Ago 5 2019
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Política

Oscuros acuerdos militares entre Chile y Estados Unidos

Aunque no se not√≥, por estos d√≠as Chile fue la meca de la guerra en la regi√≥n. Barcos norteamericanos surcaron las costas para la operaci√≥n Unitas n√ļmero 60 y fuerzas especiales de 20 pa√≠ses se juntaron ac√° para entrenar y competir. Es verdad que esto no es nuevo y se hace de distintas maneras por lo menos desde 1952, cuando Chile y Estados Unidos firmaron un Convenio de Ayuda Militar, pero durante los √ļltimos a√Īos Chile ha adquirido un rol cada vez m√°s importante, liderando todo tipo de ejercicios militares con sus cong√©neres estadounidenses, desde maniobras de rescate de submarinos a ejercicios conjuntos de fuerzas navales y terrestres.

El asunto no para allí.

Se ha comenzado a implementar una serie de intercambios militares de informaci√≥n, de cient√≠ficos y de ingenieros, que han escalado -al parecer de forma ilegal- hasta desarrollar mejoras de armamentos y prototipos de equipos de uso militar, amparados en un acuerdo que a√ļn no ha sido ratificado por el Congreso.Resultado de imagen para chile operaci√≥n Unitas n√ļmero 60

Otro acuerdo, que nunca pas√≥ por la C√°mara, pero que habr√≠a entrado en vigencia en enero de este a√Īo, llega al extremo de autorizar -por decreto ministerial- la transferencia de personal de defensa chileno al Ej√©rcito estadounidense ‚Äúcon la finalidad de satisfacer los requerimientos operacionales‚ÄĚ de la fuerza militar de ese pa√≠s.

Actividades y acuerdos que se mantienen fuera de la discusi√≥n p√ļblica e incluso de la parlamentaria, a pesar de las graves implicancias que podr√≠an tener para la soberan√≠a y las relaciones internacionales de Chile.

NO HAY ACUERDO SOBRE LOS ACUERDOS

Los actuales proyectos militares conjuntos entre Estados Unidos y Chile, presentados como de simple intercambios de informaci√≥n, o de cient√≠ficos e ingenieros, datan desde hace varios a√Īos y se estar√≠an llevando a cabo bajo el alero de dos antiguos acuerdos: uno de 2007, referido al Intercambio de Informaci√≥n sobre Investigaci√≥n y Desarrollo y el otro, firmado en abril de 2008, bajo la administraci√≥n de Bachelet, referido al Intercambio de Cient√≠ficos e Ingenieros.

Un nuevo pacto llamado ‚ÄúAcuerdo entre el gobierno de la Rep√ļblica de Chile y el gobierno de los Estados Unidos de Am√©rica para la Investigaci√≥n, Desarrollo, Prueba y Evaluaci√≥n de proyectos en materia de defensa‚ÄĚ fue firmado en Trinidad Tobago en 2016, pero a√ļn no ha sido ratificado por el Congreso. √Čste propone ‚Äúuna relaci√≥n m√°s estrecha y fluida entre las partes, de manera de fomentar, facilitar y desarrollar la cooperaci√≥n cient√≠fica y tecnol√≥gica en el sector de la defensa‚ÄĚ.

Desde agosto del a√Īo pasado el gobierno de Sebasti√°n Pi√Īera est√° empecinado -sin √©xito- en que el Congreso ratifique este nuevo pacto, que llevar√≠a la relaci√≥n entre las fuerzas armadas chilenas y las norteamericanas a niveles superiores de acciones conjuntas, para algunos peligrosas e inconvenientes.

Si bien hubo fuertes cr√≠ticas la √ļnica vez que se ha discutido en el plenario de la C√°mara de Diputados, el 9 de enero del 2019, el convenio pas√≥ soplado por dos comisiones de la C√°mara Baja: la de Relaciones Exteriores, Asuntos Interparlamentarios e Integraci√≥n Latinoamericana, y la de Defensa. En ambas comisiones logr√≥ ser aprobado, con s√≥lo dos votos en contra, de los frenteamplistas Jorge Brito y Pablo Vidal y con el voto aprobatorio de la derecha y todos los diputados de la ex-Nueva Mayor√≠a (excepto la abstenci√≥n de Guillermo Tellier).

