Sep 21 2017
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Sociedad

Penurias de los haitianos en Chile

Abuso laboral, hacinamiento en las viviendas, dificultades en el acceso a educaci贸n y salud son el pan de cada d铆a para la mayor铆a de los migrantes haitianos en Chile. Tambi茅n enfrentan prejuicios, clasismo y racismo. El idioma es una barrera casi infranqueable. Los inescrupulosos abusan de ellos, les roban y estafan. Incluso les venden 鈥渃ontratos falsos鈥 para conseguir papeles. Al menos dos haitianos han muerto de fr铆o en Santiago: Joseph Polycart -quien falleci贸 despu茅s de haber sido echado dos veces de un hospital sin que lo atendieran-, y Benito Lalane -quien muri贸 de hipotermia en una precaria pieza donde dorm铆a-. Hay cuatro cuerpos de haitianos en el Servicio M茅dico Legal (SML) sin que nadie los reclame.

Emmanuel Cimeus, periodista, vive hace cinco a帽os en Chile, convers贸 con Punto Final sobre la situaci贸n que enfrenta su comunidad: 鈥淢uchos han sido v铆ctimas de violencia xen贸foba, racismo. Lamentablemente estamos en una sociedad que a煤n tiene miedo a lo desconocido. No quieren aceptar al otro como leg铆timo. La discriminaci贸n por el color de la piel es fruto de poca educaci贸n. Como dice Karl Marx 鈥榮e necesita otra educaci贸n para otra sociedad; y otra sociedad para otra educaci贸n鈥. Es un trabajo que todav铆a no ha hecho el Estado. La discriminaci贸n est谩 muy presente, sobre todo para quienes somos afrodescendientes y de pa铆ses pobres鈥.Resultado de imagen para haitianos en chile

Emmanuel Cimeus, es secretario de la Organizaci贸n Socio Cultural de los Haitianos en Chile (Oschec). Se帽ala que 鈥渁daptarse a una cultura ajena es dif铆cil. Muchos piensan que la vida ser谩 mejor, pero la realidad es distinta. En Chile no han logrado instalarse, ni estudiar o trabajar en lo suyo. Un porcentaje importante son profesionales y est谩n trabajando en ferias o vendiendo en la calle, o de jardineros y basureros. Cuando llegu茅 a Chile trabaj茅 de temporero, recogiendo la cosecha, viv铆 la pobreza m谩s dura del campo chileno鈥.

Seg煤n Pablo Valenzuela, director regional del Servicio Jesuita a Migrantes (SJM), en Chile hay racismo contra la migraci贸n afrodescendiente: 鈥淪u presencia m谩s notoria ha despertado una fuerte xenofobia de los chilenos鈥 No sintoniza el proyecto migratorio de los haitianos con nuestra realidad neoliberal, que los vuelve primero sujetos de cr茅dito que de derechos鈥, dice.

 

Chile, una 鈥渕aravilla鈥

Migraci贸n haitiana hacia el sur andino, investigaci贸n del Observatorio Iberoamericano sobre Movilidad Humana, Migraciones y Desarrollo (Obimid, 2017), indica que 鈥渟e detecta un aumento sostenido de arribo de migrantes haitianos, y desde 2012 se habr铆a duplicado a帽o tras a帽o. Mientras en 2013 ingres贸 al pa铆s un total de 2.428 haitianos, ya sea en condici贸n de turistas o residentes, en 2014 esa cifra lleg贸 a 4.599, en 2015 a 13.842, y en 2016 -s贸lo primer semestre- a 20.196鈥.

Entre los a帽os 2002 y 2012, seg煤n el Instituto Nacional de Estad铆sticas (INE), la migraci贸n haitiana aument贸 en 3.250%, de 50 a 1.675. La Polic铆a de Investigaciones (PDI) se帽ala que entre 2013 y junio de 2016, ingresaron 41.065 haitianos. No se dispone del n煤mero exacto viviendo en Chile. Si antes era rechazado y reembarcado uno de cada diez que llegaban a un control fronterizo como turistas, la proporci贸n pas贸 a ser 1 de cada 2. 鈥淒esde 2012 se identifica la imposici贸n de una institucionalidad migratoria informal para la poblaci贸n haitiana, a la cual se le comienza a exigir, sin estipularse oficialmente, una carta de invitaci贸n y 1.000 d贸lares a la hora de ingresar鈥, agrega la investigaci贸n.

La mayor铆a de los haitianos en Chile queda relegado a salarios que rondan el sueldo m铆nimo, en servicios, construcci贸n, aseo y trabajos informales. Haitianos de Gona茂ves hoy viven en Estaci贸n Central, y los de Puerto Pr铆ncipe, en Quilicura. 驴Por qu茅 vienen a Chile? Hait铆 se encuentra en el lugar 163掳 del Indice de Desarrollo Humano elaborado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Su esperanza de vida no supera los 63 a帽os y m谩s de la mitad vive en condici贸n de pobreza. Chile les parece una maravilla鈥 y no tan racista como Rep煤blica Dominicana.

