Nov 15 2018
114 lecturas

Cultura

Rossana Rossanda: “Me acuerdo bien del fascismo, por eso me da miedo”

Rossana Rossanda, 94 años, periodista, escritora, partisana, “la muchacha del siglo pasado”, como tituló su famosa autobiografía, hojea los primeros números de la colección de Il Manifesto, el periódico fundado por ella en 1969. “Quiero volver a leer las crónicas de las luchas obreras de entonces, los trabajadores lucharon por sus derechos y ganaron” 

“En julio decidí volver a Italia, apremiada por la necesidad de entender. Seguía a Salvini en la televisión desde París, donde vivía desde hace doce años, y sentía vergüenza por lo que veía”. “‘También es culpa mía, culpa de los nuestros’, me repetía a mí misma. Había pasado mi vida dedicándome a la política y consideraba mi lejanía como un abandono de la lucha”.-“Mi marido murió hace tres años, no tenía a nadie en París, mis compañeros de Roma ya no están, Lucio Magri, Luigi Pintor, Valentino Parlato están todos muertos, y también yo soy ya muy vieja…”.Imagen relacionada

Rossana Rossanda, 94 años, periodista, escritora, partisana, “la muchacha del siglo pasado”, como tituló su famosa autobiografía, hojea los primeros números de la colección de Il Manifesto, el periódico fundado por ella en 1969. “Quiero volver a leer las crónicas de las luchas obreras de entonces, los trabajadores lucharon por sus derechos y ganaron”.

-¿Qué Italia ha encontrado?

-Un país irreconocible, sin espina dorsal. Me da miedo ver en qué se está convirtiendo.

-¿Le da más miedo Salvini o Di Maio?

-Salvini, porque sabe lo que quiere. Di Maio es el que está siempre ahí riéndose.

-¿Qué le asusta de Salvini?

-La prepotencia. He estudiado a fondo el decreto sobre Seguridad y no entiendo cómo Mattarella [el presidente de la República] ha podido firmarlo.

-¿Le parece racista?

-Lo es. Al migrante lo ve solamente como a un criminal potencial.

-¿Qué tipo de poder tenemos en el Gobierno? 

-Es la deriva racista del populismo. Di Maio y Salvini son los dos populistas, pero de forma distinta, porque en el Gobierno prevalecen las ideas del leghista. A los Cinco Estrellas no logro tomarlos en serio.

-Han obtenido el 32%, de los votos ¿cómo puede decir que no hay que tomárselos en serio?

-Quizá lo he expresado de forma equivocada. Lo que quiero decir es que no consigo entenderlos. Me dicen que mucha gente de izquierda les ha votado, pero los Cinquestelle no tienen nada de izquierdas.

-Muchos ex miembros de la izquierda extraparlamentaria han votado al Movimiento 5 Estrellas. ¿Cómo lo explica? ¿Por una propuesta radical que la izquierda reformista ya no ofrecía?

-Parece evidente. Han buscado un cambio de protesta, al ver que sus esperanzas fueron echadas por la borda.

-¿Qué nos dice esto de la izquierda italiana?Resultado de imagen para izquierda italiana

-Millones de personas votaban a la izquierda porque en su ADN estaba la defensa de los más débiles. Esto ya no lo defiende nadie.

-¿Cuándo tuvo lugar esa mutación?

-Diría que comienza con el cambio de nombre decidido por Achille Occhetto [último secretario general del Partido Comunista italiano]. Cambiar de nombre significa cambiar de identidad. Desde entonces han cambiado de nombre tres o cuatro veces y, en cada cambio, iban alejándose un poco más de sus bases. Veltroni llegó a decir que nunca había sido comunista.

-¿Usted sigue siendo comunista?

-Yo sí.

-Y hoy, ¿a quién votaría?

