Oct 8 2006
668 lecturas

Cultura

Prensa corporativa – AFIANZANDO EL DOMINIO SOBRE LA REALIDAD

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Esta peligrosa trampa jur铆dica que se cierne sobre los lectores de la internet consiste en la programaci贸n de los sistemas operativos, que pretende imponerse desde los magnates mundiales de prensa, para filtrar la informaci贸n.

Un golpe de efecto espectacular para sustentarla fue dado hace unos d铆as con la condena de Google por haber reproducido sin autorizaci贸n noticias de la versi贸n web de dos diarios; las multas millonarias 鈥揹ictadas por un tribunal belga鈥 acogieron la denuncia de los dos gigantes informativos de ese pa铆s Le Soir y La Libre Belgique.

Se trata de un castigo 芦ejemplar禄 por haber reproducido informaci贸n de ambos diarios 芦sin permiso expl铆cito de las compa帽铆as editoras禄.

Los magnates internacionales de la informaci贸n anunciaron que preparan un dispositivo t茅cnico 芦que permitir谩 a los motores de b煤squeda por internet identificar las condiciones de uso de contenidos sujetos a derechos de autor禄.

驴Qu茅 significa esto en la pr谩ctica? Que a partir de ese momento podr铆an imponerse sistemas que impidan que informaci贸n publicada en diarios o revistas de internet peueda tomarse para su reproducci贸n en otros medios. 芦Se trata de evitar conflictos futuros entre los motores de b煤squeda y editores de peri贸dicos, revistas y libros禄, aseguran los miembros de la Asociaci贸n Mundial de Peri贸dicos (AMP), el Consejo Europeo de Editores (EPC), la Asociaci贸n Internacional de Editores (IPA) y la Asociaci贸n Europea de Peri贸dicos (ENPA).

El nuevo dispositivo, bautizado Protocolo Automatizado de Acceso a Contenidos (ACAP), 芦funcionar谩 como un marco para que los editores expresen sus pol铆ticas de derechos de autor en un lenguaje que pueda ser interpretado por los motores de b煤squeda禄.

De hecho, este protocolo, colocar谩 un muro delante de la informaci贸n que esos magnates consideren como su 芦propiedad privada禄. Los m谩s perjudicados, por cierto, ser谩n los medios y periodistas alternativos, que nos nutrimos cotidianamente de la informaci贸n provista por medios internet. Bajo este protocolo 鈥搚 las leyes que cada Estado seguramente ir谩 incorporando鈥 empezaremos a correr el riesgo de que nos enjuicien, por el s贸lo delito de… informar.

Para poner un ejemplo: hoy un buen periodista de internet encuentra en el momento justo una informaci贸n 鈥搒upongamos: que un grupo de trabajadores chinos incendi贸 un galp贸n de Wall Mart鈥. La noticia, publicada media hora despu茅s de ocurrir en un medio chino, es reproducida en primicia para el mundo occidental por nuestro periodista. Pronto esta pr谩ctica habitual en los medios alternativos podr铆a convertirse en algo penalizable. Esto es, el diario chino podr谩 iniciar acciones judiciales contra este periodista por haber tomado esa noticia sin su autorizaci贸n.

Esto nos coloca ante una pregunta clave: la noticia… 驴tiene due帽o? La acci贸n efectuada por ese grupo de trabajadores chinos, 驴pasa a convertirse en propiedad de una empresa period铆stica por el s贸lo hecho de haber sido ellos los primeros en fotografiarla, filmarla o consignarla en su medios informativos?

foto
A diferencia de la creaci贸n art铆stica, la informaci贸n period铆stica nunca se consider贸 genuinamente sujeta a 芦derechos de autor禄. Salvo en el caso de los art铆culos editoriales, comentarios de opini贸n o an谩lisis de la noticia, donde s铆 interviene una particular concepci贸n del escritor. Por ello en el 谩mbito period铆stico se consider贸 absolutamente leg铆timo reproducir informaci贸n de otros medios citando la fuente 鈥損or respeto a quien la obtuvo鈥.

Otra ofensiva capitalista

Hasta mediados de 2000 el mundo de internet disfrutaba de una gratificante libertad y se asemejaba en muchos aspectos a una 芦sociedad comunista禄 virtual. Pese a las amenazas insinuadas desde el momento mismo en que se populariz贸 la red 鈥揾acia 1996鈥, los poderosos no hab铆an atenazado a los internautas en pr谩cticamente ninguna de las telara帽as jur铆dicas con que atormentan habitualmente a la ciudadan铆a com煤n: esto es, leyes como algunas reguladoras del agua, que prohiben a los ciudadanos hacer un agujero en el patio de su casa pues deben proveerse obligatoriamente de las empresas que la comercializan en su regi贸n.

