Oct 7 2017
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Política

Santos vuelve a las suyas: la masacre de campesinos en Tumaco

Mientras el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, as√≠ como el ministerio de Defensa, aseguran que los hechos ocurridos en Tumaco, fue una ‚Äúrespuesta‚ÄĚ al uso de cilindros bomba contra los uniformados, la comunidad desmiente la versi√≥n y acusa directamente a las fuerzas militares y policiales por la muerte de seis campesinos, entre ellos un menor de edad, y m√°s de 30 personas heridas.

Santos responsabiliz√≥ este viernes a ‚Äúbandas delictivas‚ÄĚ de haber iniciado el conflicto armado que provoc√≥ la masacre de Tumaco este jueves en el que resultaron asesinados al menos nueve campesinos, a pesar de que la comunidad de Tumaco identific√≥ como responsables a funcionarios del Ej√©rcito de Colombia y la Polic√≠a Nacional.

Seg√ļn Santos la localidad de Tumaco es una zona ‚Äúque desde hace muchos a√Īos ha sido un corredor de narcotr√°fico y fuente importante de materia prima del mismo‚ÄĚ, raz√≥n por la cual, en esa regi√≥n se encuentran ‚Äúbandas delictivas‚ÄĚ que ‚Äúhan sido identificadas‚ÄĚ y aleg√≥ que esas ‚Äúbandas criminales est√°n cohesionando a los campesinos para que se opongan a la sustituci√≥n voluntaria de los campos‚ÄĚ.

Sin embargo, Santos no hizo referencia a que, desde el 28 de septiembre, miles de colombianos se encuentran en protesta pac√≠fica en Tumaco, exigiendo se detenga el asesinato contra los campesinos y el desalojo forzado de las tierras que trabajan -como √ļnico medio de sustento-, as√≠ como el cumplimiento de los Acuerdos de Paz entre el Gobierno y el partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Com√ļn (Farc).

‚ÄúHemos identificado a los alias El Guacho y El David (el primero de estos presunto responsable de los disparos contra la fuerza p√ļblica) quienes se convirtieron en objetivos de alto valor para la fuerza p√ļblica colombiana y por la que actualmente se ofrecen 150 millones de pesos por cualquier informaci√≥n que contribuya a la de captura de los individuos‚ÄĚ, dijo.

La ONU se pronunci√≥ a trav√©s de un comunicado con un informe sobre las actividades que realiza para apoyar a la regi√≥n y las posibles causas de lo sucedido. ‚ÄúEl an√°lisis de la Oficina se√Īala que las muertes de ayer se dan en un contexto de problemas estructurales de derechos humanos, sumados a la falta de implementaci√≥n del Acuerdo de Paz, y a la urgente y necesaria solidaridad y acci√≥n de todos los sectores de la sociedad civil‚ÄĚ.

Adem√°s,¬†incluy√≥ una lista de situaciones que viven los corregimientos del Alto Mira y Frontera, en Tumaco, como la ‚Äúpresencia limitada del Estado, altos niveles de pobreza, falta de implementaci√≥n integral del Acuerdo de Paz, aparici√≥n de disidencias de las Farc e √≠ndices de violencia a niveles end√©micos‚ÄĚ.

La Fiscal√≠a inform√≥ en su √ļltimo comunicado que hasta el momento van seis muertos, entre ellos un menor de edad, y m√°s de 30 personas heridas.¬†Adem√°s, anunci√≥ que ya empezaron las investigaciones correspondientes para averiguar qu√© fue lo que sucedi√≥. A estos esfuerzos se sumaron la Procuradur√≠a, la ONU y la Defensor√≠a del Pueblo.

Repudio generalizado

Distintas organizaciones sociales, así como el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y la Farc, exigieron a la justicia colombiana que se esclarezcan los hechos suscitados de manera inmediata sobre la masacre contra la población campesina de Tumaco.

Rodrigo Londo√Īo, presidente de la Farc, indic√≥ que los medios de comunicaci√≥n colombianos tergiversan la informaci√≥n sobre los hechos y buscan ocultar la verdad. ‚ÄúLa verdad: Campesinos en Tumaco hacen resistencia a erradicaci√≥n forzada de cultivos de uso l√≠cito. La erradicaci√≥n forzada acompa√Īada de la bala, son medidas insensatas y criminales‚ÄĚ, agreg√≥ Londo√Īo advirtiendo a Santos.

A su vez el ELN, que actualmente se encuentra en los diálogos de paz con el gobierno colombiano y mantiene un cese al fuego desde el primero de octubre, manifestó su condena a la masacre y exigieron la intervención con urgencia de la Misión de Verificación de las Naciones Unidas en Colombia, así como el apoyo internacional ante la gravedad de los hechos.

Resultado de imagen para masacre de tumacoPor su parte, representantes de la Marcha Patriótica y la Coordinadora Nacional de Cultivadores de Coca, Amapola y Marihuana -Coccam- reiteraron la denuncia sobre la responsabilidad de la Policía y el Ejército en la masacre de 8 campesinos. Niegan posible responsabilidad de disidencias de la FARC y exigen una misión de verificación de alto nivel.

Seg√ļn indic√≥ Luz Perly C√≥rdoba, la masacre perpetrada por fuerzas del Estado en el municipio de¬†Tumaco ocurri√≥ en medio del desarrollo de una acci√≥n c√≠vica de cerco humanitario, cuyo fin era impedir la erradicaci√≥n forzada de cultivos de uso il√≠cito. Ante el lamentable hecho, C√≥rdoba afirm√≥ que es incomprensible la doble moral del Gobierno: ‚ÄúEl Estado aplica la represi√≥n contra los cultivadores mientras sus funcionarios dicen en los medios que el problema de los cultivos solo se resuelve atacando las causas estructurales que llevaron a humildes campesinos a recurrir a este medio para subsistir‚ÄĚ.