POCA TRANSPARENCIA

Seg√ļn dijo en la C√°mara el ministro de Defensa Alberto Espina, este √ļltimo acuerdo ‚Äútuvo su origen en un Memor√°ndum de Entendimiento que data del a√Īo 1996‚ÄĚ y que condujo a los acuerdos de Intercambio de Informaci√≥n de 2007, el de Cient√≠ficos e Ingenieros de 2008 y al de Investigaci√≥n, Desarrollo, Prueba y Evaluaci√≥n firmado de 2016, que est√° siendo actualmente revisado en el Congreso.

‚ÄúMe gustar√≠a poder contarles m√°s a ciencia cierta qu√© implicancias tiene este Tratado, pero la verdad es que ni siquiera nosotros sabemos, porque no nos han podido decir‚ÄĚ, comenta¬† el diputado Jorge Brito, presidente de la Comisi√≥n de Defensa de la C√°mara.

No es que no se haya entregado ning√ļn tipo de informaci√≥n. Un vistoso y aparentemente detallado PPT presentado ante la comisi√≥n Resultado de imagen para chile diputado Jorge Britoque lidera Brito por el subsecretario de Defensa (y ex vicealmirante de la Armada) Cristi√°n de la Maza, mostraba informaci√≥n sobre la g√©nesis del acuerdo que se est√° tratando de ratificar, sobre el personal militar chileno y estadounidense que ha participado en una serie de proyectos al alero de los tratados anteriores e incluso las materias de los intercambios.

El diputado Brito se√Īala, sin embargo, que aunque se entreg√≥ esta informaci√≥n, y es p√ļblico lo principal del Tratado, esto no ser√≠a suficiente:

-El tratado hace referencia a documentos que sí son reservados. Ustedes, al leer el Tratado no notarán qué acciones se harán en conjunto, no pueden saber si estas acciones tienen lugar en territorio nacional o en Estados Unidos. No dice si esas acciones se limitarán a la Antártida, particularmente, que creo es donde Estados Unidos está teniendo mayor interés, y no dice tampoco cuántos recursos le va a costar al Estado de Chile suscribir este Tratado.

Esta falta de transparencia est√° afectando tambi√©n a la prensa. En una respuesta ins√≥lita a una petici√≥n por Ley de Transparencia presentada a la Subsecretar√≠a de Defensa, en que The Clinic ped√≠a informaci√≥n sobre el texto de los acuerdos anteriores y detalles de las personas y objetivos de los diez proyectos que el subsecretario present√≥ en la C√°mara como ‚Äúlogros alcanzados‚ÄĚ, la respuesta fue limitarse a remitir el texto de los antiguos acuerdos.

Y, adem√°s, se√Īalar que: ‚ÄúNo hay proyectos en virtud de los acuerdos que se acompa√Īan‚ÄĚ, a pesar de la tabla presentada (y reproducida junto a este art√≠culo) especifica diez √°reas de trabajo conjunto en virtud del Acuerdo de intercambio de Informaci√≥n (IEA, Information Resultado de imagen para chile acuerdos con eeuuExchange Agreements) y 11 cient√≠ficos e ingenieros (cinco chilenos y seis estadounidenses) como parte del intercambio de ingenieros y cient√≠ficos (ESEP, Engineer and Scientist Exchange Program). Como puede verse en el gr√°fico, bajo Investigaci√≥n, Desarrollo, Prueba y Evaluaci√≥n (RDT&E, Research, Development Testing and Evaluation), no aparece nada.

Sin embargo, los actuales proyectos estar√≠an yendo mucho m√°s all√° de un simple intercambio de informaci√≥n y de ingenieros y de cient√≠ficos. Estar√≠an implement√°ndose ya verdaderos proyectos de investigaci√≥n y desarrollo conjunto de armas y otros sofisticados equipos militares, asunto expresamente prohibido en los tratados vigentes, y con graves implicancias en t√©rminos pol√≠ticos y de soberan√≠a, seg√ļn afirma el diputado Brito.

