Dic 6 2020
190 lecturas

Pol铆tica

Pandemia y FMI, dos males de estos tiempos en la Argentina

A una Argentina que ven铆a mal se le atravesaron dos desgracias juntas: la pandemia del Covid-19 y la necesidad del ajuste seg煤n lo demanda el Fondo Monetario Internacional (FMI). En medio de esta malaria colectiva el gobierno apuesta a algunos datos positivos que sostienen su esperanza.

Entre esos datos halag眉e帽os se destaca: La recuperaci贸n de los precios internacionales de los productos primarios, un dato clave para el impotente modelo agroexportador. A esta buena noticia 鈥損ara los defensores del actual sistema- la acompa帽an la perspectiva que una vacunaci贸n masiva que evite una tr谩gica oleada oto帽al de la peste que nos rodea.

Transitamos la inexistencia de alternativas pol铆ticas a la vista, junto a las pocas ideas y escaso fuste de la oposici贸n existente. A ello se agrega el colch贸n social que le da el asistencialismo, evitando desbordes y encubriendo la ausencia de una aut茅ntica pol铆tica social.

Todo ello configura la perspectiva de sobrevivencia de un gobierno que no tiene perspectivas estrat茅gicas de mejoras sustanciales, pero que puede durar.

As铆 es la realidad y el futuro inmediato de esta tierra rica, de este pueblo empobrecido que, a falta de respuestas de fondo, flota sobre la realidad, con sus gobernantes obsesionados en peleas sobre cuestiones menores, y que no irradian la fe y la m铆stica necesarias para la epopeya que la realidad demanda.

Si el Covid-19 parece tener una posible respuesta en las vacunas que van apareciendo, no ocurre lo mismo con la negociaci贸n con el FMI. All铆 la cuesti贸n se agrava porque 茅ste es garante que Argentina continuar谩 pagando las deudas eternas que le reclaman.

Unos pocos datos dan idea del panorama actual y de las perspectivas pr贸ximas. Al 1掳 de diciembre se cumplieron 31 meses consecutivos (desde abril de 2018) de la ca铆da real de los salarios, con un 20,5% por debajo de los salarios de 2015.

La Organizaci贸n para la Cooperaci贸n y el Desarrollo Econ贸micos (OCDE) -un organismo de 鈥渃ooperaci贸n internacional鈥 integrado por 37 pa铆ses ricos- advirti贸 que Argentina tendr谩 鈥損ara este 2020- la mayor recesi贸n de todos los integrantes del G-20, con una cifra aproximada al 13%, estimando que el crecimiento para los a帽os 2021 y 2022 no superar谩 el 4% para cada uno de esos a帽os.

Coronavirus en Argentina. Foto: Reuters.A estos datos se le agrega una fuerte inflaci贸n que tendr谩 una severa repercusi贸n en la vida cotidiana. Seg煤n la misma fuente 茅sta rondar谩 el 50% para el 2021, muy por encima del 29% estimado oficialmente. En los meses de octubre y noviembre las cifras de la misma superan el 3%, n煤meros que no cambiar谩n para diciembre.

Los incrementos en materia de alimentos, de consumo masivo, superan largamente las cifras promedio ya citadas. Esta es la medici贸n que m谩s se hace notar en la masa popular, haciendo evidente que las estad铆sticas no solo son n煤meros.

Por 煤ltimo, es destacable que las tarifas de los servicios p煤blicos, congeladas desde la asunci贸n de Alberto Fern谩ndez, comenzar谩n a sufrir aumentos 鈥損ara reducir los subsidios-, los que ser谩n segmentados seg煤n la situaci贸n econ贸mica de los diferentes sectores.

Todas estas medidas apuntan a la necesidad de achicar el d茅ficit fiscal (de Caja) que tiene el Estado. Esta es una de las banderas irrenunciables del FMI.聽 Cuando se habla de las condicionalidades que impone el FMI se trata justamente que para cumplir con sus 鈥渙rientaciones鈥 es preciso ajustar las pol铆ticas internas.

