Feb 16 2013
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Econom铆a

Pro y contra de la devaluaci贸n en Venezuela

Mientras unos consideran que la devaluaci贸n de 4.30 a 6.30 Bs/$ todav铆a es insuficiente para corregir la sobrevaluaci贸n acumulada a lo largo del anclaje cambiario, otros voceros la presentan como el 芦paquetazo rojo禄 y anuncian el comienzo del fin.

Para contribuir al debate que permita al lector encontrar nuevos elementos para sacar sus propias conclusiones, ofrecemos el siguiente an谩lisis sobre los pro y contra de la reciente devaluaci贸n.

驴Cu谩les fueron las medidas tomada por el Gobierno?

La tasa de cambio subi贸 de Bs. 4.30/$ a Bs. 6.30/$, lo cual equivale a una devaluaci贸n del 46,5
Se elimin贸 el Sistema de Transacciones con T铆tulos en Moneda Extranjera (SITME)
Creaci贸n de un 脫rgano Superior de Optimizaci贸n Cambiaria para fijar prioridades en la asignaci贸n de divisas, equilibrar flujos de caja y velar por la eficacia
Se flexibiliz贸 el uso de las cuentas en d贸lares abiertas en el pa铆s
Se mantiene el tipo de cambio de 4.30 Bs/$ para las solicitudes parta casos de salud, estudiantes y remesas realizadas antes del 8 de febrero

聽驴Qui茅n produce y quien gasta las divisas en el pa铆s?

De las exportaciones totales que ascienden a casi 97 mil millones de d贸lares, el 95% las produce Pdvsa. El sector privado produce apenas 3 mil millones de d贸lares, pero demanda 30 mil millones.

Al comienzo, la Comisi贸n de Administraci贸n de Divisas (Cadivi) atend铆a el 96% de las importaciones que se realizaban en el pa铆s. Pero los retrasos en la aprobaci贸n y liquidaci贸n de divisas llegaron a superar los 180 d铆as, obligando a comprar divisas en el mercado paralelo, profundizar la brecha cambiaria y convertir la tasa no oficial en el precio marcador del d贸lar en la econom铆a.

Para corregir estas distorsiones se cre贸 el Sistema de Transacciones con T铆tulos en Moneda Extranjera (SITME) el 9 de junio de 2010, el cual prove铆a entre 15% y 20% de las divisas a un precio de 5.30-5.60 Bs/$.

Mientras en el 2012 Cadivi aprob贸 un monto de 33.154,37 millones de d贸lares, un incremento de 5,2%, en comparaci贸n con el 2011, cuando se aprobaron 31.398 millones de d贸lares, el SITME suministr贸 7.864 millones de d贸lares y el promedio anual estuvo en torno a los 7.000 millones de d贸lares.

La eliminaci贸n del SITME

En gran medida, el Sitme operaba con las transacciones de los bonos de deuda denominada en d贸lares de Pdvsa y del Gobierno Central, los cuales eran adquiridos y negociados por el sector privado a trav茅s de la banca. Luego de dos a帽os de funcionamiento se elimina, toda vez que la creciente brecha entre la tasa de cambio oficial y la del mercado paralelo es una demostraci贸n de que no pudo cumplir con los objetivos y metas que inicialmente le fueron asignados.

聽聽聽 驴Por qu茅 se deval煤a?: or铆genes, razones y consecuencias

Para responder a esta pregunta expondr茅 cuatro usos posibles de la pol铆tica cambiaria, as铆 como cuatro mecanismos de distribuci贸n de la renta petrolera para poder reflexionar sobre los or铆genes, razones y consecuencias de la devaluaci贸n del bol铆var.

1.1. Pol铆tica cambiaria como instrumento de pol铆tica industrial

La pol铆tica cambiaria puede utilizarse como un instrumento de pol铆tica industrial cuando se trata de inducir y promover las transformaciones estructurales en el aparato productivo. De hecho, este es unos de los argumento con los que se suele justificar la medida de devaluaci贸n: su efecto en la sustituci贸n de importaciones y en la promoci贸n de exportaciones.

Una de las cr铆ticas m谩s fuertes que ha hecho el gobierno venezolano ante la Organizaci贸n Mundial del Comercio (OMC) ha sido justamente la relacionada con la perniciosa pr谩ctica de los multimillonarios subsidios que las principales potencias le conceden a sus exportaciones agr铆colas y manufactureras. Mucho se cuestion贸, tambi茅n, en las negociaciones del ALCA que esos subsidios a las exportaciones de los EE.UU. y la Uni贸n Europea resultaban ruinosos para las econom铆as de los pa铆ses pobres, toda vez que significaban una competencia desleal contra el aparato productivo de los pa铆ses subdesarrollados.

Contradictoriamente, la sobrevaluaci贸n del tipo de cambio en Venezuela se traduce en un subsidio al d贸lar y, en consecuencia, un subsidio a las importaciones que se hacen con esa moneda barata. Estas crecientes importaciones compiten y desplazan a la producci贸n agr铆cola y manufacturera nacionales del mercado interno. Por si fuera poco, castiga de manera muy severa la competitividad cambiaria de las exportaciones venezolanas diferentes al petr贸leo, que son las 煤nicas exportaciones que puede aguantar ese tipo de cambio.