‚ÄúEl gobierno no debiera poder realizar proyectos que requieren la aprobaci√≥n del Congreso, sin antes tenerla. El Estado de derecho implica que el Congreso tiene que ratificar estos tratados. Si el Congreso no lo ha ratificado, no entiendo por qu√© ya est√° en implementaci√≥n. No puede ser que el gobierno escuche m√°s al gobierno estadounidense que a su propio Congreso Nacional, donde debiera estar manifestada la libertad soberana de Chile‚ÄĚ, dijo.

Si bien para el diputado Brito la implementaci√≥n de los proyectos sin autorizaci√≥n del Congreso es claramente ilegal, otros diputados, tambi√©n cr√≠ticos al Acuerdo, no est√°n tan seguros.‚ÄúPueden estar amparados en otros convenios, no lo s√©. Si se est√°n implementando convenios en virtud de este Tratado, que no ha sido aprobado, es un acto ilegal, derechamente‚ÄĚ, dijo el diputado (PS) Marcelo D√≠az.

GATO POR LIEBRE

Los antecedentes recabados, a pesar de la negativa de Defensa a entregarlos, apuntan al desarrollo y prueba de equipos militares y/o tecnolog√≠as aplicadas para esos fines, y no a un simple intercambio de informaci√≥n, ni simple intercambio de cient√≠ficos e ingenieros, que es lo √ļnico que permiten los tratados vigentes.

Resultado de imagen para chile equipamiento belico de eeuuLo que se est√° llevando a cabo, al alero de los acuerdos anteriores, estar√≠a expl√≠citamente prohibido al se√Īalarse en el Acuerdo sobre Intercambio de Informaci√≥n del 2007 que: ‚ÄúNo se intercambiar√° informaci√≥n sobre producci√≥n al amparo del presente acuerdo‚ÄĚ y en el otro, el de Intercambio de Cient√≠ficos e Ingenieros del 2008, se se√Īala, en su art√≠culo 2 que: ‚ÄúEste programa e intercambio (‚Ķ ) no se utilizar√° como un mecanismo para obtener informaci√≥n relacionada con el dise√Īo, desarrollo y fabricaci√≥n de sistemas militares‚ÄĚ.

Pero entre los proyectos conjuntos que hemos logrado identificar -menos de los que se estarían ejecutando- hemos constatado que por lo menos un par claramente es de desarrollo, prueba y evaluación de equipo bélico, y lo están llevando a cabo las fuerzas armadas chilenas con sus contrapartes militares de EU (con el apoyo también de universidades y entidades privadas chilenas).

Dicha informaci√≥n la hemos rastreado a partir de fuentes norteamericanas p√ļblicas, la mayor√≠a sitios militares y diplom√°ticos.

MEJORANDO TANQUES

A comienzos del a√Īo 2017, Di√°logo, publicaci√≥n del Southcom, Comando Sur del Ej√©rcito Norteamericano, (comando conjunto de las Fuerzas Armadas para Am√©rica Latina y el Caribe con base en Miami) public√≥ una entrevista al brigadier general Anthony Potts, segundo a bordo del Rdecom (Comando de Investigaci√≥n, Desarrollo e Ingenier√≠a del Ej√©rcito de Estados Unidos), quien reci√©n hab√≠a visitado las instalaciones del Instituto Geogr√°fico Militar en Santiago.

En la entrevista, Potts, al evaluar el nivel de los militares chilenos en cuanto a ciencia, investigaci√≥n y desarrollo, declar√≥ estar muy impresionado con un ‚Äúgran socio‚ÄĚ, de ‚Äúgran capacidad‚ÄĚ y entreg√≥ detalles de un proyecto que ya en esa √©poca se llevaba a cabo para mejorar la operaci√≥n de tanques de su pa√≠s.Resultado de imagen para chile tanques

‚ÄúEn espec√≠fico, tenemos una asociaci√≥n con ellos (militares chilenos) relacionada a la intrusi√≥n en sus tanques de la arena de los desiertos de la parte norte de Chile. Es de gran inter√©s para nosotros asociarnos en esta iniciativa, porque tenemos algunas de las mismas condiciones con nuestros veh√≠culos blindados. Pero, sencillamente, no tenemos el mismo tipo de polvo muy fino que se introduce, arena que parece polvo de talco‚ÄĚ, relat√≥ el brigadier general a la publicaci√≥n de las fuerzas armadas estadounidenses.

