Nov 12 2017
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Despacito por las piedras

Algunos secretos gringos revelados, otros ocultados

Los archivos secretos del asesinato de John Kennedy recién desclasificados en Estados Unidos, aportan nuevos datos de la colaboración de la CIA para destituir a Salvador Allende y consolidar el régimen militar. Los documentos revelan que la CIA contó entre sus agentes chilenos con, al menos, un líder demócrata cristiano, dos directivos de El Mercurio y un alto oficial del Ejército, mencionados por sus nombres de código: Fubrig-1, Fubrig-2, Fuermine-5, Fubargain-1 y Fupocket-1.

El presidente Donald Trump aprobó el 26 de octubre último la publicación de unos 2 mil 800 archivos secretos sobre el asesinato de John F. Kennedy en 1963, que pusieron a la intemperie varias operaciones de la CIA en el mundo, pero a la vez ordenó que varios centenares de ellos permanezcan clasificados.

Los documentos también indican que la Democracia Cristiana envió a Venezuela a tres militantes para entrenarse en explosivos y comunicaciones clandestinas. Además aportan un dato inédito: la compra de una estación de radio US$25.000 para hostigar al gobierno de la Unidad Popular”, es la entrada de un reportaje de investigación de Peter Korbluh, tema sobre el cual no han informado las agencias internacionales pese a que se trataba de archivos secretos hace poco conocidos sobre el asesinato de Kennedy.

“Fuermine-5”, uno de los agentes activos de la CIA dentro de la DC, “tomó con tranquilidad las noticias sobre la revelación de US$9 mil para un viaje de los líderes del PDC. Mientras movía su cabeza sobre esa filtración, él cree que a menos que la revelación genere una investigación específica no les causará problema” . El “viaje” fue un tour de relaciones públicas europeo realizado por líderes democratacristianos en octubre de 1973.
Un “Truth Squad” –según la CIA– que incluyó a Enrique Krauss, Pedro Jesús Rodríguez, Juan Hamilton y Juan de Dios Carmona, para defender la necesidad del golpe de Estado, y fue financiado por la agencia de inteligencia estadounidense.
El mismo cable señala que “Fuermine-5” cree que “los fondos que pasaron por sus manos fueron aproximadamente US$4000, los que fueron cambiados en el mercado libre en vez de hacerlo al cambio fijado por la estación de la CIA. El siente que eso ayudará a ocultar apropiadamente la identificación incluso dentro del PDC sobre el origen de estos fondos”.
Otro de los agentes chilenos –“Fuermine-1” – expresó su alivio en esas reuniones de que sus identidades no hubieran sido reveladas. Pero hizo ver su preocupación por el “momento excepcionalmente malo” en que aparecieron estas filtraciones. Y ello, porque según lo registra el cable desclasificado,“coincidió exactamente con la llegada de Eduardo Frei a Estados Unidos” (Frei Montalva era el dirigente máximo del PDC y expresidente de Chile).
No solo información se compartió en esas reuniones. Hubo también sospechas. “Fuermine-1” se preguntaba “si eso (la revelación) había sido deliberada”, reportó la CIA desde Santiago, según se lee en el cable secreto del 12 de septiembre de 1974.
“Fubargain-1”, un alto oficial militar que se reunió con la CIA en Santiago el 10 de septiembre, también hizo explícitas sus sospechas:La mayoría de los oficiales chilenos vio las revelaciones y el momento en que se hicieron como un intento deliberado de un sector del gobierno de Estados Unidos (aunque del Poder Legislativo) de dañar deliberadamente a la Junta y lanzar falsamente dudas sobre su independencia y rol en el derrocamiento de Allende” .
Pero lo más importante fue que en esa reunión este agente reveló a la CIA la reacción del general Augusto Pinochet cuando fue informado de la filtración:“El 10 de septiembre, ‘Fubargain-1’ dijo que el general Pinochet no parecía muy alterado”, pero comentó en su presencia que la filtración “parecería ser una tontera que había que hacer”.
Planes en contra de Fidel Castro
 Tan interminable como el misterio de la muerte de Kennedy eran los siempre acusados intentos de Washington para acabar con uno de sus mayores dolores de cabeza durante la Guerra Fría: el líder cubano Fidel Castro.
 Al respecto, los archivos publicados revelaron encuentros de la CIA con emigrados cubanos del estado de Florida para elaborar planes para asesinar al presidente isleño. ¿El precio por su cabeza? 100 mil dólares de la época (aproximadamente 1,3 millones de dólares de hoy) y otros 20 mil dólares (unos 256 mil dólares de ahora) por su hermano Raúl y el “Che” Guevara, respectivamente.
 Pero, según BBC, eso no era todo: otro documento describió el bosquejo de la “Operación Bounty”, un plan del Pentágono que buscaba derrocar a Castro mediante un sistema de recompensas económicas para quienes mataran a “comunistas” cubanos (siempre y cuando entregaran a la CIA pruebas “concluyentes” del asesinato, como el carnet del partido del fallecido).
 La CIA tenía en la mira líderes de todo el mundo
 Junto a Castro, el nombre de otros líderes “incómodos” para Estados Unidos también se encuentran en los textos, como el presidente congoleño Patricio Lumumba (asesinado en 1961) y Sukarno, el primer presidente de la Indonesia independiente (1945-1967).
 Todo parte de un “resumen de hechos” que data de 1975 (durante el gobierno de Richard Nixon), da cuenta de recibos y las cuentas financieras de los planes clandestinos para financiar, además, “actividades anticomunistas” y garantizar suministros y armas para la oposición a los gobiernos de Cuba, República Dominicana, Congo y Vietnam del Norte y del Sur.
De hecho, se relata el testimonio del entonces director de la CIA, Richard Helms, quien afirma que Nixon creía que la agencia fue responsable de la muerte del líder de Vietnam del Sur, Ngo Dinh Diem, el 2 de noviembre de 1963 (semanas antes del crimen de JFK).

-El presidente Evo Morales debió advertir a la Embajada de Estados Unidos con la expulsión del país de su Encargado de Negocios si continuaba en sus labores conspirativas. A Evo no le ha temblado el pulso para tomar una decisión como esa.

-La política de Trump hacia América Latina no solo se expresa en las amenazas al gobierno del presidente Maduro, que seguramente se endurecerá próximamente, sino hacia Cuba: está retrocediendo sus relaciones a los peores momentos.

-Otro asesinato en masa en los Estados Unidos y Trump no se le ocurre sino decir que era un desequilibrado mental. Ni por asomo se refiera a la poderosa Asociación del Rifle, que no dejan que se intente dosificar la venta de armas, impuesta constitucionalmente para “defenderse” de la población negra.

-La guerra fría de la posguerra tiene hoy una modesta expresión, entre medios de EE.UU. (CNN) y de Rusia (RT), a la que quieren obligar a inscribirse como medio de una potencia extranjera, y en Moscú estudian una ley para aplicarle la misma medicina a CNN.

 

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