Sep 21 2016
1215 lecturas

Política

Se complica el camino de Malcorra hacia la ONU

Diez meses despu√©s de haber sido designada al frente de la diplomacia argentina, las mieles del prestigio y el √©xito que rodeaban a Susana Malcorra, comenzaban a virar hacia sabores amargos y el papel√≥n en el que se vio envuelta a ra√≠z de la sobreactuaci√≥n, la impericia y la falta de respeto por los valores de las relaciones exteriores por parte del presidente Mauricio Macri, nada menos que frente a Gran Breta√Īa, parece haber dejado sin ox√≠geno sus intentos por ocupar la Secretar√≠a General de Naciones Unidas, a partir del primer d√≠a de 2017.

La decisi√≥n de Mauricio Macri de designar a Susana Malcorra al frente del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto (MRECIC) hab√≠a sorprendido a todos, propios, extra√Īos y, en particular, a ‚ÄúLa Casa‚ÄĚ, eufemismo antipol√≠tico con que los diplom√°ticos egresados del Instituto del Servicio Exterior de la Naci√≥n (ISEN), denominan a la Canciller√≠a argentina. El jefe del PRO le dio la espalda al grupo de diplom√°ticos radicales que hicieron cola para sentarse en el sill√≥n que usaron Rafael Bielsa, Jorge Taiana y H√©ctor Timerman entre el 25 de mayo de 2003 y el 9 de diciembre de 2015.

En pocos meses las cosas cambiaron r√°pidamente para la conductora de la diplomacia local, tanto en el frente interno, como en la propia ONU donde, a las acusaciones en su contra por encubrimiento de violaciones de ni√Īos en √Āfrica cometidas por ‚Äúfuerzas de paz‚ÄĚ francesas, se le deben sumar las cuatro derrotas seguidas en los sondeos entre los miembros del Consejo de Seguridad. Cay√≥ al s√©ptimo lugar en la ronda de comienzos de septiembre, cinco votos por debajo del portugu√©s Antonio Guterres y, lo que le preocupa a√ļn m√°s, con siete pa√≠ses que ‚Äúdesalientan‚ÄĚ su postulaci√≥n, a pesar de haber recibido el apoyo del presidente chino, Xi Jinping, en la Cumbre del G-20‚Ķ o tal vez a ra√≠z de eso, en un mundo en el que el juego de las grandes potencias forma parte de una suerte de guerra fr√≠a por otros medios.

Un amigo presidencial, que supo usar boina blanca, hab√≠a deslizado el nombre de quien fuera Jefa de Gabinete del Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, entre los papeles del por entonces presidente electo. Jugaba a dos puntas: le arrim√≥ respaldo pol√≠tico a las expectativas de encabezar la ONU a Malcorra y le sum√≥ al ingeniero boquense una de las fichas por entonces menos cuestionadas del nuevo gabinete, por el perfil supuestamente ‚Äút√©cnico‚ÄĚ de la beneficiada, contra los curr√≠culos gerenciales de la mayor√≠a de sus colegas que los ponen cada d√≠a al borde del incumplimiento de los deberes de funcionarios p√ļblicos, las incompatibilidades de sus funciones o
la venta de sus acciones en empresas extranjeras relacionadas con sectores de la economía nacional que deberían regular.

El reci√©n te paso por Nueva York durante la Asamblea General de la ONU y gestos como el agradecimiento de Barack Obama por la aceptaci√≥n argentina de refugiados sirios -una decisi√≥n tomada en realidad hace m√°s de dos a√Īos por Cristina Fern√°ndez de Kirchner-, parec√≠an el escenario exacto para que la campa√Īa de la canciller argentina retomara impulso frente a las pr√≥ximas votaciones del Consejo de Seguridad. Sin embargo, todo termin√≥ en el fracaso estrepitoso causado por la desmentida rotunda del Foreign Office brit√°nico a la afirmaci√≥n de Macri acerca de que la primera ministra¬†Theresa May estaba dispuesta a ‚Äúcomenzar a conversar‚ÄĚ
sobre la soberan√≠a de las islas del Atl√°ntico Sur, durante un encuentro de pasillo al que se encarg√≥ de sepultar calific√°ndolo de ‚Äúbreve‚ÄĚ e ‚Äúinformal‚ÄĚ.