En el mismo art√≠culo, se√Īal√≥ tambi√©n el trabajo conjunto que se realizaba en un centro de investigaci√≥n y desarrollo del pa√≠s del norte para resolver este problema muy concreto para Chile y eventualmente para Estados Unidos. ‚ÄúEst√°n mandando una persona a Detroit, Michigan, para el ESEP (Programa de Intercambio de Ingenieros y Cient√≠ficos), para que trabaje con nuestro Tardec (Centro de Investigaci√≥n, Desarrollo e Ingenier√≠a para Tanques y Veh√≠culos) y juntos vamos a resolver, colectivamente, c√≥mo ayudar a nuestras flotas de veh√≠culos blindados en este tipo de condiciones‚ÄĚ, explic√≥.

Casi dos a√Īos despu√©s, en noviembre el 2018, la versi√≥n digital de la revista espa√Īola Defensa, dio cuenta de la visita de uno de los directivos del centro Tardec (Centro de Investigaci√≥n, Desarrollo e Ingenier√≠a para Tanques y Veh√≠culos, que ya el Comando Sur el a√Īo anterior hab√≠a anunciado como destino de personal chileno) a diversas instalaciones militares en Santiago, Talagante, Pozo Almonte e Iquique, visita enmarcada, seg√ļn la nota, en el Acuerdo de Ciencia y Tecnolog√≠a suscrito entre Chile y EU (RDT&E, Investigaci√≥n, Desarrollo, Prueba y Evaluaci√≥n), el mismo que a√ļn no ha sido ratificado por el Congreso chileno.

En aquella entrevista el militar estadounidense reconoci√≥, aunque sin entregar detalles, la existencia de un proyecto de procesamiento de se√Īales para el reconocimiento de voz que se estar√≠a llevando a cabo entre la Marina y los ej√©rcitos de Chile y de EU, en conjunto con universidades chilenas, proyecto que pudimos rastrear investigando a una empresa citada por otro alto militar estadounidense.

Fue en agosto de 2018 cuando el exgeneral y entonces ministro de Defensa del gobierno de Trump, James Mattis, alababa la tierra de Pablo Neruda y de Gabriela Mistral, adem√°s de sus Fuerzas Armadas, por supuesto, frente a altas autoridades chilenas con las cuales reci√©n hab√≠a acordado cooperar en ciberseguridad. En ese discurso, pronunciado en La Moneda y reproducido por una p√°gina del Pent√°gono, el alto funcionario mencion√≥ el liderazgo chileno en operaciones militares regionales e indic√≥ que tambi√©n ‚Äúapoyaban una colaboraci√≥n m√°s profunda en ciencia y tecnolog√≠a‚ÄĚ y mencionaba a una ‚Äúinstituci√≥n innovadora‚ÄĚ en ese √°mbito: Innervycs.

PRUEBAS EN LA ANT√ĀRTIDA

Resultado de imagen para chile antartida sistema de se√ĪalesRevisando la p√°gina de Innervycs, a primera vista solo destaca un centro de talentosos j√≥venes emprendedores en el Cerro Alegre de Valpara√≠so, la mayor√≠a exalumnos de la Pontificia Universidad Cat√≥lica de Valpara√≠so (PUCV). Pero, al indagar con mayor detenimiento, aparecen mencionados diversos proyectos que est√°n desarrollando con fondos del Departamento de Defensa de Estados Unidos y por lo menos uno, en alianza con universidades chilenas, en este caso con la Universidad de Chile, y que al parecer es el proyecto de procesamiento de se√Īales reconocido por el brigadier general Potts en su visita de 2017.

Lo dice una nota, sin fecha, sobre la innovadora empresa, en la secci√≥n exalumnos del sitio web de la PUCV: ‚ÄúSu principal financista es el Departamento de Defensa de Estados Unidos, con quien ha impulsado ya varios proyectos. Uno de ellos fue financiado por la Oficina de Investigaci√≥n Naval en cooperaci√≥n con la Universidad de Chile, el cual involucra la construcci√≥n de un cuadric√≥ptero controlado por un sistema de comando por voz‚ÄĚ.

