Sep 16 2005
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Opinión

ONU: Ambigua, frustrante e inútil. El huracán Chávez

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Después de 60 años de fundada, la Organización de las Naciones Unidas, integrada por 191 países, está embarrancada y presa de sus contradicciones. La entidad creada tras la II Guerra Mundial con el objetivo de la defensa de los derechos humanos, el fomento de las formas democráticas de gobierno, propender a la igualdad entre los Estados e impedir la guerra, se ha convertido en un monstruo burocrático al servicio de la primera potencia militar del mundo, sus prácticas internas son antidemocráticas y no ha logrado impedir los últimos graves conflictos injustos.

Apoyó los bombardeos a la ex Yugoslavia, la invasión de Afganistán, calla ante el holocausto palestino y no ha mirado el mapa de Iraq desde la invasión ilegítima e ilegal de ese país por parte de EEUU y Gran Bretaña. Tampoco parece prestar atención al desangre africano y son organismos propios o asociados a ella los que practican la usura en América Latina.

Pese a que en teoría su autoridad máxima es la Asamblea General las decisiones que afectan a la humanidad dependen del Consejo de Seguridad, en el que las potencias que ganaron la II Guerra Mundial –Estados Unidos, Reino Unido, Rusia, China y Francia– tienen puestos permanentes y derecho a veto. Los otros diez países que lo integran lo hacen en forma rotativa, sin derecho a veto y de modo temporal, por dos años.

Su presencia allí es mera decoración: para que una medida se apruebe necesita nueve votos a favor y que ninguno de los cinco grandes vote en contra. Mientras la Asamblea funciona como centro de retórica política, el Consejo de Seguridad puede obligar al cumplimiento de sus decisiones mediante sanciones económicas o la autorización del uso de la fuerza militar.

Uno de los asuntos que se debaten en la sesión de la Asamblea General es, precisamente, la reforma del Consejo. Las posibilidades de adecuarlo a los tiempos actuales es remota, aun cuando se amplíe el número de sus miembros permanentes –a los nuevos son remotas las posibilidades de que se les otorgue derecho a veto, menos aun si por casualidad fueran del antes llamado “Tercer Miundo”–..

VOCES DE AMÉRICA

El inicio de la Asamblea general número 60 planteó una novedad. Cada representante de un país o jefe de Estado tenía cinco minutos para realizar su planteo, un tiempo –cualquiera se da cuenta– más que suficiente, en especial para los países agobiados por los términos comerciales en boga, la influencia extranjera en sus asuntos, los problemas ambientales, la deuda externa, etc… Sólo –buenos modales: la ONU funciona en Nueva York– el presidente de EEUU podría exceder cuatro veces ese tiempo.

Sólo que un individuo no muy alto ni delgado y que venía no de muy lejos pidió –demandó– también para él 20 minutos. Ese individuo es Hugo Chávez. Como si fueran pocos los huracanes que azotan al Caribe y el Golfo de México –y que los científicos predicen serán cada vez más fuertes–, el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, en su alocución y luego, frente a la prensa, provocó otro, sólo que político.

Lo cierto es que nada de lo que dijo es nuevo ni era ignorado por el resto de los dignatarios, pero lo recordó como mentiras, algunas cosas, y como pràcticas imperiales otras. Señaló verdades incómodas.

Si Ricardo Lagos puso sobre el tapete la frustración que se experimenta al constatar que en 60 años la ONU no se ha percatado que el mundo no es, hoy, el de 1945, Chávez puso arrechamente el siglo XXI a rodar sobre dicho paño. Por ejemplo, señaló –lo hizo tambien el canciller cubano– que la documentación referida a la reforma de la organización fue discutida –y aprobada– por un círculo áureo de no más de 30 países “amigos” de EEUU, y que la documentación del caso llegó a los mandatarios recién minutos antes de iniciarse la asamblea.

