May 20 2004
1142 lecturas

Economía

Palestina: La Tierra Santa es un infierno

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Las palabras de Martin Luther King son una acusaci√≥n tanto como el mero constatar de un hecho. Tampoco ser√°n f√°cil de olvidar las siguientes, que el 14 de mayo se pudieron leer en Eletronic Intifada: ¬ęEn este mismo momento maquinaria pesada (bulldozers) del ej√©rcito israel√≠ arrasan docenas de hogares en el campo de refugiados Rafah, como venganza por la muerte ded cinco soldados. El consejo de ministros de Israel autoriz√≥ al ej√©rcito para demoler cientos de casas palestinas en la localidad con el objeto de crear una ¬ęzona est√©ril¬Ľ de cientos de metros de ancho¬Ľ.

Jeff Halper, el autor del art√≠culo, arguye que ¬ęIsraeel no tendr√° paz ni seguridad, los palestinos no ser√°n libres ni EEUU estar√° a salvo ni tendr√° un lugar en el mundo hasta que termine la ocupaci√≥n israel√≠ (en Palestina)¬Ľ.

Rafah es una vieja ciudad en la frontera con Egipto y uno de los puntos por donde los combatientes palestinos consiguen pertrechos para enfrentar al invasor. Ya en enero pasado Radio Nederland informaba: ¬ęLa √ļltima operaci√≥n del Ej√©rcito israel√≠ en la localidad palestina de Rafah, ha concluido con la destrucci√≥n de una treintena de viviendas, dejando a otras 400 personas sin hogar. (…) Desde el comienzo de la Intifada, hace tres a√Īos, en Rafah han muerto al menos 286 palestinos y unas 1.420 casas han sido demolidas¬Ľ.

Entonces Meir Margalit, del Comit√© Israel√≠ contra la demolici√≥n de viviendas, dec√≠a: ¬ęLa pregunta es si eso justifica el grado de destrozos que el Ej√©rcito de Israel est√° haciendo en la Franja de Gaza y en particular en la ciudad de Rafah. No hay ninguna proporci√≥n entre la cantidad de t√ļneles que se han encontrado y la cantidad de casas que se han demolido. Han encontrado en los √ļltimos meses cuatro o cinco t√ļneles y fueron destrozadas por lo menos 200 viviendas¬Ľ.

Los hechos al comenzar la jornada

El relato de CNN: ¬ęLas diez personas que murieron en un ataque con misil de un helic√≥ptero israel√≠ en un campamento de refugiados en Gaza eran ni√Īos y adolescentes, y 36 de los cincuenta heridos que dej√≥ la incursi√≥n se encuentran en estado cr√≠tico, dijo una fuente m√©dica palestina a Associated Press.

¬ęEl helic√≥ptero israel√≠ atac√≥ a una multitud que marchaba al vecindario de Tel Sult√°n en la ciudad de Rafah, dijeron fuentes m√©dicas palestinas. Fuentes israel√≠es dijeron que sus fuerzas hab√≠an disparado un misil a una zona abierta para dispersar a la multitud. Las fuentes palestinas dijeron que el disparo fue hecho desde un helic√≥ptero. Las im√°genes de v√≠deo muestran un helic√≥ptero Apache haciendo disparos mientras vuela sobre los manifestantes¬Ľ.

¬ęIsrael dice que su operativo tiene por objetivo frustrar lo que califica de contrabando de armas desde Egipto hacia Gaza por una red de t√ļneles¬Ľ.

Testimonio personal

En Rebelión, periódico de información alternativa, puede leerse en la edición del 19 de mayo el artículo Gaza: un horror increíble de Ghada Aggel -tomado de Intifada ElectronicРy traducido al castellano por Felisa Sastre.

Dice Aggel: ¬ęDesde el martes 11 de mayo, a miles de personas se les niega el mero derecho de volver a sus casas; entre ellas hay beb√©s, ni√Īos, estudiantes, trabajadores, mujeres y hombres de todas las edades. No hay ley en el mundo que impida a alguien volver a su casa, pero es lo que est√° ocurriendo¬Ľ.
(…)
¬ęDecenas de miles de estudiantes y empleados se desplazan desde el sur de la franja (Jan Yunis y Rafah) a la ciudad de Gaza para realizar sus estudios universitarios, trabajar, y para cubrir otras necesidades imperiosas. Todos ellos han quedado atrapados desde que Israel cerr√≥ los pasos fronterizos establecidos en la franja, que la dividen en tres zonas aisladas unas de otras.

¬ęMi madre era una de esas personas (…) Para llegar al campo de refugiados de Jan Yunis, ten√≠a que cruzar dos controles: el primero, al lado de la colonia de Netzarim, donde los tanques estaban apostados en dos enormes dunas, cerrando el acceso a la carretera de la costa e impidiendo el paso a cualquiera que intentara cruzar. El segundo se encuentra entre Jan Yunis y Deir Al-Baleh: es el paso de Abu Holi (denominado as√≠ en memoria del nombre familiar del propietario de la tierra, y para recordar la tierra confiscada a esa familia por Israel que fue arrasada para establecer el control fronterizo).
(…)

¬ęConvinimos en que tomara un taxi desde Sabra a la zona norte de Netzarim donde yo me encontrar√≠a con ella (…) Camin√© media hora para encontrarme con ella. Muchos ni√Īos y estudiantes hicieron la misma caminata, mientras el ej√©rcito disparaba en varias ocasiones por encima de nuestras cabezas.

