Abr 27 2014
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Sociedad

Santos papas de la Iglesia: un renovador conciliar y un trotamundo medi谩tico, encubridor de ped贸filos

Por decisi贸n del papa Francisco, desde hoy la Iglesia Cat贸lica tendr谩 dos nuevos santos. Son precisamente dos de los antecesores del actual pont铆fice: Juan XXIII, un italiano nacido en 1881 y fallecido en 1963, iniciador de la renovaci贸n conciliar del Vaticano II, y Juan Pablo II (1920-2005), el polaco que rompi贸 con la l贸gica de sus predecesores y gan贸 popularidad recorriendo el mundo y saturando con su imagen las pantallas de televisi贸n.

驴Qu茅 es un santo para la Iglesia Cat贸lica? De manera sucinta puede decirse que la santidad es la forma que tiene la Iglesia de reconocer a alguien como modelo para el resto de los fieles poniendo de manifiesto sus virtudes. Los expertos eclesi谩sticos en este tema suelen advertir que la santidad no equivale a la perfecci贸n. En otras palabras: los santos y las santas han sido seres humanos con muchas virtudes, pero tambi茅n con errores y contradicciones. Esta aclaraci贸n surge especialmente a partir de la decisi贸n eclesi谩stica de reconocer la santidad de cat贸licos contempor谩neos a quienes tambi茅n se les se帽alan errores o, a煤n m谩s grave, claudicaciones o serias contradicciones. Quiz谩s por la necesidad de proponer ejemplos imitables para los cat贸licos y para la sociedad, durante el pontificado de Juan Pablo II se aceleraron los procesos y se multiplic贸 el n煤mero de santos.

En el caso de Juan XXIII y Juan Pablo II entran en juego una serie de factores que tambi茅n ponen en evidencia la manera como el papa Bergoglio suele moverse en el escenario vaticano. Ambas causas de canonizaci贸n estaban en marcha cuando Francisco fue elegido.

Juan XXIII (Angelo Roncalli) fue el pont铆fice que abri贸 las ventanas de la Iglesia Cat贸lica para conectarla con el mundo, reabriendo el di谩logo con la historia secular y propiciando el m谩s importante proceso moderno de cambio institucional a trav茅s del Concilio Vaticano II. All铆 est谩n las razones del reconocimiento de quien a trav茅s de un pontificado muy breve (1958-1963) fue bautizado como 鈥渆l Papa bueno鈥, entre otros motivos por la transparencia y la sencillez de sus ra铆ces campesinas.

El proceso de canonizaci贸n de Karol Wojtyla fue iniciado el 3 de mayo del 2005, apenas un mes despu茅s de su muerte, cuando las normas vaticanas indican que ello no deber铆a hacerse sino tras haber transcurrido al menos cinco a帽os del fallecimiento. No menos cierto es que, seg煤n el derecho eclesi谩stico, toda norma cesa ante la autoridad del Papa. Y fue Benedicto XVI (Jozef Ratzinger) quien orden贸 abrir la causa de canonizaci贸n de Juan Pablo II.

En el caso de Benedicto pueden haber jugado varios factores. Wojtyla representaba un estilo conservador que el propio Ratzinger co-construy贸 con el polaco, pero adem谩s Juan Pablo II hab铆a adquirido, como resultado de su carisma y de sus viajes por el mundo, una gran popularidad a煤n m谩s all谩 de las fronteras de una Iglesia necesitada de referentes. Destacando a Juan Pablo como modelo, Ratzinger se reafirmaba a s铆 mismo.

La celeridad con la que se llev贸 adelante el proceso 鈥揳lgo similar ocurri贸 con el fundador del Opus Dei, Josemar铆a Escriva de Balaguer鈥 no dej贸 de llamar la atenci贸n y tambi茅n despert贸 cr铆ticas. Estas 煤ltimas surgieron en primer t茅rmino de los familiares de las v铆ctimas de abusos sexuales por parte de ministros de la Iglesia, considerando que Wojtyla nunca tom贸 medidas contra quienes cometieron estos delitos. En particular se le se帽ala connivencia con el sacerdote mexicano Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo, ped贸filo y a la vez importante contribuyente de fondos econ贸micos para la Santa Sede.