Curiosamente, hace m√°s de medio siglo, el a√Īo 1965, cuando la opini√≥n p√ļblica chilena supo de un programa de investigaci√≥n Resultado de imagen para proyecto camel,ot chilefinanciado por el Ej√©rcito de Estados Unidos a trav√©s de la Universidad de Chile, se arm√≥ tal esc√°ndalo que el proyecto, conocido como Camelot, tuvo que ser suspendido por el gobierno norteamericano.

La nota menciona adem√°s otros proyectos llevados a cabo por Innervycs: ‚ÄúTambi√©n el Ej√©rcito de Estados Unidos financi√≥ un proyecto relacionado con el camuflaje, basado en el desarrollo de un software que simula una funci√≥n del ojo humano que recibe distintos patrones de camuflaje del entorno, hace una evaluaci√≥n y entrega un determinado resultado, el que se traduce en un patr√≥n a utilizar por la instituci√≥n‚ÄĚ.

Adem√°s se habla en la p√°gina de la PUCV de la existencia de otro proyecto, cuya existencia y antig√ľedad constatamos en la p√°gina de la empresa de Valpara√≠so, que muestra tambi√©n fotos y videos. Se trata de un sofisticado veh√≠culo para zonas polares que -pese a no haberse ratificado el acuerdo de investigaci√≥n y prueba- habr√≠a comenzado a ser desarrollado y probado hace ya varios a√Īos.

Este proyecto, impulsado por una oficina de la Marina de Estados Unidos en Santiago, sería clave dentro de las nuevas estrategias geopolíticas y militares de Estados Unidos, que organiza un consorcio militar internacional con sus aliados, alianza de la cual Chile estaría evaluando hacerse parte.

Este interés en las zonas polares coincide con algunas de las aprensiones manifestadas por el diputado Brito.

EL POLO SUR EN LA MIRA

Resultado de imagen para chile polo sur‚ÄúLa soberan√≠a no solo se ve amenazada ante la presencia inminente de p√≥lvora y acero. Tambi√©n la soberan√≠a se ve amenazada, o se puede ver perjudicada, ante la posesi√≥n de conocimiento geopol√≠tico estrat√©gico sobre nuestros recursos naturales, sobre la variaci√≥n en las condiciones clim√°ticas y sobre los movimientos que tiene Chile y los otros pa√≠ses en lugares tan estrat√©gicos como la Ant√°rtica chilena. Yo creo que la Ant√°rtica puede ser escenario prontamente de disputa internacional‚ÄĚ, afirma el diputado Brito.

La p√°gina de Innervycs entrega mayores pormenores de la historia de este proyecto. Se cuenta, por ejemplo, de una visita realizada a fines de 2013, en que el gerente general de la empresa, el joven ingeniero Ian Hughes, reconoce que se hab√≠a terminado la etapa de ‚Äúcapturar las muestras y hacer las mediciones requeridas por el proyecto‚ÄĚ y que se daba entonces ‚Äúinicio, oficialmente, a las etapas de investigaci√≥n y desarrollo de T.R.A.C.E.R.‚ÄĚ. Hughes planteaba tambi√©n un viaje para fines de 2016, para ‚Äúprobar prototipos‚ÄĚ.

El prototipo desarrollado y posiblemente ya probado y evaluado por la empresa porte√Īa ser√≠a vital para la Marina norteamericana en el marco de la importancia estrat√©gica de las zonas polares para los militares de ese pa√≠s, quienes en una publicaci√≥n se√Īalan no reconocen reclamaciones territoriales, como la chilena, sobre esa zona.

