de familia y cada empresa -sobre todo peque√Īa y mediana- hacia las compa√Ī√≠as energ√©ticas: el aumento
    Valdemar Atterdag obligando a Visby al rescate (1882), Carl Gustaf Hellqvist

    Valdemar Atterdag obligando a Visby al rescate‚ÄĚ (1882), Carl Gustaf Hellqvist. Museo Nacional de Bellas Artes en Estocolmo, Suecia

    del gas implic√≥ una transferencia a diciembre de 2017 de $21.000 millones y las empresas del ramo se convirtieron en las que m√°s ganaron en la Argentina, con un estimado de $17.000 millones entre las el√©ctricas y las gas√≠feras, adem√°s multiplicar sus valores burs√°tiles entre 3 y 5 veces. Esta transferencia hizo que la canasta de servicios p√ļblicos (agua, gas y luz) en los hogares pasara del 6% del salario m√≠nimo en 2015 al actual 21 %, que escala a 37% si se agrega alquiler, expensas, comunicaciones (equipos y servicios telef√≥nicos) y gasto en transporte p√ļblico y que crece significativamente a medida que se reduce la escala salarial. Cuando m√°s pobre se es m√°s se llevan los servicios b√°sicos, por eso el fr√≠o y los fogones con ‚Äúrequechos‚ÄĚ de lo que sea.

  • Desde los ahorristas hacia los bancos: los ahorristas perdieron $15.670 millones durante 2017, a ra√≠z de la desregulaci√≥n de las tasas de inter√©s y del aumento de las comisiones bancarias, mecanismos que permitieron a las entidades financieras pagar a sus clientes tasas de inter√©s por debajo del nivel de inflaci√≥n.

 

La calle

7 ‚ÄúLiberaci√≥n o La humanidad se libera de la miseria‚ÄĚ, de Jorge Gonz√°lez Camarena Palacio de Bellas Artes.

‚ÄúLiberaci√≥n o La humanidad se libera de la miseria‚ÄĚ (1963), Jorge Gonz√°lez Camarena. Museo del Palacio de Bellas Artes, M√©xico D.F:

¬†El salvavidas de plomo que Macri le puso a una econom√≠a en extinci√≥n y a un pueblo en desesperaci√≥n, fue presentado poco menos que como una donaci√≥n de alguna Carmelita sin calzado, a ra√≠z de la inclusi√≥n de una cl√°usula de ‚Äúsalvaguarda social‚ÄĚ que los funcionarios mintieron al presentarla como una ‚Äúconcesi√≥n‚ÄĚ al pa√≠s y que, en realidad, fue aprobada por el FMI el 26 de mayo del a√Īo pasado y estudiada y probada desde 2010. La misma autoriza el uso de los pr√©stamos a ‚Äúpa√≠ses de bajos ingresos‚ÄĚ para ‚Äúreducir el impacto adverso del ajuste sobre los vulnerables‚ÄĚ, es decir para intentar contener las reacciones populares a los planes de ajuste que impone como condici√≥n para concretar las transferencias, adem√°s de fijar sede para cualquier litigio en los tribunales de Washington.

La cl√°usula de la bondad se basa ‚Äúen buenas pr√°cticas extra√≠das de la experiencia existente‚ÄĚ, de pa√≠ses tan distantes de la Argentina y su Historia -en especial de peronista- como Jamaica, Jordania, Rumania o Ucrania. En ellos, sin que sea mera coincidencia con el cap√≠tulo argentino de su implementaci√≥n, el Fondo debi√≥ actuar ante la reacci√≥n popular contra sus propios programas ‚Äúde ajuste fiscal‚ÄĚ basados en la ‚Äúeliminaci√≥n de los subsidios costosos y mal enfocados en el sector de la energ√≠a‚ÄĚ o al ‚Äúimpacto de la liberalizaci√≥n del precio del gas y la energ√≠a‚ÄĚ. El documento oficial al que tuvo acceso esta columna, consigna que, en el caso jordano el ‚Äúprograma tuvo que ser revertido debido a las tensiones sociales elevadas‚ÄĚ; sucesos que ser√°n¬† analizados en una pr√≥xima nota sobre los ‚Äúnumeritos argentinos‚ÄĚ dedicada a¬† la ‚ÄúPulseada contra el hambre‚ÄĚ.

