Dic 20 2019
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Opini贸nSociedad

Reflexiones sobre la irrelevancia

En momentos de particular vor谩gine y bullicio, cuando los valores-gu铆a se alejan progresivamente de las hojas de ruta del comportamiento cotidiano, cuando el gigantesco poder medi谩tico nos convierte en espectadores enardecidos en lugar de actores implicados y eficientes, cuando la tecnolog铆a inform谩tica nos lleva a confundir con frecuencia informaci贸n con conocimiento, cuando el PIB sustituye al desarrollo humano y sostenible y la capacitaci贸n a la educaci贸n鈥 es necesario y apremiante buscar y hallar espacios de serenidad para tener en cuenta las lecciones del pasado, para analizar el presente y decidir con lucidez y ponderaci贸n un nuevo dise帽o del futuro que es, en 煤ltimo t茅rmino, lo 煤nico que importa.

Porque el por-venir -a pesar de los procesos potencialmente irreversibles que enfrentamos a escala global- todav铆a est谩 por-hacer en buena medida: y esto es lo 煤nico relevante cualitativamente. Es imperativo alcanzar y poner r谩pidamente en pr谩ctica un gran pacto para evitar el deterioro progresivo de la habitabilidad de la Tierra, de la calidad de vida de todos los seres humanos.

Unir manos y voces ahora que, por fin, 鈥淣osotros, los pueblos鈥 -como tan l煤cida como entonces prematuramente se inici贸 la Carta de las Naciones Unidas- podemos expresarnos libremente e intervenir con firmeza en un nuevo dise帽o del destino com煤n. Y este gran compromiso de responsabilidad intergeneracional se refrend贸 en 2015, en la Asamblea General de las Naciones Unidas, cuando adopt贸 la Resoluci贸n sobre la Agenda 2030 鈥減ara transformar el mundo鈥.

Luego, Donald Trump, fiel representante del Partido Republicano de los Estados Unidos que hace ahora cien a帽os, al t茅rmino de la primera guerra mundial, dej贸 ya claramente establecido su rechazo frontal al multilateralismo democr谩tico, reclam贸 inmediatamente despu茅s de tomar posesi贸n mayor inversiones en defensa, para seguridad territorial, y anunci贸, con inmensa irresponsabilidad, que no llevar铆a a cabo los Acuerdos de Par铆s y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, decididos por su antecesor.

Y nadie se opuso, ni nadie se opone actualmente鈥 debido a la irrelevancia de los dem谩s 鈥済randes鈥, que siguen obedeciendo las directrices de los grupos plutocr谩ticos G7, G8 y G20, sin darse cuenta de que, en realidad, como dec铆a el Prof. Juan Antonio Carrillo, se trata siempre de acatar lo que decide el 隆G1!

La Uni贸n Europea es irrelevante desde un punto de vista demogr谩fico. S贸lo la India y China multiplican casi por tres el n煤mero de sus habitantes. Pero era muy relevante cualitativamente 鈥搚 eso es lo que no debemos olvidar nunca y menos en los momentos actuales- porque era el s铆mbolo de la democracia, de la solidaridad, de la visi贸n global, del multilateralismo鈥

Cuanto m谩s 鈥渃onectados鈥 pudi茅ramos estar, nos hallamos m谩s fragmentados, m谩s aislados, menos multilaterales. Acuciados por procesos irreversibles que nos acechan por primera vez en la historia y conscientes de que 鈥渕a帽ana puede ser tarde鈥, es ahora inaplazable aparcar los oprobios del pasado y del presente y pensar exclusivamente en el futuro, archivar provisionalmente recuerdos de situaciones pret茅ritas y mirar a los ojos de los j贸venes y ni帽os鈥

S贸lo si somos capaces de unirnos r谩pidamente en grandes clamores populares podremos ser relevantes a escala local y global y reconducir las sombr铆as tendencias actuales.

Arsenio Rodr铆guez citaba a Ernesto S谩bato en un excelente art铆culo del 31 de octubre en el 鈥淲all Street International鈥, que le铆 en 鈥淥thernews鈥: 鈥淐uando nos hagamos responsables del dolor del otro, nuestro compromiso nos dar谩 un sentido que nos colocar谩 por encima de la fatalidad de la historia鈥︹.

S贸lo si somos capaces de asumir este compromiso y de darnos cuenta de que 煤nicamente sumando millones de voces y uniendo millones de manos lograremos que sean, por fin, los pueblos, la gente, cada uno de nosotros, irrelevantes cuantitativamente pero muy significativos cualitativamente, los que tomemos en nuestras manos las riendas del ma帽ana.

S贸lo hay, a estas alturas, frente al 鈥済ran dominio鈥 financiero, militar, energ茅tico, tecnol贸gico y medi谩tico, una soluci贸n: aproximarnos a los dem谩s, 鈥渁projimarnos鈥, construir puentes y derribar muros 鈥渃on el amor a cuestas鈥, como escribi贸 el inmarcesible Miguel Hern谩ndez, con quien tanto queremos cambiar los rumbos presentes.

Todos a una, de aqu铆 y de all铆, de todos los lugares, lenguas y culturas, en un gran pacto que debe alcanzarse sin demora. Hagamos un llamamiento conjunto y global advirtiendo al Presidente Trump y a los grandes consorcios que lo secundan, que si no contribuyen todos a la inmediata puesta en pr谩ctica de los acuerdos que pueden esclarecer el devenir de la humanidad, dejaremos cada uno de nosotros, muy relevantes si actuamos unidos, de consumir sus productos.

S铆: no podemos seguir permitiendo que la Tierra entera se doblegue, insignificante, a los desvar铆os de unos cuantos.

*Doctor en Farmacia, ha sido catedr谩tico en diferentes universidades espa帽olas y ha desempe帽ado numerosos cargos pol铆ticos, entre otros el de ministro de Educaci贸n y Ciencia (1981-82). Entre 1987 y 1999 fue director general de la Unesco. Actualmente es presidente de la Fundaci贸n para una Cultura de Paz.

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