Jun 16 2006
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Economía

Patagonia argentina. – PUEBLO CHICO, INFIERNO PARA MUJERES

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

La violencia contra las mujeres, incluida la violación, ocurre en todos sitios. Es endémica, parte de la cultura impuesta por el capitalismo. Es parte de esa violencia inculcada para resolver todos los problemas de poder.

En una ciudad grande, las victimas avergonzadas, humilladas, doloridas, a veces pueden buscar refugio lejos de esa violencia, tratar de perderse en una multitud anónima. A veces, solo a veces, pueden encontrar ayuda, apoyarse en alguna estructura de solidaridad. El peor enemigo de una mujer golpeada o violada en las grandes ciudades es la indiferencia.

En un pueblo chico, sobrevivir la violencia y la violación, significa para las mujeres un infierno. Allí no hay indiferencia, sino una sistemática persecución de las victimas que se atreven a denunciar. Sobretodo si el acusado de ser violador –en este caso Carlos Anzaldo, ginecólogo y accionista del Sanatorio Cinco Saltos– está conectado con el poder local. Solo así se entiende que el Circulo Medico de la ciudad coaccione a sus miembros para contribuir con dinero para defender a uno de los suyos acusado, hasta ahora, de una docena de violaciones y sospechado de haber cometido otras 30 o 40.

fotoSolo así se entiende que el hijo del acusado, Javier Anzaldo, abogado, encabece pequeñas manifestaciones intimidatorias de las victimas por el centro de la ciudad o que se dedique a filmar desde los balcones las protestas de las organizaciones que apoyan a las víctimas. Que la policía detenga por “averiguación de antecedentes” a una de las víctimas y a un amigo, los traslade a la comisaría local y permita que vengan a verlos los parientes del acusado –capitaneados por el mismo Javier Anzaldo– para insultarlos y amenazarlos en la misma sede policial.

El infierno incluye que el acusado de estas violaciones, Carlos Anzaldo, no solo sea medico ginecólogo, profesión a través de la cual es acusado de acceder a las mujeres, sino también profesor –en una escuela local– de las victimas. Que pueda dar clases sarcásticas sobre higiene y biología frente a sus víctimas declaradas y les lance indirectas hirientes enfrente de todas sus compañeras de curso.

El infierno grande

Cinco Saltos es una pequeña ciudad de la provincia paragónica Río Negro, de unos 30.000 habitantes, que ha conocido tiempos mejores. Antes era beneficiaria de parte del turismo a Lago Pellegrini. También tenia un establecimiento industrial químico, INDUPA, que empleaba centenares de familias directamente e indirectamente a centenares mas. Algunos negocios de frutales y una actividad comercial mas o menos pareja.

Todo eso desapareció en los 90, bajo los mazazos de la política económica del menemato que arruino al país y devasto a pequeñas ciudades y pueblos del interior como Cinco Saltos.

El poder local no esta en manos de grandes terratenientes o petroleras –el petróleo del Lago Pellegrini beneficia a otras localidades– sino de una reducida capa social de profesionales, abogados y médicos, que se reúnen a discutir de dinero, poder y mujeres en el Rotary Club de la calle 25 de Mayo. Que ejercen su influencia desde el Círculo Médico, la Cámara de Comercio local y la asociación que nuclea a los abogados.

Todos ellos se conocen, son amigos. Aunque estén en partidos diferentes. Es el caldo de cultivo de la política de transversalidad del kirchnerismo que a nivel de la Provincia de Río Negro lo representa el gobernador Miguel Angel Saiz, que se inclina hacia al grupo de mandatarios radicales de la “concertación” con el presidente.

Esto tiene su expresión local. El acusado es miembro de la UCR –Partido Radical–, y cotizante del partido y su amigo y colega ginecólogo es Ignacio del Mazo intendente del Partido Justicialista.

El silencio, la desaprobación de la protesta, las miradas suspicaces y comentarios mordaces contra victimas del machismo violador son lo que uno espera de una sociedad conservadora y provinciana. Sin embargo eso esta cambiando gracias a la campaña de las mujeres atacadas y quienes las apoyan.

El chacal habita entre los humanos

Muchos en Cinco Saltos están ahora justamente horrorizados de que haya “un chacal entre nosotros”, como dijo un activista de derechos humanos. La prensa local ha estado cubriendo el caso razonablemente bien. Las mujeres, al decir basta, ayudan a cambiar la conciencia del infierno.

De los testimonios de las mujeres que acusan, se desprenden ciertos patrones de conducta del acusado: Las victimas elegidas son casi siempre mujeres jóvenes –entre los 16 y 20 años– ubicadas a través de la actividad docente o que concurrieron a la clínica ginecológica.

Muchas de ellas tendrían, en el momento de enfrentarse en el consultorio al acusado, dudas acerca de su estado o no de embarazo. Con poca experiencia, todas habrían aceptado la palabra del ginecólogo en el sentido de que si lo estaban. En por lo menos un caso sin ningún tipo de análisis que lo probara fehacientemente.

Las pacientes recibían entonces la sugerencia de un procedimiento para abortar consistente en aplicar una pastilla en la vagina. Este procedimiento –al decir del médico–era doloroso ya que habría que producir la dilatación con instrumentos. A menos… sugerencia hecha cuando ya las mujeres se hallaban en posición ginecológica… que lograran un alto grado de excitación sexual que facilitaría el procedimiento.

