Mar 2 2010
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Sociedad

Primer día hábil: el terremoto escondido

Lagos Nilsson.

Se los define: desalmados, delincuentes, turba fuera de control. Las llamas del incendio de una tienda por departamentos en el centro de Concepción se distinguen de lejos. Los vecinos se arman como pueden para rechazar a los malvivientes que, se asegura, saquean los hogares ya no contentos con desvalijar al comercio. En tres ciudades el toque de queda se extendió desde las 20 hasta el mediodía del martes… ¿Un Chile anómalo? La respuesta es no: es el quiebre de Chile normal bajo circunstancias anómalas.

La Presidencia de la República anuncia una suerte de Teletón solidaria para el próximo viernes; se quiere reunir unos 15.000 millones para ayudar a terminar con el estado de catástrofe. Algunos expertos en las cosas de la televisión manifiestan dudas de que pueda lograrse: falta tiempo. Hay una logística y una mecánica para esas maratones.

El alcalde de Hualtén –una de las comunas del Gran Concepcián, la segunda ciudad del país– llora y los micrófonos de la principal cadena radial noticiosa, oriunda de esa ciudad, recogen su llanto. Pide a su amiga querida, Michelle Bachelet, que envíe más tropas porque en esos mismos momentos, casi las 16.30 del lunes, bandas armadas han entrado a saco en las dependencias municipales. "Se roban todo", dice. La imagen del caos. Una sociedad en la anomia.

Las cosas –agrega el alcalde– no son como se aprecian desde los helicópteros en los que los funcionarios sobrevuelan el mayor desastre de la historia de América del Sur –y ciertamente uno de los mayores del mundo.

Personal del Hospital Regional de la capital del Bío Bío –el mayor del país– abandonan, se informa, sus trabajos: deben partir a defender sus casas y familias en peligro. El ministro de Defensa –apegado a la legalidad– afirma en otro informativo que ante situaciones extremas el gibirno so siempre puede hacrr lo que se quiere hacer, pero que los vándalos serán reprimidos.

Cientos de kilómetros al norte, a poco más de una hora en automóvil de Santiago, en la pequeña ciudad costera de Llo-Lleo, parcialmente destruida por el mar que la azotó luego del temblor, algunos vecinos reclaman con amargura: ahí –dice uno, señalando un amasijo de maderas y objetos revueltos con arena– puede haber una familia entre los escombros. Otro señala que sus padres están un poco más allá, bajo otros restos. Y todos parecen no mentir cuando aseguran que a tres días del sismo no han visto la cara de autoridad alguna.

Como en otras ciudades, pueblos, poblados y aldeas –y barrios de la capital– carecen de agua, energía eléctrica, atención médica, comida. Son, en general, pobres. Como tampoco se adscriben a los sectores más pudientes de la sociedad aquellos que palparon y vieron su sueño de la casa propia desvanecerse en los barrios santiaguinos cuando, poco después de las tres y media de la madrugada del sábado, los edificios en los que habían comprado un departamento quedaron a punto de derrumbe –con sus pertenencias adentro–; muchos duermen todavía esta noche en la calle.

El ojo sanador del Estado no ha llegado todavía a decenas o centenares de lugares donde hay quienes sufren, padecen frío, les llueve y no tienen vituallas, pueblos o asentamietos que no distan más de 150 kilómetros de la carretera central que corre de norte a sur el país continental.

Pero el ministro de Obras Públicas –y los concesionarios de las autopistas– afirman que la "conectividad" está asegurada desde "Arica a Puerto Montt" –claro, con pequeños desvíos que llaman "bye passes", que logran que un viaje de cuatro horas en automóvil se prolongue por 10–. No obstante una brigada de infantería motorizada a bordo de sus vehículos armados se las ingeniò para llegar a Concepción a "reforzar" la seguridad.

Talca, la capital de la zona maulina está en ruinas. Como una ciudad iraquí o un pueblo afgano bombardeados. O como Dresden tras el paso de la aviación aliada cuando la II Guerra Mundial. Y ese es, con matices, el panorama de las áreas que soportaron el peso del terremoto. Probablemente ninguna sociedad hubiera podido permanecer incólumne ante un cataclismo de esta naturaleza. El desastre es mayor.