Fotocopia Vaticanaar-macri-sepiados

La ingeniera electrónica rosarina, no residente en el país, que comenzó a trabajar en la estadounidense IMB en 1979 y a partir de 1994 se pasó a Telecom donde escaló hasta convertirse en su CEO, necesitaba sumar a su foja el apoyo político. El ex capo de SOCMA y actual
multiaccionista de empresas offshore sumaba una perla a un vestido chorreado de empresarios y carente de políticos, salvo los mendicantes que se le sumaron desde la UCR.

Ese fue el acuerdo informal con Macri, quien daba sustento pol√≠tico a su candidatura, mientras ella cubrir√≠a con una estola de ‚Äúmujer conocida‚ÄĚ los primeros pasos internacionales de su gesti√≥n, en base al trato que tuvo como funcionaria con l√≠deres mundiales, incluido el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama. El dise√Īo fantaseado en plena borrachera del √©xito electoral que instal√≥ a las corporaciones transnacionales en la Casa Rosada, coronar√≠a con la frutilla de una representante ‚Äúpropia‚ÄĚ al comando de las Naciones Unidas que, para el equipo amarillo del PRO, constituir√≠a un equivalente laico al obispo argentino y peronista que se sienta en el sill√≥n de San Pedro.

Con una candidez impropia del cargo que ocupa y escasa fineza diplom√°tica, el jefe de Gabinete, Marcos Pe√Īa, se atrevi√≥ a decir que "los argentinos ya tenemos a Bergoglio en el Vaticano, a Messi en el Barca y s√≥lo falta Malcorra en Naciones Unidas".

En los despachos de la Casa Rosada relacionados con los ‚Äúasuntos estrat√©gicos‚ÄĚ critican -en sordina pero con dureza- a la canciller; consideran que las acciones que adopta la todav√≠a jefa de la diplomacia, incluido el ‚Äúacuerdo‚ÄĚ con Gran Breta√Īa, luego desagiado en ‚Äúanuncio‚ÄĚ, buscan fortalecer su postulaci√≥n a la conducci√≥n de la ONU por encima de los intereses del conjunto del gobierno. Las fuentes, a pesar de trabajar para el presidente Macri, opinan que al no ser un especialista en los manejos de pol√≠tica exterior, el mandatario ‚Äúdeja hacer‚ÄĚ a la ingeniera devenida en funcionaria internacional.

En el propio Palacio San Mart√≠n, pasada la luna de miel con el cuadro de ‚Äúalto rango del sistema multilateral‚ÄĚ, arrecian las cr√≠ticas. Otra vez su aspiraci√≥n a reemplazar a Ban Ki-moon ocupa el centro de la escena, con una percepci√≥n de que todo el trabajo de los diplom√°ticos baila al comp√°s de la ‚Äúambici√≥n personal‚ÄĚ de Malcorra, quien dise√Ī√≥ dos giras mundiales, con m√°s de 15 destinos
extranjeros y casi un mes afuera de la Argentina que, a entender de los que saben fueron diagramadas ‚Äúa la medida exacta del traje de candidata‚ÄĚ, y costeadas con fondos del erario p√ļblico.

De alguna manera ella reconoci√≥ la situaci√≥n a trav√©s del cable interno del MRECIC que se vio obligada a circular a sus ‚ÄúEstimados colegas‚ÄĚ el 26 de mayo a las 15.21, en el que les manifest√≥ que ‚ÄúNada de lo que haga en estos meses de ¬īcampa√Īa` me apartar√° de los principios que me llevaron a aceptar este desaf√≠o‚ÄĚ y les adelant√≥ que ‚Äúen las pr√≥ximas semanas me espera un agenda muy activa‚ÄĚ.

