Sep 14 2015
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Política

Otra Europa es posible: Un plan B desde la izquierda

 

[El francés Jean-Luc Mélenchon, el italiano Stefano Fassina, los griegos Zoe Konstantopoulou y Yanis Varufakis y el alemán Oskar Lafontaine se asocian y proponen la organización de una cumbre internacional por un plan B en Europa, abierta a los ciudadanos voluntarios, organizaciones e intelectuales. Esta conferencia podría tener lugar a partir de noviembre de 2015. Estos dirigentes se proponen lanzar el proceso durante la Fiesta de l’Humanité [fiesta del Partido Comunista francés]. A continuación reproducimos el texto que firman los cinco políticos.]

Jean-Luc Mélenchon, Stefano Fassina, Zoe Konstantopoulou, Yanis Varufakis y Oskar Lafontaine

¬ęEl 13 de julio, la Uni√≥n Europea derrumb√≥ al gobierno griego elegido democr√°ticamente de Alexis Tsipras. ¬ęEl acuerdo¬Ľ del 13 de julio es en realidad un golpe de estado. Fue obtenido gracias al cierre de los bancos griegos por el Banco Central Europeo (BCE) y gracias a la amenaza de no autorizarlos a abrir de nuevo mientras el gobierno griego no acepte una nueva versi√≥n de un programa que hab√≠a fracasado. ¬ŅPor qu√©? Porque la Europa oficial no pod√≠a soportar la idea de que un pueblo que padec√≠a su programa de austeridad autodestructiva hubiera osado elegir a un gobierno determinado a decir ¬ę¬°No!¬Ľ.

En adelante, con mucha m√°s austeridad, muchas m√°s privatizaciones rebajadas de activos p√ļblicos, una pol√≠tica econ√≥mica m√°s irracional que nunca, y la misantrop√≠a como pol√≠tica social, el nuevo memor√°ndum s√≥lo sirve para agravar la Gran Depresi√≥n griega y el saqueo de Grecia por parte de intereses particulares, griegos o no.europa los cinco de izquierda

Saquemos algunas lecciones de este golpe de Estado financiero. Este euro se ha convertido en un instrumento de la dominaci√≥n econ√≥mica y pol√≠tica de la oligarqu√≠a europea, escondida detr√°s del gobierno alem√°n y que se alegra de ver a la se√Īora Merkel hacer todo el ¬ętrabajo sucio¬Ľ que los otros gobiernos son incapaces de hacer. Esta Europa no produce sino violencias en las naciones y entre ellas: paro masivo, dumping social feroz, insultos atribuidos a los dirigentes pol√≠ticos contra la Europa del Sur y repetidos por todas las ¬ę√©lites¬Ľ, incluidas las de esos pa√≠ses. La Uni√≥n Europea alimenta la subida de la extrema derecha y se ha convertido en un medio de anular el control democr√°tico sobre la producci√≥n y la distribuci√≥n de la riqueza en toda Europa.

Afirmar que el euro y la Uni√≥n Europea sirven a los europeos y les protegen contra la crisis es una mentira peligrosa. Es una ilusi√≥n creer que los intereses de Europa pueden ser protegidos en el marco de la c√°rcel de reglas de la eurozona y los tratados actuales. El m√©todo Hollande-Renzi del ¬ębuen alumno¬Ľ, en realidad del prisionero modelo, es una forma de capitulaci√≥n que no obtendr√° ni siquiera clemencia. El presidente de la Comisi√≥n europea, Jean-Claude Juncker, lo dijo claramente: ¬ęNo puede haber decisiones democr√°ticas contra los tratados europeos¬Ľ. Es la adaptaci√≥n neoliberal de la ¬ęsoberan√≠a limitada¬Ľ inventada por el dirigente sovi√©tico Brejnev en 1968. En aquella √©poca, los sovi√©ticos aplastaban la Primavera de Praga con sus tanques. Este verano, la Uni√≥n Europea ha aplastado la Primavera de Atenas con sus bancos.

Estamos decididos a romper con esta Europa. Es la condici√≥n esencial para reconstruir las cooperaciones entre nuestros pueblos y nuestros pa√≠ses. ¬ŅC√≥mo llevar una pol√≠tica de reparto de la riqueza y de creaci√≥n de empleos, sobre todo para los j√≥venes, de transici√≥n ecol√≥gica y de refundaci√≥n democr√°tica en esta Uni√≥n Europea? Debemos escapar a la inanidad y a la inhumanidad de los tratados europeos y refundarlos con el fin de quitarse la camisa de fuerza del neoliberalismo, abolir el pacto fiscal y rehusar el tratado de libre comercio con EE UU (TTIP).

