Dic 8 2020
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Sociedad

Otro Foro Social Mundial es posible

En enero de 2021, el Foro Social Mundial celebrar√° su vig√©simo aniversario. Desafortunadamente, el coronavirus har√° imposible un foro real y festivo. Sin embargo, podemos intentar convertir esto ‘malo’ en ‘bueno’ e iniciar un proceso de renovaci√≥n utilizando el FSM virtual de enero de 2021 como un trampol√≠n para un proceso pol√≠tico verdadero hacia un Foro presencial en la Ciudad de M√©xico en enero de 2022.

Siempre hemos estado hablando del ¬ęproceso del Foro¬Ľ, pero de hecho nunca ha existido entre foros. Cada Foro ten√≠a que empezar de nuevo, sin tener en cuenta los resultados de un Foro anterior, sin mirar hacia el pr√≥ximo Foro. Es uno de los fracasos de todo este ¬ęproceso¬Ľ y una de las f√≥rmulas equivocadas para describirlo. Los diferentes FSM hasta ahora han sido eventos, no procesos.fsm_2018_salvador_de_bahia_foto_carminda_max_lorin_custom.jpg

Hacer un balance

Veinte a√Īos despu√©s del primer y m√°s famoso Foro de Porto Alegre en 2001, ha llegado el momento de hacer un balance de todo el ‚Äėproceso‚Äô. ¬ŅQu√© hemos realizado? Cu√°l era el objetivo? ¬ŅQu√© tan cerca estamos?

En el a√Īo 2001 el objetivo claramente fue construir un contra-poder para dar voz a los movimientos sociales, de modo que pudieran responder a la voz que ven√≠a del Foro Econ√≥mico Mundial de Davos.

En esos primeros a√Īos hubo varios intentos de construir esa voz y construir alternativas a las pol√≠ticas neoliberales dominantes. El ‘Manifiesto de Porto Alegre’ y el ‘Llamamiento de Bamako’ ser√°n recordados, pero curiosamente estos textos fueron rechazados porque, parad√≥jicamente, el FSM hab√≠a decidido que no quer√≠a tener voz propia.

Las √ļnicas voces permitidas fueron las provenientes de los movimientos que participan en el Foro. Esta es una de las reglas m√°s fuertes de la ‘Carta de Principios’ adoptada en 2001, a√ļn vigente hoy, y responsable del impasse en el que se encuentra el FSM.

Pero, uno podr√≠a pensar: ¬Ņel FSM seguramente trabaj√≥ en alternativas, en un an√°lisis pol√≠tico com√ļn, en la construcci√≥n de poder, en la organizaci√≥n?

Bueno, aqu√≠ de nuevo, la respuesta es no. Como todo qued√≥ en manos de los movimientos participantes y es natural que nada ocurra de forma espont√°nea sino que necesite alg√ļn incentivo y/u organizaci√≥n, el FSM sigui√≥ y sigui√≥ sin que se lograra nada concreto.

Seguramente hubo Foros muy exitosos, los primeros en Porto Alegre, el de Mumbai, el de Belem y el √ļltimo de Salvador de Bah√≠a. Tuvieron √©xito porque reunieron una gran cantidad de movimientos din√°micos, crearon esperanza y… la ilusi√≥n de progreso.

Pero, de hecho, el FSM, en mi opini√≥n, s√≥lo ha logrado dos cosas.¬†Primero, en esos primeros a√Īos, se construyeron o fortalecieron muchas redes globales. El FSM seguramente ayud√≥ mucho en la construcci√≥n de las redes, pero con la consecuencia negativa de que, una vez constru√≠das, estas redes ya no necesitaban del Foro.

En segundo lugar, como tuvimos la oportunidad de experimentar estos √ļltimos meses, el FSM es y sigue siendo una ‘marca’ muy exitosa. La gente cree en √©l, espera grandes cosas de √©l. Seguramente el FSM todav√≠a tiene un enorme potencial de encuentro transversal y de puesta en perspectiva de una alternativa que espera concretarse.

Otro Foro Social Mundial es posibleLa consecuencia de todo esto es evidente. El ‘Consejo Internacional’ que se hizo en los primeros a√Īos para acompa√Īar el proceso del foro, pronto tuvo alrededor de 150 miembros, de todas partes del mundo con algunos importantes intelectuales como Samir Amin, Immanuel Wallerstein, Fran√ßois Houtart, Bernard Cassen, Ignacio Ramonet, Walden Bello y muchos otros.

