Abr 23 2005
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Política

Se reacomoda la política latinoamericana a partir de Ecuador

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Dignidad y soberanía exigen los ecuatorianos. La secretaria de Estado estadounidense, Condoleeza Rice, desde el planeta habitado por la política exterior de su país reclamó elecciones en Ecuador. Dijo en Lituania –un país vecino, como todos saben–: “Ahora se necesita un proceso constitucional para llegar a las elecciones, si eso es lo que hay en el futuro”.

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“Si eso es lo hay”. El ideal, claro, para el Departamento de Estado sería que el bueno del ex coronel Lucio retomara las riendas para que no suban las olas alrededor de la participación ecuatoriana en el confuso Plan Colombia.

La inefable OEA, por cuya Secretaría General bregan el canciller mexicano y el ministro del interior chileno, que a tres días de la destitución de Lucio Gutiérrez hecha por el parlamento no reconoce la sucesión constitucional del Ejecutivo ecuatoriano, resolvió enviar comisión especial a Ecuador ¿a qué?

EL ASUNTO DE LA INSTITUCIONALIDAD

El viernes 22 la Organización de Estados Americanos aceptó la solicitud de Juan León, presidente de Grupo de Trabajo sobre pueblos indígenas, para que viaje una misión especial a Ecuador con el fin de constatar en el terreno la situación que vive el país.

fotoPor lo tanto se dejó en suspenso el tratamiento de los argumentos ecuatorianos sobre la constitucionalidad del proceso de destitución de Gutiérrez y la asunción de Palacio (izq.) hasta que se conozca el informe de la citada misión viajera. El representante euatoriano había insistido en el respeto a la sobernaía y autodeterminación de su país. Sólo el embajador de Venezuela fijó de antemano la posición bolivariana de que es necesario respetar la decisión soberana de Ecuador, aunque haya que rebasado a la elite política.

También el viernes por la tarde se informaba de algunos disturbios frente a las embajadas de EEUU, cuyo personal fue evacuado, y la de Brasil, donde se encontraba en calidad de “invitado” desde el miércoles el ex presidente Gutiérrez –al que por esas horas Brasilia le había concedido asilo político–.

Sin confirmación oficial en la mañana del viernes se esperaba la llegada de los ministros de RREE de Brasil, Perú y Bolivia a Quito, quienes, acompañados por el de la Argentina, cumplirían una “misión de buena volutad” para contribuir a la normalidad en Ecuador. Se estima que el anuncio del viaje de estas delegaciones constituye un espaldarazo al gobierno del presidente Palacio.

Muchos ecuatorianos esperaban una reacción en tal sentido de La Moneda, dadas las tradionales buenas relaciones entre ambos países –que en parte se deben a la rivalidad histórica que han mantenido con Perú–. Sin embargo Santiago no ha pasado de declaraciones formales.

Lo cierto es que la política exterior chilena se encuentra atrapada por factores tales como: la elección a la Secretaría General de la OEA –cargo para el que presentó la candidatura de actual ministro del Interior José Miguel Insulza– lo que le exige suma cautela, además de la voluntad gubernamental de no irritar a su principal socio comercial y político, George Bush; el dinamismo del apoyo del gobierno venezolano a Ecuador –se sabe que a Lagos le molesta la espontaeidad de Chávez y entre ambos hay aún cuentas impagas–; y el hecho de que en año electoral –se elegirá a la sucesora o sucesor de Lagos– la crisis de combustibles golpea fuerte las expectativas de la economía.

La agencia de inormaciones ALTERCOM señaló en un despacho que el ministro de Gobierno (Interior) Mauricio Gándara dijo que se está recuperando la normalidad institucional, que “a la OEA, lo que se le tiene que decir es que no teníamos otro camino. No se puede pretender que regrese el coronel Gutiérrez: serian ríos de sangre en el Ecuador”.

Gándara puntualizó sobre los dichos de la morena señora Rice, que si había sumido el vicepresidente Constitucional era, precisamente, “para continuar con el período. Así que por favor respeten nuestra soberanía y podremos llevar buena relaciones con todos los países del mundo”. Una declaración retórica que no molesta a nadie y contribuye a calmar la ira popular.

Diferente aceptación tendrá en las tierras el norte la declaración de Gándara en cuanto a que el Estado no aceptará el “pedido de inmunidad para las tropas estadounidenses” en Ecuador. El funcionario fue más lejos; dijo que su país podría recurrir a un “proceso de denuncia del Tratado (con Estados Unidos), lo que significa que no se renovaría el acuerdo mediante el cual EEUU ocupa de manera cuestionada la Base de Manta desde la breve presidencia de Mahuad.

