Dic 18 2019
344 lecturas

Pol铆tica

Reconstrucci贸n: La Argentina sin Hood Robin

No todo lo que sucede en la etapa pol铆tica que acaba de arrancar se instala en las primeras planas de los diarios, ni en las de los que ya apuntan sus chorros de tinta brava contra un gobierno que ni arranc贸, ni en las de los pocos que aplauden el cambio de rumbo.

Impacta, por ejemplo, ver las reacciones de empleadas y empleados p煤blicos que se sorprenden cuando las nuevas funcionarias caminan por los pasillos ministeriales con la sencillez de seres normales que son, o ante los saludos de funcionarios que empiezan a instalarse en sus despachos, siendo quienes son: servidores de un gobierno que intentar谩 sacar al pa铆s de la ci茅naga a la que fue arrastrado por las corporaciones econ贸micas, la especulaci贸n financiera y los amigos de un presidente que ya no es. En lo gestual, un mundo y otro mundo.

El 10 de diciembre comenz贸 tambi茅n la construcci贸n de lo concreto, ante todo de la arquitectura legal que permita invertir las cargas de la econom铆a no productiva, de un modelo no inclusivo, con una desigualdad en aumento. Habr谩 tambi茅n una batalla cultural que apunte contra los fuertes componentes discriminatorios y hasta racistas en mensajes y propuestas que calaron hondo en porcentajes importantes de la sociedad, incluso por encima de las opciones electorales.

En su discurso de asunci贸n Alberto Fern谩ndez apel贸 al concepto de 鈥渟olidaridad鈥, clave para comprender el sentido de las primeras medidas econ贸micas, mirando a quienes menos tienen y reclamando colaboraci贸n de quienes est谩n en mejores condiciones. Tambi茅n se refiri贸 al 鈥渕uro鈥 que la sociedad debiera tratar de desmontar, un concepto que se diferencia del de 鈥済rieta鈥 en tanto es una construcci贸n consciente de quien pretende separar en defensa de lo propio y no un 鈥渉echo natural鈥 que distancia a unos de otros.

Las im谩genes sobre las que el ministro de Cultura de la Naci贸n, Trist谩n Bauer, mont贸 su relato sobre la 鈥渄estrucci贸n鈥 de Tecn贸polis, con los mu帽ecos de San Mart铆n, Belgrano y del Zamba que llev贸 a pasear a las y los escolares por las mejores p谩ginas de la Historia, abandonados y destrozados, son el s铆mbolo exacto de lo que qued贸, y de lo que deber铆a transformar la nueva gesti贸n, tanto la cultural, como la econ贸mica.

El cineasta us贸 el mismo, exacto, concepto que un par de jornadas antes hab铆a empleado el gobernador Axel Kicillof, al anunciar que asum铆a su cargo para 鈥減ara reconstruir la provincia鈥 de Buenos Aires. Bauer conjug贸 el mismo verbo con la carga simb贸lica que tiene un lugar que, aquella 鈥済rieta鈥 llev贸 a pensarlo como 鈥淣egr贸polis鈥, all铆 donde el prejuicio les hace pensar que se divierten los hijos de quienes menos tienen.

Existe un cielo y un estado de coma

Casi como los 鈥淕iros鈥澛 De Fito P谩ez, en determinados aspectos de la gesti贸n la vuelta de campana es autom谩tica, en otros lenta y, en muchos, trabajosa y disputada.

Sacar las rejas de la Plaza de Mayo, colocadas por un gobernante que prefer铆a teatralizar escenas de cercan铆a con la gente a estar con ella, no necesit贸 m谩s que formular el planteo, del mismo modo que volver a iluminar el mural de Eva Per贸n, esculpido por Alejandro Marmo聽sobre dise帽o compartido con el pl谩stico聽Daniel Santoro y montado en el edificio de los ministerios de Desarrollo Social y de Salud, tras cuatro a帽os de apag贸n.La asociaci贸n de Trabajadores del Estado (ATE) tom贸 la iniciativa y las autoridades aplaudieron.

