Jul 2 2013
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OpiniónPolítica

Primarias en Chile: Reformas o continuismo

¬†El triunfo de Michelle Bachelet con m√°s con un 73.05% de preferencias por sobre sus contendores en el pacto Nueva Mayor√≠a no es sorpresa para nadie. Lo mismo, el triunfo de Pablo Longueira sobre Andr√©s Allamand con un 51,3 % en la disputa de la Alianza tampoco debiera sorprender a nadie. Se han impuesto aquellas figuras que lideran sus respectivos √°mbitos en la pol√≠tica chilena. La consolidaci√≥n del liderazgo de Bachelet y el de Longueira anuncia una campa√Īa presidencial de alto contraste.

La concurrencia de m√°s de tres millones de votantes es una mala noticia para aquellas candidaturas ajenas a los pactos mayoritarios. Pareciera, en efecto, que la Nueva Mayor√≠a es capaz de atraer a sectores de izquierda y de centro con una propuesta de reformas que incluye, por cierto, una nueva constituci√≥n y educaci√≥n p√ļblica gratuita. En el sector de la derecha, es claro que se ha optado por un discurso que ofrece pol√≠ticas sociales dentro del modelo econ√≥mico y pol√≠tico conocido hasta aqu√≠. Podr√≠a afirmarse que estamos ante una Alianza continuista y una Nueva Mayor√≠a dispuesta a reformar lo obrado hasta aqu√≠.

Llama la atención que dentro de Nueva Mayoría sea, precisamente, Velasco el mejor posicionado con un 13%, contrastado con Orrego (8.9%) y Gómez (5.1%), lo que está mostrando que en este conglomerado hay claros límites políticos a las reformas posibles que anuncia Bachelet, pero además, está dando cuenta de que son posiciones claramente minoritarias respecto del liderazgo de la ex mandataria. En la derecha, en cambio, se advierte una Alianza que tiende más bien a un equilibrio de fuerzas, lo que tendrá evidentes repercusiones políticas a la hora de plantear una estrategia parlamentaria y un programa de gobierno.

En el actual panorama y tras las elecciones primarias, lo previsible es una elecci√≥n presidencial muy contrastada entre una Nueva Mayor√≠a que apuesta a las reformas y una Alianza que insiste en el continuismo. Esto deja poco espacio para las candidaturas alternativas, esto porque sus demandas y promesas han sido absorbidas, al menos en el papel, por la candidatura de la ex presidenta La alta concurrencia a estas elecciones primarias presagia, adem√°s, una baja en la tasa de abstenciones. No obstante, el camino a la Moneda para Michelle Bachelet no ser√° tan expedito como pudiera pensarse. Si consideramos el piso hist√≥rico de la votaci√≥n de derechas y la votaci√≥n de las candidaturas ‚Äúno binominales‚ÄĚ, lo m√°s probable es que un triunfo de Nueva Mayor√≠a se resuelva en segunda vuelta y por un margen m√°s bien estrecho.

Por √ļltimo, debemos tener presente que la continuidad o la reforma del actual modelo econ√≥mico se juega en las elecciones parlamentarias. La posibilidad de cumplir el programa de Nueva Mayor√≠a depender√° de la configuraci√≥n de fuerzas pol√≠ticas en las c√°maras legislativas. Las elecciones parlamentarias se llevaran a cabo bajo la modalidad binominal que tiende a mantener los equilibrios entre las dos fuerzas predominantes. En consecuencia, dar cumplimiento a un programa de reformas por la v√≠a institucional ser√° un camino, por lo menos, complejo. Pero, como suele decirse, en pol√≠tica nada est√° escrito y los vientos de cambio que soplan en el pa√≠s podr√≠an ser un factor determinante de los pr√≥ximos a√Īos.

Elecciones primarias: Una encuesta

Las elecciones primarias efectuadas en el país son susceptibles de ser leídas chile longueiracomo una amplia encuesta. Bajo este supuesto, resulta evidente que Nueva Mayoría (71,06%) ha obtenido un triunfo aplastante sobre la Alianza (26,81%) Es interesante destacar que mientras Nueva Mayoría representa un desplazamiento hacia las reformas, la Alianza se ha atrincherado en su sector más duro. Este nuevo cuadro político consolida una fuerte tensión entre quienes abogan por las reformas y aquellas fuerzas que apuestan al continuismo.

Entre las candidaturas derrotadas destaca Andr√©s Allamand (48,62%) que no logr√≥ configurar una derecha capaz de enfrentar los cambios que reclama el pa√≠s, modernizando un discurso que solo afirma la herencia de una dictadura militar con una cosm√©tica populista, personificada por Pablo Longueira (51,37%) La derecha chilena ha desperdiciado la oportunidad hist√≥rica de plantearle al pa√≠s reformas democr√°ticas serias que comprometan a ese sector con el futuro de Chile. Por el contrario, se ha impuesto el miedo que ve como amenaza cualquier cambio a la a√Īeja institucionalidad vigente.