Devaluar no es suficiente para exportar. Tampoco la reducci贸n de aranceles y de las barreras al comercio. Conquistar un espacio en los mercados internacionales exige competir con calidad, cantidad, precios y oportunidad de entrega. Pero tambi茅n requiere la creaci贸n de un adecuado ambiente para la actividad productiva y exportadora que incluye tanto la estabilidad macroecon贸mica, como adecuados servicios de agua, luz, gas, telecomunicaciones, plantas de tratamiento y otros servicios de apoyo a la producci贸n; carreteras, autopistas, ferrov铆as, puertos y aeropuertos; la formaci贸n t茅cnica y productiva de los trabajadores; las capacidades gerenciales, tecnol贸gicas e innovativas; as铆 como el buen funcionamiento de las aduanas y los organismos p煤blicos que administran el marco legal que rige las operaciones e incentivos al comercio exterior. Cuando uno de esos eslabones falla se altera un sistema que debe funcionar cada vez mejor, y por lo tanto, se dificulta y entorpece el esfuerzo exportador.

Por lo tanto, si esta medida de devaluaci贸n no se complementa con otras decisiones en materia de pol铆tica fiscal, monetaria, e incluso, de la propia pol铆tica cambiaria, de pol铆tica de precios y sobre todo con el dise帽o de una pol铆tica agr铆cola, industrial y tecnol贸gica que permita fortalecer la calidad, productividad y competitividad del aparato productivo, el efecto esperado de la devaluaci贸n se desvanecer谩 en el tiempo; y, por si sola, no generar谩 los resultados y efectos que se le atribuyen, de cara a la transformaci贸n de una econom铆a rentista e importadora en una econom铆a productiva y exportadora de una amplia gama de bienes de servicios de alto contenido tecnol贸gico y de creciente grado de transformaci贸n industrial.

1.2. Pol铆tica cambiaria como un instrumento de pol铆tica antiinflacionaria

La pol铆tica cambiaria tambi茅n puede ser utilizada como un instrumento de pol铆tica antiinflacionaria. De hecho, es lo que se hizo en los 煤ltimos a帽os cuando -a trav茅s del anclaje cambiario y la sobrevaluaci贸n del bol铆var-, se utiliz贸 justamente la pol铆tica cambiaria y se subsidi贸 el d贸lar para abaratar las importaciones; medida que al final tuvo efectos contraproducentes y muy negativos sobre el propio aparato productivo interno, el cual se vio desplazado por un creciente volumen de importaciones realizadas con un d贸lar subsidiado y cada vez m谩s barato.

La viabilidad de impulsar la transformaci贸n de la econom铆a a partir del uso del instrumento de la pol铆tica cambiaria es parcialmente cierto, toda vez que esa medida aislada ver谩 anulado sus efectos si se reedita el fen贸meno de una inflaci贸n en Venezuela superior a la de sus principales socios comerciales y no se ajusta de inmediato el tipo de cambio para corregir este diferencial, el cual tiende a sobrevaluar el tipo de cambio y la correcci贸n parcial de ese diferencial inflacionario que con esta nueva devaluaci贸n se ha logrado, se ver铆a volatilizado en el curso del a帽o, justamente por el auge inflacionario que la propia devaluaci贸n origina.

Al comparaci贸n la inflaci贸n de enero 2013 vemos que Venezuela, con una inflaci贸n de 3.3%, se ha encarecido mucho m谩s que sus principales socios comerciales en Am茅rica Latina: Chile 0,2%; Colombia 0,3%; M茅xico 0,4%Ecuador 0,5 %; Brasil: 0,86%. Con un tipo de cambio anclado se refuerza comprar las mercanc铆as en aquellos pa铆ses donde se han encarecido menos, prolongando as铆 la propensi贸n importadora que en Venezuela se ha instalado.

1.3. Pol铆tica cambiaria como instrumento de pol铆tica fiscal

La pol铆tica cambiaria, adem谩s de los usos antes comentados como instrumento de pol铆tica industrial o de pol铆tica antiinflacionaria, tambi茅n puede tener aplicaciones y efectos muy concretos en materia de pol铆tica fiscal. La devaluaci贸n le posibilita al fisco obtener m谩s bol铆vares al vender el ingreso petrolero de m谩s de $ 95.000 millones en 2012 no a 4.30 sino a 6.30 bs/$. No olvidemos que la principal fuente de ingresos fiscales sigue siendo el ingreso fiscal de origen petrolero. El Petr贸leo se vende en el mercado internacional en d贸lares y luego esos d贸lares se convierten en bol铆vares, antes a 4.30 Bs/$ y ahora a 6.30 Bs/$.

Al ser el Estado venezolano el perceptor del 95% 贸 m谩s del ingreso en divisas, esa situaci贸n provoca que cualquier medida que se adopte de vender los d贸lares m谩s caros, se traduce de inmediato en una transferencia de recursos del resto de la sociedad que tiene bol铆vares, a favor del Estado que es el due帽o del 95 % de los d贸lares.

Cualquier medida de devaluaci贸n opera entonces como un impuesto cambiario que nutre e inyecta ingresos fiscales adicionales. De hecho, cuando empeora el d茅ficit fiscal como porcentaje del PIB, cuando cae el precio del petr贸leo y se derrumba el ingreso fiscal de origen petrolero, cuando se contrae la econom铆a y se recauda menos IVA e ISR, se apela a la devaluaci贸n como un impuesto cambiario que permite conjurar los problemas de flujo de caja en la Tesorer铆a que amenazan el pago de n贸mina, contratistas y proveedores. La necesidad de generar m谩s ingresos fiscales para reducir el d茅ficit y sostener el creciente nivel de Gasto P煤blico es una de las razones de m谩s peso que subyace en la reciente decisi贸n de devaluar de 4.30 a 6.30 Bs/$.