Desde el comienzo de su pontificado Francisco cambi贸 el estilo de gobierno en la Iglesia y, por lo menos en sus gestos, intenta dar otro mensaje al mundo y a los cat贸licos. Pero al decidir la canonizaci贸n en forma conjunta de Juan XXIII y Juan Pablo II demuestra tambi茅n su habilidad para equilibrar la balanza entre dos 鈥渕odelos鈥 que bien podr铆an considerarse contradictorios. Roncalli fue el art铆fice de la renovaci贸n conciliar y a Wojtyla, adem谩s de las cr铆ticas antes mencionadas, se le pueden adjudicar muchas decisiones conservadoras que hicieron retroceder los avances conciliares. Francisco suele reivindicar el Vaticano II, pero exalta el carisma y la popularidad de Juan Pablo II. Al canonizarlos simult谩neamente Bergoglio env铆a un mensaje tambi茅n presente en otras decisiones: quiere ampliar las fronteras del catolicismo, incluyendo a todos m谩s all谩 de las diferencias.

Para el futuro quedan muchas preguntas que Francisco tendr谩 que ir resolviendo tambi茅n en este tema de las canonizaciones y que ir谩n develando cu谩l es la estrategia que Bergoglio tiene para ir proponiendo 鈥渕odelos鈥. Decidi贸 impulsar la causa del arzobispo m谩rtir de El Salvador, Oscar Arnulfo Romero, asesinado por los militares el 24 de marzo de 1980, desbloqueando un proceso que estuvo paralizado durante el pontificado de Juan Pablo II. Pero trat谩ndose de Argentina poco se ha hecho hasta el momento para reconocer la condici贸n martirial de figuras como el obispo Enrique Angelelli, asesinado en La Rioja el 4 de agosto de 1976, o del cura Carlos Mugica, de cuyo martirio se cumplen cuarenta a帽os el pr贸ximo 11 de mayo.

Al margen de lo anterior vale preguntarse tambi茅n si Francisco 鈥搎ue cambi贸 el estilo papal e insin煤a cambios de fondo que todav铆a esperan su concreci贸n鈥 ser谩 capaz de modificar la tendencia que tiene la Iglesia Cat贸lica de instituir como santos a sacerdotes, religiosos y religiosas, relegando a un segundo lugar a los fieles laicos a quienes, seg煤n parece, es m谩s dif铆cil reconocerle m茅ritos y virtudes desde la perspectiva vaticana. Sin perder de vista que son los cl茅rigos instalados en las m谩s altas posiciones de la institucionalidad jer谩rquica quienes dictaminan sobre la santidad de las personas.

Addendo

La historia negra de Juan Pablo II, encubridor de ped贸filos

Juan Pablo II y el pederasta sacerdote mexicano Marcial Maciel

Juan Pablo II y el pederasta sacerdote mexicano Marcial Maciel

鈥溌縑铆ctimas? 驴Qu茅 v铆ctimas?鈥, pregunt贸 el cardenal Velasio de Paolis. Luego agreg贸: 鈥淣o s贸lo est谩n esas v铆ctimas鈥. Despu茅s hubo un silencio de cuerpo y alma seguidos por la mirada un tanto extraviada del superior general de los Legionarios de Cristo, nombrado en 2010 a ese cargo por el entonces papa Jozef Ratzinger|EDUARDO FEBBRO/P谩gna12

. A la pregunta de De Paolis le sigui贸 una respuesta: las v铆ctimas no eran s贸lo los miles de menores que sufrieron los apetitos sexuales de las sotanas hip贸critas, sino tambi茅n el mismo Vaticano. Las v铆ctimas no eran 煤nicamente los menores o adultos abusados y violados por el padre Marcial Maciel, el fundador de esa industria de los atentados sexuales que fue, durante su mandato, los Legionarios de Cristo. La v铆ctima era la Santa Sede, que fue 鈥渆nga帽ada鈥.