El amplio triunfo de la se√Īora Bachelet muestra el papel marginal de otros actores al interior de Nueva Mayor√≠a. Dir√≠ase que el discurso de la ex mandataria logr√≥ absorber los distintos matices que representaron los otros candidatos al interior de su conglomerado. As√≠, el candidato Orrego, representante de la Democracia Cristiana alcanza apenas un 8.87 % frente al 73.05 de Bachelet. Es claro que la figura de la ex mandataria tras las elecciones primarias se agiganta y se consolida como la primera opci√≥n presidencial. El triunfo avasallador de la ex mandataria, tanto al interior de su conglomerado pol√≠tico como frente a las candidaturas de derechas, debe ser, sin embargo, puesto en una perspectiva m√°s amplia. El indiscutido liderazgo de Bachelet no significa, de buenas a primeras, un triunfo en primera vuelta en las pr√≥ximas elecciones presidenciales. Del mismo modo, tampoco es evidente que su liderazgo signifique un triunfo as√≠ de amplio en las elecciones parlamentarias.

La dispersi√≥n del voto a la izquierda de Nueva Mayor√≠a bien podr√≠a obligar a la ex presidenta a ir a una segunda vuelta en las pr√≥ximas elecciones presidenciales. En cuanto a las elecciones parlamentarias, las candidaturas de Nueva Mayor√≠a deben enfrentar la realidad del binominalismo, lo cual relativiza la conformaci√≥n de mayor√≠as suficientes en ambas c√°maras del poder legislativo para llevar adelante las reformas sustanciales que promete el programa de la se√Īora Bachelet.

Las elecciones primarias consideradas como una gran encuesta que cubre un segmento importante del universo electoral, nos deja varias lecciones. Primero, la figura de Bachelet concita un liderazgo indiscutido y presagia su triunfo frente a la candidatura de derechas. Segundo, la campa√Īa que se avecina opone ‚Äúreformas‚ÄĚ y ‚Äúcontinuismo‚ÄĚ en una escena de ‚Äúalto contraste‚ÄĚ. Tercero, la participaci√≥n amplia de ciudadanos en esta elecci√≥n apuntar√≠a a una baja en la tasa de abstencionismo en los pr√≥ximos comicios, sin embargo, recordemos que un 60% de chilenos no se pronunci√≥ en las √ļltimas elecciones.

Cuarto, las candidaturas alternativas a la izquierda de Nueva Mayoría obligarían a la candidatura Bachelet a una segunda vuelta electoral. Quinto, las reformas contenidas en el programa Bachelet debilitan las opciones alternativas a Nueva Mayoría en cuanto éste absorbe, al menos nominalmente, muchas de sus demandas. Sexto, las posibilidades ciertas de implementar reformas en el país dependen de las mayorías parlamentarias y la fortaleza de la candidatura Bachelet no se endosa, de manera mecánica, a las candidaturas parlamentarias del sector, pues éstas siguen bajo un esquema binominal.

*Investigador y docente de la Escuela Latinoamericana de Postgrados. ELAP. Universidad ARCIS.

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    Comentarios

    1. eliana ele
      2 julio 2013 14:43

      En mi opini√≥n estas primarias no equivalen a ¬ęuna gran encuesta que cubre un segmento importante del universo electoral¬Ľ, como dice el columnista, por lo tanto su reflexi√≥n no es consistente. Estas primarias equivalen a una encuesta entre militantes y poblaci√≥n af√≠n a esos dos pactos, lo que no significa que sea representativa del universo electoral. Habr√° que ver en las elecciones de noviembre c√≥mo se proyectan esos n√ļmeros, una inc√≥gnita a despejar.

    2. Antonio Casalduero Recuero
      7 julio 2013 22:56

      Lo expresado por el columnista no hace m√°s que sumarse al coro y a la parafernalia de los dos conglomerados regentes del actual sistema pol√≠tico chileno, quienes se autoasignaron hasta una franja televisiva. Y c√≥mo no, todo el circo medi√°tico se ha centrado √ļnicamente en esos dos referentes, dejando fuera obviamente las dem√°s alternativas, las m√°s riesgosas para el sistema, como la de Marcel Claude o Marco E-O., la de Sfeir o de Roxana, todas √©stas radicalizadas en un discurso antisist√©mico, principalmente la de Marcel Claude, la que va m√°s all√° del mismo Marco, altamente atentatorias contra el sistema, precisamente por eso los regentes del sistema, due√Īos de diarios y canales de tv, los mantienen fuera del circo medi√°tico, y √Ālvaro Cuadra tambi√©n se suma a la imposici√≥n medi√°tica de esos dos conglomerados. Mucho me gustar√≠a leerle una columna refiri√©ndose tambi√©n a los candidadtos alternativos: MArco, MArcel, Sfeir, Roxana, e incluso de Jocelyn Holt.