Abr 26 2007
461 lecturas

Sociedad

Qué pasa en Venezuela… – EN CUANTO A RCTV

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Debido a la convulsión nacional que se ha generado en cuanto al cierre de RCTV, es mucho, y han sido muchos, los que me han preguntado, e inclusive invitado a expresar mi opinión al respecto; sin lugar a dudas por el nexo que durante años mantuvo mi padre con el Canal 2.

Así que, con respecto a esta coyuntura, a todas luces “histórica”, permitanme compartir con ustedes mi opinión y
posición; pues nunca antes, ni después será un mejor momento. Les voy a contar historia, y para ello, me valgo de las palabras de papá en su último programa de televisión, cuando, en 1973, le fueron cerradas las puertas para siempre a su Show de Renny y Renny Presenta y fue literalmente corrido de la televisión venezolana, por decisión y voluntad conjunta de todos los dueños de Plantas de televisión, decisión auspiciada, tramada y promovida por Marcel Granier y Hernán Pérez Belisario:

foto
“Hoy es mi último Día en la televisión Venezolana… Los dueños de las plantas han decidido quitarme la concesión como productor independiente… No me sera renovada… Están en su derecho… pero ellos pretenden que yo sea empleado de ellos y que sean ellos los que me digan a mí que puedo decir y que no puedo
decir en televisión… ¡Censurarme!

“…Me muero de la risa de sólo pensar que un Marcel Granier o un Peter Bottome me digan a mí que puedo o no decir… Y mucho menos que me vengan a dar órdenes de cómo puedo yo hacer o no hacer mi programa de televisión… No ha nacido en Venezuela quien me pueda decir a mi, cómo hacer televisión.

Así pues a partir de hoy, quedo fuera de la televisión Venezolana”.

En 1973, Renny Ottolina fue retirado de la televisión Venezolana. Fue el golpe mas duro que hasta ese momento hubiese experimentado en su vida.

¿Porqué? Por que así lo quiso Marcel Granier. En 1973, se le vencía a Renny Ottolina su contrato como productor
independiente de RCTV por dos años renovable, tal como lo venía haciendo desde 1961. Con el tiempo se hizo del criterio de Marcel Granier de que Renny representaba una carga económica para la planta y que por consiguiente no les era rentable. Por demás alegaba, que Renny se les había convertido en “un problema” pues
“no podían controlarlo” y representaba una amenaza a los intereses del canal.

Según Marcel Granier, había que sacar a Renny de la televisión, pero no solo del Canal 2, sino de todas las plantas de televisión. Renny se había constituido, según el, en una amenaza y no se le podía dejar seguir creciendo. Así pues, Marcel Granier, junto con Hernán Pérez Belisario, se dieron a la tarea de reunir a todos los dueños de Plantas de Televisión y venderles la idea de que debían actuar en conjunto y acordar el no renovarle la concesión o espacio de televisión a Renny Ottolina para producir sus programas independientes.

Resolvieron, que si Ottolina quería hacer televisión, tendría que aceptar trabajar como empleado del canal sujeto a las restricciones que el canal le impusiese. Es decir, que Renny, dejaría de tener su programa propio e independiente, sin censura ni restricciones –mas que aquellas que manda la Constitución– y debía aceptar
someterse a las restricciones y censura del Canal.

¡Y hoy reclaman libertad de expresión!

Sabía Marcel Granier, que estas condiciones jamás serían aceptadas por Renny. Esto, queridos venezolanos, es historia cierta.

Esta es la razón única y absoluta por la cual los venezolanos dejaron de tener “el Show de Renny” y les fue despojada la posibilidad de tener a Renny en televisión. Ciertamente, Renny con su hora diaria ganaba mas que el canal entero con todas sus horas de programación juntas pues el era el mejor; y ciertamente, Renny tenía y ejercía plenamente su derecho a la libertad de expresión dentro y fuera de su programa de televisión, ¡pues no podía ser de otra manera! ….

Eso parecía molestar a Marcel Granier.

Renny hablaba y decía lo que pensaba. Era un severo crítico del gobierno; de la universidad con sus sempiternos repitientes; de la corrupción campeante; de los abusos de poder; de la negligencia ciudadana; de los compadrazgos cómplices de privilegios y prebendas; de la discriminación en ciudadanos de primera y de
segunda según la afiliación partidista o compadrazgos y amiguismos; de los servidores públicos flojos; de los estudiantes de 0,9; de los ciudadanos que no respetaban las normas cívicas… etc, etc.

No había tema del interés Nacional, que Renny no tocara. Y, asimismo, Renny era el mayor crítico de la mediocridad e irresponsabilidad de la televisión venezolana. Decía y pregonaba sobre la importancia de la responsabilidad de los medios de comunicación ante el público. Señalaba el inmenso poder de los mismos como un indicativo de su misión y respeto para con la audiencia.

Le preocupaba que los canales les interesaba mas vender y facturar con chabacanería y bajezas con las cuales, lejos de enaltecer, des-educaban enseñando y exaltando los mas bajos instintos del ser humano; que contribuir a elevar y mejorar la condición de un pueblo.

A papá siempre le preocupó la irresponsabilidad de los medios televisivos que en vez de subir en calidad, escogían siempre igualar hacia abajo y mantener a un televidente ignorante y embrutecido con tal de usarlo. Así lo manifestó en su Juicio a la Televisión Venezolana. No había posibilidad alguna de que a Renny lo callaran para proteger los subalternos intereses de un canal por encima de los intereses del país. Y eso parecía molestar a
Marcel Granier. Pero Renny educaba, enseñaba buenos modales, estimulaba la buena
conducta ciudadana y reclamaba tanto a los medios, como al gobierno y gobernantes responsabilidad pública, decencia e integridad.

También hacía un constante llamado al ciudadano común a tomar conciencia y ser buenos ciudadanos; pues decía Renny que sólo con una toma de conciencia colectiva y con buenos ciudadanos, podríamos comenzar a construir un mejor país. La televisón, no era un trabajo para papá: era su vida.

Con la salida de Renny de la televisión, se le negó al país y a las generaciones por venir, el poder disfrutar de un talento excepcional; nutrirse de la vanguardia de un hombre, que no solamente daba brillo y prestigio a la television, sino que entretenía con dignidad y clase. Hacia reír y sonreír, como también reflexionar y pensar.

Renny educaba, era ductor y tocaba el corazón, espíritu e inteligencia de los venezolanos porque era un
profesional de altura que conocía y comprendía el sentir de su gente, de su país, y la gran responsabilidad que tenia el poder de la television y porque, por encima de todo, Renny lo que hacia lo hacia con entrega total, pasión y un amor incuestionable por su Patria.

Renny amaba a Venezuela. Renny, respetaba a los venezolanos…. pero eso, parecía molestar a Marcel Granier.

Con la salida de Renny de la televisión, comenzó para él, el principio de su fin. …Fue como si le cortasen las manos a Beethoven en plena producción musical: o las piernas a Pelé; o como impedirle bailar ballet a Margot Fontaine, o también, como despojar de sus alas a un colibrí… Papá comenzó a morir el día que le cerraron
las puertas de la televisión. Eso hizo Marcel Granier …con la aceptación, concurso y anuencia de todas las plantas de televisión venezolanas.

¿Saben porqué? … Por que siempre impusieron sus intereses por encima de los intereses del país.

X

Envíe a un amigo

Su nombre (requerido)

Su Email (requerido)

Amigo(requerido)

Mensaje

Añadir comentario