鈥淧or el momento s铆, yo trabajo. Pero no estoy contento, porque en Hait铆 estudiaba administraci贸n y ciencias jur铆dicas tambi茅n. Y ahora estoy trabajando como 鈥榖ombero鈥, en una estaci贸n bencinera. Es muy dif铆cil, porque soy inform谩tico, periodista, administrador鈥 Esa es mi experiencia en Hait铆, incluso trabaj茅 como contador en una escuela鈥, explica un joven de 26 a帽os, oriundo de Gona茂ves. 鈥淣o me gusta donde vivo -agrega una madre de 28 a帽os, nacida en Cabo Haitiano-. Viv铆a en una casa muy bonita, con mi propia pieza, normal. Pero aqu铆 no, 隆es una vida de mierda! No me gusta, no estoy acostumbrada a vivir en una pieza as铆 de chica, sin aire. Hay un solo ba帽o para la gente. Siempre hay que hacer fila鈥 Y una sola ducha, siempre hay que esperar. A la ni帽a la ba帽o en la pieza. No hay agua caliente鈥.

Antes de arribar a Chile, consiguen cartas de invitaci贸n con familiares o conocidos o las compran desde 250 d贸lares. Para financiar el viaje muchos reciben pr茅stamos, llegando a nuestro pa铆s con una fuerte deuda, que los expone a posibles redes de tr谩fico de migrantes y trata. Y apenas pisan suelo chileno, no parece ser del todo seguro: sufren el robo de pertenencias en terminales y estaciones, y est谩n m谩s expuestos a estafas y enga帽os de todo tipo. En septiembre del a帽o pasado, Carabineros desarticul贸 una banda de delincuentes que mediante un falso servicio de taxis en el aeropuerto enga帽aba y asaltaba haitianos. Y casos similares siguen ocurriendo.

鈥淟a barrera idiom谩tica los convierte en potenciales v铆ctimas de enga帽o. Esto les dificulta el acceso a servicios, la correcta realizaci贸n de tr谩mites para gestionar sus visados, para la obtenci贸n de un contrato de trabajo e incluso para hacer valer sus derechos humanos y laborales. Por otra parte, la distancia cultural y racial los transforma en objetivo de distintas vejaciones, discriminaci贸n y violencia racista (鈥) No parecen contar con suficiente informaci贸n acerca del mercado laboral chileno, y muchas veces apoyados por alg煤n amigo o contacto terminan en trabajos no calificados que la comunidad haitiana comienza a hacer propios, como el lavado de autos, la carga en mercados (como la Feria de Lo Valledor) o la atenci贸n en gasolineras en el caso de los hombres, mientras en gran medida las mujeres comienzan a ser asociadas al trabajo dom茅stico y el aseo.

Los migrantes haitianos son conscientes de la precariedad de sus trabajos, y dicen sufrir por las condiciones adversas que les toca enfrentar (鈥) Suelen vivir hacinados, compartiendo habitaciones y ba帽os con una cantidad importantes de personas (llegando en algunos casos a superar las cinco personas por habitaci贸n) que, si bien en su mayor铆a son connacionales, eran hasta entonces desconocidos para ellos (鈥) Una de las principales quejas se relaciona con la inseguridad y la delincuencia en los barrios perif茅ricos que habitan, donde han sufrido asaltos y robos. Los haitianos parecen particularmente expuestos a los abusos y a la delincuencia, y esta inseguridad se torna permanente鈥, se帽ala Migraci贸n haitiana hacia el sur andino.

Xenofobia, la verdadera lepra

Un haitiano que vive en Quilicura expresa: 鈥淓n el 煤ltimo trabajo tuve una dificultad en el salario. No me quer铆an pagar. Eso fue tambi茅n por la comunicaci贸n, porque todav铆a no hablo bien espa帽ol. Despu茅s me di cuenta que fue por la discriminaci贸n, raz贸n por la cual lo dej茅. Me hac铆an trabajar mucho m谩s que a los chilenos鈥. Una mujer de 36 a帽os, natural de L茅og芒ne, agrega: 鈥淓staci贸n Central es un barrio peligroso, est谩bamos en la puerta de la parroquia y hubo un asalto. A m铆 me asaltaron tambi茅n. Mucha droga, una no puede salir de su trabajo, te asaltan con cuchillos, hay mucha violencia. La gente tiene el pensamiento que puede hacer lo que quieran con nosotros鈥.

Muchos abusos ocurren en los arriendos de habitaciones: en las condiciones contractuales, precios exagerados y malos servicios. El dif铆cil acceso a vivienda los empuja a aceptar arriendos informales, precarios.