El per√≠odo es extraordinario. Nos enfrentamos a una emergencia. Los Estados miembros deben tener el espacio pol√≠tico que permita a sus democracias respirar e instaurar pol√≠ticas adaptadas al nivel nacional, sin temer la reacci√≥n del autoritario Eurogrupo dominado por los intereses del m√°s poderoso de los Estados miembros y del mundo del comercio, ni temer a un BCE utilizado como apisonadora que amenaza con aplastar a todo ¬ępa√≠s que no coopera con ella¬Ľ como fue el caso de Chipre o Grecia.

As√≠ es nuestro plan A: trabajar en cada uno de nuestros pa√≠ses, y juntos en todo Europa, para volver a negociar completamente los tratados europeos. Nos comprometemos a colaborar con la lucha de los europeos de todos los pa√≠ses, en una campa√Īa de desobediencia a las pr√°cticas arbitrarias y a las reglas irracionales hasta que esta negociaci√≥n se lleve a cabo.

Nuestra primera tarea ser√° terminar con la irresponsabilidad del Eurogrupo. La segunda tarea ser√° terminar con el car√°cter pretendidamente ¬ęindependiente¬Ľ y ¬ęapol√≠tico¬Ľ del Banco Central mientras que en realidad est√° muy politizado (de la manera m√°s t√≥xica) y es totalmente dependiente de los banqueros en quiebra y de sus agentes pol√≠ticos, y est√° listo para acabar con toda democracia con solo apretar un bot√≥n.

La mayor√≠a de los gobiernos que representan la oligarqu√≠a europea y se esconden detr√°s de Berl√≠n y Fr√°ncfort tienen tambi√©n un plan A: no ceder a las demandas de democracia de los ciudadanos europeos y utilizar la brutalidad para poner fin a su resistencia. Lo hemos visto en Grecia este mes de julio. ¬ŅPor qu√© han podido estrangular al Gobierno elegido democr√°ticamente de Grecia? Porque ten√≠an tambi√©n un plan B: expulsar a Grecia de la zona euro en las peores condiciones posibles destruyendo su sistema bancario y rematando su econom√≠a.

Frente a este chantaje, necesitamos nuestro propio plan B para combatir el plan B de las fuerzas m√°s reaccionarias y antidemocr√°ticas de Europa. Para reforzar nuestra posici√≥n frente a su compromiso brutal con pol√≠ticas que sacrifican los intereses de la mayor√≠a en beneficio de los intereses de una √≠nfima minor√≠a. Pero tambi√©n para afirmar de nuevo el simple principio de que Europa no es otra cosa que los europeos y de que las monedas no son instrumentos de tortura o armas para matar la democracia. Si el euro no puede ser democratizado, si persisten en utilizarlo para estrangular a los pueblos, nos levantaremos, les miraremos y les diremos: ¬ę¬°Int√©ntenlo! Sus amenazas no nos dan miedo. Encontraremos un medio de dar a los europeos un sistema monetario que funcione con ellos, y no a sus expensas¬Ľ.

Nuestro plan A para una Europa democr√°tica, reforzado por un plan B que muestra que los poderes f√°cticos no pueden aterrorizarnos y someternos, debe ser sostenido por la mayor√≠a de los europeos. Esto requiere un alto nivel de preparaci√≥n. Los elementos t√©cnicos ser√°n enriquecidos gracias al debate. Un gran n√ļmero de ideas est√°n ya sobre la mesa: la introducci√≥n de sistemas paralelos de pago, monedas paralelas, la digitalizaci√≥n de las transacciones en euros para solucionar la falta de liquidez, sistemas de intercambio complementarios alrededor de una comunidad, la salida del euro y la transformaci√≥n del euro en una moneda com√ļn.

Ninguna naci√≥n europea puede avanzar hacia su liberaci√≥n desde el aislamiento. Nuestra visi√≥n es internacionalista. En previsi√≥n de lo que puede ocurrir en Espa√Īa, en Irlanda, por qu√© no de nuevo en Grecia seg√ļn la evoluci√≥n de la situaci√≥n pol√≠tica, y en Francia en 2017, hay que trabajar concretamente todos juntos para crear un plan B que tenga en cuenta las caracter√≠sticas de cada pa√≠s.

Proponemos, por tanto, la organización de una cumbre internacional para un plan B en Europa, abierta a los ciudadanos voluntarios, a las organizaciones y a los intelectuales. Esta conferencia podría tener lugar a partir de noviembre de 2015. Lanzaremos este proceso durante la Fiesta de l’Humanité [fiesta del Partido Comunista francés]. ¡Únanse a nosotros!

Firman: Jean-Luc Mélenchon, diputado europeo, cofundador del Parti de Gauche (Francia); Stefano Fassina, diputado, ex viceministro de Economía y Hacienda (Italia); Zoe Konstantopoulou, presidenta del Parlamento heleno (Grecia); Oskar Lafontaine, exministro de Hacienda, cofundador de Die Linke (Alemania) y Yanis Varufakis, diputado, exministro de Hacienda (Grecia).

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