Mar 8 2020
633 lecturas

AmbienteEconom铆a

Privatizaci贸n del agua en Brasil

El parlamento est谩 dando luz verde a un anhelo del presidente Jair Bolsonaro: la privatizaci贸n de Brasil, ahora concretada en la privatizaci贸n del agua y el alcantarillado. El resultado es una creciente militarizaci贸n de las fuentes y los canales, que va de la mano de la criminalizaci贸n de los sedientos.

Por 276 votos contra 124, la c谩mara de representantes aprob贸, la noche del mi茅rcoles 11 de diciembre, el texto b谩sico del proyecto que establece el marco legal del saneamiento b谩sico. La propuesta establece nuevas normas para el sector y allana el camino para que los privados se hagan cargo del servicio. Para la oposici贸n, 鈥渓a c谩mara aprob贸 la privatizaci贸n del agua鈥 (Revista Forum, 11鈥慩II鈥19).Resultado de imagen para Privatizaci贸n del agua en Brasil

Uno de los puntos m谩s controvertidos del texto es el que hace obligatoria la licitaci贸n de los servicios de saneamiento para permitir la competencia entre las empresas p煤blicas y privadas. 鈥淟a mitad de los brasile帽os no tiene alcantarillado y 35 millones no acceden al agua limpia. Lo que decidir谩 si los municipios tendr谩n saneamiento son las potenciales ganancias de las grandes empresas鈥, dijo la congresista S芒mia Bomfim (Psol) al explicar su voto negativo.

A contramano

鈥淨uienes defienden la privatizaci贸n esconden el hecho que desde el 2000 han sido reestatizados 884 servicios de agua en el mundo鈥, a帽adi贸 el diputado Glauber Braga (Psol). En efecto, un an谩lisis del Transnational Institute revel贸 en 2017 que unas 180 ciudades de 35 pa铆ses hab铆an revertido la privatizaci贸n del agua, desde Bolivia hasta Alemania.

Entre las principales razones para tomar esa decisi贸n figuraban el empeoramiento del servicio privatizado y el aumento desmedido de las tarifas, 鈥渁mbos dictados por la necesidad de generar ganancias para los accionistas鈥, destaca el periodista Antonio Martins en la p谩gina Outras Palavras.

Resultado de imagen para Privatizaci贸n del agua en Brasil

El expresidente de Brasil Michel Temer y su ministro de Integraci贸n Nacional, Helder Barbalho, visitan las obras de desv铆o del cauce del San Francisco, en febrero de 2018

En tanto, la diputada del PT Erika Kokay apunt贸: 鈥淓l agua es un derecho fundamental. No puede quedar atrapada en la l贸gica del lucro. Estamos ante un retroceso hist贸rico que va a penalizar a los m谩s pobres鈥. Los datos hablan por s铆 solos: apenas el 45 por ciento del alcantarillado pasa por alg煤n tipo de tratamiento; el restante 55 por ciento, correspondiente a 5,6 millones de metros c煤bicos por a帽o, es arrojado directamente a la naturaleza.

Anderson Guahy, dirigente del Sindicato de los Trabajadores en Agua, Alcantarillado y Medio Ambiente de San Paulo, dijo al peri贸dico Brasil de Fato: 鈥淒esde 2003, en la ley 11.445, aprobada durante el gobierno Lula, ha habido una regulaci贸n para que los municipios tuvieran un control mayor del saneamiento, intentando universalizarlo鈥. Las licitaciones que se prev茅n con la nueva ley favorecen a las grandes empresas de la construcci贸n, del tipo de Odebrecht.

Adem谩s, los municipios cuyo saneamiento no genera ganancias pueden quedarse sin el servicio, porque hasta ahora hab铆a un 鈥渟ubsidio cruzado鈥, explica Guahy, que hac铆a que las ciudades donde se generaba ganancia subsidiaran a las que daban p茅rdidas. Con la privatizaci贸n 鈥渓os municipios menores y medios tendr谩n que pagar m谩s, porque una entidad privada no est谩 obligada, como una estatal, a suministrar agua a todos los municipios que asume y, por tanto, si no tiene ganancias, no va a invertir鈥.

Guerra en el nordeste.

El 2 de febrero, d铆a de Iemanj谩, el diario O Estado de S茫o Paulo comenz贸 a publicar una serie de Resultado de imagen para Privatizaci贸n del agua en Brasilnotas tituladas 鈥淕uerra de las aguas鈥, del periodista Patrik Camporez. El diario destaca que los canales que desv铆an el agua del r铆o San Francisco hacia las grandes haciendas de la fruticultura en el nordeste est谩n siendo vigilados por guardias armados y drones, mientras se levantan muros para proteger el agua, convertida en negocio para exportar fruta.

