Jun 6 2015
761 lecturas

Despacito por las piedras

Santos es un tigre de papel

Parafraseando la manida frase de Mao Zedong sobre el Imperialismo yanqui; podemos decir que J. M. Santos, es un tigre de papel: de lejos parece muy temible pero mir谩ndolo de cerca es un mu帽eco manipulado, que el ingenio popular, el cual muy pocas veces se equivoca, ha apodado 鈥淐huki鈥. Exhibe una gran fuerza pero en realidad no la tiene. Pol铆ticamente es muy d茅bil, no agrada a nadie y su realidad como gobernante es un pa铆s sumido en una profunda crisis de todo tipo. Ah铆 est谩n las encuestas que sus aliados los medios de comunicaci贸n contrainsurgentes, recientemente le han sacado en cara.

El 10 de mayo pasado, el ex mao铆sta Guillermo Perry, alto funcionario del Banco Mundial para la Am茅rica Latina y el Caribe, escribi贸 en el diario El Tiempo-Planeta, una columna titulada 鈥淐on pies de Plomo鈥 en donde a continuaci贸n de un 鈥渁n谩lisis objetivo鈥 sobre la situaci贸n de las Farc, le se帽ala a su amigo Juanma los errores que ha cometido:
(鈥..) 鈥滳ualquier an谩lisis objetivo lleva a concluir que los cabecillas de las Farc no tienen opci贸n distinta a firmar un acuerdo de paz aceptable para los colombianos y la comunidad internacional. 驴Qu茅 har铆an si se levanta la mesa? 驴Volver a la selva hasta morir en combate, como ha sucedido con la mayor铆a de sus compa帽eros del secretariado? 驴Regresar a Caracas hasta cuando dure Maduro, a pesar de que ahora all铆 escasean el whisky y el papel higi茅nico? 驴Morirse de viejos solitarios y escondidos en Ir谩n o qui茅n sabe d贸nde? Da la impresi贸n de que, al igual que algunos seguidores de Uribe, creen que Santos estar谩 dispuesto a firmar un acuerdo en sus t茅rminos antes que a levantarse de la mesa.

Conociendo al Presidente y a los negociadores, sabemos que no es as铆. Pero Santos ha cometido errores que pueden haberlos inducido a pensar de esa manera. El primero fue utilizar el lema de 鈥榓migos y enemigos de la paz鈥 para ganar la reelecci贸n. Con ello pudieron creer que se convert铆a en su reh茅n, pues 驴c贸mo se va a levantar de la mesa 鈥榚l amigo de la paz鈥 dando la raz贸n a 鈥榣os enemigos de la paz鈥? Por ello, son muy positivos los acercamientos recientes entre Uribe y el Gobierno. Es mucho mejor estar unidos que polarizados para culminar con 茅xito la negociaci贸n e implementar los acuerdos, como deseamos que suceda. O para enfrentar las consecuencias de levantarse de la mesa, si ello resultara inevitable por la intransigencia de las Farc.

Jugarse todas las cartas al 茅xito de la negociaci贸n fue otro error. Mucho le insistimos que no cometiera esa equivocaci贸n. Que tuviera al menos otra bandera, pues las Farc pueden estar pensando que Santos no se puede parar de la mesa porque se queda sin nada que mostrar. Esa otra bandera no fue ya la reforma de la justicia, refundida en un mediocre proyecto de 鈥榖alance de poderes鈥 que lo 煤nico bueno que tiene es acabar con la reelecci贸n. Tampoco lo fueron las carreteras, cuya bandera se le entreg贸 a Germ谩n Vargas. Pero puede ser todav铆a 鈥楥olombia, la m谩s educada鈥, si se le mete m谩s julepe y Santos se apersona.

Tambi茅n fue un error aparentar que el proceso estaba de un cacho, cuando no hab铆a acercamientos en el tema neur谩lgico de la negociaci贸n: el de la justicia transicional. Quiz谩s Santos busc贸 crear con ello un clima de opini贸n que motivara a las Farc a concluir, pero creo que les dej贸 la impresi贸n de que ten铆a af谩n. Y se pierde poder de negociaci贸n cuando el contrario cree que uno est谩 afanado. La suspensi贸n de los bombardeos acab贸 siendo un error por esa y otras razones. Santos quiso crear un clima de confianza en la mesa, al corresponder al cese unilateral inicialmente cumplido por las Farc. Pero el riesgo de que algo saliera mal, como en efecto sucedi贸, era muy grande y lo pod铆a hacer perder credibilidad en la opini贸n, como ocurri贸.

Y concluye Perry de la siguiente manera: 鈥淎 Santos no le queda ahora m谩s que endurecerse para demostrarles a los dirigentes de las Farc que est谩n muy equivocados en esas apreciaciones. Y ojal谩 le dijera al Fiscal 麓por qu茅 no te callas y te dedicas a tu oficio麓, pues cada vez que se entromete en lo que no le corresponde endurece la posici贸n de las Farc en la mesa鈥.