Sin embargo, el peso de la deuda externa puede anular el efecto positivo de la mayor recaudaci贸n fiscal que se obtiene gracias a la devaluaci贸n. Los saldos de la deuda p煤blica hasta el 2012 son:

路 Deuda interna bruta: m谩s de Bs. 200.000

路 Deuda interna extranjerizable (bonos vendidos en bol铆vares pero cuyo pago es exigible en d贸lares) y la deuda externa: m谩s de $ 100.000 millones.

Si bien la devaluaci贸n asegura una mayor cantidad de bol铆vares por cada d贸lar, lo cual conviene a los efectos de cancelar la deuda interna; en el caso de la deuda interna extranjerizable y la externa, el efecto de la devaluaci贸n es negativo, toda vez que se requerir谩n m谩s bol铆vares para adquirir los d贸lares que se necesitan para cancelar capital e intereses.

1.4. Pol铆tica cambiaria como instrumento de pol铆tica exterior

Una cuarta aplicaci贸n que puede tener la pol铆tica cambiaria es como un instrumento de pol铆tica exterior para impulsar procesos de integraci贸n econ贸mica. Esto ser铆a m谩s efectivo a煤n si al nuevo sistema de cambio dual se le a帽adiera un tipo de cambio preferencial para los exportadores que colocan sus productos en aquellos pa铆ses que pudieran resultar de importancia estrat茅gica en la pol铆tica exterior del Gobierno venezolano, como es el caso del Mercosur, Alba y Celac.

Desde hace tiempo se ha planteado el efecto inhibidor que tiene la sobrevaluaci贸n del tipo de cambio sobre la integraci贸n comercial y las metas de promoci贸n de exportaciones no tradicionales. Estas sufren un tipo de cambio fijado sobre la base de la productividad de la industria petrolera, el cual no expresa la verdadera productividad de los dem谩s sectores transables de la econom铆a, particularmente de la agricultura y la industria, los cuales necesitar铆an un tipo de cambio mayor para poder cubrir los crecientes costos que se derivan de una mayor inflaci贸n en Venezuela que la que reflejan los pa铆ses que forman parte de los acuerdos de integraci贸n antes nombrados. Tan desfavorable es el tipo de cambio oficial para las exportaciones no tradicionales, que ni siquiera expresa la productividad de las industrias b谩sicas que supuestamente aprovechan las ventajas comparativas que el pa铆s tiene en materia de recursos naturales, mineros y energ茅ticos, pero que con un bol铆var cada vez m谩s sobrevaluado tampoco lograr cubrir sus costos de producci贸n a la hora de exportar.

Una tasa de cambio competitiva es una condici贸n necesaria para estimular las exportaciones diferentes al petr贸leo. Pero no es suficiente para garantizar y sostener el desarrollo de un s贸lido sector exportador. Las experiencias de promoci贸n de exportaciones exitosas demuestran que el tipo de cambio jug贸 un importante papel en el incremento de las exportaciones debido a que form贸 parte de un conjunto integral de pol铆ticas macroecon贸micas, agr铆colas, industriales y tecnol贸gicas bien articuladas.

2. Agotamiento de los mecanismos de distribuci贸n de la renta

En relaci贸n con los mecanismos de la distribuci贸n de la renta que a continuaci贸n voy a exponer, su agotamiento o revitalizaci贸n dependen de ese recurrente ciclo que tiene la econom铆a venezolana de entrar en per铆odos de sobrevaluaci贸n-devaluaci贸n-sobrevaluaci贸n, los cuales tienden a ser m谩s o menos prolongados seg煤n sea el comportamiento de los precios de petr贸leo y de los niveles de la renta petrolera. El 5 de febrero de 2003 se fij贸 la tasa de cambio a 1,60 bol铆vares por d贸lar, la cual subi贸 a 1,92 bol铆vares en 2004 y un a帽o despu茅s, en 2005, pas贸 a 2,15 Bs/$. Desde entonces, el ajuste anual dej贸 de hacerse y esta 煤ltima tasa se ancl贸 durante cinco a帽os, a pesar de la inflaci贸n considerablemente superior a la de los principales socios comerciales de Venezuela. En enero de 2010 se aument贸 el precio del d贸lar a 2,60 bol铆vares para productos preferenciales y a 4,30 para el resto de las importaciones, las cuales sufrieron el impacto de una maxidevaluaci贸n del 100%. Esa tasa se mantuvo congelada por tres a帽os, hasta que se anunci贸 el incremento a 6,30 Bs/$, equivalente a una devaluaci贸n de 46,5 %.

2.1. La sobrevaluaci贸n del bol铆var

Sin lugar a dudas, la sobrevaluaci贸n del bol铆var es un mecanismo de distribuci贸n de la renta petrolera. El hecho de permitir durante varios a帽os que el tipo de cambio se sobrevalue -a煤n cuando implique sacrificar ingresos fiscales adicionales que el Gobierno pudieran obtener si ajustara anualmente el tipo de cambio para corregir el diferencial inflacionario entre Venezuela y sus principales socios comerciales-, constituye un mecanismo para la distribuci贸n de la renta petrolera.