Lo que ha pasado con los convenios laborales y los recientes 鈥渁cuerdos鈥 con los salarios docentes, al igual que la nueva modalidad para el c谩lculo de los haberes jubilatorios, son manifestaciones de estas 鈥渃ondicionalidades鈥.

Estos son ejemplos claros del modo que las relaciones con el FMI afectan la soberan铆a pol铆tica y c贸mo sus decisiones prioritan el pago de las deudas que reclaman por encima de las propias necesidades y desarrollo. Esta es la historia del c铆rculo vicioso en el que transcurre nuestra econom铆a. Romper con el mismo es una de las claves para construir otro pa铆s, m谩s digno y justo.

El Cid venc铆a a煤n muerto, a Maradona muerto lo usan para batallas de otros

Rodrigo D铆az de Vivar, cuya figura fue inmortalizada por la literatura a trav茅s del 鈥淐antar del mio Cid鈥 y que pasara a la historia como el Cid Campeador, fue un caballero castellano erigido en h茅roe nacional de Espa帽a por su protagonismo en las largas guerras entre espa帽oles y musulmanes.

Entre las historias fant谩sticas sobre sus aventuras guerreras ocupa un lugar especial el relato de un triunfo militar -ya muerto- atado a la armadura y montado sobre su caballo. Eso hizo que la tradici贸n de sus contempor谩neos enemigos lo recordara como quien: 鈥渉a defendido a los suyos en la vida y en la muerte鈥

Esa imagen suele ser usada como un s铆mbolo de la importancia que pueden tener ciertas figuras prominentes a煤n despu茅s de muertas. Ello ha sido reiteradamente usado en la pol铆tica. Un ejemplo reciente en Argentina reafirma esa idea.

Pr谩cticamente no hay dudas que el arraigo del kirchnerismo en los sectores juveniles explot贸 a partir de la trascendencia de los funerales de N茅stor Kirchner. Ese hecho fue el arranque de una corriente que tiene un notable peso pol铆tico en la realidad actual.

Es evidente que ante el fallecimiento de Maradona hubo una reacci贸n del gobierno imaginando un mec谩nico traslado de los efectos del funeral de N茅stor a sus expectativas sobre un hecho semejante con Diego. La frustraci贸n de esos deseos calaron muy hondo en el gobierno y de un modo mucho m谩s profundo a煤n en la conciencia colectiva del pueblo.

La idea que ambos hechos eran funerales de Estado no lograron sobrepasar las inmensas diferencias que terminaron marcando uno y otro hecho.

Hay, por lo menos, tres factores diferenciados entre ellos que determinaron las diferentes trascendencias entre los mismos. Uno, la actual pandemia, inimaginable 10 a帽os atr谩s. Sus restricciones 鈥揳unque incumplidas- fueron importantes en el funeral de Maradona y sus efectos sociales.

El presidente argentino, Alberto Fern谩ndez, recibi贸 a Diego Maradona en Casa Rosada - AS ArgentinaDos, el diferente estado de 谩nimo del pueblo protagonista de ambos homenajes. Una d茅cada atr谩s el kirchnerismo atravesaba uno de sus mejores momentos y la situaci贸n social estaba en franca mejor铆a respecto a lo vivido en los a帽os anteriores.

Una nueva generaci贸n de j贸venes, fundamentalmente clase-medieros, estaba a la puerta de sintetizar ese estado de 谩nimo cargado de esperanzas, situaci贸n muy distinta respecto de la angustia y bronca que anida en gran parte de la sociedad actual.

Y, por 煤ltimo, tambi茅n es muy distinta la situaci贸n y perspectiva de cada uno de los gobiernos que les toc贸 afrontar estas circunstancias. Mientras el actual transita -sin mucha convicci贸n, ni fortaleza- por situaciones generales y contradicciones internas harto dif铆ciles, aquel gobierno de Cristina Fern谩ndez de Kirchner 鈥搑eforzado con la omnipresencia de N茅stor- marchaba sin mayores dificultades hacia una nueva victoria, con N茅stor nuevamente a la cabeza.