Leyes t铆picas del capitalismo salvaje, que considera al mundo como un coto de caza en el que los m谩s fuertes tienen derecho a reivindicar su propiedad sobre todo lo comercialmente utilizable.

Pero entonces surgi贸 un grupo de magnates de la m煤sica grabada, en Estados Unidos, iniciando juicio por da帽os, perjuicios y derechos de autor a Napster. Napster era un programita inventado por un estudiante universitario, que permit铆a sencillamente a cualquier persona con una computadora poner a disposici贸n de cualquier otra su colecci贸n particular de temas musicales. Es decir, como si yo dijera: 芦Bueno, en casa tengo centenares de discos que me parecen maravillosos, dejo mi puerta sin cerrar, y si alguien quiere venir a escuchar m煤sica, no lo impedir茅禄.

El programa se convirti贸 en el m谩s popular de Estados Unidos a poco de haber aparecido en la web. Pronto miles de personas pudieron acceder a una inusitada ampliaci贸n de sus discotecas, incluso hallando temas musicales que hab铆an buscado por a帽os sin haber podido obtenerlos.

Esto motiv贸 el primer esc谩ndalo de internet, impulsado por los adalides de la propiedad privada. Seg煤n ellos, Napster les estaba quitando una enormidad de clientes. Cada vez m谩s personas prefer铆an acudir a internet antes que a las disquer铆as, para conseguir su m煤sica.

Despu茅s de algunos forcejeos, incluyendo una gran repercusi贸n medi谩tica, las empresas ganaron: Napster fue condenado a pagar una multa millonaria e impedido de colocar su descubrimiento gratis a disposici贸n de los usuarios de internet. En el 铆nterin hab铆an surgido emuladores de Napster 鈥揺l mejor un programita alem谩n, Audiogalaxy, que lleg贸 a concitar la adhesi贸n de millones de internautas en el mundo entero鈥. Audiogalaxy dur贸 aproximadamente hasta 2002. Tambi茅n 鈥損ese a no ser estadounidense鈥 termin贸 apagado por la maquinaria demoledora del capitalismo internacional.

Los due帽os de la realidad

foto
El avance de los medios de informaci贸n alternativos 鈥揺n un proceso dial茅ctico al renacimiento de los procesos revolucionarios鈥 es hoy el principal motivo de preocupaci贸n para los pulpos tradicionales de la difusi贸n. No tanto por una cuesti贸n ideol贸gica 鈥揳unque eso subyace, ciertamente鈥 sino pura y estrictamente comercial.

Estos tradicionales 芦propietarios禄 de la informaci贸n 鈥揻ormadora de opini贸n p煤blica鈥 comenzaron a verse gravemente amenazados en la preferencia popular por otros medios recientes. La principal raz贸n de este cambio radica pura y casi 煤nicamente en la cualidad de informar verazmente que ostentan los nuevos medios alternativos.

A la parafernalia exhibida por los gigantes 鈥揷amar贸grafos en nube sobre 芦el lugar de los hechos禄, alta tecnolog铆a, dise帽o espectacular鈥 los medios alternativos, despojados de recursos, se presentaron ante la opini贸n p煤blica con sus manos abiertas, desnudas de aparatosidad, pero en ellas un fulgor claro: 芦les estamos diciendo la verdad禄.

As铆, cuando las grandes empresas medi谩ticas gritaban 芦Hay que invadir Iraq, pues tienen armas que pueden poner en peligro a la comunidad internacional禄, los medios alternativos afirmaban: 芦no hay armas de destrucci贸n masiva en Iraq禄. Y no lo hac铆an no s贸lo por bienintencionados, sino sobre bases s贸lidas de informaci贸n. 驴De d贸nde las obten铆an? Pues de la internet.

Cuando los principales diarios de Espa帽a dijeron que el horrible atentado del 11 de Marzo hab铆a sido de la ETA 鈥搒ecundando una odiosa jugada de Aznar para eludir su derrota en las urnas鈥, los medios alternativos avisaron casi al instante que esto era una falacia. Fue la primera vez que se verific贸 鈥揹e paso鈥 el inmenso poder que hab铆a adquirido internet: casi 煤nicamente en base a la informaci贸n circulada por emails y medios alternativos, una multitudinaria movilizaci贸n desbarat贸 la mentira organizada desde el poder, obligando a los facinerosos a una desordenada marcha atr谩s.

Es esto lo que hoy se intenta evitar, desde los poderosos centros econ贸micos que ambicionan controlar todo lo que se mueve o repta por los vericuetos innumerables de la red.