‚Äú(Las polares) constituyen vastas extensiones congeladas de tierra y mar. Est√°n escasamente pobladas. Y ser√°n claves en la d√©cada que viene, tanto para las fuerzas navales norteamericanas como para el resto del mundo (‚Ķ.) De hecho, las dos regiones son radicalmente distintas, tanto en su composici√≥n geol√≥gica como en su impacto naval. El √Ārtico es un oc√©ano, con reclamaciones territoriales de m√ļltiples naciones costeras que lo rodean. En contraste, la Ant√°rtica es un continente sin demandas territoriales, por acuerdo internacional, y rodeada por aguas internacionales‚ÄĚ, se√Īala la nota de Future Force (Fuerza Futura), que se identifica como publicaci√≥n oficial de la marina norteamericana.

Esa revista nombra al proyecto Polar Tracer (Polar Traversing Robotics for Autonomous, Collaborative and Efficient Reconnaissance; es decir, Rob√≥tica de Traves√≠as Polares para Exploraci√≥n Aut√≥noma, Colaborativa y Eficiente) y se√Īala que es un proyecto de la Oficina de Investigaci√≥n Naval de Santiago, asociada al Ej√©rcito, la Fuerza A√©rea norteamericana y a una ‚Äúdestacada empresa chilena‚ÄĚ.Resultado de imagen para chile polar tracer

El largo art√≠culo habla tambi√©n de un acuerdo internacional entre los militares de siete pa√≠ses (EU, Canad√°, Dinamarca, Nueva Zelandia, Noruega, Suecia, Finlandia e Islandia que se han unido para estudiar el √Ārtico). Curiosamente, un material digital de ese programa, se√Īala textualmente en una l√°mina, que en la actualidad ‚ÄúChile est√° considerando opciones para unirse en una fecha futura‚ÄĚ.

Raz√≥n tendr√≠a entonces Jorge Brito al pensar que la Ant√°rtica es un objetivo estrat√©gico para Estados Unidos: ‚ÄúEl territorio que aparece en los mapas como chileno tambi√©n aparece en los mapas de otros pa√≠ses. Hay acuerdos internacionales que van a llevar a que en un plazo cercano a diez a√Īos tengamos en la Ant√°rtida disputas territoriales‚ÄĚ.

Las contradicciones respecto al financiamiento del nuevo Acuerdo con el Pent√°gono son otro tema que le provoca desconfianza: ‚ÄúTiene muchas preguntas sin respuesta. Dice (el tratado) que los costos ser√°n asumidos equitativamente entre ambas partes. Sin embargo, el ministerio de Defensa dijo que esto no tra√≠a costos para el Estado de Chile. Entonces, ac√° tenemos la palabra del ministerio de Defensa contra lo que sale escrito en el acuerdo‚ÄĚ, acota el actual presidente de la Comisi√≥n de Defensa.

ASOCI√ĀNDOSE CON EL VICTIMARIO

Pero las incertidumbres por el presupuesto, la poca transparencia, y la supuesta ilegalidad al implementarse los proyectos sin haberse ratificado el nuevo acuerdo por parte del Parlamento, no son las √ļnicas cr√≠ticas que se han levantado.

Las implicancias pol√≠ticas que tiene en la actualidad hacer acuerdos con la administraci√≥n Trump y la necesidad de no olvidar lo que significaron las relaciones militares con ese pa√≠s en el pasado reciente de Chile, han surgido tambi√©n con fuerza en el muy poco tiempo que hasta ahora se ha debatido el acuerdo en el plenario de la Sala, donde, hasta el momento, solo se ha visto en una ocasi√≥n, el pasado 9 de enero. En la opini√≥n p√ļblica, por otra parte, hasta ahora el tema ha pasado totalmente desapercibido.

Ren√© Saffirio en el plenario de enero, uno de los que plante√≥ objeciones fue el diputado Ren√© Saffirio, quien afirm√≥ que se hab√≠a tratado de aprobar el tratado sin siquiera conocer el texto y aduciendo err√≥neamente que no implicaba gastos: ‚ÄúEl informe financiero del ministerio de Hacienda, que era el informe con el que quer√≠an que resolvi√©ramos este acuerdo, sin el texto del acuerdo -que despu√©s logramos que se tradujera-, dice que la implementaci√≥n del acuerdo no tiene efectos sobre el presupuesto del sector p√ļblico.