Para¬†C√≥rdoba, la masacre de Tumaco es el hecho m√°s grave pero la represi√≥n en la erradicaci√≥n forzada no se ha suspendido: ‚ÄúHechos de represi√≥n y violencia en la erradicaci√≥n se presentan en todo el pa√≠s. Los campesinos han manifestado su voluntad de hacerlo voluntariamente, han firmado acuerdos con el programa de sustituci√≥n y al d√≠a siguiente vienen a erradicar a la fuerza‚ÄĚ.

Por su parte, el vocero nacional de la Marcha Patri√≥tica David Fl√≥rez indic√≥¬†que las comunidades cocaleras de Tumaco manifestaron, desde el 28 de septiembre, el incumplimiento del Gobierno al Plan Nacional Integral de Sustituci√≥n -PNIS-, parte del punto 4 del Acuerdo General para la Terminaci√≥n del Conflicto. ‚ÄúLo que ocurri√≥ en Tumaco fue una masacre, estamos seguros de que el reporte de Medicina Legal confirmar√° que todos los asesinados fueron alcanzados por balas de las armas oficiales del Ej√©rcito‚ÄĚ, enfatiz√≥ Fl√≥rez.

 

‚ÄúNo hubo ning√ļn combate lo que hubo fue una masacre‚ÄĚ, dice la Asociaci√≥n de Juntas de Acci√≥n comunal de los r√≠os Nulpe y Mataje. Otras organizaciones aseguran que no hay pruebas del uso de cilindros, y piden con urgencia una Misi√≥n de Verificaci√≥n de los Hechos y urgen al estado colombiano que investigue y sancione a los responsables.

Desde hace 15 d√≠as campesinos protestan pac√≠ficamente en rechazo a la erradicaci√≥n forzada de cultivos de uso l√≠cito y exigen el cumplimiento de los acuerdos sobre sustituci√≥n voluntaria. A las 9:30 de la ma√Īana de este jueves, un cerco de mas de mil campesinos se acerc√≥ a miembros de la fuerza p√ļblica que erradicaban manualmente los cultivos. De pronto, los integrantes de la fuerza armada amenazaron y dispararon armas de fuego contra la multitud dejando a nueve personas muertas y 18 heridos.

¬ŅAlgo ha cambiado?

Eduardo Sogamoso, de la organizacipon popular Trochando Sin Fronteras, record√≥ que en Colombia¬† la gran mayor√≠a de los habitantes no tiene condiciones m√≠nimas de bienestar, mientras unas cuantas familias acumulan capital y sirven de puente para que las multinacionales se apropien de los recursos naturales y de riqueza social. ¬ęTal es la causa del conflicto social, pol√≠tico y armado que se vive en este pa√≠s desde hace m√°s de 53 a√Īos¬Ľ, indic√≥.

Resultado de imagen para masacre de tumacoSe√Īal√≥ que el proceso de paz iniciado con la dejaci√≥n de armas por parte de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), genera dudas a la poblaci√≥n, tal vez porque el acceso a la informaci√≥n es muy poco o se recibe informaci√≥n manipulada de acuerdo a los intereses de los que detienen el poder. ¬ęEn esa negociaci√≥n ha salido del juego un actor armado, al cesar sus acciones y entregar sus armas, pero la violencia en la mayor parte del pa√≠s contin√ļa¬Ľ, indic√≥.

Sogamoso sostiene que el paramilitarismo, entendido como un mecanismo de guerra sucia del Estado de sectores del poder econ√≥mico, se ha hecho evidente en los casos recientemente ventilados, en los cuales altos funcionarios p√ļblicos, tanto civiles como militares y de polic√≠a, se han visto envueltos en investigaciones por sus nexos con estructuras paramilitares que suman acciones violentas contra la poblaci√≥n civil para el control territorial en algunas regiones de Colombia..

De acuerdo a un informe presentado en el mes de enero por INDEPAZ, se evidenci√≥ la presencia de estructuras paramilitares en 344 municipios de 31 departamentos del pa√≠s. Mientras, medidas como la reciente reforma tributaria y la ley de tierras, entre otros actos legislativos promovidos por el Estado, sumado a las necesidades b√°sicas insatisfechas, generan en el pa√≠s una sensaci√≥n de desconfianza en su din√°mica social y pol√≠tica, junto al incumplimiento por parte del gobierno de los compromisos hechos con comunidades y movimientos sociales del pa√≠s, tales como la titulaci√≥n de tierras, la entrega de subsidios para los peque√Īos productores y la superaci√≥n de la crisis de la salud.Resultado de imagen para masacre de tumaco

Mientras al mundo se le vende la idea del fin del conflicto y la Paz, las comunidades deben salir a las calles a exigir cosas tan elementales como acueducto, alcantarillado, escuelas, colegios, hospitales o carreteras, mientras la corrupción,  el asesinato sistemático y la judicialización de líderes sociales,  hablan de las verdaderas intenciones de Paz del sistema.

Esa Paz de la cual hablan el gobierno, los ricos y las empresas multinacionales, le es ajena a la sociedad en general. En ese orden de ideas, ¬Ņqu√© ha cambiado con la dejaci√≥n de armas por parte de las FARC? Y si no cambiado nada, ¬ŅC√≥mo lograr√° el pueblo colombiano obtener mejores condiciones de vida?, pregunta Sogamoso.

*Economista y docente universitario colombiano, investigador asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)

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