Las autoridades, así, tienen razón: hay que preservar el "orden público". Vender edificios y casas no antisísmicas parece normal; no se les ha oído a esas autoridades calificar a quienes vendieron edificios hechos como castillos de naipes a cientos de familias, entre Santiago y La Araucanía, que no tendrán cómo exigir resarcimiento por la estafa de la que fueron víctimas. El rumor este lunes, primer día hábil desde el terremoto, en Santiago, sede de inmobiliarias y constructoras, era de que preparaban ya su declaración de quiebra… Vale más prevenir que curar.

El terremoto –y el maremoto consiguiente– no pone en primer plano equivocaciones ni errores técnicos o de autoridades políticas. Pone en evidencia el espíritu rapaz e inmoral del capìtalismo como sistema y de quienes, desde la función pública, a él se vendieron. Son capitalistas primarios los saqueadores; si les dan tiempo serán "capitanes de empresa".

La sociedad chilena se ha quebrado –o ha quedado en evidencia que estaba quebrada–; ninguna teletón reparará el mal causado desde 1973 a esta parte. Y que la necesidad de resguardar el orden entierre a sus muertos. Ése es el terremoto escondido.
 

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    8 Comentários - Añadir comentario

    Comentarios

    1. cristian nuñez
      2 marzo 2010 10:59

      hay que aclarar que las malas construcciones no tienen nada que ver con el Capitalismo, como remata finalmente el periodista, tiene que ver con corrupción e ineficiencia en los sistemas, lo misma que genera este caos en que algunos chilenos están viviendo, en que de haberse reaccionado como se debió o haber tomado las desiciones oportunamente, se habría evitado en gran parte.

    2. Máximo Kinast
      2 marzo 2010 15:05

      Discrepo. Me parece que tiene mucho que ver el neoliberalismo con la cuenta de resultados. Si ponemos algo más de arena que cemento, en aras del dios mercado y el sacrosanto beneficio, la construcción será muy precaria y se caerá.
      Eso es lo que ha ocurrido. Grandes beneficios para empresas cosntructoras inmorales y casas descartables para el personal. Es la Ley del Mercado.

    3. Rosa Bradach
      2 marzo 2010 16:32

      concuerdo con Máximo Kinast dijeron que no necesitaban del ojo del Estado que el mercado, la demanda haría que tuvieran más calidad y compitieran entre ellas por ofrecer ultimas tecnologías a precios más competitivos…. pero invirtieron los términos, las primeras las aplicaron para sus bolsillos consiguiendo que sus sueldos e indemnizaciones y jubilaciones llegaran a máximos estratosféricos ¡¡de Juzgado de guardia!!! Indemnización y castigo ejemplar debería aplicarse, pero ha sido elegido uno de ellos para regir el país, o sea que cuando las ranas tengan pelos habrá Justicia.

    4. ROLANDO GONZÁLEZ
      2 marzo 2010 18:00

      La corrupción, el caminos más corto para ganar más, la deshumanización rapaz dela ganancia, la ley del más fuerte, la competencia, la viveza. Todo eso es capitalismo. ¿Donde vives pues? ¿En la luna o en un país capitalista? Por lo demás en nuestro planeta así es la cosa Cristian. Donde vayas debes cuidarte, cuidarte y cuidarte mucho. A no ser, claro, quete conviertas en uno de los «vivos» que se entera antes que nadie que se revalorizará el precio de las acciones de cierta empresa… ¡Y las compra! Dinero, trae dinero, reza el dicho más furibundo del capitalismo. ¿Tú crees que solamente con dinero se han enriquecido los más ricos? ¡No seas iluso Cristian! Uno de los principales caminos de los actuales ricos de la humanidad es lograr el CAPITAL INICIAL. ¿Y como logran juntar ese CAPITAL INICIAL? No es fácil.Es necesario que el actual rico haya estado inmiscuído en los asuntos de gobierno, ¡Que tenga palancas, pues! (acuérdate que un filósofo NO capitalista dijo: «Dadme una palanca y moveré el mundo») Los ricachones lo interpretaron a su manera cuando todavía no eran ricachones: «Preséntenme alguna persona que tenga gran influencia en el Gobierno (o sea una palanca)y me haré rico. O dicho en otros términos: «NO ME DEN… PÓNGANME DONDE HAY».
      ¿Qué te parece Cristian? ¿Ya lograste bajar algunas millas de la luna para que entiendas algo de lo que es el capitalismo? ¿NO? Discúlpame entonces, Cristian, pensando de esa manera ni cuenta te vas a dar cuando estés inmiscuído en algo importante para ganar harta plata y hablar fuerte contra los «rotos» que, según los ricachones, son los culpables de todo lo malo que pasa en Chile.