2.2. La baja presi贸n fiscal

La baja presi贸n fiscal que durante muchos a帽os se ha observado en Venezuela, tambi茅n es un mecanismo de distribuci贸n de la renta petrolera. Un Estado o un Fisco necesitado de m谩s recursos para cubrir el gasto p煤blico, para cubrir las necesidades internas, seguramente tendr铆a en vigencia un Impuesto de los Activos Empresariales o tendr铆a una tasa de Impuesto al Valor Agregado m谩s alta, un mayor Impuesto sobre la Renta o tendr铆a impuestos indirectos a la gasolina, a los licores y a los cigarrillos mucho m谩s altos. Esta baja presi贸n fiscal tambi茅n expresa un mecanismo de distribuci贸n de la renta petrolera que, como planteaba antes, se puede revitalizar en per铆odos de auge rent铆stico, cuando los precios del petr贸leo suben y el pa铆s obtiene un abundante ingreso petrolero. En esas circunstancias, el Gobierno no necesita afinc谩rsele a los contribuyentes para obtener los recursos fiscales que la abundante renta petrolera le provee. Pero cuando se hacen insostenibles las presiones fiscales deficitarias, se suele apelar al recurso de la devaluaci贸n como un impuesto cambiario.

2.3. La alta n贸mina de empleados p煤blicos y los subsidios

Hay otros mecanismos de distribuci贸n de la renta que tambi茅n se fortalecen o se debilitan dependiendo de ese comportamiento err谩tico de los precios del petr贸leo. Son los que tienen que ver con la posibilidad de contratar una creciente n贸mina de empleados p煤blicos cuyos sueldos, salarios y beneficios laborales se pagan con la renta petrolera.

Tambi茅n se financian con la renta los subsidios, no solamente a la gasolina, sino tambi茅n al agua, a la luz, el gas. Al igual que los dem谩s, este mecanismo tambi茅n colapsa cuando se desploma la renta. Como quiera que sea, el hecho de que pese tan poco la factura de agua, electricidad y gas en los presupuestos de los hogares o incluso en la propia estructura de costos del aparato productivo, induce a un uso muy irracional que raya casi en el desperdicio y despilfarro de estos recursos. Este es un rasgo caracter铆stico de la cultura rentista.

2.4. El gasto p煤blico

Y, por supuesto, otro mecanismo de distribuci贸n de la renta tiene que ver con el gasto p煤blico, con la inversi贸n en infraestructura, con el financiamiento a los sectores productivos y con el gasto social, en particular, el alto peso que tienen las Misiones sociales dentro de ese gasto social. Entonces, desde mi perspectiva, la medida de devaluaci贸n tiene sus or铆genes en los vaivenes y avatares del ciclo: auge rent铆stico-sobrevaluaci贸n-ca铆da del ingreso externo-crisis fiscal-necesidad de devaluar-inflaci贸n-auge rent铆stico-sobrevaluaci贸n.

3. Las consecuencias de la devaluaci贸n

Las consecuencias de la devaluaci贸n est谩n, entonces, muy asociados a los cuatros usos que describ铆 anteriormente en relaci贸n con las aplicaciones de la pol铆tica cambiaria como instrumento de pol铆tica industrial, antiinflacionaria, fiscal y de pol铆tica exterior.

3.1. Sobre la transformaci贸n del aparato productivo

La cultura rent铆stica nos lleva a utilizar buena parte del ingreso petrolero para comprarle al resto del mundo lo que aqu铆 se pudiera producir internamente. Desde a帽os atr谩s se ha estado planteando la necesidad de ajustar el tipo de cambio de cara a la tarea largamente pospuesta de crear las condiciones para facilitar la transformaci贸n de una econom铆a rentista en una econom铆a productiva.

Como ya lo dije antes, el problema de la sobrevaluaci贸n del tipo de cambio castiga de manera muy severa la competitividad de los exportadores no tradicionales, incluido el sector que se lleg贸 a llamar en una oportunidad de 芦exportaciones tradicionales禄 como el caf茅 y el cacao, hasta la propia competitividad de los sectores de las industrias b谩sicas.

La econom铆a venezolana creci贸 5,6 % en el 2012, lo cual es una buena noticia en medio de la crisis econ贸mica internacional que ha dejado sin empleo a millares de trabajadores. Pero cuando uno analiza la estructura del PIB para evaluar la calidad de ese crecimiento, descubre que es un crecimiento de baja calidad que se sustent贸 sobre todo en los sectores del comercio, los servicios, el comercio importador, la actividad financiera y en la din谩mica del sector telecomunicaciones. Pero no fue un crecimiento sustentado en la expansi贸n, en el crecimiento sostenido de la agricultura y de la industria. De hecho, m谩s bien, se puede apreciar c贸mo, en los 煤ltimos a帽os, el aporte relativo al PIB tanto de la agricultura como de la industria se redujo como consecuencia del desplazamiento que sufri贸 la producci贸n nacional por las crecientes importaciones realizadas con un d贸lar barato y subsidiado.