Estas diferencias contribuyeron a que las naturales dudas y vacilaciones del actual gobierno, en la jornada del reciente funeral, adquirieran un car谩cter traum谩tico. Ello priv贸 al gobierno de la posibilidad de montarse en esa euforia para salir del letargo que hoy lo caracteriza.

Fracasada esa posibilidad, cuyas consecuencias a煤n no se dimensionan, Maradona se transform贸 en la gran excusa para que el sistema -apoyado en el poder del rating- lo use para encubrir la realidad.

Se suman las voces y pantallas que recurren 鈥揾asta el cansancio- a los resquicios por donde utilizar el poder de ese m谩gico nombre para que se multipliquen denuncias y peleas por las causas de su muerte, las disputas familiares y los incipientes esc谩ndalos hereditarios.

De ese modo reducen el potencial rebelde que su vida signific贸, transform谩ndolo en la comidilla de peque帽os intereses que 鈥揳dem谩s- sirven para tratar de tapar aquellos aspectos que son intragables para el sistema.

La 鈥渏usticia鈥 y sus fallos mirando al poder de turno

La imagen de la Justicia con los ojos vendados, como s铆mbolo de imparcialidad, est谩 seriamente cuestionada. Hay fallos claramente favorables a los intereses del gobierno, pero tambi茅n hay otros totalmente opuestos que apuntan a confrontar con el gobierno o sectores del mismo, seg煤n el lado de la 鈥済rieta鈥 en el que se ubican.URGENTE: la Corte Suprema fall贸 contra Cristina Kirchner | InfoBaires24

Da la impresi贸n que la mayor铆a de los fallos m谩s trascendentes tienen la mirada puesta sobre la 鈥済rieta鈥, que tanto les gusta alimentar a nuestros pol铆ticos y las superestructuras del sistema.

Estos 煤ltimos d铆as han sido testigos de ambas y contrapuestas tendencias.

Para Cristina, significan duras derrotas los fallos de la C谩mara Federal de Casaci贸n Penal declarando la validez de los testimonios de 31 鈥渁rrepentidos鈥 en la causa 鈥淐uadernos鈥.

En otro fallo fue rechazado el pedido de nulidad de las declaraciones del chofer de Roberto Baratta 鈥揺x Secretario de Planificaci贸n Federal- que permitieron incorporar los mencionados 鈥淐uadernos鈥 a la causa donde Cristina es acusada de liderar una asociaci贸n il铆cita para recaudar coimas de empresarios de la obra p煤blica. Ahora la causa seguir谩 su curso.

En el otro extremo, una jueza federal聽decidi贸 archivar una causa por supuesto enriquecimiento il铆cito contra Cristina. Estas contrapuestas resoluciones son un indicio de la importancia que est谩 adquiriendo la Justicia en la resoluci贸n de las cuestiones pol铆ticas. Esto explica el peso que adquieren los debates y decisiones sobre aquellas cuestiones que ata帽en a la organizaci贸n de la misma.

La lectura que surge de estos hechos es que -ante la ausencia de un programa, un proyecto, un modelo, nacional, compartido- priman las luchas corporativas de los factores de poder y las resoluciones del sistema judicial van cobrando una importancia cada d铆a mayor.

El lugar que dejan vacantes la falta de debates y consensos en cuestiones sustanciales es ocupado por un sistema judicial que va ocupando el sitio de la pol铆tica.

Es por eso que la 鈥済rieta鈥, que rige las relaciones en las superestructuras, termina determinando el rumbo de quienes imparten justicia seg煤n las cortas miras de la adhesi贸n a uno u otro de los bandos en pugna. Mientras tanto el pueblo llano, 茅se que tiene escaso acceso a esos c铆rculos del poder, es un protagonista pasivo y subordinado de tales decisiones.

 

* *Analista pol铆tico y dirigente social argentino, asociado al Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE, www.estrategia.la)

  • Compartir:
X

Env铆e a un amigo

No se guarda ninguna informaci贸n personal


    Su nombre (requerido)

    Su Email (requerido)

    Amigo(requerido)

    Mensaje

    A帽adir comentario