Juan Pablo II, el papa que, entre otros tantos horrores, promovi贸 y encubri贸 a los ped贸filos y violadores de la Iglesia, recibi贸, al mismo tiempo que Juan XXIII, la canonizaci贸n. M谩s all谩 del espect谩culo obsceno montado para esta ocasi贸n, del mill贸n de fieles en la plaza San Pedro, de los tres sat茅lites suplementarios para difundir el acto, m谩s all谩 de la fe de mucha gente, la canonizaci贸n del papa polaco es una aberraci贸n y un ultraje para cualquier cristiano del planeta. Declarar santo a Karol Wojtyla es olvidarse del abrumador cat谩logo de pecados terrestres que pesan sobre este papa: amparo de los ped贸filos, pactos y regateos con dictaduras asesinas, corrupci贸n, suicidios jam谩s aclarados, asociaciones con la mafia, montaje de un sistema bancario paralelo para financiar las obsesiones pol铆ticas de Juan Pablo II 鈥搇a lucha contra el comunismo鈥, persecuci贸n implacable contra las corrientes progresistas de la Iglesia, en especial la de Am茅rica latina, o sea, la frondosa y renovadora Teolog铆a de la Liberaci贸n.

El 鈥溌縑铆ctimas? 驴Qu茅 v铆ctimas?鈥 pronunciado en Roma por el cardenal Velasio de Paolis encubre toda la impunidad y la continuidad a煤n arraigada en el seno de la Iglesia. Jurista y experto en Derecho Can贸nico, De Paolis formaba parte de la Congregaci贸n para la Doctrina de la Fe en la 茅poca en que 鈥揳帽os 鈥80鈥 se acumulaban las denuncias contra Marcial Maciel. Sin embargo, fue 茅l quien firm贸 la segunda absoluci贸n del sacerdote mexicano. El ex padre mexicano Alberto Athi茅 cont贸 a P谩gina/12 c贸mo Maciel sol铆a repartir sobres con dinero y favores para comprar el silencio de las jerarqu铆as. Athi茅 renunci贸 en el a帽o 2000 al sacerdocio y se dedic贸 a la investigaci贸n y denuncia de los abusos sexuales cometidos por cl茅rigos y organizaciones. El destino de Maciel lo sell贸 Benedicto XVI a partir de 2005. En 2004, antes de la muerte de Karol Wojtyla, Maciel fue honrado en el Vaticano. Ese mismo a帽o Ratzinger reabri贸 las investigaciones contra los Legionarios.

El 鈥渄ossier鈥 Maciel hab铆a sido bloqueado en 1999 por Juan Pablo II y mantenido en estado de invisible por otra de las figuras m谩s turbias de la curia romana, Angelo Sodano, el ex secretario de Estado de Giovanni Paolo. Sodano es una perla digna de figurar en un curso de maniobras sucias. Angelo Sodano, que es decano del Colegio de Cardinales, ten铆a negocios con los Legionarios de Cristo. Un sobrino suyo fue uno de los asesores nombrados por Maciel para construir la universidad que los Legionarios de Cristo tienen en Roma, la Universidad pontificial Regina Apostolorum.

Sodano, que fue el n煤mero dos de Juan Pablo II durante casi 15 a帽os, ten铆a un enemigo interno, Jozef Ratzinger, un club de simpat铆as exteriores cuyos dos miembros m谩s inminentes son el dictador Augusto Pinochet y el violador Marcial Maciel. Sodano y Ratzinger libraron una batalla sin tregua: el primero para proteger a los ped贸filos, el segundo para condenarlos.

En 2004, Jozef Ratzinger oblig贸 a Marcial Maciel a dimitir y retirarse de la vida p煤blica. Dos a帽os despu茅s, ya como Benedicto XVI el papa lo suspendi贸 a divinis. Las investigaciones reabiertas por Ratzinger demostraron que Maciel era un pederasta, ten铆a dos mujeres, tres hijos, se mov铆a con varias identidades diferentes y manejaba fondos millonarios. Las denuncias previas nunca hab铆an pasado el pared贸n levantado por Sodano y el hoy Santo Juan Pablo.