Y en per铆odos de recesi贸n, la ca铆da de la demanda interna ha sido parcialmente compensada con las exportaciones, contrarrestando as铆 el desplome del consumo y la ca铆da de las ventas en el mercado dom茅stico. Pero m谩s all谩 de breves per铆odos de auge, las exportaciones privadas de nuevo se desinflan y nunca han registrado un crecimiento significativo y sostenido que valga la pena destacar.ven pdvsa2

Con la anterior devaluaci贸n que llev贸 la tasa de cambio de 2.15 a 4.30 Bs/4 se argument贸 que la decisi贸n de devaluar el bol铆var traer铆a como consecuencia la transformaci贸n del aparato productivo, el cambio de una econom铆a importadora en una econom铆a productiva y exportadora. Pero el anclaje cambiario, la sobrevaluaci贸n del bol铆var y el consiguiente incremento de las importaciones que desplazaron la producci贸n nacional y castigaron la competitividad de las exportaciones no petroleras, demostraron todo lo contrario. Y esto es y ser谩 as铆 mientras en Venezuela el manejo inteligente de la pol铆tica cambiaria no termine de formar parte de una estrategia para la transformaci贸n del modelo rentista. Las devaluaciones siempre han respondido a la necesidad de encarar los desequilibrios fiscales que se han hecho insostenibles. Los d贸lares se venden m谩s caros para compensar el deterioro del ingreso fiscal. Pero si la medida de devaluaci贸n no se acompa帽a de pol铆ticas industriales y tecnol贸gicas que refuercen, que complementen el impacto positivo que pudiera tener la pol铆tica cambiaria en ese sentido, sencillamente las buenas intenciones de transformar la econom铆a rentista e importadora en una nueva econom铆a productiva y exportadora una vez m谩s se ver谩n frustrados y postergados.

3.2. Sobre el comportamiento de los precios y la distribuci贸n del ingreso

El fen贸meno inflacionario en Venezuela est谩 muy asociado al ciclo sobrevaluaci贸n-devaluaci贸n del tipo de cambio. Cuando el Gobierno entra en problemas fiscales, el d茅ficit en las cuentas p煤blicas termina siendo la gota que desborda el vaso, el verdadero detonante de la devaluaci贸n. Aunque haya otras razones que se van acumulando y ejercen presi贸n para ajustar el tipo de cambio, 茅stas nunca terminan de ser lo suficientemente fuertes para que se tome la decisi贸n. Como razones adicionales se suman las p茅rdidas del BCV por traspasos al Fonden; el diferencial de inflaci贸n entre Venezuela y el resto del mundo; el irracional y desmesurado aumento en la demanda de divisas, la demora en su liquidaci贸n y la consiguiente la escasez, acaparamiento y especulaci贸n con los productos importados. Pero s贸lo cuando hay crisis fiscal es que se adopta la medida. Con un d茅ficit fiscal de 15% del PIB era previsible una devaluaci贸n con fines fiscales y as铆 poder sostener la expansi贸n del gasto p煤blico, sobre todo para atender los programas sociales, mantener al d铆a las remuneraciones y pensiones, la inversi贸n en salud, educaci贸n, cultura, recreaci贸n, as铆 como la Gran Misi贸n Vivienda Venezuela.

As铆 pues, la devaluaci贸n termina reproduciendo y agravando el problema inflacionario y volvemos entonces al mismo c铆rculo vicioso de sobrevaluaci贸n-devaluaci贸n-inflaci贸n-sobrevaluaci贸n-devaluaci贸n. La devaluaci贸n va a tener indudablemente un impacto inflacionario. Por lo tanto, un importante impacto de la devaluaci贸n recaer谩 sobre el poder adquisitivo de los trabajadores, como consecuencia de la inflaci贸n de los alimentos, las medicinas, artefactos electrodom茅sticos y autom贸viles. En el a帽o 2012, los sectores que recibieron m谩s divisas fueron alimentaci贸n, con $ 7.254,26 millones; salud, con $ 4.017,99 millones; y, automotriz, con $ 2.692,58 millones. Estas importaciones se hicieron a 4.30 Bs/$ y en adelante deber谩n hacerse a 6,30 Bs/$, una devaluaci贸n equivalente al 46,5 % que, con toda seguridad, ser谩 trasladada al precio final que pagan los consumidores.

Una de las consecuencias es esa. Por lo tanto, para que la inflaci贸n no anule el efecto deseado del ajuste cambiario, se requiere el dise帽o y ejecuci贸n de una acertada estrategia antiinflacionaria que pueda compensar el inevitable impacto que la propia devaluaci贸n genera sobre la estructura de costos del componente importado y el comportamiento de los precios.

Obviamente, se va a producir una redistribuci贸n del ingreso. La medida de devaluaci贸n supone esa transferencia de recursos a favor del sector estatal que pr谩cticamente monopoliza el ingreso en divisas, en desmedro del sector que compra las divisas. Igualmente desencadenar谩 una transferencia de parte del ingreso de los sectores que viven de un sueldo o ingreso fijo hacia los sectores empresariales que manipulan la fijaci贸n de los precios. Por supuesto, ese ingreso fiscal adicional que recibir谩 el Gobierno permitir谩 este a帽o aumentar los sueldos y salarios, mantener los niveles de empleo procurando mantener al d铆a los pagos a contratistas para que las obras y las construcciones en el interior del pa铆s no se paralicen en un a帽o electoral en el que se elegir谩n concejales y alcaldes.

Entonces, ese ingreso adicional en bol铆vares que se deriva de la medida de devaluaci贸n le va inyectar al gobierno suficientes recursos para aumentar el gasto y crear un ambiente que de alguna manera conjure las amenazas de abstenci贸n, de decepci贸n y voto castigo que eventualmente pudiera presentarse, compensando el auge inflacionario por la v铆a de aumentar los sueldos y salarios y mantener el actual nivel de empleo y as铆 evitar la conflictividad laboral.