Malvilands, Falkvinas

Las aguas se inquietaron m√°s a√ļn a partir de los anuncios de Malcorra y el ministro brit√°nico de Asuntos Exteriores, Alan Duncan, en el marco del Foro de Inversi√≥n y Negocios porte√Īo, al que el macrismo y su prensa denomina ‚ÄúMini Davos‚ÄĚ, en contraste orgulloso con el Foro Econ√≥mico Mundial¬†que se realiza en esa ciudad suiza,¬†con la presencia de los principales l√≠deres empresariales, l√≠deres pol√≠ticos internacionales, premios nobeles e intelectuales de renombre.

malvinas-partidasLos diez puntos del comunicado fueron aceptados por la canciller sin el concurso de los asesores de Balcarce 50, que ‚Äúllegaron tarde‚ÄĚ con su intento de correcci√≥n. La comunicaci√≥n busca de manera obvia instalar al gobierno argentino mucho m√°s cerca del brit√°nico de lo que estuvieron las anteriores gestiones, incluso de lo que quieren los pol√≠ticos del PRO, quienes saben de la sensibilidad nacional frente a la problem√°tica de la recuperaci√≥n efectiva de la soberan√≠a que los argentinos tienen sobre las Islas Malvinas y los dem√°s archipi√©lagos usurpados por Londres.

Incluso, reinstala el memor√°ndum de 1989, recordado por la pol√≠tica de ‚Äúparaguas‚ÄĚ, anunciado por Carlos Menem que, en su dificultoso ingl√©s, plante√≥ esconder la soberan√≠a bajo una ‚Äúumbrella‚ÄĚ; contradice las resoluciones de la ONU que instan a Londres a abrir negociaciones sobre el tema, y despertaron sospechas entre la dirigencia opositora sobre una ‚Äújugada‚ÄĚ de Malcorra para tratar de
evitar el veto del Reino Unido a su candidatura a la ONU.

Las cr√≠ticas surgieron, siempre bajo reserva de anonimato, dentro del propio macrismo, teniendo en cuenta que las √°reas oficiales no diplom√°ticas involucradas en un tema de estas caracter√≠sticas, como Asuntos Estrat√©gicos, Legal y T√©cnica o Energ√≠a y Miner√≠a, no fueron consultadas por Canciller√≠a para la elaboraci√≥n del paper le√≠do de apuro en el Centro Cultural Kirchner, m√°s all√° de que la l√≥gica de relacionamiento internacional de las autoridades nacionales pasa, precisamente, por ‚Äúfacilitar‚ÄĚ cualquier tipo de desembarco transnacional sobre los bienes naturales comunes del pa√≠s, a los que consideran meros ‚Äúrecursos naturales‚ÄĚ transables.

El p√°rrafo referido al "fortalecimiento de la relaci√≥n bilateral¬†y la b√ļsqueda de soluciones de los problemas globales dentro de los marcos multilaterales que correspondan", se relaciona con las precisiones de Malcorra al diario brit√°nico The Guardian un mes atr√°s, en plena campa√Īa por su candidatura cuando, adem√°s de adelantar la intenci√≥n de ampliar los vuelos desde y hacia las Islas,
expres√≥ su anuencia a generar ‚Äúun joint ventures argentino-brit√°nico de exploraci√≥n de petr√≥leo alrededor de las islas Malvinas‚ÄĚ. En realidad, ese tipo de alianza estrat√©gica es utilizada por empresas, e incluso por estructuras gubernamentales, para ampliar espacios para sus negocios y ampliar mercados, no siempre de manera equitativa sino en beneficio del protagonista de m√°s peso.

En el caso malvinero, la supuesta ‚ÄĚarticulaci√≥n de empresas‚ÄĚ, le abrir√≠a a Gran Breta√Īa la posibilidad de la explotaci√≥n hidrocarbur√≠fera alrededor de Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y de los espacios mar√≠timos argentinos circundantes.

