May 13 2018
1568 lecturas

Política

Ortega: Del sandinismo heroico al bonapartismo nepotista y corrupto

En las √ļltimas semanas, Nicaragua volvi√≥ a ocupar titulares en la prensa ‚Äďcomo¬† lo hizo d√©cadas atr√°s, durante la Revoluci√≥n Sandinista‚Äď, ¬†cuando el gobierno de Daniel Ortega finalmente acept√≥ dialogar y llegar a un acuerdo con empresarios privados tras varios d√≠as de protestas que dejaron varias decenas de muertos en protesta por el anuncio¬† de reformar la Ley de Seguridad Social.

Las protestas y bloqueos carreteros continuaron este fin de semana en al menos 10 ciudades de las 17 provincias del país, tras dos noches marcadas por actos de vandalismo y enfrentamientos violentos, al tiempo que el ejército tomó distancia del mandatario al afirmar que no reprimirá las manifestaciones. El coronel Manuel Guevara, vocero del Ejército, indicó que la posición de las fuerzas armadas en esta crisis no es la de reprimir sino que está apegada al mandato constitucional de proteger objetivos vitales para el funcionamiento del país.Resultado de imagen para protestas en nicaragua

El episcopado, en tanto, busca fijar fecha para el diálogo con Ortega para poner fin a la crisis, que ya dejó decenas de muertos, cientos de heridos y detenidos y varios desaparecidos.

El desenlace

El 16 de de abril, con el argumento de que era necesario dar estabilidad financiera al sistema de pensiones, ¬†el gobierno anunci√≥ en forma sorpresiva, sin consulta con ning√ļn sector, un importante aumento en los aportes a la Seguridad Social del 3.5% para la patronal (llevando el aporte del 19% al 22.5%) y del 0.75% para la clase asalariada (aumentando del 6.25% al 7%), recortando en 5% las pensiones de los jubilados, en tanto que las pensiones futuras disminuir√≠an alrededor de un 12%.

Nuevamente una reforma a la seguridad social, aplicando recetas clásicas del FMI -en este caso por un gobierno que se dice revolucionario-, desembocó en estallido social. El intento de Ortega era obtener unos 250 millones de dólares de la disminución de las pensiones y el incremento de las cuotas al seguro social.

La medida provoc√≥ el enojo de amplios sectores populares, pero tambi√©n el de la jerarqu√≠a eclesi√°stica cat√≥lica ‚Äďque hab√≠a sido aliada tradicional de Ortega‚Äď y el de las c√ļpulas empresariales del pa√≠s e hizo salir a las calles a miles de personas en las principales ciudades. Ortega descalific√≥ a los manifestantes, a los que compar√≥ con los maras (pandillas que operan en EU y pa√≠ses vecinos.

La medida fue tan desafortunada, que el mismo gobierno luego de los violentos sucesos que provoc√≥, la retir√≥, aceptando, luego de varias idas y venidas,¬† al di√°logo¬†‚Äúpara mantener la paz‚ÄĚ.¬†M√°s que desfortunada fue explosiva, y tanto el empresariado como la poblaci√≥n trabajadora reaccionaron en forma furiosa. Y fueron reprimidos.

Resultado de imagen para protestas en nicaraguaLa reacci√≥n virulenta, con poblaci√≥n enardecida en las calles, barricadas y fuerte protesta popular, fue interpretada por algunos como un montaje, una manipulaci√≥n, provocada por una agenda preparada, quiz√°s por su similitud con las ‚Äúguarimbas‚ÄĚ venezolanas del 2014 y 2017, con la explosi√≥n, muy coordinada de ¬†una protesta generalizada en todas las ciudades del pa√≠s, que luego deriv√≥ en saqueos y actos vand√°licos, siempre encabezados por j√≥venes. Es que los partidos de derecha no tiene ese poder de convocatoria ni log√≠stico-organizativo.

Seg√ļn denuncias de medios oficiales, muchos de los ‚Äúestudiantes‚ÄĚ no eran tales, sino provocadores, agitadores contratados por una derecha olig√°rquica que quiere deshacerse de un gobierno que ve como demasiado ‚Äúpopulista‚ÄĚ. Los golpes de Estado ¬ęsuaves¬Ľ propiciados supuestamente por poblaci√≥n civil que ‚Äúejerce sus derechos ciudadanos‚ÄĚ, por j√≥venes estudiantes que reclaman, amplificados por el terrorismo de los medios hegem√≥nicos, sigue aplic√°ndose en la regi√≥n.

Seg√ļn un comunicado del Frente Sandinista, ‚ÄúVale la pena destacar que las universidades m√°s beligerantes fueron: la Universidad Centroamericana (UCA), de los jesuitas; y la Universidad Polit√©cnica (UPOLI), propiedad de una iglesia protestante con sede en Estados Unidos.‚ÄĚ

Ya lo dijeron Donald Trump y Mike Pence, hay que salir de los gobiernos Venezuela, Bolivia, Nicaragua y Cuba. Para ello, seg√ļn esta p√©rfida agenda, estas supuestas ‚Äúrevueltas ciudadanas espont√°neas‚ÄĚ ser√≠an el camino a transitar, junto a la insistencia¬†en el tema de la corrupci√≥n como nueva plaga b√≠blica.