La carrera de Sodano es toda una s铆ntesis del papado de Karol Wojtyla, en donde se mezclan los intereses pol铆ticos, las visiones ideol贸gicas ultraconservadoras, la corrupci贸n y las manipulaciones. Angelo Sodano fue nuncio en Chile durante la dictadura de Pinochet. El diplom谩tico mantuvo una relaci贸n amistosa con el dictador y ello le permiti贸 fraguar la visita a Chile que Juan Pablo II hizo en 1987. Su hermano Alessandro fue condenado por corrupci贸n tras la operaci贸n Manos Limpias. Su sobrino Andrea corri贸 la misma suerte en los Estados Unidos. El FBI descubri贸 que Andrea y un socio se dedicaban a comprar 鈥搈ediante informaci贸n privilegiada鈥 por un pu帽ado de d贸lares las propiedades inmobiliarias de las di贸cesis de Estados Unidos que estaban en bancarrota debido a los esc谩ndalos de pedofilia.

Pero el mundo sucumbi贸 al grito de 鈥渟anto s煤bito鈥 que reclamaba la canonizaci贸n de un hombre que presidi贸 los destinos de la Iglesia en su momento m谩s infame y corrupto. El papa 鈥渧iajero鈥, el papa 鈥渁mable鈥, el papa 鈥渄e los j贸venes鈥, el papa 鈥渃at贸dico鈥 era un impostor ortodoxo que desprotegi贸 a las v铆ctimas de los abusos sexuales y a los propios pastores de la Iglesia cuando 茅stos estuvieron en peligro de muerte. Su visi贸n y sus necesidades estrat茅gicas siempre se opusieron a las humanas.

Ocurre que en la trama de esta historia hay tambi茅n mucha sangre y no s贸lo la de los banqueros mafiosos como Roberto Calvi o Michele Sindona con quienes Juan Pablo II se asoci贸 para alimentar con fondos secretos las arcas del IOR (banco del Vaticano), fondos que luego servir铆an para financiar la lucha contra el comunismo en Europa del este o la Teolog铆a de la Liberaci贸n en Am茅rica latina. Juan Pablo II dej贸 sin protecci贸n a los padres que encarnaban en Am茅rica latina la opci贸n por los pobres frente a las dictaduras criminales y sus aliados de las burgues铆as nacionales.

En 2011, cincuenta destacados te贸logos de Alemania firmaron una carta en contra de la beatificaci贸n de Juan Pablo II por no haber respaldado al arzobispo salvadore帽o Oscar Arnulfo Romero, asesinado el 24 de marzo de 1980 por un comando paramilitar de la extrema derecha salvadore帽a mientras celebraba una misa. Romero s铆 que es y ser谩 un santo. El arzobispo enfrent贸 a los militares para rogarles que no asesinaran a su pueblo, recorri贸 barriales, zonas castigadas por la represi贸n y la violencia, defendi贸 los derechos humanos y los pobres. En suma, no esper贸 a que Bergoglio llegara a Roma para hablar 鈥渄e una Iglesia pobre para los pobres鈥. No. La encarn贸 en su figura y lo pag贸 con su vida, como tantos otros padres a quienes el Vaticano tildaba de marxistas o comunistas s贸lo porque se implicaban en causas sociales.

Juan Pablo II es un santo impostor que traicion贸 a Am茅rica latina y a quienes, desde una modesta Iglesia, osaron decirles no a los asesinos de sus pueblos. Si Juan Pablo II contribuy贸 en Europa del este a la ca铆da del bloque comunista, en Am茅rica latina favoreci贸 la ca铆da de la democracia y la permanencia nefasta de las dictaduras y su ideolog铆a apocal铆ptica. Un detalle atroz se suma a la ya incontable deuda que el Vaticano tiene con la justicia y la verdad: el expediente de beatificaci贸n de monse帽or Oscar Arnulfo Romero sigue bloqueado en los meandros pol铆ticos de la Santa Sede. Juan Pablo II beatific贸 a Josemar铆a Escriv谩, el pol茅mico fundador del Opus Dei y uno de sus protegidos. Pero dej贸 afuera a Romero, incluso cuando estaba con vida y las amenazas contra 茅l se precisaban cada semana. 鈥淐ada vez m谩s soy el pastor de un pa铆s de cad谩veres鈥, sol铆a decir Romero.