-No lo sé. Mire los candidatos para liderar el PD: Zingaretti, Minniti, Martina, Boccia, Richetti. No los distingo. Me dicen que Delrio es capaz. No lo discuto. ¿Pero cuál es su visión del mundo? Cuando era joven, en Milán conocí bien a la izquierda democristiana, la de Marcora y Granelli: sus voces se distinguían netamente de las opiniones de las otras corrientes. Como la del democristiano Fiorentino Sullo, sus batallas contra la especulación inmobiliaria se recuerdan todavía.

-¿Le sorprende que los obreros voten a la Lega?

Resultado de imagen para la lega-Esto es otra historia, más vieja. Ocurría ya hace 15 años. Carné de la CGIL (sindicato comunista) y voto a la Liga.

-¿Por qué sucedió?

-La Liga ofrecía argumentos simples. ‘Si pierdes el trabajo, te lo ha quitado un inmigrante, o mejor uno del sur, el terun. No es culpa tuya. No es culpa del sistema’. Eso ofrece al mismo tiempo un enemigo y un consuelo.

-¿Le preocupa la prima de riesgo?

-No creo que sea una indicación de ruina en sí, me parece más grave hacer unos Presupuestos que no traigan crecimiento ni trabajo.

-¿Está a favor de la renta ciudadana?

-En principio sí, está bien mantener a los pobres pero luego, ¿qué nos quedará? Hay que crear trabajo. Y en esto estoy de acuerdo con ese proverbio chino que dice: dale un pez a un hombre y comerá hoy. Dale una caña y enséñale a pescar y comerá siempre.

-¿Por quién se decantará en las europeas?Imagen relacionada

-Votaré a favor de Europa, contra el peligro fascista que veo alrededor. Me acuerdo bien del fascismo, así que me da miedo.

-¿Qué caminos le quedan a la izquierda acorralada entre el populismo y la austeridad?

-A los que dicen que no hay alternativas les digo que miren a Sánchez y a Podemos en España o al pequeño Portugal: hagan como ellos.

-¿Está sorprendida por la simplificación del debate político?

-Estoy sorprendida por la vulgaridad. El otro día vi en la televisión  un programa donde todos decían “no me importa una mierda”; si yo le hubiese hablado así a mi padre, como mínimo me hubiera dado una bofetada.

-¿Se arrepiente de no haber tenido hijos?

-Sí. Ahora estaría menos sola y, sobre todo, tendría la percepción de haber dejado un legado.

-¿Por qué no los tuvo?

-Tenía muchas cosas que hacer.

Imagen relacionada-¿Cómo fueron sus dos matrimonios?

-Grandes amores. Eran los dos muy simpáticos. Siempre teníamos ganas de estar juntos, no hay nada más bonito que eso, ¿no cree?

-¿Cómo mira al futuro?

-Sé que no me queda mucho, y en el fondo no me da pena. He tenido una vida muy afortunada, y he conocido a gente interesante.

-¿Los personajes más importantes?

-Mi suegro, el maestro Antonio Banfi, Sartre.

-¿Cómo era Sartre?

-Un raro caso de francés atento, abierto. Venía a Roma todos los años, amaba Italia, era curioso. De Beauvoir era más rígida.

-¿Cuál es el último libro que ha leído?

-Le assaggiatrici, de Rossella Postorino, interesante. Me gustaría leer Scurati sobre Mussolini.

-¿Frecuenta las redes sociales?Resultado de imagen para odio a las redes sociales

-Las detesto. Quiero pasar al otro mundo sin haber dado un solo euro a Zuckerberg.

-Haciendo un balance de su vida, ¿tienen más peso los aciertos o los errores?

-He intentado que prevalezcan los aciertos, pero he cometido grandes errores. Al fin y al cabo, ¿quién puede negar haberlos cometido?

-¿Cuál fue el error más grande?

-No se lo voy a decir. Me cuesta decírmelo incluso a mí misma.

 

*Traducción: Elisa Mora. Este artículo se publicó originalmente en La Repubblica

  • Compartir:
X

Envíe a un amigo

No se guarda ninguna información personal


Su nombre (requerido)

Su Email (requerido)

Amigo(requerido)

Mensaje

Añadir comentario