Jun 17 2004
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Cultura

Para el horror de Borges

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Si Jorge Luis Borges estuviera vivo, probablemente no se habr√≠a enterado. Al menos desde las fuentes directas. Y es que este genio de la literatura del siglo XX sent√≠a un profundo desprecio por la prensa diaria. Tanto as√≠, que en las oportunidades que llegaba a sus manos el matutino antes que a las de su madre -con quien vivi√≥ m√°s de 80 a√Īos-, se las arreglaba para hacerlo desaparecer por el incinerador sin que ella supiera.

Para Borges, las noticias eran para olvidarlas, lo trascendente era la literatura.

Pero lo seguro es que a Borges -un hombre tímido y celoso de su privacidad- le produciría producido horror el sólo saber que en torno a su vida y obra, la prensa escrita se ha  festinado desde su muerte ocupando cientos de páginas y no precisamente las dedicadas al análisis literario, sino más bien las relacionadas con la chismografía literaria.

Siempre se recuerda a Borges como uno de los hijos hu√©rfanos del Premio Nobel. Mar√≠a Kodama, la mujer que lo conociera desde ni√Īa y que despu√©s se convirtiera en su secretaria y mujer, asegura que en1976 estaban a punto de¬†darle el premio, que incluso recibi√≥ una llamada desde Suecia que le suger√≠a no realizar -por inconveniente- un viaje a Chile que ten√≠a planificado.

El fantasma del soborno lo decidió a aceptar con más fuerza la invitación de la Universidad de Chile que lo nombró entonces Doctor Honoris Causa. Un viaje con una agenda muy saturada en la que también se incluyó una entrevista con el general Pinochet. La Academia Sueca no le habría perdonado en plena Guerra Fría semejante desliz a un intelectual latinoamericano.

Tras la muerte de Borges en 1986, Mar√≠a Kodama qued√≥ como √ļnica heredera de los derechos de las obras del autor tras un abrupto cambio testamentario, desplazando en ello a Norah,¬†su √ļnica hermana y a Fanny, la empleada que le sirviera a √©l y a su madre por m√°s de 30 a√Īos. Desde entonces, la influencia que la Kodama habr√≠a tenido en los √ļltimos a√Īos de su vida, ha sido duramente criticada.

El biógrafo y la viuda

Desde la trastienda propia de la prensa trasandina -y que este fin de semana tuvo uno de sus cap√≠tulos en un diario criollo- Mar√≠a Kodama le responde a Alejandro Vaccaro, presidente de la Asociaci√≥n Borgeana de Buenos Aires y autor de dos biograf√≠as no autorizadas sobre la vida del escritor, los dichos vertidos en una entrevista otorgada a El Mercurio semanas atr√°s. Ya en ese entonces, el mismo t√≠tulo de la cr√≥nica ¬ęPelambres Borgeanos¬Ľ daba cuenta del tenor con que Vaccaro se refiere a Borges.

Su protagonismo en la prensa nacional fue con motivo de la singular muestra denominada ¬ęBorges.1001 im√°genes¬Ľ de la cual Vaccaro fue curador y que se exhibi√≥ en la Biblioteca Nacional hace un mes atr√°s.¬†Consistente en gigantograf√≠as de la vida y objetos de Borges, la exhibici√≥n entregaba una mirada muy particular que dejaba a cualquier amante de la obra del escritor trasandino con un enorme sentimiento de deuda.

A Vaccaro en aqu√©l art√≠culo se le denomina¬Ľel bi√≥grafo de Borges¬Ľ, pero es bien sabido que no es el √ļnico. Puesto que los entendidos en materia biogr√°fica prefieren la pluma de Mar√≠a Ester V√°zquez y si de analizar la obra borgeana se trata, como dicen los fan√°ticos, el trabajo del Premio Nacional chileno Volodia Teitelboim tiene muchos m√©ritos, m√°s cuando acompa√Īa su labor cr√≠tica con algunas bien fundadas referencias biogr√°ficas.

Alejandro Vaccaro, el pol√©mico autor de El se√Īor Borges, recoge el testimonio de Fanny, la fiel empleada de d√©cadas, para mostrar a un Borges m√°s que en la intimidad, en esa cotidianeidad que deslava a cualquier genio. All√≠ dice que la figura protectora de la madre de Borges, do√Īa Leonor Acevedo, acaso la persona m√°s importante en la vida de ¬ęGeorgie¬Ľ, como ella llamaba a su hijo, fue reemplazada tras su muerte por¬† la actual heredera universal. Que la nueva due√Īa de casa ten√≠a una relaci√≥n con el escritor que a veces rayaba en el maltrato. Que Borges, a sus m√°s de 80 a√Īos, se habr√≠a enamorado perdidamente de una joven dependienta de una librer√≠a cercana a su hogar. Que pensaban fugarse juntos y que una vez descubierto el secreto, Mar√≠a Kodama lo habr√≠a aislado. Que sabiendo a Borges aquejado a sus 86 a√Īos de un c√°ncer al h√≠gado, lo lleva a Europa, donde finalmente muere.

Mar√≠a Kodama se defiende en una extensa carta que desmitifica algunos de sus puntos abriendo de paso una serie de interrogantes adicionales, como los que dicen relaci√≥n a la publicaci√≥n p√≥stuma de obras que Borges habr√≠a renegado. Nos referimos a El tama√Īo de mi esperanza, un libro que el autor de El Aleph abominaba por considerarlo un pecado de juventud, en el que campea la pedanter√≠a y el rebuscamiento verbal, propio de un joven y altanero iniciado en las lides literarias.

Todo esto a propósito de un Borges que no leía el diario, por considerarlo sin importancia. Quizás, finalmente, tenga razón.

……………………………

*Periodista. Conduce un programa en la radio de la Universidad de Chile.

Tomado de: www.portaldelpluralismo.cl

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