El tema ampl√≠a las grietas en las relaciones del oficialismo con la oposici√≥n, adem√°s de constituir uno de los ejes capaces de nuclear rechazos contra el Ejecutivo nacional, por encima de las diferencias de distinto tipo que el oficialismo riega con paciencia, con los ojos puestos en las elecciones del a√Īo pr√≥ximo. Hasta el senador radical Julio Cleto Cobos, titular de la Comisi√≥n de Relaciones Exteriores de la c√°mara Alta, apoy√≥ el reclamo iniciado por el senador chubutense del FpV-PJ, Juan Mario Pais, respaldado de sus colegas Juan Manuel Abal Medina, Marcelo Fuentes y Ruperto Godoy, para que Malcorra comparezca ante la misma para aclarar las intenciones del
‚Äúacuerdo‚ÄĚ, los radicales se sumaron a la exigencia y hasta la Mesa Nacional de la CC-ARI de Elisa Carri√≥ expres√≥ su preocupaci√≥n por el acuerdo.¬† ar-macri-doscaras

Todo lo contrario a lo que deseaba Macri en su primera participaci√≥n ante la Asamblea General de la ONU, a la que lleg√≥ ataj√°ndose con un "hay que bajar las ansiedades" y asegurando que ‚Äúno hay ning√ļn acuerdo‚ÄĚ.

La normativa vigente en la materia, en especial la ley 26.659, de la que es autor Fernando Pino Solanas, proh√≠be desarrollar actividades hidrocarbur√≠feras sin autorizaci√≥n nacional en la Plataforma Continental Argentina y expresa cu√°les son las condiciones para la exploraci√≥n y explotaci√≥n. A juicio de los cr√≠ticos de la iniciativa de la canciller el Gobierno no podr√≠a avanzar en estas conversaciones, ya que acciones de esas caracter√≠sticas implicar√≠an ‚Äúun reconocimiento de facto de derechos brit√°nicos sobre el territorio argentino‚ÄĚ.

El presidente de Parlasur y ex canciller argentino, Jorge Taiana, consider√≥ que, con esas condiciones el actual gobierno acept√≥ la decisi√≥n brit√°nica de ‚Äúdesmontar las medidas legales que ha venido aplicando nuestro pa√≠s para resguardar sus derechos y sus recursos naturales no renovables por tratarse, adem√°s, de acciones expresamente prohibidas por las Naciones Unidas‚ÄĚ y constituir√≠a el primer paso del Reino Unido para avanzar sobre ‚Äúuna agenda que aspira a superar los logros que obtuvo la Argentina en a√Īos recientes‚ÄĚ.

Tampoco se priv√≥ de calificar de ‚Äúpapel√≥n‚ÄĚ el minu√© de afirmaciones, desmentidos e insistencias presidenciales entre Macri y Malcorra, a partir del ‚Äúbreve intercambio con Theresa May‚ÄĚ, tras el cual el presidente argentino ‚Äúha salido a decir que eso es conversar sobre soberan√≠a‚ÄĚ.

Yes, Mr Obama

ninos-cuadroCon las visitas de Barack Obama a Buenos Aires en marzo, y la de su secretario de Estado, John Kerry, en el mes de agosto, la administraci√≥n Macri busc√≥ mostrar una supuesta ‚Äúreinserci√≥n en el mundo‚ÄĚ del pa√≠s, contra lo que considera el ‚Äúaislamiento‚ÄĚ kirchnerista, que dio prioridad a relaciones independientes con Latinoam√©rica y el Caribe, los BRIC¬īs, Rusia, China y organizaciones
regionales como UNASUR, CELAC y un Mercosur con Venezuela como miembro de pleno derecho.

A pedido de Francia y Estados Unidos, Argentina se comprometi√≥ a recibir 3000 refugiados provenientes de Siria, en lo que pareciera constituir otro de los puntos de la ‚Äúcampa√Īa Malcorra‚ÄĚ, que hasta logr√≥ incluir en el acuerdo anunciado en el CCK que Londres elogie la decisi√≥n de establecer ese ‚Äúprograma‚ÄĚ en el marco de la "Crisis de los Refugiados". Nadie da cuenta de la forma en que se calcul√≥ esa cantidad de refugiados, un n√ļmero que, para un tema con connotaciones pol√≠ticas, migratorias, econ√≥micas, de seguridad y, en particular, de inteligencia, es elevado. Otra vez la sobreactuaci√≥n del equipo Malcorra, genera rispideces en
otras áreas del Ejecutivo, e incluso de la Cancillería.

