May 16 2020
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Econom铆aPol铆tica

Reflexiones para un mundo alternativo necesario

1. Salir de un modelo que no garantiza protecci贸n alguna

Esta dram谩tica emergencia sanitaria y social nos est谩 ofreciendo una nueva consciencia de que un modelo basado excusivamente en el pensamiento de mercado y la prioridad de los beneficios no garantiza protecci贸n alguna.

La privatizaci贸n de los sistemas sanitarios, los recortes draconianos en el altar de las constricciones presupuestarias y la mercantilizaci贸n de la investigaci贸n cient铆fica, han convertido un grave problema sanitario en una dram谩tica situaci贸n de emergencia, que ha alterado la vida de todas las gentes y sus relaciones sociales, que reproduce la precariedad con una dimension existencial generalizada.

Si la crisis financiera de 2007-2008 hab铆a tra铆do el final del cuento de hadas de que el mercado siempre producir铆a tanta riqueza que garantizar铆a el bienestar del 鈥済oteo鈥 [鈥渢rickle-down鈥漖 para todos, con la epidemia del Covid-19 la ilusi贸n 鈥渟oberanista鈥 de que el bienestar existente pod铆a mantenerse como prerrogativa de ciertos grupos sociales y/o de ciertos territorios econ贸micamente avanzados tambi茅n ha quedado hecha pedazos.

La crisis sist茅mica 鈥攃risis econ贸mica, ecol贸gica, social y sanitaria鈥 del modelo capitalista ha dejado en evidencia su incapacidad para garantizar la protecci贸n. Se ha convertido en un conflicto entre el mercado de valores y la vida humana. Elegir esta 煤ltima ha de significar iniciar una lucha generalizada por el fin del capitalismo.


2. Pandemia versus ecolog铆a

No estamos siendo testigos de un acontecimiento que sea ex贸geno al modelo econ贸mico-social. La actual pandemia del Covid-19 no es algo externo o de origen desconocido. Nuestra creciente vulnerabilidad tiene su causa m谩s profunda en la destrucci贸n cada vez m谩s r谩pida de los ecosistemas naturales.

La propagaci贸n de la deforestaci贸n, la dr谩stica disminuci贸n de la biodiversidad, la agr铆cultura qu铆mica, la ganader铆a intensiva, la industrializaci贸n, la urbanizaci贸n y la contaminaci贸n han llevado a un cambio repentino en los h谩bitats de muchos animales y especies de plantas, subvirtiendo ecosistemas establecidos desde hace siglos, alterando su funcionamiento y permitiendo una mayor conectividad entre especies.

Desde este punto de vista, la actual epidemia forma parte de la crisis m谩s general del clima, de la que, con la aparici贸n de la emergencia sanitaria, todo el mundo parece haberse olvidado o postergado.

La urgencia de un cambio de rumbo desde el modelo capitalista, en si mismo indiferente al 鈥渜u茅, c贸mo y por qu茅鈥 se producen, cobra una significaci贸n cada vez m谩s crucial.

Se necesitar谩n muchos recursos econ贸micos para superar la actual pandemia y la crisis econ贸mica muy honda que le seguir谩. Desde un principio debe exigirse que estos se dediquen exclusivamente a la construcci贸n de otro modelo, orientado social y ecol贸gicamente.


3. Reproducci贸n social versus producci贸n econ贸mica

En la actual emergencia sanitaria, se pone de relieve la contradicci贸n fundamental del sistema capitalista: el conflicto entre producci贸n econ贸mica y reproducci贸n social. La exclusiva importancia otorgada a lo primero y la consiguiente devaluaci贸n de lo segundo quedan de manifiesto en las medidas que adoptaron los gobiernos para afrontar la epidemia: proteger la producci贸n y evitar el derrumbe econ贸mico fue su prioridad inicial, con el resultado de transformar un grave problema de salud en una tragedia masiva, sobre todo en los territorios m谩s industrializados de nuestro pa铆s.