La presentaci贸n del susodicho protocolo se anunci贸 el pasado seis de octubre en la Feria del Libro de Francfort. Se lo lanzar谩 oficialmente a finales de a帽o, con un periodo de prueba previsto de hasta doce meses. Como ha dicho ejemplarmente mi amigo H茅ctor Schmucler, los due帽os del capital saben con precisi贸n pasmosa lo que suceder谩: no porque sean visionarios, sino 芦porque lo tienen programado禄.

El presidente de la AMP, Gavin O麓Reilly, adelant贸: 芦Este sistema pretende evitar completamente cualquier conflicto por derechos entre los editores y los motores de b煤squeda禄 y asegur贸 que con el ACAP 芦se pretenden mejorar las relaciones entre unos y otros de una forma equilibrada禄.

Se mostr贸 convencido de que responde a la 芦creciente frustraci贸n de los editores que siguen invirtiendo mucho en generar contenidos para su uso y divulgaci贸n禄.

El presidente de EPC, Francisco Pinto Balsemao, se mostr贸 convencido de que ACAP 芦facilitar谩 un mayor acceso a nuestros contenidos publicados, al hacerlos m谩s accesibles a los que quieran utilizarlos y al prohibir la infracci贸n de los derechos de autor y al proteger a los motores de b煤squeda de futuros litigios禄.

En lenguaje com煤n, esto significa que de ah铆 en adelante es posible que las 煤nicas 芦autorizadas禄 a difundir noticias sean las empresas que cuenten con medios tecnol贸gicos y respaldo institucional como para abalanzarse sobre los hechos en el acto con el prop贸sito de apropi谩rselos y difundirlos 鈥搊 no鈥 a 芦gusto y piacere禄 cuando les convenga.

Nosotros, como Di贸genes ante la pregunta de Alejandro 鈥撀籷u茅 necesitas de m铆禄鈥, respondemos una vez m谩s: 芦s贸lo que te apartes del sol禄*.

Los medios alternativos no necesitamos de grandes estructuras tecnol贸gicas para informar, ni de capitales exuberantes. Quienes practicamos esto, lo hacemos esencialmente por la convicci贸n de que decir la verdad puede contribuir soberanamente a que los humanos vivamos en un mundo mejor. S贸lo anhelamos que nos dejen seguir abrevando, sin presiones, en lo que para los periodistas de internet es 芦el sol禄: las fuentes mundiales de libre informaci贸n.

—————————————-

* En el portal de noticias estadounidense Now Public, cuyo lema es 芦conmparta la informaci贸n禄 (www.nowpublic.com).
Difundido por el grupo de intercambio e informaci贸n ArgosIs-International (http://espanol.groups.yahoo.com/group/ArgosIs-Internacional, con sede el Miami, La Florida, EEUU, presidido por Marcos Jesus Concepcion Albala.

argosisserviciosinformativos@yahoo.com.

** La an茅cdota.

Entre la verdad y la leyenda hay varias versiones del encuentro entre el joven Alejandro y el fil贸sofo. Todas concuerdan, empero, en que era una ma帽ana de invierno 鈥損or eso el 芦no me tapes el sol禄.

En algunas Di贸genes est谩 sentado a la entrada de la caverna en la que viv铆a, en otras toma el sol desnudo en la playa. Algunas no registran m谩s que la oferta del macedonio, otras relatan un di谩logo m谩s extenso entre ambos:

Haciendo caso omiso de la seca respuesta de Di贸genes, Alejandro le habr铆a dicho:

鈥揝i tengo una nueva oportunidad de regresar a esta tierra luego de mi muerte, le pedir茅 a los diosess que no me conviertan en Alejandro de nuevo, sino en Di贸genes.

foto
Di贸genes, entonces, le contest贸:

鈥撀縌ui茅n te impide serlo ahora? 驴Ad贸nde vas? Durante meses he visto pasar ej茅rcitos鈥 驴Ad贸nde van, para qu茅?

鈥揤oy a conquistar el mundo.

鈥撀縔 despu茅s qu茅 vas a hacer?

鈥揇espu茅s voy a descansar.

Di贸genes se ri贸 de nuevo.

鈥揈st谩s loco. Yo estoy descansando ahora. No he conquistado el mundo y no veo que necesidad haya de hacerlo. Si al final quieres descansar y relajarte 驴Por qu茅 no lo haces ahora? Y te digo: Si no descansas ahora, nunca lo har谩s. Morir谩s. Todo el mundo se muere en medio del camino, en medio del viaje.

No mucho despu茅s Alejandro mor铆a. Sin haber descansado.

  • Compartir:
X

Env铆e a un amigo

No se guarda ninguna informaci贸n personal


    Su nombre (requerido)

    Su Email (requerido)

    Amigo(requerido)

    Mensaje

    A帽adir comentario