Hugo Chávez, pidió nada menos que volver a fundar las Naciones Unidas, al considerar que no sirven para nada, y denunció la ilegalidad del documento final que se adoptará en la Cumbre Mundial, un extenso mamotreto que contiene la reforma de la ONU y que fue aprobado por consenso, con la oposición de Cuba y Venezuela. Dijo:

“Se violó la Carta de Naciones Unidas. Se violó el derecho a la negociación porque el documento fue discutido solo por 30 países, por una elite. Se violó el derecho al voto, porque se adoptó por consenso. Y además, el borrador final se distribuyó cinco minutos antes, cuando el reglamento establece 24 horas (…)

Esto es una dictadura y no lo pienso yo solo. El documento es ilegal y no lo reconocemos”.

Chávez criticó con extrema dureza al Gobierno de los Estados Unidos, por proteger a terroristas y de practicar un verdadero terrorismo de Estado, ejemplificado en la “guerra ilegal e inmoral” de Iraq, motivada por el afán de petróleo, así como la protección que el Gobierno estadounidense concede a terroristas como el anticastrista Luis Posadas Carriles, cuya extradición reclama su país.

LOS FRACASADOS “OBJETIVOS DEL MILENIO”

La actual sesión ordinaria de la Asamblea General evaluará la evolución del proyecto más ambicioso de la ONU, el de alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio, dirigidos a la erradicación de la pobreza en el planeta y aprobados en la Cumbre del Milenio en 2000, cuando se planteó para antes de 2015 reducir a la mitad la población que vive en la pobreza extrema y mejorar la calidad de vida facilitando el acceso a agua potable, servicios médicos y escolarización.

Alcanzar estos objetivos moviliza a casi todos los más de treinta organismos del sistema de la ONU, que abarca instituciones financieras como el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), organizaciones humanitarias que aportan ayuda no sólo a países sino directamente a personas,e incluyen el Programa para el Desarrollo (PNUD), el Alto Comisionado para los Refugiados (ACNUR) o el Fondo para la Infancia (UNICEF). También participan los organismos afiliados, como la Organización Mundial de Salud (OMS), la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), etc…

Las proyecciones realizadas por cientistas sociales de todos los países coinciden en que se ha fracasado en cumplir las pautas prefijadas, y que los objetivos no serán una realidad, en gran medida porque los paises desarrollados y más ricos no efectúan los aportes prometidos. Estas fallas, entre otras cosas, matan a cientos de miles de niños y adultos todos los años.

En materia de justicia internacional también es un fracaso la creación del Tribunal Penal Internacional para casos de genocidio o crímenes de guerra, debido a la negativa de Estados Unidos a aceptar su jurisdicción.

Sin dudas Chávez fue el hombre de la jornada y el más aplaudido cuando señaló la imposibilidad de alcanzar las modestas metas de desarrollos fijadas para el 2015 destacando que “la amarga conclusión” es que la ONU ha agotado su modelo. “Esto no sirve, hay que decirlo, es la pura verdad”, dijo. Y lurego remachó: “Se nos ha impuesto como centro del debate un mal llamado proceso de reformas que relega a un segundo plano lo más urgente, lo que los pueblos del mundo reclaman con urgencia como son las medidas para enfrentar los problemas que obstaculizan e impiden los esfuerzos de nuestros países por el desarrollo”.

Recordando retórica y conceptualmente al Fidel Castro de hace 40 años Chávez se refirió a que algunas personalidades han avanzado la idea de sacar a la ONU del territorio de Estados Unidos si este país continúa las violaciones de la legalidad internacional. “Hoy sabemos que nunca existieron armas de destrucción masiva en Iraq y sin embargo y por encima de la ONU Iraq fue bombardeado y ocupado…por eso proponemos que la ONU salga de un país que no es respetuoso con las propias resoluciones de esta asamblea”.

Llamó además a no permitir que un puñado de países intente reinterpretar impunemente los principios del Derecho Internacional para “dar cabida a doctrinas como la guerra preventiva y la llamada ahora responsabilidad de proteger . “Pero hay que preguntarse quién nos va a proteger, cómo nos van a proteger”, dijo en forma sarcástica.

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