¬ę¬°Falso! ¬°Mentira! ¬°No es cierto!‚ÄĚ, expres√≥ enf√°tico el diputado, quien en la misma ocasi√≥n agreg√≥: ‚Äú¬°Esto s√≠ que es una violaci√≥n a la soberan√≠a! ¬°Esta s√≠ que es una concesi√≥n gratuita a la soberan√≠a! ¬ŅCreen ustedes, acaso, distinguidos colegas, que Estados Unidos nos va a entregar informaci√≥n confidencial sobre lo que ocurre al interior y al exterior de sus fronteras, cuando tiene un jefe de Estado, el Presidente Trump, que cierra las fronteras f√≠sicas construyendo muros y que cierra las fronteras econ√≥micas abriendo una guerra comercial con China, que no solo busca proteger los intereses econ√≥micos de los Estados Unidos sino da√Īar, a√ļn a ese riesgo, y paralizar pr√°cticamente la econom√≠a en el mundo?‚ÄĚ.

El diputado Vlado Mirosevic por otra parte tambi√©n resalt√≥ las implicancias de firmar acuerdos con la administraci√≥n Trump: ‚ÄúCon respecto a los derechos humanos, fue el propio Presidente Donald Trump quien, en junio del a√Īo pasado (2018) decidi√≥ el retiro de Estados Unidos del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, algo in√©dito en la historia de la Organizaci√≥n de las Naciones Unidas.

El retiro de Estados Unidos del Consejo fue una noticia que en Chile no tuvo la cobertura que debi√≥ tener, porque retirarse del Consejo de Derechos Humanos de la ONU es much√≠simo m√°s preocupante que no concurrir a la firma de un acuerdo espec√≠fico, como el Pacto Migratorio (‚Ķ) Por lo tanto, si Donald Trump no tiene una convicci√≥n profunda en materia de derechos humanos y de multilateralismo, me parece que tenemos derecho a sospechar que es una amenaza para la seguridad mundial‚ÄĚ.https://www.cooperativa.cl/noticias/site/artic/20180812/imag/foto_0000001620180812120625.jpg

Quien tambi√©n se opuso en el hemiciclo de Valpara√≠so fue el diputado socialista Marcelo D√≠az quien posteriormente nos reiter√≥ el problema de firmar acuerdos con la administraci√≥n Trump: ‚ÄúHabla de muchos aspectos de una cooperaci√≥n militar muy profunda entre Chile y Estados Unidos y yo creo que en este momento (ese pa√≠s) est√° dirigido por un personaje no confiable y yo me abstendr√≠a de suscribir acuerdos con EU mientras gobierne un personaje como Trump. Esa fue la raz√≥n pol√≠tica. Mi objeci√≥n no es que firmemos o no convenios, incluso convenios militares, incluso hasta con ese pa√≠s, pero: ¬°Ojo! √Čste es el Estados Unidos de Trump, no el de Obama‚ÄĚ, dijo D√≠az.

El diputado socialista mencion√≥ tambi√©n la falta de debate sobre este acuerdo: ‚ÄúMe parece que no son acuerdos para ver tan a la liviana y votarlos sin discusi√≥n‚ÄĚ. D√≠az reconoci√≥ que tampoco su partido le ha puesto atenci√≥n al tema. ‚ÄúNo lo hemos analizado‚ÄĚ, dijo y declar√≥ ignorar por qu√© otros socialistas, como el diputado Marcelo Schilling, hab√≠an votado a favor en la Comisi√≥n de Defensa. Schilling mismo parece no saberlo tampoco. Consultado al respecto dijo que cre√≠a haber votado en contra.

LECCIONES NO APRENDIDAS

‚ÄúEs evidente que Estados Unidos tiene intereses en nuestra regi√≥n y en consecuencia act√ļa conforme a sus intereses. Yo eso lo entiendo, y s√© que es as√≠ y la historia dice que es as√≠. Lo que no puedo entender es ¬°c√≥mo Chile no ha aprendido de su historia!‚ÄĚ, se pregunta Brito.‚ÄúLa historia de Chile, de Latinoam√©rica y de Estados Unidos no nos da antecedentes para confiar a ciegas en ning√ļn pa√≠s, y menos en Estados Unidos, que ha tenido acciones de inteligencia y de defensa importantes en nuestro pa√≠s, y que han da√Īado nuestra democracia‚ÄĚ.