3.3. Devaluar para pagar pasivos laborales

Cuando uno ve, por ejemplo, los conflictos que en estos momentos tienen las empresas b谩sicas donde los trabajadores est谩n reclamando el pago de pasivos laborales, de aumentos de sueldos que est谩n pendientes, de bonos que todav铆a no se han cancelado, comprende claramente como al tipo de cambio de 4,30 Bs/$ el ingreso en divisas de empresas b谩sicas como Ferrominera del Orinoco, Sidor, Alcasa, Venalum, Proforca, etc. no rend铆a lo suficiente y, por lo tanto, no alcanzaba para cubrir todos esos crecientes gastos de operaci贸n y compromisos laborales denominados en bol铆vares. Ese tipo de cambio anclado desde hace tres a帽os estaba no solamente comprometiendo la competitividad externa de estas empresas, sino incluso, su propia viabilidad interna. Esa alt铆sima conflictividad laboral y social, de alguna forma encuentra una m谩scara de ox铆geno con la devaluaci贸n, porque va a permitir que estas empresas conviertan ahora buena parte de su ingreso en divisas al nuevo tipo de cambio de 6,30 Bs/$. Esto significar谩 una mayor cantidad de bol铆vares para poder ponerse al d铆a no solamente con los compromisos labores, sino tambi茅n con buena parte de las deudas que tiene pendientes con proveedores, con contratistas, sin excluir, por ejemplo, los aportes que las empresas b谩sicas hacen a la Corporaci贸n Venezolana de Guayana (CVG) para alimentar los presupuestos que esta Corporaci贸n tiene para invertir en las obras de infraestructura en la regi贸n.

Principales impactos de la devaluaci贸n sobre los diferentes agentes econ贸micos

Sobre el gobierno:

路 Al vender los d贸lares m谩s caros el gobierno obtiene un ingreso mayor en bol铆vares, lo cual le permite reducir el d茅ficit fiscal en t茅rminos reales y como porcentaje del PIB.

路 Al aumentar su ingreso fiscal disminuye las necesidades de endeudamiento interno.

路 Sin embargo, para pagar la deuda externa deber谩 comprar los d贸lares m谩s caros y, por lo tanto, necesitar谩 una mayor cantidad de bol铆vares para cancelar el capital e intereses de la misma.

路 Para calcular el peso de la deuda como porcentaje del PIB se debe convertir el monto de PIB en bol铆vares al nuevo tipo de cambio de 6.30 Bs/$, lo cual dar谩 un monto menor en d贸lares y por lo tanto aumentar谩 el ratio de la deuda externa como porcentaje del PIB

路 Como el fisco obtendr谩 m谩s bol铆vares por cada d贸lar, seguramente se producir谩 un aumento de los dep贸sitos del gobierno.

Sobre la banca

路 Reducci贸n de la demanda de bonos del Estado denominados en bol铆vares y d贸lares.

路 Aumento en bol铆vares de los intereses en d贸lares percibidos por la banca.

路 Disminuci贸n real de la cartera de cr茅dito.

Sobre el BCV

路 Incremento en bol铆vares del valor de las reservas internacionales, compensando parte de las p茅rdidas por traspasos al Fonden.

路 Aumento en bol铆vares de los intereses en d贸lares sobre reservas en divisas.

Sobre las empresas:

路 Las importadoras resentir谩n el encarecimiento de la divisa con la consiguiente ca铆da en la demanda de productos importados.

路 Las exportadoras se ver谩n estimuladas al recibir una mayor cantidad de bol铆vares por cada d贸lar exportado

路 En general, tanto las importadoras como las exportadoras sufrir谩n un incremento en los costos del componente importado.

Sobre los hogares:

CHAVMO131路 Un aumento del valor en bol铆vares de los ahorros e intereses para aquellos hogares que han comprado bonos del Estado en divisas o tienen capacidad de ahorra en divisas.

路 La devaluaci贸n del 46,5 % encarece el componente importado que se traslada al precio que pagan los consumidores y, por lo tanto, es previsible una inflaci贸n superior a la proyectada para el a帽o 2012

4. Propuestas para un manejo inteligente de la pol铆tica cambiaria

Se ha pretendido atribuir a la devaluaci贸n un efecto m谩gico, autom谩tico, sobre la transformaci贸n productiva. Pero la anterior maxidevaluaci贸n de 100 % que llev贸 el d贸lar de 2,15 a 4.30 corroboran que la devaluaci贸n cada vez que es utilizada 煤nica y exclusivamente para aumentar el ingreso fiscal, si no va acompa帽ada de otras medidas complementarias pierde totalmente su efecto y se vuelven a reeditar, entonces, todos los fen贸menos asociados a una econom铆a rentista que cae en ese ciclo vicioso de dejar que el d贸lar se sobrevalue, exacerbando as铆 la tendencia a importar de otros pa铆ses lo que se debiera estar cubriendo con producci贸n nacional.

El ajuste cambiario: necesario m谩s no suficiente

Ya explicamos que al congelar el tipo de cambio se subsidia el d贸lar y, por lo tanto, tambi茅n se subsidian las importaciones que desplazan la producci贸n nacional. En consecuencia nos mantenemos en un c铆rculo vicioso: importamos porque no producimos y no producimos porque importamos.