Muchos han fallecido mientras tanto, pero los dem√°s simplemente dejaron el CI ya que nunca hubo debates pol√≠ticos. El CI, acusado de ser ‘reservado’, que no fue verdad, pronto se convirti√≥ en una reuni√≥n donde s√≥lo se discut√≠an problemas t√©cnicos y log√≠sticos. ¬ŅQui√©n querr√≠a gastar tiempo y dinero en esto? Adem√°s, los ‘padres fundadores’ ganaron cada vez m√°s prominencia, guardando celosamente las reglas pronto obsoletas.

Se tem√≠a hablar de pol√≠tica y se hac√≠a hincapi√© en el ¬ęconsenso¬Ľ. Mientras que en los primeros a√Īos todos los problemas pod√≠an resolverse mediante otra comisi√≥n, grupo de trabajo, comit√© de enlace o ‘un poco de paciencia, √©ste es un proceso de aprendizaje’… alrededor de 2010 ya no qued√≥ nada por inventar.

Alrededor de ese momento, el CI inici√≥ un proceso de ‘discusiones de renovaci√≥n’ con nuevamente grupos de trabajo, discusiones, cuestionarios, entrevistas en profundidad y lo que sea. No sali√≥ nada de eso, ya que simplemente no hab√≠a voluntad de cambiar nada. Ante demandas de democracia, transparencia, rendici√≥n de cuentas, se dijo que todo estaba en su lugar.

√Čramos un grupo ‘horizontal’, sin jerarqu√≠as ni relaciones de poder, claramente la manera perfecta de mantener inalteradas las relaciones de poder que funcionaban perfectamente bien para los que estaban en el poder.

Alrededor de 2015, la mayoría de los principales movimientos globales habían salido del CI, nos quedamos ahora con un grupo de un máximo de 50 miembros. Algunas reuniones muy dolorosas se llevaron a cabo con uno de los padres fundadores diciendo con orgullo:

‚ÄėEl Foro soy yo’ y otro bloqueando decisiones para condenar el golpe contra Dilma Rousseff en Brasil, la negativa del gobierno canadiense para dar visas a los miembros africanos para el foro en Montreal, o el asesinato de Marielle Franco en R√≠o de Janeiro.

Análisis erróneo

Hace veinte a√Īos, el FSM despert√≥ un gran inter√©s acad√©mico y se produjeron muchas investigaciones serias, de nuevo, principalmente en los primeros a√Īos y hasta 2015.

La investigación académica necesita categorías claras y, si bien por cierto no son totalmente erróneas, estas categorías permanecen en la mente de las personas y comienzan una vida propia.

Uno de los principales análisis de cómo el FSM se metió en problemas fue que los movimientos sociales habían sido obstaculizados en su trabajo político por las ONG más ricas y poderosas. De nuevo, la oposición entre movimientos y ONG es válida, pero no puede explicar el declive del FSM. Algunas ONG son muy dinámicas y progresistas, mientras que algunos movimientos son más conservadores y no necesariamente más políticos.

Una segunda explicaci√≥n de los problemas se formul√≥ en t√©rminos de horizontalismo frente a verticalismo. Las personas ‚Äėhorizontalistas‚Äô fueron vistas como las m√°s progresistas, al estar en contra de todas las formas de jerarqu√≠a, mientras que los ‘verticalistas’ fueron los conservadores y la ‘vieja izquierda’ que quiere dominar el foro. Seguramente existen estas diferencias, pero no traducen de ninguna manera correctamente las relaciones de poder actuales.

Sociedad civil busca salvar la cumbre R√≠o+20 | Question DigitalLos proponentes ‚Äėhorizontalistas‚Äô son aquellos que, hoy, no quieren ning√ļn cambio, mientras que los llamados ‘verticalistas’ s√≠ quieren alg√ļn debate pol√≠tico, alguna forma de organizaci√≥n y reglas de gobernabilidad democr√°tica. Pero ciertamente no son ¬ęviejos izquierdistas¬Ľ.