Las 谩reas de Trabajo, Salud, Ciencia y T茅cnica, Obras P煤blicas, Cultura y Medio Ambiente, degradadas por el macrismo volvieron a ser Ministerios o llegaron a ese rango por decreto del Presidente. Menos simb贸lico fue el restablecimiento del Protocolo ILE (Interrupci贸n Legal del Embarazo), que regula los procedimientos tendientes a dar cumplimiento con los derechos jur铆dicamente reconocidos de聽aborto no punible.

La anulaci贸n de las incorporaciones de 煤ltimo momento de funcionarios de rangos elevados en el Estado y las consecuentes indemnizaciones elevadas cayeron de un plumazo. El anuncio de la reinstalaci贸n de la Paritaria Nacional Docente, que pone un piso a las discusiones salariales de las distintas jurisdicciones con sus maestros, tambi茅n fue una expresi贸n del modelo de negociaci贸n que llevar谩 adelante el Gobierno.

En otro nivel de complejidad el presidente del Frente de Todxs instal贸 la intervenci贸n del aparato de espionaje argentino y la reforma de la Justicia Federal, decisiones que apuntan a salir del 鈥渆stado de coma鈥 del que habla aquella canci贸n del m煤sico rosarino y, sobre todo, que tienden a la construcci贸n de aquel 鈥淣unca M谩s鈥 de 鈥渓os s贸tanos de la democracia鈥 al que aspira. La primera medida arrancar谩 con el anuncio inminente del nombre de quien asuma esa responsabilidad, junto a la eliminaci贸n de los fondos reservados que no se rinden desde 2016 ante la bicameral de fiscalizaci贸n, de los que se financia a unos 1.500 agentes encubiertos.

La segunda lo har谩 con la transferencia a los fiscales del poder de instrucci贸n de las causas, como indica el C贸digo Procesal Penal aprobado en 2014, implementado muy parcialmente, y con el env铆o al Senado del pliego del hasta ahora juez federal Daniel Rafecas, postulado para el cargo de Procurador General, es decir Jefe de los fiscales.

La decisi贸n parlamentaria de terminar con la metodolog铆a judicial que desat贸 un festival de prisiones preventivas contra ex funcionarios kirchneristas y de empresarios acusados de delitos asociados a ellos, aprobada por el ex presidente de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo聽Lorenzetti聽y aplicada por el reelecto titular de la C谩mara Federal, juez Mart铆n Irurzun, contribuy贸 a avanzar en el cambio de enfoque.

Si de 鈥渄octrinas con apellido鈥 se trata, la que remite al polic铆a Luis Chocobar quien, vestido de civil,聽 dispar贸 siete veces su pistola 9mm, por la espalda y d谩ndole muerte a Juan Pablo Kukoc, que acababa de cometer un robo en el barrio de La Boca, es otra de las aberraciones que dejar谩 de regir. Ser谩 a partir de la derogaci贸n del 鈥減rotocolo para el uso policial de armas de fuego鈥, instaurado por la dupla Macri-Patricia Bullrich, que habilit贸 a los efectivos a disparar sin necesidad de dar antes la voz de alto.

La dureza del carozo

Hablar de desnutrici贸n infantil o de la imposibilidad de comprar remedios, lamentablemente, no es el relato del pesimismo. Es la real realidad de un pa铆s con uno de cada dos pibes viviendo en la pobreza que, con una producci贸n de comida para 580 millones de personas tiene 6 millones que padecen hambre. En ese plano no alcanzan los anuncios ni los decretos.