LA COSA POLÍTICA

En sus declaraciones, además, el ministro Gándara fue claro al insinuar que el nuevo gobierno estaría dispuesto a “congelar” las negociaciones para la firma de un TLC con EEUU.

fotoEn todo caso la embajadora de EEUU Kristie Kenney (izq.) manifestó que probablemente podría reunirse con el señor Palacio a mediados de semana. EEUU espera que en los próximos días aclare.

Por su parte en nuevo titular de la cartera económica, Rafael Correa, un prestigioso investigador, declaró informalmente que se cambiará la política económica, privilegiando la inversión social sobre el pago de la deuda externa. Esto supone reformular el Fondo de estabilización financiera ecuatoriana, que utiliza los excedentes petroleros para privilegiar el pago de la deuda externa.

Extraoficialmente trascendieron, luego de las declaraciones del ministro Correa, una serie de reuniones entre los sectores de la banca, algunos fuertes empresarios y el probable anuncio, en los próximos días, del BID y el BM en cuanto a suspender la entrega de créditos a Ecuador hasta la firma de nuevos compromisos. No se descarta un acercamiento ecuatoriano con la Argetina en busca de asesoría para el mejor manejo de esta nueva etapa, si las circunstancias lo hacen necesario.

En medio de los rumores contradictorios que son la atmósfera en que se desenvuelve la vida política, diplomática y social en las principales ciudades ecuatorianas, parece un hecho que las fuerzas con las que parecía contar el depuesto presidente, se han llamado a la reflexión, y esperarán hasta la próxima semana para sentarse a dialogar con las nuevas autoridades.

Por otra parte, parece difícil que las organizaciones sociales y politicas de los pueblos originarios entreguen todo el protagonismo a los representantes de las capas medias –que en definitiva son los autores del derrocamiento legal de Lucio Gutiérrez y ocupan los cargos relevantes en el país.

Por ahora el apoyo de las fuerzas armadas y la policía –bien pertrechada por Gutiérrez– al nuevo gobierno parece sólido, aunque en Ecuador nada puede darse por sentado.

El general (r) Francisco Moncayo, presidente de la Asamblea de Quito, declaró que la capital asume el vocablo “forajido” como positivo, designó una avenida con el nombre del asesinado periodista chileno ecuatoriano Julio García y adelantó que se levantará un monumento en su homenaje, que comprenderá a todos los que se sumaron a las movilizaciones.

Invitó también a la población para que el sábado 23 de abril (hoy) participe en la “minga de el escobazo” para dejar limpia la ciudad luego de ocho días de protestas. La minga es una institución precolombina relacionada con el trabajo comunitario de los cultivos agrícolas.

PERSISTE UNA INCÓGNITA

Un despacho de ADITAL recuerda que Ecuador ha tenido nueve primeros mandatarios en otros tantos años. El analista Isaac Bigio escribe que los partidarios de Lucio Gutiérrez “se han atrincherado en Manabí y la Amazonía y amenazan con marchar sobre Quito y hasta separarse del país”.

Agrega: “Palacio, al igual que el boliviano Mesa, carece de partido y mayoría parlamentaria. Debe oscilar entre presiones diversas. A la izquierda le podrá decir que critica a EEUU y su base militar en Manta y que le apoye para que no vuelven los ‘neo-liberales’. A la derecha y la OEA le piden su sostén pues si cae viene el caos.

“EEUU querrá jugar de mediador entre ambos bandos para garantizar que quien gobierne Quito continúe apoyando al ‘Plan Colombia’ y la dolarización económica. La cancillería peruana es muy cauta pues teme que los efectos Ecuador-Bolivia podrían contagiar a la población de su país”.

fotoTras la fuga de Gutiérrez –de las oficinas de gobierno a la embajada brasileña (der.)– la tranquilidad parece imponerse en el país. Las autoridades de Guayaquil declaran apoyar al gobierno de Palacio y lo mismo han hecho el resto de las ciudades. La mayor violencia se producía el viernes ante la embajada del Brasil. Fohla de São Paulo informó que uno de los diplomáticos en Quito recibió «golpes en la espalda» al intentar salir de la sede rumbo a su domicilio.

En la mañana del sábado, que al parecer los quiteños dedican, aunue no masivamente, a limpiar la ciudad, pocas personas permanecían “de guardia” ante las sedes diplomáticas de Brasil y EEUU. El embajador brasileño, Sergio Florencio Sobrinho y otros cuatro diplomáticos habrían pasado la noche en la embajada. La estadaounidense permanecía con personal mínimo.

En Brasil se esperaba que antes del mediiodía del sábado 24 (hoy) se oficialice la entrega del salvoconducto para que el ex presidente y su familia viajen a este país en calidad de asilado político. De concretarse el trámite, Gutiérrez dormiría esta noche en Brasil.

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