De hecho, los principales bloqueos provienen de los que est√°n en el poder hoy, la mayor√≠a son organizaciones cristianas con mucho temor de cualquier cosa que se parezca a la pol√≠tica. El FSM no puede ni debe hablar por s√≠ mismo, el CI est√° en contra de ‘la dictadura de las mayor√≠as’, no debemos hacer un ‘politbur√≥’ o, imag√≠nense, una ‚Äėquinta internacional‚Äô. (Estas acusaciones siguen existiendo hoy).

Nuevas iniciativas

Este es el contexto en el que tenemos que trabajar hoy y en el que tenemos que preparar el FSM virtual de enero de 2021. Tuvimos horas y horas de reuniones, consejo internacional, consejo internacional ampliado, consejo internacional con movimientos globales seleccionados, reuniones con foros tem√°ticos y foros regionales, etc., etc.

Fue a mediados de noviembre cuando finalmente fuimos capaces de comenzar con el trabajo de preparación del foro virtual. Y como de costumbre, todas las iniciativas están condicionadas al respeto de la Carta de Principios.

Mientras tanto, dos grupos de miembros del CI propusieron iniciar una seria reflexi√≥n sobre la reforma de los procedimientos del CI y el FSM: un grupo de Brasil y un grupo m√°s internacional de los llamados ‘verticalistas’. Una propuesta para iniciar discusiones dentro del CI fue cort√©smente rechazada.

Los llamados ‘verticalistas’ no son verticalistas en absoluto. Soy miembro de un peque√Īo grupo con Boaventura de Sousa Santos, Roberto Savio, Leo Gabriel, Oscar Gonz√°lez y Norma Fern√°ndez. Nosotros s√≥lo queremos se√Īalar la falta de legitimidad del CI actual y la falta de democracia en el FSM. Creamos un sitio web (https://foranewwsf.org ) y comenzamos con un grupo de reflexi√≥n y consultas con no miembros del CI con el fin de preparar propuestas concretas para ser discutidas en el Foro virtual y sobre todo en el Foro presencial de 2022.

Nuestro principal objetivo es el de tener un Consejo Internacional representativo y un grupo ejecutivo capaz de tomar decisiones políticas democráticas con mayoría calificada. El CI también debería poder discutir asuntos políticos con un intercambio real de opiniones y debates, en lugar de los habituales discursos de tres minutos sin conclusiones.

Parece muy simple, pero es un debate muy difícil y no es seguro que la mayoría de los participantes del FSM estén convencidos.

Necesidades políticas

En 2020, treinta a√Īos despu√©s de la ca√≠da del Muro de Berl√≠n y la desaparici√≥n del ¬ęsocialismo real¬Ľ, se necesitan con urgencia alternativas. En medio de una crisis sanitaria y con una crisis ecol√≥gica que se avecina, no hay m√°s tiempo que perder. Durante a√Īos, nos hemos dicho a nosotros mismos que estamos en un per√≠odo de transici√≥n y que las alternativas necesitan tiempo para surgir.

Todo esto es muy cierto. Pero al mismo tiempo, surgieron pol√≠ticas de identidad y reg√≠menes populistas, los ecologistas tuvieron problemas para distinguir la derecha de la izquierda, se rechaza la ‘modernidad’ mientras que en Europa, √Āfrica, Asia y Oriente Medio el terrorismo islamista est√° matando a m√°s y m√°s personas.

Nunca antes hab√≠amos tenido una necesidad tan urgente de un nuevo pensamiento pol√≠tico y una nueva utop√≠a de emancipaci√≥n. Podemos recurrir a nuestros viejos principios b√°sicos, no a los de una ¬ęmodernidad¬Ľ mal definida, sino a los de la Ilustraci√≥n, los valores que nos permitieron salir de la feudalidad opresora. Al mismo tiempo, definitivamente tenemos que integrar los conocimientos del Sur, como los llama Boaventura de Sousa Santos.

Nuestra relaci√≥n con la naturaleza | Humanidad IntegradaNunca antes ha habido una necesidad m√°s urgente para reconciliar a la humanidad con la naturaleza y preservar el planeta y todos sus habitantes. Y nunca antes hemos tenido una necesidad m√°s urgente de buscar convergencias entre los millones y millones de micro iniciativas a peque√Īa escala.