En tales circunstancias, el ajuste cambiario de 4.30 a 6.30 Bs/$ es una medida necesaria m谩s no suficiente. Esta devaluaci贸n ha sido tard铆a, parcial e incompleta, toda vez que se trata de instrumentar una pol铆tica cambiaria integral que realmente contribuya a la transformaci贸n del capitalismo rent铆stico en un nuevo modelo productivo socialista. Esto ser谩 posible s铆 y s贸lo s铆 la devaluaci贸n es complementada con otras decisiones en materia de pol铆tica fiscal, en materia de pol铆tica cambiaria, en materia de pol铆tica de precios y en materia de pol铆ticas sectoriales, agr铆colas, industriales y tecnol贸gicas.

Dise帽ar pol铆ticas agr铆colas, industriales y tecnol贸gicas

No es cierto que la devaluaci贸n va a permitir autom谩ticamente el tr谩nsito de la econom铆a rentista importadora al nuevo modelo productivo exportador. Si bien la devaluaci贸n encarece las importaciones que compiten con la producci贸n nacional y mejora el ingreso en bol铆vares de los exportadores, la competitividad cambiaria es una condici贸n necesaria m谩s no suficiente para sostener el esfuerzo exportador. Es necesario construir una competitividad aut茅ntica basada en el desarrollo de ventajas competitivas de tipo tecnol贸gico que permitan que esa dotaci贸n de factores que el pa铆s tiene en materia de petr贸leo, gas, recursos naturales y materias primas sea efectivamente aprovechada. El ingreso en divisas que se obtiene al exportar estos recursos, en lugar de ser consumido por la v铆a de las importaciones, debe ser reorientado hacia la inversi贸n productiva y al fortalecimiento de las capacidades tecnol贸gicas e innovativas que a la larga permitan transformar el petr贸leo, gas, recursos mineros y naturales en productos de mayor valor agregado y contenido tecnol贸gico.

El pobre desempe帽o de las exportaciones no tradicionales venezolanas no se debe solo a la ausencia de un tipo de cambio competitivo, sino a la falta de una pol铆tica integral de promoci贸n de exportaciones. No obstante, la correcci贸n de la sobrevaluaci贸n estructural del bol铆var es un requisito para superar el sesgo anti-exportador de la econom铆a venezolana. La asignatura pendiente -adem谩s de encontrar una tasa cambiaria de equilibrio que evite el efecto negativo de la sobrevaluaci贸n estructural del bol铆var-, sigue siendo la definici贸n de pol铆ticas macroecon贸micas, agr铆colas, industriales y tecnol贸gicas coherentes que hagan posible un desarrollo sostenido de la econom铆a real. Sin producci贸n nacional no es posible sustituir importaciones. Mucho menos exportar.

Para que sea sostenible el impacto positivo de la devaluaci贸n sobre la transformaci贸n productiva, para que sea cre铆ble y se demuestre que no fue solamente tomada con el fin de cubrir el d茅ficit fiscal, tendr谩 que ser respaldada con un conjunto de medidas complementarias en materia de pol铆tica macroecon贸mica, agr铆cola, industrial y tecnol贸gica.

Tipo de cambio para promover las exportaciones no tradicionales

Para facilitar los objetivos del gobierno de profundizar la integraci贸n de Venezuela a la econom铆a latinoamericana como un exportador de productos con un creciente valor agregado, el nuevo tipo de cambio de 6,30 Bs/$ luce todav铆a sobrevaluado. Este puede expresar efectivamente la competitividad del sector petrolero, pero a煤n no expresa la verdadera productividad y competitividad de los dem谩s sectores de la econom铆a. Su impacto negativo sobre producci贸n nacional -particularmente sobre la oferta exportable-, pudiera ser compensado con otro tipo de cambio que remunere de mejor manera el esfuerzo productivo que hacen los exportadores.

Si los exportadores venezolanos pudieran retener el equivalente al valor agregado que generan y venderlo en el mercado paralelo, reintegrando al BCV 煤nica y exclusivamente el porcentaje que corresponde al componente importado que es financiado con las divisas que Cadivi les entrega, seguramente ese est铆mulo cambiario, aunado a las dem谩s medidas de pol铆tica sectorial que antes mencion茅, pudieran reforzarse entre s铆 para profundizar y acelerar la transformaci贸n estructural de la econom铆a venezolana.

Los exportadores necesitan un est铆mulo adicional, un incentivo mucho m谩s poderoso que el que se acaba de otorgar con la devaluaci贸n. Todos sabemos que los exportadores est谩n obligados a cambiar el 70 % de sus divisas al tipo de cambio oficial. Plantear铆a, entonces que los exportadores retengan y puedan vender en el mercado paralelo el porcentaje de divisas equivalente al valor agregado que generan, reintegrando al BCV el monto equivalente a lo que Cadivi les otorga para cubrir el componente importado.

Por esa v铆a estar铆amos aumentando la oferta de divisas en ese mercado paralelo. Esta medida estimular铆a las exportaciones no tradicionales y sustentar铆a una mayor oferta de divisas por parte del sector privado exportador, lo cual aliviar铆a de alguna forma la presi贸n que hay sobre el BCV de quemar reservas internacionales con el fin de cerrar la brecha entre el tipo de cambio oficial y el mercado paralelo, cuando la raz贸n del aumento de la demanda y de la cotizaci贸n del d贸lar en el mercado paralelo es el retraso de Cadivi a la hora de liquidar oportunamente las divisas que requieren los sectores productivos para cancelar a tiempo las deudas con sus proveedores.

