Ago 3 2005
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Opinión

Paraguay, cannabis, gas, salud y tropas extranjeras

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Informó el 27 de julio de 2005 la periodista Stella Calloni –corresponsal del matutino Clarín de Buenos Aires–: “Todas las personas que ingresen o salgan de Paraguay serán fotografiadas y deberán dejar sus huellas digitales impresas, anunció este miércoles el director general de Migraciones de ese país, Carlos Lisera, en lo que fue considerado “una de las primeras graves consecuencias” de la entrada de tropas de Estados Unidos, que en forma escalonada siguen llegando a territorio paraguayo”. (www.clarin.com.ar).

Según Calloni, “el control de migraciones (…) forma parte del ‘programa de seguridad’ apoyado, asesorado y financiado por Corea del Sur con un fondo de 650 mil dólares. No hace falta saber quién está detrás de ese ‘apoyo’ de Corea del Sur añaden los organismos humanitarios”.

Como parece que el ingreso de uniformados estadounidenses, que comenzó el pasado mes de julio amparados en una extraña norma de “inmunidad diplmática” no convence a nadie, el embajador de EEUU jura y perjura que los soldados cumplen nada más que una misión “humanitaria, no militar”. El diplomático se refería a unos 30 médicos de la Guardia Nacional de Puerto Rico que atienden a los pobladores de Curuguaty, a 400 kilómetros al noreste de Asunción, en el marco de la Operación Medrete.

Prensa Latina (www.prensalatina.com.mx) destacó en su oportunidad que otras fuerzas estadounidenses se encargan, nada menos que en la zona de la Triple Frontera, de “adiestrar tropas contra el terrorismo y los secuestros en zonas fronterizas, ante la mirada atónita de paraguayos, argentinos y brasileños que advierten sobre la posibilidad de instalación de una base militar estadounidense”.

Se espera la llegada de nuevos contingentes de lo que ya muchos consideran una invasión solapada al Paraguay, cuyos objetivos por ahora no se han explicado. Para la Casa Blanca –y pese a las abundantes evidencias en contrario, Ciudad del Este –enclavada precisamente en el la Triple Frotera– es un “nido de fundamentalistas islámicos”. Y se sabe: fundamentalistas islámicos es igual a terroristas islámicos, que son el objeto de la guerra de exterminio de Mr. Bush y asociados.

Otros militares estadounidenses actúan (y “confraternizan”) en el área de Yasy Kañy, Ygatymí (fronteriza con Brasil) y en el departamento de Canindeyú, donde unos 45 efectivos, integrados por médicos, dentistas, veterinarios y farmacéuticos, desarrollaron labores de asistencia social. Preocupa también a los organismos humanitarios que esas tropas hayan incorporado “asistencia en planificación familiar”.

En América Latina se recuerda la acciòn “humanitaria” de los “Cuerpos de Paz”
en la década de 1961/70 en Bolivia, que terminó con algunos médicos ajusticiados por la población debido a que esterilizaban a las mujeres indígenas, como dejó plasmado en un f9ilme el cineasta Jorge Sanjinés

Según muchos observadores, EEUU pretende a mediano plazo adueñarse de la mayor reserva de agua dulce del planeta, capaz de abastecer a toda la población mundial por 180 años, controlar los gobiernos progresistas de la región y probablemente mantener própximamente poder de fuego a tiro de piedra de los yacimientos de hidroicarburos bolivianos. Parte de esa reserva está en territorio paraguayo.

Que se sepa, hasta el momento la única respuesta de los países de la región la ha dado Brasil, que realizó ejercicios militares “de rutina” cerca de la frontera paraguaya y reforzó sus destacamentos en la zona.

Según el cronograma imperial, llegarán nuevas tropas para acciones “humanitarias” y de entrenamiento de las locales, que se extenderá hasta el 31 de diciembre de 2006. “Siempre las misiones están disfrazadas de ayuda humanitaria. Efectivamente hay asistencia. Pero lo que Paraguay no contabiliza ni puede es la cantidad de agentes que entran y se infiltran”, advirtió Alfredo Boccia Paz, analista político, médico y periodista paraguayo, señaló Prensa Latina.

La Mesa Coordinadora Nacional de Organizaciones Campesinas (MCNOC) denunció que el acuerdo entre Asunción y Washington es contrario a los principios de soberanía y autodeterminación de los pueblos.

Calloni, por su parte, no olvidó que “En tanto, en Argentina hubo denuncias en cuanto a que la anunciada visita del presidente estadunidense, George W. Bush, para participar en la cuarta Cumbre Iberoamericana, que se realizará en noviembre próximo en Mar del Plata, ha convertido a esta ciudad en “teatro operaciones” de la Agencia Central de Inteligencia, la Oficina Federal de Investigación y grupos especiales de Estados Unidos. El anuncio de que por temas de seguridad se censaría a la población causó más revuelo aún”.

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