La tarea es compleja si se tiene en cuenta el nivel de destrucci贸n de la econom铆a, con la sociedad en sus m铆nimos niveles de reservas materiales. Hace falta la puesta en marcha de un verdadero Plan Marshall -como el que Estados Unidos ofreci贸 a las naciones europeas amigas despu茅s de la Segunda Guerra y en beneficio de sus corporaciones-, pero sin tener los fondos para desarrollarlo.

Sin posibilidad de recurrir al endeudamiento externo ante la cesaci贸n de pagos que gener贸 la pol铆tica de la alianza del PRO con la Uni贸n C铆vica Radical y la Coalici贸n C铆vica y con la decisi贸n de no recurrir a la emisi贸n descontrolada de pesos y evitar desequilibrios fiscales, el camino elegido es tan estrecho como inevitable, se basa en exigirle m谩s a quienes tienen m谩s, que no siempre son millonarios, y repartir entre los que tienen nada o casi nada. De ah铆 el nombre de 鈥淟ey de Solidaridad y Reactivaci贸n Productiva鈥, que se le dio al proyecto enviado este martes 17 a Diputados.

Sin tiempo para esperar, porque el que no come no tiene siquiera minutos, por instrucci贸n de su jefe el equipo de Alberto busc贸 subir los ingresos directos e indirectos de los m谩s afectados por la crisis, su famoso 鈥減onerle plata en el bolsillo a los argentinos鈥, para que puedan consumir. Esa demanda aumentar铆a la producci贸n, con lo que empresarios y trabajadores registrados mantendr谩n sus actividades, que incluso acelerar铆an su ritmo, con la consecuente mejora del empleo. Ese ser铆a el tiempo de la inversi贸n productiva, de la que habla la segunda parte del nombre de la propuesta.

El primer art铆culo del cuerpo que diputadas y diputados comenzar谩n a debatir a partir del jueves 19 muestra el diagn贸stico oficial de la situaci贸n sin necesidad de adjetivarla, reclama la declaraci贸n de la emergencia p煤blica en materia 鈥渆con贸mica, financiera, fiscal, administrativa, previsional, tarifaria, energ茅tica, sanitaria y social鈥.

La b煤squeda de recursos se apoya en una idea que siempre quiso poner en pr谩ctica N茅stor Kirchner, como es el desarrollo de un sistema tributario progresivo en el que a m谩s posesiones mayor aporte. Los pilares iniciales del plan se apoyan en el cobro de impuestos a los bienes personales a partir del equivalente a 31.000 d贸lares, con escalada conforme aumente la riqueza y hasta la duplicaci贸n de la carga para quienes tengan sus bienes en el exterior.

Y la suba de los aranceles a las exportaciones agropecuarias, mal llamadas 鈥渞etenciones鈥, con una propuesta de tope del 33% en el caso de la soja y del 15% para trigo y ma铆z. La hip贸tesis en que se basa esta 煤ltima medida es que la misma conduce al freno de la suba del precio de los alimentos, con un ingreso mayor de divisas y suba en la recaudaci贸n impositiva.

Esos recursos permitir铆an solventar, sin emisi贸n, el incremento de la inversi贸n social del Estado, especialmente desde el 鈥淧lan de lucha contra el Hambre鈥 del Ministerio de Desarrollo Social y desde la Secretar铆a de Econom铆a Social que lidera Emilio P茅rsico, destinada a desarrollar la econom铆a popular, con la conversi贸n de los 鈥減lanes sociales鈥漞n trabajo genuino y en blanco y pase del subsidio al cr茅dito, en base a propuestas de negocios, encadenadas al resto del sector productivo.

Otra fuente de ingresos seguramente tendr谩 sabor amargo para los sectores medios dolarizados, ya sea por consumos reales o aspiracionales, ser谩 el impuesto 鈥淧ara una Argentina Inclusiva y Solidaria鈥 que, una vez aprobado recargar铆a el 30% la compra de moneda estadounidense para turismo y para ahorro, no as铆 para operaciones de comercio exterior y actividades productivas.