Dibujos de ni√Īos refugiados sirios

De apuro, sobre todo ante la llegada de Kerry, distintos despachos del Ministerio de Relaciones Exteriores desempolvaron propuestas y planes de trabajo de la gestión anterior relacionados con potenciales refugiados sirios y con los desplazados sirios en Líbano. Finalmente, la canciller logró que el tema fuese uno de los puntos principales de la rueda de prensa brindada junto al secretario
de Estado de EEUU, una foto que le garantiza instalación en los principales medios de prensa del mundo, que siguen con preocupación el desplazamiento de millones de personas desde las zonas de crisis.

Los principales funcionarios migratorios argentinos, manifestaron su preocupaci√≥n por la selecci√≥n de los refugiados y por la forma en que se hace ‚Äúinteligencia‚ÄĚ sobre ellos, una tarea para la que el pa√≠s carece de la preparaci√≥n y los recursos suficientes, como qued√≥ demostrado con los errores, anuncios y desmentidas a que se vio obligada la c√ļpula del Ministerio de Seguridad, que primero crey√≥ detener a un ‚Äúterrorista‚ÄĚ liban√©s, que en realidad era libio y no era ‚Äúterrorista‚ÄĚ, y pocos d√≠as despu√©s se vio obligada a otra desmentida tras alertar sobre la presencia del Estado Isl√°mico en el pa√≠s, que en realidad no era real.ninos-cuadro1

Fuentes que participaron de alguna de las reuniones vinculadas con el ‚ÄúPrograma Siria‚ÄĚ -en realidad establecido desde el 14 de octubre de 2014 por el gobierno de Cristina Kirchner-, apuntan que los informes de las autoridades de Migraci√≥n contabilizan 1500 sirios llegados al pa√≠s desde aquel momento; la idea de la conducci√≥n pol√≠tica de la diplomacia es ‚Äúdescontar‚ÄĚ esa cifra de los 3000 comprometidos ante Obama y Kerry. Por otra parte, los responsables de las autorizaciones migratorias, tienen datos sobre decenas de esos refugiados que en los √ļltimos meses salieron y regresaron al pa√≠s m√°s de una vez, lo que genera su preocupaci√≥n, ya que quieren evitar ‚Äúcomerse‚ÄĚ cualquier acci√≥n delictiva cometida por alguno de ellos.

Presidente guionado

Un gobierno gestual como el de Mauricio Macri y Jaime Rolando Durán Barba, se apoya una y otra vez en su propio relato, sin buscar anclajes reales que lo sustenten. Pura tecnología comunicacional, sobre un proceso de toma de decisiones definido por los intereses de los grupos más concentrados de la economía sentados de modo directo en el gabinete argentino.

El plano internacional es un territorio m√°s complicado que el de las visitas programadas a determinadas casas de familia, que hasta lo llevan a ‚Äúpedir el ba√Īo a una vecina‚ÄĚ, siempre mencionando el nombre de la elegida o el designado por el libreto de su equipo. No alcanzan los espejitos de colores que, en realidad, son la prenda que el capital transnacional y Estados Unidos como potencia regional pretende entregar a cambio de que el pa√≠s cumpla sus condiciones, econ√≥micas y geopol√≠ticas.

En ese exacto resquicio se intersecan Susana Malcorra y Mauricio Macri. Sus posibilidades dependen de un juego que la rosarina tiene cubierto por el lado de Washington pero que no controla en el espacio de los otros cuatro miembros permanentes del Consejo de Seguridad: Gran Breta√Īa, China, Rusia y Francia, cualquiera de los cuales, con su solo veto, la saca de carrera y deja al mandatario sin premio y sin focos internacionales. Muchos de los anuncios internacionales de la Canciller√≠a parecen responder a un plan de granjear simpat√≠as hacia su jefa o, al menos, de evitar enojos que conduzcan al veto de los ‚Äúcinco grandes‚ÄĚ de la ONU.