Otro problema es el acceso a educaci贸n. Quienes arriban a Chile con la idea de continuar estudios y cursar posgrados, encuentran muchas trabas. El sistema les niega la posibilidad de convalidar estudios. A estudiantes universitarios que pudieran homologar a帽os en carreras universitarias incompletas y trabajar y estudiar a la vez, el Ministerio de Educaci贸n les exige la licencia de educaci贸n media, que los hace retroceder, por ejemplo, de tercer a帽o de la carrera de derecho a la ense帽anza media chilena. Adem谩s de esta valla burocr谩tica, la idea de estudiar y trabajar se diluye por los onerosos aranceles y las extensas y mal pagadas jornadas laborales. Incluso la reciente reforma a la educaci贸n superior, que instaur贸 la gratuidad para el 50% m谩s pobre, exige contar con residencia definitiva, lo que impide que gran parte de los migrantes accedan a ella. La expectativa de desarrollo acad茅mico se estrella con una realidad m谩s adversa de lo que imaginaron.

Yvenet Dorsainvil, vocero de la Plataforma de Organizaciones Haitianas (POH), y vicepresidente de la Coordinadora Nacional de Inmigrantes, se帽ala que los migrantes haitianos enfrentan una ola de violencia verbal de la sociedad chilena: 鈥淓l problema no es, precisamente, la aparici贸n de un caso de lepra. Los discursos discriminatorios no se han instalado de un d铆a para otro, no son producto del flujo migratorio proveniente de Hait铆 en los 煤ltimos a帽os. Estamos lejos de ser los m谩s numerosos. Estas reacciones xen贸fobas y discriminatorias son resultado de campa帽as medi谩ticas, noticias e informaciones que la sociedad chilena viene absorbiendo desde hace mucho tiempo. No es suficiente decir no a la discriminaci贸n. Lo que necesitamos es reconstruir la mentalidad de una sociedad que es v铆ctima igual que nosotros.Imagen relacionada

La ministra de Salud dijo que todos los a帽os descubren enfermos de lepra. Hoy es tema porque el afectado fue un haitiano鈥, dice. Yvenet Dorsainvil es autor del Primer diccionario krey貌l-espa帽ol, proyecto apoyado por la vicerrector铆a de Extensi贸n y Comunicaciones de la Universidad de Chile.

El largo viaje a lo desconocido

Milo Milfort, periodista haitiano, dice a Punto Final, desde Puerto Pr铆ncipe, que cada vez m谩s j贸venes quieren salir de Hait铆 por la situaci贸n socioecon贸mica que no cesa de empeorar: 鈥淟a pobreza y la miseria se han acentuado. Desde 2016, Chile se est谩 convirtiendo en el segundo destino de la migraci贸n haitiana, despu茅s de Rep煤blica Dominicana. Ya destron贸 a Brasil donde vive una importante comunidad haitiana鈥.

Seg煤n Milfort viajar a Chile cuesta alrededor de 3.000 d贸lares: se requieren entre 1.000 y 1.500 d贸lares para pagar gastos de alquiler de una habitaci贸n, transporte, alimentaci贸n y llamadas telef贸nicas una vez que arriban; el pasaje de avi贸n desde Rep煤blica Dominicana cuesta alrededor de 1.200 d贸lares, y a eso se agrega el costo de la visa dominicana, pasajes en bus y gastos menores. 鈥淪e requiere enorme esfuerzo para conseguir ese dinero. Algunos contraen deudas, otros liquidan sus bienes, lo que llaman el 鈥樏簂timo sacrificio鈥, o recurren a allegados que viven en Estados Unidos para financiar el viaje. No obstante, podr铆a costar m谩s teniendo en cuenta a 鈥榠ntermediarios鈥 que lo planifican desde Chile y exigen m谩s dinero鈥 Abusan a partir del hecho que el migrante haitiano ignora la realidad, corriendo el riesgo de ser estafado鈥, agrega.Imagen relacionada

En marzo, en visita a Hait铆, la presidenta Michelle Bachelet y el presidente haitiano Jovenel Mo茂se tocaron el tema de la migraci贸n y firmaron un 鈥淎cuerdo bilateral para la compatibilidad o equivalencia y el reconocimiento de estudios de ciclos de educaci贸n b谩sica o fundamental y de educaci贸n media o secundaria鈥. Pero problemas m谩s graves como la creaci贸n de un visado consular de turismo -restricci贸n burocr谩tica que solo generar谩 mayores irregularidades migratorias-, o el aumento de haitianos en situaci贸n irregular en Chile, no fueron tratados.

De acuerdo con Milo Milfort para muchos haitianos en Chile sus condiciones de vida han cambiado: 鈥淧udieron encontrar trabajo y mandan dinero para sus seres queridos. Muchos haitianos morir铆an de hambre si no hubieran tenido uno o varios familiares en el extranjero. Las remesas de dinero contribuyen a dinamizar la econom铆a haitiana. Pero durante la visita de Michelle Bachelet, no se habl贸 de la legalizaci贸n de los haitianos en Chile, que corren los enormes riesgos de la trata y tr谩fico de personas鈥.

*Publicado en 鈥淧unto Final鈥, edici贸n N潞 884, 15 de septiembre 2017.

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