La guerra de 15 a帽os de Uribe&Santos

Pero un an谩lisis objetivo real, no como el de Perry, indica como lo han escrito nuestros columnistas; que la premura de los 15 a帽os del 鈥渟antouribismo鈥 por derrotar militarmente a las Farc (Santos I es Uribe III y Santos II es Uribe IV, seg煤n lo ha venido desenmascarando valiente y consecuentemente el senador Robledo, con quien coincidimos en este aspecto, sin dejarse enga帽ar de los remilgos electoreros e hip贸critas del tigre de papel para hacerse reelegir).

Un an谩lisis objetivo, decimos que obedece a causas geoestrat茅gicas m谩s poderosas. Es una pinza pol铆tico-militar que ha montado el Imperialismo yanqui. Por un lado directa y abiertamente contra el gobierno bolivariano de Venezuela y por el otro, contra las Farc para lograr su rendici贸n expr茅s y su retiro de toda la frontera Colombo Venezolana, dejando desarmada la inmensidad de los llanos orientales y las selvas del Catatumbo, ricas en petr贸leo, para que sus mercenarios y paramilitares oficiales puedan operar a sus anchas.

Santos no est谩 en manos de las Farc. Eso es inconcebible desde cualquier punto de vista. El T铆tere diab贸lico est谩 en manos de la aviaci贸n colombiana dirigida por los gringos con su tecnolog铆a de 煤ltimo nivel, desde las nueve bases que poseen ilegalmente en territorio colombiano.

Recu茅rdese lo que dijo el suboficial sobreviviente del combate del 15 de abril pasado, porque fue un combate, en Farc, combate Buenos Aires/Cauca: 鈥淓n tierra y sin aviaci贸n no somos nada鈥.

鈥淧ara controlar a Venezuela es necesario ocupar militarmente a Colombia鈥

Y eso es lo que precisamente el militarismo colombo yanqui desea corregir. Debe suprimir el obst谩culo a su infanter铆a que representan las guerrillas revolucionarias colombianas, para poder cerrar el alicate sobre la franja petrolera de la frontera Colombo Venezolana.

Recu茅rdese tambi茅n las palabras del senador Republicano de los Estados Unidos, Paul Coverdale, primer ponente del Plan Colombia en el Senado de los Estados Unidos, 1998: 鈥淧ara controlar a Venezuela es necesario ocupar militarmente a Colombia鈥.

Como no lo ha podido conseguir militarmente en estos 15 a帽os de 鈥渟antouribismo鈥, ha pensado err贸neamente que puede desarmar a la Insurgencia guerrillera en una mesa, sin dar nada a cambio.

Manuel Marulanda y sus 48 compa帽eros, enfrentaron con escopetas a 16 mil soldados totalmente armados y dirigidos por oficiales 鈥渃oreanos鈥, con apoyo de la aviaci贸n gringa que con la misma 鈥渄esproporci贸n鈥 tambi茅n les tiraron bombas de 250 kilos y adem谩s 谩ntrax que los campesinos llamaron 鈥渧iruela negra鈥. Pero no los pudieron derrotar porque sus reclamaciones pol铆ticas eran concretas y salidas de la realidad real y no de an谩lisis objetivos como los de Perry.

驴Qu茅 hubiera cambiado en Colombia, si el sector de la izquierda no hubiera apoyado al tigre de papel diab贸lico y en cambio hubiera subido a la presidencia Zuluaga?
Aunque es una imaginaci贸n, ANNCOL se atreve a decir que nada, absolutamente nada, hubiera cambiado. El mismo TLC, la misma venta de propiedades p煤blicas, la misma parapol铆tica, los mismos paramilitares oficiales, la misma pol铆tica trasnacional agraria o agro-minera y energ茅tica, o educativa etc. Tal vez lo 煤nico hubiera sido la pol铆tica de paz, que en lugar de los enga帽os e hipocres铆as de Santos, el pueblo colombiano hubiera sabido a qu茅 atenerse con el t铆tere Zuluaga y no estar铆amos rumiando el fracaso que hoy avistamos como si fuese una tragedia griega irreversible: La continuaci贸n de otro ciclo largo de guerra contrainsurgente y los bolsillos llenos de los mercaderes de la guerra.

Sin embargo ANNCOL desea recordar a sus lectores aquella frase famosa de Ho Chi Ming, cuando Nixon inici贸 los terribles bombardeos sobre Han贸i, y que vino a cumplirse 11 a帽os despu茅s: 鈥溾 la derrota pol铆tica del imperialismo, sigue irremediablemente la derrota militar鈥.

El 鈥淪antouribismo鈥 no tiene nada que ofrecer al pueblo colombiano, salvo sangre, sudor y l谩grimas y eso, es una derrota pol铆tica de incalculables proporciones. Y como conoce el profundo anhelo por la paz con justicia social y democracia, que tienen los colombianos, por eso juega como cualquier tah煤r acostumbrado a esconder sus emociones, la carta de la paz. Porque no tiene nada m谩s. A eso llamamos derrota pol铆tica y por esto tambi茅n decimos que Santos es un tigre de papel que de lejos parece terrible pero de cerca es un mu帽eco diab贸lico y sanguinario al que el pueblo colombiano en su infinita sabidur铆a ha apodado como 鈥淐huki鈥.

  • Compartir:
X

Env铆e a un amigo

No se guarda ninguna informaci贸n personal


    Su nombre (requerido)

    Su Email (requerido)

    Amigo(requerido)

    Mensaje

    A帽adir comentario