Algunos compensar谩n el malestar, con el congelamiento de las tarifas de los servicios p煤blicos por seis meses, tal como prometi贸 la campa帽a de Los Fern谩ndez.

Equilibristas en la batidora

Quienes m谩s padecen ser谩n los m谩s beneficiados por las primeras medidas, como los beneficiarios de la Asignaci贸n Universal por Hijo (AUH) o quienes cobren la jubilaci贸n m铆nima o menor a $19.000 que, en ambos casos, reciben bonos fijos en enero y febrero, a los que se suman los acreedores de la 鈥渢arjeta alimentaria鈥 que entrega $4.000 o $6.000 en productos seg煤n sea para uno m谩s hijos de hasta seis a帽os. Junto a esos anuncios, las autoridades anunciaron que ante la crisis del sistema previsional, se suspender谩n los ajustes autom谩ticos de jubilaciones y pensiones, mientras se instala el nuevo criterio y se reemplazar铆an por aumentos por decreto.

Autom谩ticamente la oposici贸n debut贸 afirmando que se estaba ante un 鈥渁juste鈥 y que el mismo recaer谩 sobre las espaldas de los jubilados. Ni la econom铆a se puede analizar a partir de medidas aisladas, ni el capit谩n que hundi贸 el barco es el m谩s indicado para quejarse por los procedimientos de rescate, menos a煤n antes de conocerlos. La herramienta usada en este caso busca que cada centavo en que mejore la vida de los m谩s humildes no se traslade a los precios de los productos b谩sicos, tratando de dar vuelta aquella sentencia del general Per贸n, de que 鈥渓os sueldos suben por la escalera y los precios por el ascensor鈥. Un Nobel de Econom铆a no podr铆a explicarlo mejor.

La declaraci贸n de las emergencias y el conjunto de paliativos que incluye medicamentos gratuitos y descuentos en farmacia, congelamiento de las tarifas que desordenaron hasta la tragedia la situaci贸n de millones de familias, y bonos para los sectores m谩s vulnerables apuntan a parar lo m谩s grave de una situaci贸n que, de no haber atravesado un cambio de Gobierno, hubiese puesto a la Argentina a la par de los estallidos de Colombia, Ecuador y Chile.

Alberto Fern谩ndez no es Robin Hood, pero s铆 intenta dar vuelta las pr谩cticas de Hood Robin, su antecesor en el despacho principal de Balcarce 50. Su meta, como lo dijo ante la Asamblea Legislativa es concretar el sue帽o de una de las dos estrellas de su firmamento, Ra煤l Alfons铆n (N茅stor Kirchner es la otra), de una Democracia en la que se coma, se cure y se eduque.

Entretanto, empieza a moverse haciendo equilibrio entre un oc茅ano sembrado de los tiburones de la deuda externa que no contrajo su gobierno ni el pueblo que lo vot贸, y un territorio de decisiones soberanas, como las de refugiar a Evo Morales, el presidente de Bolivia, derrocado por un golpe de Estado que tuvo entre sus protagonistas a la Organizaci贸n de Estados Americanos, que se movi贸 en la direcci贸n que le impuso Estados Unidos.

El juego comenz贸. En algunos d铆as -desde ma帽ana mismo en Concordia- millones de argentinas y argentinos comer谩n un poco m谩s y con mejor calidad; en algunas semanas los que viajan en avi贸n y se alojan fuera del pa铆s, es cierto, pagar谩n un impuesto del 30% por disfrutar de sus merecidas vacaciones.

* Periodista y Psic贸logo argentino. Investigador asociado al Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (http://estrategia.la). Miembro de La Usina del Pensamiento Nacional y Popular (http://www.usinadelpensamientonacional.com.ar)

  • Compartir:
X

Env铆e a un amigo

No se guarda ninguna informaci贸n personal


Su nombre (requerido)

Su Email (requerido)

Amigo(requerido)

Mensaje

A帽adir comentario