En esas circunstancias se producía la violación, disfrazada con palabrería medica para cubrir las acciones vejatorias y confundir a jóvenes, adolescentes, sin experiencia.

Hasta el momento hay cuatro denuncias penales firmes y otras siete mujeres narraron en el juzgado y ante la fiscalia en Cipolletti, ataques similares en su naturaleza. Inexplicablemente el fiscal inicial de la causa y el juez en los principios de construcción de la causa caratularon a siete de las acusadoras y sus dichos como testimonios, no como acusaciones.

Por su parte, un grupo de profesoras y psicólogas del hospital de esa localidad aseguró que Anzaldo ejerce la docencia en el mismo colegio público desde hace más de una década y que el numero de casos provenientes de la misma es numeroso. La característica de pueblo chico de Cinco Saltos facilitó que un número de al menos cuarenta victimas seria un buen estimado.

El disparador del escándalo

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La localidad de Cinco Saltos fue conmocionada cuando en los primeros días de marzo una alumna de 17 años denunció haber sido violada por un docente, quien es, además, un reconocido ginecólogo y accionista de una clínica privada, el médico Carlos Anzaldo.

En la imagen, entrevistada por el periodista Elio Bratt canal 26 de TV zonal

La joven se echó a llorar durante una clase que estaba dictando el propio Anzaldo en su curso. De acuerdo con lo informado, éste habría dirigido a la estudiante una serie de comentarios, aparentemente ligados a la materia que estaba dando, pero que hablaban de hechos que habría realizado contra ella misma.

Otra de las denuncias más impactantes la hizo Florencia Lezcano, una maestra de 26 años, que acusó a Anzaldo de haberla violado cuando tenía 17. En esa época la joven pidió ayuda al pastor de la Iglesia Evangélica a la que pertenecía, Eduardo Araya, quien le dijo que no sería la única abusada por ese hombre y le recomendó que fuera a verlo, para perdonarlo y reclamarle que retome el camino del Señor.

Araya, tal vez consciente del equilibrio del poder político local, nunca hizo nada para detener o denunciar al criminal. Se amparaba en la confidencialidad de las víctimas, aunque la excusa era y es endeble ya que ni existía el secreto de la confesión, los Evangélicos no la practican, para dar la voz de alerta publica.

El pastor, sin embargo, citado por la justicia luego que su nombre fuera proporcionado por una de las mujeres atacadas, habría ratificado todos sus dichos ante el fiscal.

Florencia declaró que se atrevió a contar todo porque conoció a la Comisión de Apoyo, “un grupo de mujeres que se organizó para luchar contra el abuso y la violencia sexual que sufrimos las mujeres pobres de Cinco Saltos y para romper las cadenas de encubrimientos que garantizaron la impunidad del violador, y ahora su protección. En ese sentido está en tela de juicio la propia escuela, ya que muchos docentes prefirieron el silencio, e incluso algunos se pusieron a favor del violador”.

Mientras se tramita la causa se conocieron varias denuncias de amenazas anónimas a las víctimas y las personas que colaboran con ellas. Pero lo más grave del caso ocurrió cuando Florencia, junto con dos jóvenes que son parte de la Comisión, fueron detenidos por la policía para averiguación de antecedentes y llevadas a la misma comisaría en donde está preso Anzaldo.

En esas circunstancias se hicieron presentes en el lugar los familiares del acusado para insultar y amenazar a Florencia, tratándola de quebrar anímicamente.
Inmediatamente después de los hechos la Comisión de Apoyo denunció lo ocurrido “como una verdadera maniobra orquestada por sectores del poder de Cinco Saltos para culpabilizar a las víctimas y garantizar la impunidad del violador”.

El 26 de mayo el juez penal de Cipolletti, Guillermo Baquero Lezcano, dictó el procesamiento y prisión preventiva del médico de 54 años y ordenó que permanezca detenido en la comisaría del pueblo, donde fue alojado a la espera de la decisión judicial. El juez declaró que para su dictamen tuvo en cuenta la denuncia de Florencia Lezcano, considerando que en esta denuncia “las similitudes son de tal magnitud con el hecho denunciado por la menor de 17 años que no puede dejar de advertirse”.

Campaña de la verdad y justicia

Un grupo de apoyo a las damnificadas ha estado activo en Cinco Saltos organizando marchas y escraches y ejercitando presión para que los poderes locales no logren la liberación del acusado.

La campaña también tiene por objetivo contrarrestar la falsa información que, sobre las victimas, se distribuye por parte de familiares y amigos de Anzaldo, los que han llegado a decir en algunos casos que se trata de amantes despechadas del ginecólogo, o han procedido a amenazarlas si continúan con las denuncias.

Se espera que otras mujeres jóvenes de la ciudad se agreguen a las 11 que ya han elevado denuncias y para ello la visibilidad y presión de la campaña son esenciales.

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* Periodista.
La información fue difundida en la internet por www.izquierda.info, donde se mencionan las firmas recogidas por el grupo de apoyo y direcciones a las que se puede escribir reclamando justicia.

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