Abr 16 2008
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Economía

Posibilidades y limitaciones de la cooperación UE-Centroamérica

Luis Guillermo Pérez Casas

Centroamérica convocó el interés de la comunidad internacional cuando pueblos tradicionalmente oprimidos se alzaron en armas contra los regímenes dictatoriales que les gobernaban, apoyados militar, económica y políticamente por Estados Unidos. Muchos negaron la naturaleza estructural de dichos alzamientos, para explicarlos en el contexto de la guerra fría. No debe olvidarse, sin embargo, que el triunfo sandinista en Nicaragua y la lucha insurreccional del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN, El Salvador) y de la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG ), tuvo amplio apoyo en Europa.

El apoyo de Europa sería decisivo para que avanzaran los procesos de paz en Centroamérica, que comenzaron con el de Contadora y concluyeron con el de Esquipulas (década de los ochenta), apoyados por el diálogo político externo más antiguo que la Unión Europea haya sostenido con otra región del mundo, iniciado en 1984 y conocido como el Diálogo de San José. La cooperación europea estuvo orientada a la pacificación y democratización de la región, luego se ampliaría a la integración, desarrollo económico y social. Sin embargo, lo esencial de los acuerdos de paz pactados sigue sin cumplirse más de tres lustros después para el Salvador y Nicaragua, y a más de 10 años de los acuerdos de paz en Guatemala. No hay conflicto armados internos, pero la región sigue siendo una de las más violentas del mundo, las nuevas democracias no crean trabajo ni seguridad social y la migración es la única opción de supervivencia individual, familiar y colectiva para millones de personas. La impunidad frente a los graves crímenes del pasado y del presente es casi total, la desigualdad social se profundiza ante la evasión fiscal de los más pudientes y la corrupción permea muchas de las estructuras del poder público.

Hambre y desnutrición

El informe del Programa Mundial de Alimentos y de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), entregado el 3 de junio de 2007 al secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU) indica lo siguiente: "desde una perspectiva histórica, entre los años 1940 y 2004 se habrían producido más de 2,6 millones de muertes asociadas a la desnutrición en la región centroamericana. (…) Cabe agregar que este número de muertes evitables es mucho mayor que el total de víctimas de los conflictos armados en la región durante las décadas en cuestión".

Según este informe, sólo en Guatemala mueren cada día más de 100 menores de cinco años por causa de la desnutrición y el hambre. En 2004 murieron 39.000 niños y niñas por esta causa. Según el Informe sobre Desarrollo Humano 2007-2008 publicado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Guatemala es el país más atrasado de la zona y está considerado como una nación de prioridad alta, ocupando en la clasificación el puesto 118. Entre los 177 países a los que se hace seguimiento, tras Guatemala se encuentra Honduras, en el número 115, con uno de los índices de desarrollo humano (IDH) más bajo de la región; Nicaragua en la posición 110 y El Salvador en la 105. La paz política en la región no se ha acompañado de la paz social, ni la evolución hacia la estabilidad macroeconómica de medidas efectivas para la superación o al menos la disminución de los grandes desequilibrios sociales. Los buenos propósitos de la cooperación europea para el desarrollo se quedaron solamente en un enunciado.

Incoherencias

Artículo segundo: La UE "teniendo en cuenta la situación especial de los países centroamericanos como países en desarrollo, pondrá en práctica esta cooperación de la manera más favorable posible para tales países"

 

 

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