Las huelgas de trabajadores, organizadas por los trabajadores mismos, han sido huelgas en favor de la vida (reproducci贸n social) contra los beneficios (producci贸n econ贸mica). La pandemia demuestra que no es posible producci贸n econ贸mica alguna sin garantizar la reproducci贸n social, tal como ha tratado de recordarnos siempre el movimiento feminista. Y si la reproducci贸n social significa cuidarse uno mismo, cuidar de los dem谩s y del medio ambiente, hay que repensar precisamente, en torno a estas cuestiones centrales, el conjunto del modelo econ贸mico-social, edificando una sociedad del cuidado en contraposici贸n a la econom铆a de explotaci贸n y beneficio.


4. Reapropiarse de la riqueza social

La pandemia ha dejado al descubierto la trampa artificialmente construida en torno a la cuesti贸n de la deuda p煤blica, utilizada como chantaje con el fin de des

regular los derechos sociales y laborales y poner en el mercado bienes comunes y servicios p煤blicos.

Los mismos que fueron ap贸stoles de las constricciones presupuestarias van hoy diciendo que podemos gastar y debemos gastar, que debemos hacerlo de inmediato y sin tasa, demostrando por tanto de qu茅 modo se ha explotado la deuda p煤blica para fines pol铆ticos hasta hoy.

Si la protecci贸n de la gente significa superar el Pacto de Estabilidad, el pacto fiscal, los par谩metros impuestos por Maastricht y todo lo que vino despu茅s, significa que estas constricciones no solo son innecesarias sino que son la causa principal 鈥攇racias a los dr谩sticos recortes en el gasto p煤blico en sanidad鈥 de la transformaci贸n de un grave problema sanitario en una tragedia masiva.

Ha llegado la hora de volver a apropiarse de la riqueza social expropiada por la libertad incondicional de los movimientos de capital, la financiarizaci贸n de la econom铆a y la sociedad, la privatizaci贸n de la banca y los sistemas financieros y la usura de los intereses sobre la deuda.

Es necesario reclamar el control de los movimientos de capital, establecer la naturaleza p煤blica del Banco Central Europeo y su papel como garante ilimitado de la deuda p煤blica de los estados, y socializar el sistema bancario, empezando por los Fondos de Dep贸sitos y Pr茅stamos.

Debemos impedir que la libertad de hoy en los niveles de gasto se convierta en las cadenas de una austeridad todav铆a m谩s severa ma帽ana, y poner finalmente las finanzas al servicio de la sociedad, y no al rev茅s.


5. Sacar del mercado los bienes comunes y servicios p煤blicos

No hay protecci贸n posible si los derechos fundamentales a la vida y a la calidad de la vida no est谩n garantizados. Reconocer los bienes comunes 鈥攏aturales, sociales, emergentes y destinados a un uso c铆vico鈥 como elementos fundamentales para la cohesi贸n territorial y una sociedad ecol贸gica y socialmente orientada significa establecer, para todas las opciones pol铆ticas y econ贸micas, el objetivo de conseguir un presupuesto equilibrado social, ecol贸gico y de g茅nero.

La protecci贸n de los bienes comunes y de los servicios p煤blicos que garantizan su acceso y facilidad de uso, requieren su inmediata retirada del mercado, su gesti贸n descentralizada, de base comunitaria y participativa, as铆 como su adecuada financiaci贸n, en ning煤n caso abierta a compromisos de rebaja.


6. Una salida para la precariedad y un ingreso para todos

Desde dentro de esta emergencia sanitaria y social hemos experimentado lo que significa esta precariedad en un sentido existencial: se han puesto patas arriba nuestras certezas, nuestros rituales diarios, nuestros universos relacionales, y hemos tenido que tomar nota de la fragilidad intr铆nseca de la vida humana y social.

Pero muchas mujeres y hombres han tenido que hacerse cargo de forma todav铆a m谩s concreta y dram谩tica de lo que significa carecer de ingresos, porque su trabajo ha sido siempre precario y sin seguridad. O de lo que significa no poder, pese a tener ingresos, afirmar los propios derechos 鈥攁 la vida y a la salud鈥 por negarse al chantaje de trabajar en condiciones que constituyen una flagrante violaci贸n de las normas de seguridad.

Todo esto deja claro que no podemos anhelar un futuro com煤n sin opciones que comiencen de inmediato la tarea de superar toda clase de precariedad.