Brasil posee el 12 por ciento de toda el agua dulce del mundo. El acceso al agua abundante y limpia fue libre durante siglos. Hasta los a帽os noventa casi no hab铆a conflictos por ella. Pero en los 煤ltimos cinco a帽os fueron registrados 63 mil conflictos con la intervenci贸n de la polic铆a y surgieron 223 鈥渮onas de tensi贸n鈥 por el agua. Diez a帽os atr谩s hab铆a s贸lo 30 zonas de tensi贸n, seg煤n la Agencia Nacional de Aguas.

Aunque los casos son muy diversos, hay un patr贸n com煤n: 鈥淓l poder econ贸mico, el agronegocio, la administraci贸n de las hidroel茅ctricas, las industrias y los taladores ilegales, que quieren apropiarse de las tierras fiscales, intentan de muchas maneras restringir el acceso a los r铆os y las represas鈥, escribe Patrik Camporez (O Estado de S茫o Paulo).

El mismo informe establece que el Estado los apoya y, en cambio, siempre salen perjudicados los pueblos originarios y negros, los agricultores familiares y las comunidades tradicionales.

La situaci贸n del 谩rido y seco nordeste es tan grave que los pozos privados son vigilados por el ej茅rcito. La descripci贸n del periodista parece cosa de otra 茅poca: 鈥淛eeps con soldados cortan las calles polvorientas. La operaci贸n de guerra del ej茅rcito para controlar el agua del subsuelo se convirti贸 en rutina en el sert贸n nordestino鈥.Resultado de imagen para Privatizaci贸n del agua en Brasil

San Jos茅 de Belmonte es una localidad de 30 mil habitantes en Pernambuco, c茅lebre por un subsuelo plet贸rico de agua, codiciada por los especuladores. En la madrugada, la ciudad est谩 congestionada por los camiones que recogen agua para venderla a la poblaci贸n.

鈥淟a carrera desenfrenada por los pozos de Belmonte llev贸 al gobierno federal a llamar al ej茅rcito para controlar y distribuir el agua en la regi贸n, que tambi茅n es llevada en cisternas hacia los estados vecinos de Para铆ba y Cear谩鈥, apunta Camporez. El municipio tiene m谩s de mil pozos grandes, de hasta 150 metros de profundidad.鈥淓n cada punto de captaci贸n hay un equipo del ej茅rcito.鈥

Conflictos eternos: De la tierra al agua

鈥淪in conseguir resolver el antiguo problema de los conflictos de tierras, el pa铆s vive ahora una nueva crisis. Cada curva de un r铆o caudaloso y de corrientes casi secas es disputada a bala, fac贸n o destornillador鈥, escribe el periodista Patrik Camporez.

Camporez detalla que los canales prohibidos para buena parte de los habitantes de las regiones irrigadas fueron construidos en las d茅cadas del 80 y el 90 para las plantaciones de fruta de exportaci贸n en el nordeste.

Resultado de imagen para Privatizaci贸n del agua en Brasil鈥淟a criminalizaci贸n de quienes no tienen agua es un drama m谩s del semi谩rido nordeste. El equipo de reportaje estaba cerca del canal, en Petrolina, cuando pudo ver que un habitante se aproxim贸 al curso con un balde y un barril, mir贸 para los lados y, superando el miedo, agarr贸 agua del lugar. Era Cosme Angel, de 26 a帽os, que repartir铆a el barril con 20 vecinos鈥, relata Camporez.

Cosme explic贸 luego a los periodistas: 鈥淓s una lucha diaria. Si quiero tomar agua directo de un r铆o, tengo que buscar a m谩s de 20 quil贸metros en la costa. Entonces, prefiero correr el riesgo de que me vean y llamen a los vig铆as del agua para hacer la denuncia鈥.

El caso m谩s emblem谩tico es el del l铆der comunitario Haroldo de Silva Betcel, de 34 a帽os, asesinado con un destornillador en las m谩rgenes del Igarap茅 Tiningu, en Santar茅m, en el estado de Par谩. La polic铆a civil dijo que el crimen se debi贸 a la disputa entre ribere帽os y hacendados por el control del curso del r铆o Tapaj贸s. 鈥淓n el Brasil de hoy, el agua se convirti贸 en un asunto policial鈥, sentencia Camporez.

  • Compartir:
X

Env铆e a un amigo

No se guarda ninguna informaci贸n personal


    Su nombre (requerido)

    Su Email (requerido)

    Amigo(requerido)

    Mensaje

    A帽adir comentario