Dic 15 2020
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Política

Salarios de hambre en medio de una crisis mundial que empeora

Mil millones de seres humanos padecer√°n de extrema pobreza en 2030. La pandemia acelera la crisis y los salarios caen en picada. Las mujeres, as√≠ como los trabajadores con remuneraciones m√°s bajas, pagan el precio m√°s alto. Seg√ļn diversos organismos internacionales en torno a 207 millones de personas van a caer por debajo de la l√≠nea de pobreza en los pr√≥ximos a√Īos como consecuencia de la crisis econ√≥mica resultante del COVID-19. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) anticipa cifras no menos dram√°ticas para el fin de la d√©cada: mil millones¬†de personas padecer√≠an de extrema pobreza en el 2030.

El PNUD, ¬†(https://www.undp.org/content/undp/es/home.html) ¬†y la Conferencia de la ONU sobre Comercio y Desarrollo, UNCTAD, (https://unctad.org/webflyer/least-developed-countries-report-2020) ¬†hicieron p√ļblicos la primera semana de diciembre dos estudios donde advierten sobre los altos costos de la situaci√≥n actual ‚Äúpara los pa√≠ses menos desarrollados‚ÄĚ, donde vive la mitad de la poblaci√≥n mundial. Ambas organizaciones coinciden que este a√Īo los seres humanos que viven con menos de 1.9 d√≥lares por d√≠a aumentar√°n en 32 millones, implicando un incremento de la tasa de pobreza a nivel global del 32.5% al 35.7%.

La proyecci√≥n m√°s pesimista anticipa que la crisis econ√≥mica inducida por el COVID-19¬†persistir√≠a diez a√Īos. La UNCTAD recuerda que la pandemia ha afectado especialmente a los pa√≠ses m√°s debilitados porque constituyen¬†las econom√≠as m√°s vulnerables¬†y de menos nivel de resiliencia. Se trata de los 47 pa√≠ses menos desarrollados que producen¬†cerca del 1.3% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial y albergan 1.060 millones de personas. En 2019, el PIB per c√°pita promedio en esas naciones hab√≠a sido de apenas 1.088 d√≥lares en el marco de un promedio mundial de 11.371 d√≥lares.

De acuerdo con la Unctad, en 2020 esos pa√≠ses tendr√°n su peor desempe√Īo econ√≥mico en 30 a√Īos, con una ca√≠da significativa en sus ingresos, p√©rdida generalizada de empleos y d√©ficits fiscales cada vez mayores, lo que revertir√° a√Īos de esfuerzos para alcanzar leves progresos en la reducci√≥n de la pobreza, y la mejora de la nutrici√≥n y de la educaci√≥n.

 Drama salarial

Seg√ļn un nuevo estudio de la Organizaci√≥n Internacional del Trabajo (OIT), publicado tambi√©n al inicio de diciembre en Ginebra, debido a la pandemia, en el primer semestre de 2020, los salarios mensuales de 2/3 de los pa√≠ses -de los que se cuentan datos oficiales- se redujeron o crecieron m√°s lentamente. ¬†En otros pa√≠ses, el salario medio aument√≥, pero solo como producto de c√°lculos artificiales. Ya que ese incremento -solo estad√≠stico- fue la consecuencia de la p√©rdida sustancial de puestos de trabajo en los sectores con sueldos m√°s bajos.

Tendencialmente, seg√ļn el organismo internacional, el horizonte ser√° tormentoso. Estima como probable que en el futuro cercano se produzca una fuerte presi√≥n a la baja sobre los salarios dada la actual crisis internacional. El¬†Informe Mundial sobre Salarios 2020-2021¬†constata que, en Am√©rica Latina, la pandemia borr√≥ r√°pidamente el leve avance que se hab√≠a logrado en materia salarial, en particular a partir de 2018, cuando se comenz√≥ a sentir una cierta recuperaci√≥n.

 En este continente se da una situación particular. Una buena parte de asalariados trabaja en la economía informal, razón por la cual muchos han sido excluidos de las medidas de ayuda que han dado algunos gobiernos. En países como México y Brasil, las familias que incluyen personas que tienen empleos informales, han perdido el 60% de sus ingresos a partir de la pandemia.

 Principales perjudicades

La crisis no ha afectado del mismo modo a todas y todos. Las mujeres se han visto m√°s perjudicadas que los hombres. Un sondeo realizado en 28 pa√≠ses europeos concluye que, sin los subsidios estatales, en el segundo trimestre de 2020, la p√©rdida salarial para las mujeres hubiera sido del 8,1 % frente al 5,4 % para los hombres. La OIT sostiene que ‚Äúpor lo general las mujeres predominan entre los trabajadores mal pagados‚ĶEn todas las regiones, la proporci√≥n de mujeres es mayor entre quienes perciben un salario m√≠nimo o un monto inferior que entre quienes perciben un monto superior al salario m√≠nimo‚ÄĚ. Tambi√©n son penalizados los trabajadores j√≥venes de menos de 25 a√Īos, los que tienen un nivel de instrucci√≥n inferior y los trabajadores rurales.