Como dice correctamente el presidente Macri -aunque sin medir el valor de su afirmaci√≥n- ‚Äúel poder lo tiene la gente¬Ľ. Como complemento del panorama trazado, con todos los indicadores de la econom√≠a real perjudiciales para la mayor√≠a de las familias argentinas, no hay encuesta que no arroje datos negativos para el gobierno nacional, ya sea de imagen, expectativas a futuro, confianza o, incluso, comportamiento electoral, con la novedad de que despu√©s de dos a√Īos y medio algunos estudios registraron por primera vez a Cristina Kirchner por encima de cualquier rival en un escenario de ballotage presidencial. Un an√°lisis de d√©bil fortaleza estad√≠stica a tantos meses de las elecciones, pero que constituye la muestra del cambio de humor ciudadano que generaron las decisiones de Cambiemos y acompa√Īa a un mercado, indomable a pesar de todo el pasto que le arrojan su propios hombres desde el otro lado del mostrador, que cada d√≠a retira m√°s su apoyo y estudia con microscopio cada detalle que pueda anunciar que el futuro se acab√≥ para los Pro-UCR-Carri√≥ y que ‚Äúhay 2019‚ÄĚ para el peronismo y sus aliados ¬†y para los trabajadores.

¬†Los problemas reales, la movilizaci√≥n constante de los sectores populares organizados, los niveles de comprensi√≥n de la ciudadan√≠a, la intuici√≥n de sindicalistas y pol√≠ticos sobre¬† la vigencia de aquella sentencia del Per√≥n m√°s duro de los a√Īos 50 sobre d√≥nde colocar el concepto ‚Äúcabeza‚ÄĚ al hablar de los dirigentes, lograron evitar hasta el momento que la destrucci√≥n causada en dos a√Īos y medio por este modelo se convierta en irreversible.

Todos lo saben. La Casa Rosada empieza a analizar si es real que sus opciones est√°n limitadas al helic√≥ptero o a una represi√≥n que empalidezca la barbarie de Fernando de la R√ļa en su huida. Por su lado, movimientos sociales, gremios y centrales sindicales, sectores pol√≠ticos y religiosos -al tiempo que colaboran en reducir los padecimientos de los m√°s pobres y miserables- afinan los l√°pices de propuestas que incluyan una transici√≥n constitucional que vuelva a rescatar al pa√≠s del pantano al que lo devolvieron las corporaciones y una etapa de transformaci√≥n productiva. De la propuesta que logren construir depende el futuro de todos, tambi√©n de Mauricio Macri, sus jefes y sus aliados.

Notas
1 Eduardo Halliburton y Carlos A. Villalba: Macri: el gobierno de las corporaciones (https://kipdf.com/queue/macri-el-gobierno-de-las-corporaciones_5b0210f98ead0e82528b4586.html)
2 Carlos A. Villalba: La argentina de Macri en crisis (http://estrategia.la/2018/05/05/la-argentina-de-macri-en-crisis/)
3 Carlos A. Villalba: Argentina, emergencia social y ceguera (http://www.surysur.net/argentina-emergencia-social-y-ceguera)
4 http://isepci.org.ar/2018/06/01/en-los-primeros-cinco-meses-de-2018-la-canasta-de-alimentos-subio-1705/
5 El economista rosarino Marco Kofman, miembro de “Enlace por la Justicia Energética y Socioambiental (EJES Рhttp://ejes.org.ar) desagregó las transferencias forzadas a cada sector (https://www.rosarioplus.com/ensacoycorbata/El-ano-de-las-transferencias-ganadores-y-perdedores-en-el-pais-de-Macri-20171212-0029.html)

* Carlos A. Villalba. Periodista y Psicólogo argentino. Investigador asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (http://estrategia.la/)

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