La riqueza que se produce en el planeta es m谩s que suficiente para garantizar una existencia digna para todos sus habitantes, mientras que la crisis ecol贸gica y clim谩tica es, por vez primera, una crisis provocada por la sobreproducci贸n y no por la escasez. Ambos elementos piden repensar el significado mismo del trabajo e impulsarnos a que nos embarquemos de inmediato en el camino hacia una renta b谩sica incondicional que se garantice absolutamente a todo el mundo.


7. Recuperar los comunes

La epidemia del Covid-19 nos obliga a poner en cuesti贸n el paradigma de perseguir un crecimiento sin sentido basado enteramente en la velocidad de los flujos de bienes, gente y capital, y en la consiguiente hiperconexi贸n de los sistemas financiero, productivo y social. Son exactamente estos los canales que han permitido al virus del Covid-19 propagar el contagio a lo largo y ancho del planeta, a una velocidad nunca antes vista, viajando en el cuerpo de gestores, altos ejecutivos, t茅cnicos hiperespecializados, as铆 como trabajadores del transporte y log铆stica y turistas.

Repensar la organizaci贸n de la sociedad significa reubicar actividades productivas que empiezan en las comunidades locales, que tendr谩n que ser el n煤cleo de una econom铆a nueva, transformadora, ecol贸gica y socialmente orientada.

Es cuesti贸n de 鈥渞ecuperar los comunes鈥 como espacio f茅rtil y vital, y como terreno de reapropiaci贸n social, basado exclusivamente en la b煤squeda del inter茅s general, sacando de inmediato del sector privado y la ideolog铆a privatizadora a todos los sectores involucrados en la producci贸n de bienes y servicios primarios para las necesidades de la poblaci贸n, la infraestructura material y digital, y la investigaci贸n en todas sus formas.

Pero esto es tambi茅n cuesti贸n de de superar la esfera 鈥減煤blica鈥 de gesti贸n y burocracia, con el fin de levantar los 鈥渃omunes鈥 como espacio potencial de autogobierno para comunidades territoriales, centradas en la solidaridad y federadas.

En este sentido, 鈥渞ecuperar los comunes鈥 deber铆a tambi茅n interpretarse con el significado concreto de volver a apropiarse de las instituciones de democracia de base, drenadas por d茅cadas de pol铆ticas de austeridad, dirigidas a verse obligadas a poner en el mercado su legado p煤blico, los servicios p煤blicos y el territorio, es decir, los bienes colectivos que permiten que una suma de individuos se defina como una comunidad.


8. Convertir en realidad la democracia

La cuesti贸n de la democracia es m谩s central que nunca. Todo lo delineado anteriormente puede solo llevarse a la pr谩ctica en un contexto de democracia real, entendida como participaci贸n consciente de tanta gente como sea posible en las decisiones que nos conciernen a todos.

Este contexto es todav铆a m谩s necesario en este momento, tanto por el hecho de que debemos forzar colectivamente un cambio radical de rumbo de los poderes econ贸micos, financieros y pol铆ticos que hasta ahora han tomado decisiones sin considerar siquiera alguna forma de participaci贸n popular, porque las libertades individuales y sociales, achicadas durante los tiempos de pandemia por una necesidad extraordinaria, corren el riesgo de volverse discutibles incluso cuando volvamos a la vida normal.

Dado el n煤mero y la naturaleza profunda de las transformaciones necesarias para que podamos verdaderamente decir 鈥渘unca m谩s鈥, quiz谩s es el momento de comenzar un camino amplio y 鈥渃onstituyente鈥 de discusi贸n entre las bases, con el objeto de escapar definitivamente de las pol铆ticas neoliberales y del modelo capitalista.

 

*Director municipal de servicios sociales y consultor psicopedag贸gico de cooperativas sociales. Uno de los promotores del Foro italiano de Movimientos por el agua y de la campa帽a 芦Stop TTIP Italia禄. Es聽 autor de numerosos libros sobre el agua y los bienes comunes, la deuda, la industria nuclear, la dictadura de los mercados y las privatizaciones, como 鈥淣ucleare: se lo conosci lo eviti鈥 (2009); 鈥淐atasTroika 鈥 le privatizzazioni che hanno ucciso la societ脿鈥 (2013). Publicado en Il Manifesto (traducci贸n de Lucas Ant贸n para CADTM)

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