¬ęMi familia sab√≠a que me gustaba correr como si fuera una ni√Īa, pero ahora lo hac√≠a porque mi vida pod√≠a depender de ello. Sin embargo, correr en la arena de la playa de Gaza era extremadamente dificultoso. Algunos, con el miedo y la prisa perd√≠an los zapatos mientras corr√≠an pero continuaban descalzos, otros llevaban los zapatos en las manos para correr. (…) Cuando me reun√≠ con mi madre (…) vimos los carros de burros que ven√≠an para trasladar a la gente. Pagamos cuatro shekels (moneda israel√≠) y nos subimos al carro. El due√Īo del carro nos pidi√≥ que nos coloc√°ramos con cuidado en los bordes, y si se nos disparaba que nos tumb√°ramos en el suelo, porque habr√≠a que acelerar el paso.
(…)
¬ęEl gu√≠a de 14 a√Īos vio mis l√°grimas y me anim√≥: ¬ęal menos -dijo- no est√°s en Zeitun donde se est√° masacrando a la gente, tienes una oportunidad de sobrevivir¬Ľ. S√≥lo faltaban otros dos minutos, afirm√≥, para que lleg√°ramos. Y, al fin y al cabo, si ocurr√≠a algo, all√≠ hab√≠a un periodista para tomar fotos.
(…)
¬ęA pesar de todas las dificultades conseguimos cruzar. (…) Mientras o√≠amos la radio, escuchamos que las Fuerzas Armadas Israel√≠es hab√≠an abierto Abu Holi. R√°pidamente Nasser, mi marido, agarr√≥ a nuestros dos hijos y corrimos hacia el coche; yo ayud√© a mi madre que iba m√°s despacio. (…) Esperamos durante cuatro horas antes de regresar a casa. Mi madre se sent√≠a defraudada. (…) El jueves a las 8 de la ma√Īana la llev√© de nuevo al control. Hac√≠a mucho calor y miles de personas estaban all√≠ esperando.
(…)
¬ęLa gente llamaba a la Cruz Roja, a la UNRWA (Agencia de la ONU para los refugiados), a la oficina del representante de Egipto y a la Media Luna Roja para pedirles que intentaran entrar en contacto con los israel√≠es y les presionaran para que abrieran el control. Entonces, al mediod√≠a, dos hombres de edad madura se acercaron a los soldados israel√≠es, se quitaron las camisas y con las manos en la cabeza, intentaron hablar con ellos.
(…)
¬ęEl soldado prometi√≥ abrir si permanec√≠amos callados. Permanecimos callados durante seis horas con la esperanza de que abrir√≠an. (…) De repente, los soldados comenzaron a disparar gases lacrim√≥genos y fuego real. Los tanques y los jeeps se dirigieron hacia nosotros. Saqu√© a mi madre del taxi, donde hab√≠a estado sentada durante ocho horas, y empezamos a correr.
(…)
¬ęCinco personas resultaron heridas y unas 10 quedaron inconscientes por el gas. Se empez√≥ a o√≠r las sirenas de las ambulancias pero todav√≠a no hab√≠a podido localizar a Ghaida. El tiroteo continuaba todav√≠a mientras el campo de trigo que hab√≠a al lado del puesto de control ard√≠a.
(…)
¬ęEstuvimos sentados durante otras cuatro horas por mi madre. Los bulldozers y los tanques comenzaron a moverse otra vez. Trasladaban arena y empezaron a cerrar la carretera. Nosotros pens√°bamos que estaban limpiando o nivelando la zona pero estaban cerrando la carretera.La gente se puso a gritar a la vez: ¬ęPor favor, no cierren, d√©jennos pasar¬Ľ. No se produjo ninguna acci√≥n violenta por parte de los que esperaban, ni de palabra ni de hecho, pero ellos comenzaron a disparar de nuevo.
(…)

¬ęNo existe final para esta historia. Ma√Īana esperaremos una vez m√°s.¬Ľ

No regrets

En la ma√Īana del mismo d√≠a en que se produjeron las muertes en Rafah, el presidente Bush, de EEUU, no considera necesario decir nada al respecto. No hay nada de qu√© arrepentirse, expuso en la Casa Blanca.

……………………………………

* Periodista y escritor

Fuentes:

www.verba-volant.net
electronicintifada.net
cnnenespanol.com
www.rnw.nl
www.rebelion.org
www.elmundo.e

  • Compartir:
X

Envíe a un amigo

No se guarda ninguna información personal


    Su nombre (requerido)

    Su Email (requerido)

    Amigo(requerido)

    Mensaje

    A√Īadir comentario