La situaci√≥n se complica m√°s para la dama, si se tiene en cuenta que en sus oficinas reposan los pedidos de exhorto girados por el juez Sebasti√°n Casanello, quien investiga las irregularidades financieras del mandatario argentino destapada por los Panam√° Papers, convertidos en ‚ÄúMacri Papers‚ÄĚ a partir de la existencia de cuentas y compa√Ī√≠as offshore, supuestamente en vigencia
durante el ejercicio de sus funciones p√ļblicas y no declaradas.panama-papers-macri

El cajoneo o la desidia en la tramitaci√≥n de esos tr√°mites constituir√≠a un nuevo mal precedente en una foja de servicios ya cuestionada en el seno del organismo multilateral, en particular a partir de las acusaciones en su contra por supuesto encubrimiento de violaciones de ni√Īos en √Āfrica, cometidos por tropas francesas de los ‚Äúcuerpos de paz‚ÄĚ de la ONU, documentadas por UNICEF. La denuncia fue formulada por el director de las Operaciones de Campo del organismo, Anders Kompass, veterano luchador sueco de los derechos humanos, que debi√≥ renunciar al cargo tras filtrar el caso a las autoridades del Gobierno de Fran√ßois¬†Hollande y ser acusado de no cumplir con los ‚Äúprotocolos‚ÄĚ de la instituci√≥n.

Dominó

A esta altura, la suerte de Malcorra es incierta. Lo √ļnico seguro es que el primer aniversario de Macri en la Rosada encontrar√° al Palacio San Mart√≠n en nuevas manos‚Ķ, por ascenso o por eyecci√≥n.

El tema, que no le quita el sue√Īo al Presidente, tendr√° sin embargo sus consecuencias; este como cualquier gobierno, puede sufrir un remez√≥n fuerte ante la salida de uno de los miembros del gabinete nacional. M√°s all√° de las ganas de alg√ļn ministro de sentarse en el sill√≥n que supieron ocupar Domingo Cavallo en 1989 o Torcuato Di Tella y sus ‚ÄúHistorias¬†de Winnie The Pooh‚ÄĚ para los kelpers, la baja de la canciller puede empujar una verdadera ‚Äúcorrida‚ÄĚ en el equipo de gobierno.

También puede ser el espacio necesario para convertir una baja forzada en la limpieza de las fichas averiadas del Ejecutivo. Patricia Bullrich tiene todos los boletos para zarpar pronto del Ministerio de Seguridad, una función a la que fue convocada sin anteceddominoentes que la avalasen, como quedó demostrado una y otra vez desde su asunción misma, a través de errores, furcios y de un afán de
exhibición impropio de la prudencia y las certezas que exige un tema como el que tiene a cargo.

Juan Jos√©¬†Aranguren, Ministro de Energ√≠a y Miner√≠a, solo¬† se sostiene en funci√≥n del empecinamiento de Macri, tras el desastre que generaron sus decisiones tarifarias que pusieron al pa√≠s al borde del desastre y arrimaron las protesta contra el Gobierno hasta los barrios que diez meses atr√°s lo hab√≠an votado. El incumplimiento del C√≥digo de √Čtica en la Funci√≥n P√ļblica y la incompatibilidad entre su pertenencia a Shell hasta hace poco m√°s de un a√Īo y por ser propietario de millones de pesos en acciones de la compa√Ī√≠a a la que debe regular, lo ponen tambi√©n en la l√≠nea de partida al cumplirse el primer aniversario de la instalaci√≥n del gobierno de las
corporaciones en la Casa Rosada.

*Sociólogo y periodista argentino. Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico

  • Compartir:
X

Envíe a un amigo

No se guarda ninguna información personal


    Su nombre (requerido)

    Su Email (requerido)

    Amigo(requerido)

    Mensaje

    A√Īadir comentario