    5. ROLANDO GONZÁLEZ
      2 marzo 2010 18:02

      La corrupción, el caminos más corto para ganar más, la deshumanización rapaz dela ganancia, la ley del más fuerte, la competencia, la viveza. Todo eso es capitalismo. ¿Donde vives pues? ¿En la luna o en un país capitalista? Por lo demás en nuestro planeta así es la cosa Cristian. Donde vayas debes cuidarte, cuidarte y cuidarte mucho. A no ser, claro, quete conviertas en uno de los «vivos» que se entera antes que nadie que se revalorizará el precio de las acciones de cierta empresa… ¡Y las compra! Dinero, trae dinero, reza el dicho más furibundo del capitalismo. ¿Tú crees que solamente con dinero se han enriquecido los más ricos? ¡No seas iluso Cristian! Uno de los principales caminos de los actuales ricos de la humanidad es lograr el CAPITAL INICIAL. ¿Y como logran juntar ese CAPITAL INICIAL? No es fácil.Es necesario que el actual rico haya estado inmiscuído en los asuntos de gobierno, ¡Que tenga palancas, pues! (acuérdate que un filósofo NO capitalista dijo: «Dadme una palanca y moveré el mundo») Los ricachones lo interpretaron a su manera cuando todavía no eran ricachones: «Preséntenme alguna persona que tenga gran influencia en el Gobierno (o sea una palanca)y me haré rico. O dicho en otros términos: «NO ME DEN… PÓNGANME DONDE HAY».
      ¿Qué te parece Cristian? ¿Ya lograste bajar algunas millas de la luna para que entiendas algo de lo que es el capitalismo? ¿NO? Discúlpame entonces, Cristian, pensando de esa manera ni cuenta te vas a dar cuando estés inmiscuído en algo importante para ganar harta plata y hablar fuerte contra los «rotos» que, según los ricachones, son los culpables de todo lo malo que pasa en Chile.

    6. patricio
      2 marzo 2010 21:39

      estoy muy de acuerdo con este comentario, los invito a informarce, terremoto chile http://www.mafiamatrix.blogspot.com

    7. Rena
      4 marzo 2010 3:12

      Holas, leí atentamente sus comentarios y concuerdo plenamente con Rolando.
      Ahora Máximo, Rosa, Patricio y de paso Cristian, entiendan ustedes que el NEOLIBERALISMO es una fase mas del CAPITALISMO.
      Como conclusión el CAPITALISMO y todas sus caras es NEFASTO, DESTRUCTIVO, INHUMANO, etc!!!!
      Y mi chile es un ejemplo vivo de el, en donde todos los servicios básico están privatizados. Creerán ustedes que esas transnacionales de la comunicación, agua, luz, etc., les interesa arreglar de manera urgente para que la población pueda sobrevivir a la tragedia?? ELLOS SOLO LUCRAN!!! Ellos velan por los sectores “ricos” los que son mínimos, y el resto que?? A donde acudirán para palear sus carencias frente al desastre si el gobierno no los socorre con la urgencia que todo ser humano se merece??? Serán los ricos una clase “especial” frente a Dios y la ley?? En fin hay mucho mas……….

    8. doris
      7 marzo 2010 6:30

      Las empresas madereras de chile son las mas favorecidas usufructuando con nuestra tragedia tras el terremoto ,al ser ellas las que no donan los subproductos de nuestra tierra chilena y el fruto de su gente ,ellos son los mas desvergonsados.