Manos for√°neas

Nadie duda que detr√°s de estas movilizaciones para impulsar el cambio de r√©gimen est√© la mano de EU y su finciamiento a ONGs, organizaciones pol√≠ticas opositoras y fundaciones. Un total de 31 millones de d√≥lares fueron entregados por la Usaid en 2016 bajo la cobertura de ‚ÄúDesarrollar las capacidades para la defensa de la sociedad civil‚ÄĚ, t√≠tulo que sirve tanto para promocionar foros y actividades acad√©micas, como para asesorar en c√≥mo enfrentar a las fuerzas de seguridad y desestabilizar el pa√≠s.

El portal Nicaleaks le daba rostro, nombre y apellido a los organizaciones financiadas que promovieron la violencia en las calles: ‚ÄúEsta ma√Īana, los dirigentes de las ONG opositoras, como el Cenidh, CPDH, Fundaci√≥n Violeta Barrios de Chamorro y Hagamos Democracia, entre otras, as√≠ como grupos pol√≠ticos (FAD, MRS, etc.) y medios de comunicaci√≥n como la misma Prensa y Confidencial, amanecieron con los brazos y bolsillos abiertos en espera que la USAID siga destinando dinero para eternizar el estatus de vida que llevan‚ÄĚ.Resultado de imagen para protestas en nicaragua

Fuera de Cuba, Nicaragua fue el primer pa√≠s que produjo una revoluci√≥n socialista, tras enfrentarse a una dictadura y al imperio estadounidense. Pero aquel 19 de julio de 1979, que para muchos sigue siendo una referencia, para otros es el recordatorio oprobioso de una traici√≥n, para convertirse¬† de la mano del empresario Daniel Ortega y de su esposa Rosario Murillo, en un reformismo ¬†de corte capitalista, con ‚Äúrostro humano‚ÄĚ, que muchos integrantes hist√≥ricos del Frente Sandinista de Liberaci√≥n Nacional¬† denuncian como entreguismo.

¬†‚ÄúEl actual gobierno de Nicaragua usa algunas veces un discurso izquierdista, una estridencia en la palabra que nada tiene que ver con su pr√°ctica real, muy distante con un proyecto de izquierda. Por el contrario, en Nicaragua se fortalecen y enriquecen los banqueros y la oligarqu√≠a tradicional y grupos econ√≥micos de ex revolucionarios convertidos en inversionistas, en comerciantes y especuladores. Se fortalecen los sectores m√°s reaccionarios de la jerarqu√≠a cat√≥lica, se eliminan derechos humanos esenciales como el de las mujeres al aborto terap√©utico‚ÄĚ, se√Īalaba la ¬†comandante guerrillera M√≥nica Baltodano.

La d√©cada de los 80, con Ronald Reagan en la Casa Blanca y su obsesi√≥n anticomunista, el esc√°ndalo¬† Ir√°n-contras, son parte de una historia irrepetible. Ortega ya no es el comandante guerrillero que derrot√≥ la dictadura din√°stica de los Somoza y que en la d√©cada siguiente encabez√≥ un gobierno comprometido con las transformaciones sociales, sino un empresario con gran poder pol√≠tico que junto¬† su esposa manejan todo y negocian con todos los sectores,¬†que gobierna con un marcado patrimonialismo y una visi√≥n olig√°rquica, como formas autoritarias y hasta autocr√°ticas y con una insensibilidad social de la que es ejemplo la actual crisis. No hay que olvidar que a√ļn conserva liderazgo sobre las bases sociales.

El caso Lula en Brasil, la prisión de Santrich en Colombia, el abandono de Unasur por parte de seis países sudamericanos, parecen ser pasos de un proceso en el que también el gobierno de Nicaragua parece ser un blanco.

Los pecados

¬†Pero el gobierno de Ortega no es tan d√≥cil como quisiera Washington. Y cometi√≥ el pecado de abrirle la puerta a la Rep√ļblica Popular China con la construcci√≥n de un nuevo canal interoce√°nico, y es parte de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra Am√©rica¬† y un aliado estrat√©gico de Venezuela. Tener un nuevo ‚Äúcanal de Panam√°‚ÄĚ en el patio trasero, posiblemente con futura presencia militar china, es un desaf√≠o insoportable para la geopol√≠tica hemisf√©rica de Estados Unidos.

Resultado de imagen para protestas en nicaragua canalChina habría asumido el reto de construir un nuevo canal en Nicaragua, similar al del istmo de Kra que tiene proyectado entre Tailandia y Birmania para sortear el estrecho de Malaca, e inauguró en el 2010 el gasoducto que une a China con Turkmenistán y que rodea a Rusia para evitar su total rusodependencia energética. Por ello, está dentro de la lógica de Wshington desestabilizar el gobierno de Ortega dentro de su estrategia geopolítica global de secar las fuentes energéticas chinas.