Juan Pablo II fue electo en 1978. Al a帽o siguiente, monse帽or Romero le entreg贸 un informe sobre la espantosa violaci贸n de los derechos humanos en El Salvador. El papa lo ignor贸 y le recomend贸 a Romero que trabajara 鈥渕谩s estrechamente con el gobierno鈥. Como lo recuerda a P谩gina/12 Giacomo Galeazzi, vaticanista de La Stampa y autor de una magistral investigaci贸n, 鈥淲ojtyla secreto鈥, en 鈥渟us 25 a帽os del pontificado ning煤n obispo latinoamericano ligado a la acci贸n social o a la Teolog铆a de la Liberaci贸n fue nombrado cardenal por Juan Pablo II鈥. La respuesta est谩 en una frase de otro de los m谩s dignos representantes de la 鈥淚glesia de los pobres鈥, el fallecido arzobispo brasile帽o H茅lder C芒mara: 鈥淐uando aliment茅 a los pobres me llamaron santo; pero cuando pregunt茅 por qu茅 hay gente pobre me llamaron comunista鈥.

El show universal de la canonizaci贸n ya fue lanzado. La prensa blanca de Europa tiene la memoria muy corta y su cultura del otro es estrecha como un pasillo de hospital. Todos celebran el gran papa.

Se ha promovido a la categor铆a de santo a un hombre que tiene las manos sucias, que ha cometido la infamia de encubrir a violadores de ni帽os, de besar a dictadores y legitimar con ello el tendal de muertos que dejaban en el camino, de negociar beneficios con la mafia, que ha sacrificado en nombre de los intereses de una parte de un continente, el este de Europa, la misericordia y la justicia de otros, entre ellos los de Am茅rica latina. Se canoniza a un embaucador. El colmo de la ligereza, del error inmemorial. 驴Ante qui茅n se arrodillar谩n en adelante las v铆ctimas de los abusadores sexuales y de las dictaduras? Podemos levantar todos juntos un lugar apacible y justo en la memoria con las im谩genes del padre Mugica o de monse帽or Romero para reencontrarnos con la beatitud y el sentido de quienes, por un ideal de justicia e igualdad, enfrentaron la muerte sin pensar nunca en s铆 mismos o en bajos beneficios humanos.

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    2 Coment谩rios - A帽adir comentario

    Comentarios

    1. Teddy Oso
      29 abril 2014 15:31

      Como sangran por la herida. Juan Pablo II fue el art铆fice de la ca铆da de ese sistema perverso y monstruoso que gobernaba la URSS. culpable e la muerte de 120 millones de personas. Uds. tratan de ensombrecer todo lo que hizo SAN JUAN PABLO II asi con may煤sculas. Toman como referencias notas de diarios afines a esa ideolog铆a, ese diario fue el que trat贸 por medio de Verbitsky impedir la elecci贸n del actual帽 Papa Francisco, fraguando falsos informes, los cuales fueron desmentidos por la misma presidente Cristina, amiga y defensora de ese diario.

    2. Hugo Riquelme Recabarren
      2 mayo 2014 8:41

      Existen razones y razones…La iglesia es una isntituci贸n de gente aud谩z,encumbrados dirigentes que actuan apoyandose en la incondicionalidad de muchos seguidores ( complices) incondicionales. Pretender que el mundo entero es una manga uniforme de borregos es uno los estilos m谩s socorridos por el papado para subsistir y cuidar y mantener influencias y provilegios econ贸micos, politicos y sociales… En cuanto al nuevo Jefe de la instituci贸n vaticana no ha sido porque que s铆 su comportamiento *sensasolianista* y *teatral*.. Es un actor que se ha comprometido a seguir un libreto abocado a las razones e intenciones impuestas por la mafia que lo dirige desde lugares estrat茅gicos quienes ocupan ese submundo secreto y tragedioso de la llamada auto llamada IGLESIA UNIVERSAL…Pretender desconocer o peor, intentar justificar el comportamiento de muchos dignatarios eclesiales, es simplemente hacerse complice de tanta poca verg眉enza… Afortunadamente tambi茅n el catolicismo mundial ha tenido y contin煤a teniendo funcionarios de vida decente, allegados al sacrificio y al sevicio p煤blico… Bien por todos ellos…