Si bien es cierto que la devaluaci贸n puede tener un efecto positivo, toda vez que las importaciones se encarecen y le pueden dar un margen de maniobra al aparato productivo para competir en precios con las importaciones encarecidas, esa es una condici贸n necesaria m谩s no suficiente para asegurar ese efecto de sustituci贸n de importaciones y promoci贸n de exportaciones que se le atribuye a la medida de devaluaci贸n. Si la devaluaci贸n se queda como una medida aislada, su potencial efecto positivo se va debilitando y disolviendo como resultado de la propagaci贸n de la inflaci贸n que la propia medida de ajuste cambiario va a generar.

Entonces habr铆a que atacar el problema por la v铆a de aumentar una oferta que no ha sido lo suficientemente din谩mica como para estar a la altura del aumento de la demanda, del aumento de la liquidez. No se trata de una medida aislada sino de toda una pol铆tica para dinamizar el aparato productivo y as铆 sustituir importaciones y diversificar la oferta exportable.

La devaluaci贸n le da cierta competitividad al aparato productivo, pero para que vaya m谩s all谩 de una competitividad espuria, transitoria, provisional, ef铆mera en el tiempo, que termine siendo un espejismo, el papel regalo con el cual se envolvi贸 la medida de devaluaci贸n fiscalista y se justific贸 desde el punto de vista comunicacional, habr铆a que ejecutar otra serie de medidas que permitan cumplir, entre otros, los siguientes objetivos:

鈥 En primer lugar, un objetivo de reactivaci贸n de todas las empresas que est谩n trabajando por debajo de su capacidad instalada debido al desplazamiento que sufre la producci贸n nacional por las importaciones; evitar que esas empresas cierren, se desmantelen y terminen entonces vendi茅ndose e instal谩ndose sus equipos a otros pa铆ses; me refiero al impulso de un programa de reactivaci贸n con distintos incentivos para salvar el patrimonio productivo que todav铆a queda. Esa reactivaci贸n de esas industrias permitir铆a entonces aumentar la oferta nacional de bienes y servicios e ir logrando ese efecto sustituci贸n.

鈥 Para lograr el aumento de las exportaciones, generar nuevas fuentes de divisas que compensen la ca铆da del ingreso petrolero y corrijan el monopolio que tiene el Estado en el mercado de divisas con una creciente oferta privada, planteo el dise帽o y ejecuci贸n de una pol铆tica de reconversi贸n tecnol贸gica; porque en los mercados no vamos a competir solamente con la competitividad cambiaria que nos da la devaluaci贸n, esos mercados se van a conquistar con productos de buena calidad, cuando la entrega sea oportuna y en las cantidades requeridas; entonces, ese programa de reconversi贸n estar铆a apuntado a fortalecer la calidad, la productividad y la competitividad del aparato productivo y as铆 complementar el efecto positivo que tiene la devaluaci贸n en t茅rminos de competitividad cambiaria.

鈥 Pero tambi茅n se requiere una pol铆tica de reindustrializaci贸n para aumentar la densidad empresarial del pa铆s. Nosotros tenemos apenas 0.25 establecimientos manufactureros por cada 1.000 habitantes; Colombia tiene 1.2 establecimientos por cada 1.000 habitantes y M茅xico, tiene 1.7 establecimientos manufactureros por cada 1.000 habitantes. Esos pa铆ses tienen una capacidad productiva que no solamente permite atender las necesidades crecientes del mercado nacional sino que tambi茅n tienen una oferta exportable permanente, no exportan excedentes. Como no viven de una renta petrolera o minera, son pa铆ses que tienen toda una estrategia exportadora y en determinados sectores han logrado posicionarse de manera continua y estable en los mercados internacionales. Entonces nosotros deber铆amos al menos trazarnos en los pr贸ximos 5-10 a帽os la meta de alcanzar un establecimiento por cada 1.000 habitantes; todav铆a estar铆amos por debajo de Colombia, todav铆a estar铆amos por debajo de M茅xico pero subir铆amos nuestro parque industrial de los 7.000 establecimientos que tenemos ahora a por lo menos 28.000. Por esa v铆a estar铆amos aumentando entonces la producci贸n nacional, atacar el problema inflacionario por la v铆a estructural; es decir, aumentando la oferta, sustituyendo las importaciones con producci贸n nacional y diversificando y aumentando nuestra oferta exportable de manera permanente.

Por supuesto, todo esto debe ir acompa帽ado de una medida de reorganizaci贸n institucional donde Cadivi, que ya ha dado muestras de agotamiento, se vea ahora reforzado por el nuevo 贸rgano cambiario que ha sido creado y as铆 poder mejorar los plazos en los que aprueba y liquida las divisas, el cual tiene las siguientes funciones:

1. Fijar prioridades en la asignaci贸n de divisas

2. Direccionar la calidad y cantidad de las importaciones

3. Equilibrar los flujos de disponibilidad de divisas a las necesidades del Plan nacional de Desarrollo Econ贸mico y Social

4. Crear un sistema integrado automatizado

5. Orientar la aplicaci贸n de los certificados de no producci贸n

6. Proponer pol铆ticas de importaci贸n y promoci贸n de exportaciones

8. Velar por la eficiacia, eficiencia

9. Coordinar el flujo de divisas provenientes de los hidrocarburos y otras fuentes.

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