Por otra parte, la instalaci√≥n el pasado abril de una estaci√≥n satelital rusa en Managua (laguna de Nejapa) para ‚Äúcontrolar el narcotr√°fico y estudiar los fen√≥menos naturales‚ÄĚ habr√≠a provocado el nerviosismo del Pent√°gono que acusa a Rusia de ‚Äúestar usando a Nicaragua para crear una esfera de espionaje militar‚ÄĚ mediante el Sistema Global de Navegaci√≥n por Sat√©lites (Glonass), el equivalente al GPS de EU.

Y  el Congreso de EU aprobó el proyecto de ley conocido como Nica Act (Nicaraguan Investment Conditionality Act of 2017), que busca congelar los préstamos internacionales de instituciones satélites de EU (Banco Mundial y Banco Interamericano de Desarrollo) a Nicaragua con el objetivo confeso de provocar su inanición financiera y posterior asfixia económica.

Nicaragua es, adem√°s, miembro de Petrocaribe, creado en 2005 por iniciativa de Venezuela con el objetivo de suministrar combustibles a los pa√≠ses miembros en condiciones ventajosas de pago, como cr√©ditos blandos y bajas tasas de inter√©s, junto a Honduras, Guatemala, Cuba, Rep√ļblica Dominicana, Hait√≠, Belice y una decena de islas del Caribe. La estrategia de EU es la de estrechar lazos comerciales y militares con los pa√≠ses de Petrocaribe ante el peligro de contagio mim√©tico de los ideales¬† chavistas al depender en exclusiva de Venezuela para su abastecimiento energ√©tico.

 Varias interpretaciones, una realidad

El analista Marcelo Colussi propone otra lectura: el orteguismo, como expresi√≥n extrema de un bonapartismo desaforado, nepotista y corrupto, es cuestionado. La poblaci√≥n en la calle ser√≠a una muestra de un descontento generalizado tras largos a√Īos de presidencialismo y corrupci√≥n. La represi√≥n violenta que llevaron adelante polic√≠a y ej√©rcito es un insulto a los valores revolucionarios que alguna vez levantara el Frente Sandinista.nic daniel ortega rosario murillo

El paname√Īo Olmedo Beluche: se√Īal√≥ que ‚ÄúAqu√≠ es donde se evidencia la verdadera cara del llamado ‚Äúprogresismo‚ÄĚ latinoamericano. Gobiernos que alardean de revolucionarios y chacharean de ‚Äúsocialismo‚ÄĚ, pero que en la pr√°ctica no pasan los l√≠mites del sistema capitalista. La crisis del progresismo en todo el continente es la crisis del reformismo burgu√©s, incapaz de verdaderas medidas socialistas en un momento de crisis sist√©mica y ca√≠da de precios de las materias primas.‚ÄĚ

Germán Gorraiz indica que gracias a la interactividad que proporcionan las redes de Internet (que enlaza y ayuda a la formación de las identidades modernas), los jóvenes consiguieron romper el endémico aislamiento y pasividad de los estudiantes devenidos en individuos sumisos, acríticos y esclavos del consumismo compulsivo, no siendo descartable que desemboque en una revolución patriótica o multicolor que fuerce a las élites dominantes a la celebración de nuevas elecciones generales y que podrían significar el finiquito de la herencia sandinista y el comienzo de una etapa posorteguiana que gravitará bajo la tutela de EU.

Guillermo Castro indica que ¬†Ortega ha quedado expuesto a m√ļltiples adversarios: empresarios que aspiren a zafarse de su tutela; a la Iglesia, que quisiera liberar a su grey del misticismo her√©tico de la primera dama; a la disidencia sandinista, que desea resolver sus agravios; a una masa importante de j√≥venes la de expresar el descontento que comparten con sus pares de toda la regi√≥n; a los abuelos que desean una vejez digna y, como es de esperar a los buitres de siempre, que ven la posibilidad de convertir en carro√Īa lo que reste de la revoluci√≥n de 1979, para sumar a Nicaragua a la tendencia general de debilitamiento de lo que fueron los movimientos progresistas/neodesarrollistas de la d√©cada pasada.

 *Antropólogo y economista mexicano, asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

  • Compartir:
X

Envíe a un amigo

No se guarda ninguna información personal


    Su nombre (requerido)

    Su Email (requerido)

    Amigo(requerido)

    Mensaje

    1 Coment√°rio

    Comentarios

    1. Antonio Casalduero Recuero
      16 mayo 2018 1:13

      Alguien me dijo en una ocasión: O estás con Estados Unidos o estás en contra, si eres latinoamericano no puedes atrincherarte en la neutralidad. Si China lograra insertarse en Nicaragua con su proyectado canal inter-oceánico, eso sería fantástico, podría significar el fin de la odiosa y execrable hegemonía norteamericana sobre nuestros países, el país más peligroso para la paz del planeta; en este caso, incluso hasta podríamos dejar de seguir siendo el eterno patio trasero del imperio.