Qui√©n s√≠ tambi√©n bien recuerda, y mucho, ya que ha investigado el tema desde fines de los a√Īos 60, es el escritor, abogado y diplom√°tico Armando Uribe Arce, Premio Nacional de Literatura del a√Īo 2004, autor -adem√°s de sus muchos libros de poes√≠a y memorias- del ‚ÄúLibro Negro de la Intervenci√≥n Norteamericana en Chile‚ÄĚ, publicado en Europa en 1974 y en Chile s√≥lo muchos a√Īos despu√©s, en 2001.

En ese texto Uribe relata cómo él fue especialmente mandatado, a fines de esa década, por el entonces canciller de Eduardo Frei Montalva, Gabriel Valdés, para estudiar las relaciones militares entre Chile y Estados Unidos. El 13 de noviembre de 1970, a pocos días del triunfo de Salvador Allende, Uribe entregó un informe denunciando la falta de información detallada y completa con que se encontró: “Se ha configurado a la fecha un complejo cuadro de relaciones militares entre nuestro país y EU.

Los diversos rubros que lo componen no est√°n en apariencia bajo el control coherente de ning√ļn √≥rgano determinado del Ejecutivo chileno, aunque te√≥ricamente el ministerio de Defensa Nacional maneja como contraparte del gobierno de EU en este campo todos los aspectos militares entre los dos pa√≠ses‚ÄĚ.Resultado de imagen para chile Armando Uribe Arce

Este desconocimiento inclu√≠a tambi√©n a la Canciller√≠a, donde √©l trabajaba. ‚ÄúEl ministerio de Relaciones Exteriores no ha contado al parecer en ning√ļn momento, ni con el control pol√≠tico de estas relaciones, ni siquiera con el conocimiento completo y oportuno de las actividades en la materia‚ÄĚ, escrib√≠a Uribe hace casi medio siglo.

Siguió el exdiplomático investigando el tema durante el gobierno de Allende, cuando ejerció como embajador en China. Durante ese período fue tal el nivel de intromisión que detectó Uribe por parte de los militares y otros personeros norteamericanos, que le planteó su preocupación en persona al mismísimo Salvador Allende, quien compartió su alarma. No así Clodomiro Almeyda, entonces canciller, ni Orlando Letelier, ministro de Defensa, quienes, en persona, luego del golpe, le confesaron a Uribe que había tenido la razón.

En esa √©poca, el exdiplom√°tico escrib√≠a desde Europa sobre c√≥mo EU, despu√©s de asumir Allende, hab√≠a mantenido su apoyo a las fuerzas armadas chilenas a trav√©s de contactos directos que en ocasiones baipaseaban la voluntad del gobierno: ‚ÄúLas relaciones del Pent√°gono con cada una de las ramas armadas chilenas (no solo con la Marina, que por cierto recibi√≥ un trato especial) se mantuvo inc√≥lume y a√ļn aument√≥ en algunos casos. Ello se produjo por canales directos entre fuerzas armadas de uno y otros pa√≠ses, y sobrepas√≥ a veces la voluntad pol√≠tica del gobierno chileno‚ÄĚ, escrib√≠a en su libro sobre la intervenci√≥n.

Hoy, m√°s de cuarenta a√Īos despu√©s, Uribe de 85 a√Īos de edad, vive pr√°cticamente recluido en su departamento en el Parque Forestal. A pesar de su delicada salud, responde a nuestras preguntas por tel√©fono: ‚ÄúNo entiendo, si no han sido ratificados, ¬Ņc√≥mo pueden llevarse a cabo? ¬Ņc√≥mo no han sido puestos en conocimiento p√ļblico?‚ÄĚ, dice enterarse de sobre los proyectos que se estar√≠an implementando y sobre la discusi√≥n en el Parlamento.

Uribe se√Īala adem√°s que habr√≠a que pensar y analizar muy bien las implicancias de un tratado militar con Estados Unidos, m√°s all√° de Trump: ‚ÄúNo solamente con el actual gobierno, sino con cualquier gobierno norteamericano‚ÄĚ.

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