El golpe más fuerte lo sufren los sectores menos pudientes. En esos mismos países, sin los subsidios temporarios, el 50 % de quienes ganan menos hubiera perdido aproximadamente el 17,3 % de su salario. Sin embargo, dichas prestaciones actuaron como amortiguadores. Y compensaron casi la mitad (un 40%) de esa pérdida.

Guy Ryder, Director General de la OIT, al presentar el nuevo estudio, afirm√≥ que ‚Äúel crecimiento de la desigualdad a causa de la crisis de la COVID-19 podr√≠a dejar un desolador saldo de pobreza e inestabilidad social y econ√≥mica de enormes proporciones‚ÄĚ.

Y anticip√≥ que la estrategia de recuperaci√≥n ‚Äúdebe centrarse en las personas. Necesitamos pol√≠ticas salariales adecuadas que tengan en cuenta la sostenibilidad del empleo y de las empresas, en las que se aborden tambi√©n las desigualdades y la necesidad de sostener la demanda‚ÄĚ. Ryder lanz√≥ una cr√≠tica directa a paradojas inexplicables en el actual sistema: si se quiere reconstruir pensando en un futuro mejor, hay que plantearse cuestiones inc√≥modas, como por qu√© con tanta frecuencia las ocupaciones de gran valor social, como el personal docente y de la salud son sin√≥nimo de sueldo bajo.

 Tema esencial, el salario mínimo

El estudio de la OIT incluye un análisis de los sistemas de salario mínimo, que, podrían constituir un factor determinante para conseguir una recuperación sostenible y justa. El 90 % de los Estados Miembros de la OIT tiene establecida alguna modalidad de salario mínimo. Sin embargo, aproximadamente 327 millones de asalariada-os (es decir el 19% del total) reciben una remuneración equivalente o menor al salario mínimo por hora vigente.  Y enfatiza que ya “antes de la pandemia

266 millones de personas ‚Äďel 15 por ciento de todas las personas asalariadas del mundo‚Äď percib√≠an una remuneraci√≥n inferior a la del salario m√≠nimo por hora‚ÄĚ (https://www.ilo.org/global/about-the-ilo/newsroom/news/WCMS_762645/lang–es/index.htm).

 Las causas principales de esa situación son el incumplimiento de la ley o bien la exclusión de ciertas actividades laborales de la normativa marco. El estudio indica que prácticamente 1 de cada 5 países (el 18 % de los mismos a nivel mundial) que reconocen un ingreso mínimo por ley, excluyen de esa normativa a la-os trabajadora-os agrícolas y doméstica-os, o bien a ambos.

¬†El desaf√≠o de un ‚Äúajuste salarial suficientemente frecuente‚ÄĚ es crucial, enfatiza la organizaci√≥n internacional. Quien constata que en la pr√°ctica solo un pa√≠s de cada dos -que cuenta con un salario m√≠nimo reconocido por ley-, lo ajust√≥ al menos cada dos a√Īos en la d√©cada 2010-2019. En ese periodo, el aumento real fue, en promedio, de 1.1% en √Āfrica, 1.8% en las Am√©ricas, 2.5 % en Asia y 3.5% en Europa y Asia Central.

La organizaci√≥n internacional mira hacia al futuro. Y lanza como desaf√≠o que al prepararse para una nueva y mejor ‚Äúnormalidad‚ÄĚ, la existencia de salarios m√≠nimos adecuados- definidos por ley o negociados- podr√≠a contribuir a lograr m√°s justicia social y menos desigualdad.

¬†El PNUD, por su parte, estima que con voluntad pol√≠tica se podr√≠a evitar lo peor. Si se hicieran inversiones en la direcci√≥n establecida por los Objetivos de Desarrollo Sostenible, ser√≠a posible rescatar de la extrema pobreza a 146 millones de personas. Para ello, insiste, deber√≠a invertirse en esta d√©cada en programas de¬†protecci√≥n y bienestar social, gobernanza, digitalizaci√≥n, y en un cambio hacia la econom√≠a verde, as√≠ como en mejorar las capacidades productivas. Con un plan ambicioso de impulso a los Objetivos de Desarrollo tambi√©n se¬†disminuir√≠a la brecha de pobreza en relaci√≥n al g√©nero¬†y se podr√≠a reducir en 74 millones el n√ļmero de mujeres en estado de pobreza, concluye el organismo.

Realidad económica, caída salarial y aumento de la pobreza son tres ángulos de una misma figura. La disputa principal de los actores sociales -sindicatos, movimientos sociales- a nivel mundial es asegurar una mayor participación en la redistribución desde los ingresos sociales. Intentar, al menos, que el triángulo sea equilátero…


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