Es obvio que el actual pensamiento económico y político dominante no puede ofrecer ninguna solución. La izquierda debe conocer su historia y ser consciente del hecho de que sin organización y sin solidaridad internacional, nada es posible.

El movimiento obrero ha sido el √ļnico en la historia, hoy modestamente seguido por el movimiento de mujeres, capaz de cambiar el curso de la historia, capaz de ganar subjetividad, capaz de cambiar el sistema econ√≥mico. Todos estos logros se est√°n desmantelando ahora y no se est√° gestando ninguna alternativa global. Se toman nuevas iniciativas como el Grupo de Puebla y el Llamamiento de la Paz, los movimientos sociales se encuentran, pero el camino es muy, muy largo.

Debe quedar claro para todos que ning√ļn ¬ęotro mundo¬Ľ es posible sin la construcci√≥n de un contrapoder, sin la configuraci√≥n de alternativas, sin organizaci√≥n, sin solidaridad internacional. Los movimientos de resistencia son necesariamente locales y nacionales, pero no pueden prosperar sin contactos globales, sin la solidaridad de otros movimientos en otros pa√≠ses. El poder colectivo se construye desde abajo, pero s√≥lo puede llegar al poder cuando se organiza a nivel mundial.

La izquierda siempre ha sido diversa, pero no debemos perder tiempo en tratar de hacer programas unificados. S√≠ debemos ser claros acerca de nuestros valores b√°sicos, que tienen que ver con la emancipaci√≥n, la igualdad fundamental de todos los seres humanos, un universalismo basado en el reconocimiento y la aceptaci√≥n de todas nuestras diferencias, el ‘sapere aude’ -atreverse a conocer- de Kant, la posible autocr√≠tica, la separaci√≥n del Estado y la iglesia, todo esto a ser enriquecido con todos los saberes ofrecidos por los amigos en el sur, sobre la naturaleza, sobre el conocimiento alternativo, sobre otras econom√≠as.

Deber√≠amos dejar de condenar ciegamente todo lo que se considera ¬ęoccidental¬Ľ. Nuestros conocimientos, que no son necesariamente tan diferentes, han Las formas de lucha -- uy.press / Agencia uruguaya de noticiasevolucionado significativamente en las √ļltimas d√©cadas. Podemos aprender unos de otros, podemos abrir los espacios anal√≠ticos como, de nuevo, nos dice Boaventura de Sousa Santos. Una nueva relaci√≥n entre la humanidad y la naturaleza, un enfoque interseccional de clase, raza y g√©nero, el cuidado como valor econ√≥mico central, la sostenibilidad para las personas, las sociedades y la naturaleza.

Estos son los objetivos por los que deber√≠amos trabajar en el FSM, dando forma a alternativas concretas para las pol√≠ticas locales y globales, respetando nuestra diversidad, centr√°ndonos en lo que tenemos en com√ļn.

Por eso el Foro Social Mundial sigue siendo tan importante. Es la √ļnica estructura capaz de ayudarnos a buscar lo que tenemos en com√ļn, a aprender unos de otros, a dar pasos hacia un mundo mejor. El FSM se detiene donde en realidad deber√≠a comenzar: al encontrarnos, debemos buscar muy concretamente lo que podemos aprender unos de otros, todas las cosas que son diferentes en las diferentes partes del mundo y qu√© cosas, a pesar de eso, todos compartimos.

C√≥mo, sobre esa base, podemos organizarnos, podemos luchar por nuestras ideas, podemos hacer que surjan alternativas reales. Es posible, estoy muy segura de eso, pero queda mucho trabajo por hacer. La pregunta es ¬Ņcu√°nto tiempo nos queda? ¬ŅAntes de que el cambio clim√°tico haga imposible la cooperaci√≥n? ¬ŅAntes de que un nuevo fascismo nos silencie o nos meta a todos en la c√°rcel?

 * Doctora en ciencias sociales, ha trabajado en las universidades belgas de Bruselas (ULB), Gante y Amberes. Sus investigaciones tocan al tema del desarrollo social: pobreza, desigualdad, protección social desde una perspectiva global. Representa al Centro Tricontinental (CETRI) en el Consejo Internacional del Foro Social Mundial. Distribuido por el Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

 

 

 

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